B de Buda [El abecedario del Choco Buda]

Posted by on mayo 27, 2010 in Budismo | 3 comments

Hace algún tiempo trabajé en una oficina en donde la única decoración que había en mi escritorio era un pequeño rupa (estatua del Buda). Ya sabes, en los escritorios de todos los demás reinaba en caos y el mío sólo estaba la compu y el Buda.

La gente que llegaba, miraba todo y se sorprendía de que no había ni un solo papel, así que centraban su atención en mi pequeño Buda.

-¿Lo puedo tocar?- decían todos, como si se tratara de una figura mística o de un dios pagano que mereciera todo su respeto.

Y con eso comprobé que hay mucha ignorancia y conceptos erróneos al rededor del Buda. Por eso hoy seguimos con el Alfabeto del Choco Buda y nos toca la B de Buda.

Es importante decirles que hay tomos completos sobre la vida del Buda. Esto es debido a que hay mucha evidencia histórica real. Así que esta no es una biografía autorizada y mucho menos completa. Es sólo una breve explicación y les recomiendo mucho leer fuentes más profundas.

Hace unos 2,500 años, en Nepal, vivía un joven llamado Siddhartha Gautama, que era hijo de un importante noble que tenía un mini imperio y poder militar. Como todos los padres con poder, este hombre quería que al morir, su hijo heredara todo. Así que lo sobre protegió y Siddhartha llevaba una vida muy, muy cómoda.

En su experiencia, el joven nunca pasó hambre, ni nada desagradable. Tenía los mejores médicos de su tiempo, así que cuando se enfermaba no la pasaba mal y se recuperaba rápido.

En su adolescencia lo casaron con una hermosa mujer y su vida continuó como todo un junior de cualquier barrio acomodado.

Sin embargo, Siddhartha cuestionaba mucho y se preguntaba demasiadas cosas sobre la vida. Así que a la edad de 29 años desafió las órdenes de su padre y salió del palacio por primera vez, con la ayuda de uno de sus sirvientes.

En estas salidas clandestinas experimentó los Cuatro Encuentros: vio un anciano, un hombre enfermo y un hombre muerto. Esas tres visiones lo hicieron pensar en que la vida no es perfecta, que todo envejece y deja de existir. Y su mundo cambió porque era todo lo contrario a lo que su padre lo había hecho creer.

El cuarto encuentro fue cuando vio a un sadhu, un hombre santo que renunció a todo lo material por dedicar su vida al estudio y la meditación.

Los Cuatro Encuentros cambiaron su vida para siempre. Comprendió que el ser niño rico lo estaba cegando de una realidad mucho más profunda y que necesitaba salir a vivirla. Entonces renunció a su vida de noble, a su esposa y sus lujos para buscar sentido a su existencia.

Al principio, Siddhartha adoptó la vida ascética de los sadhu, pero al estar al borde de la muerte por inanición entendió que para buscar la verdad no podía abandonar el cuerpo y cambió sus métodos.

A los 35 años, luego de mucho tiempo de meditación a la sombra de un árbol de higo, alcanzó la iluminación. Y se dio cuenta de que en la vida existen el dolor y el sufrimiento, que siempre tienen una causa, pero que también pueden cesar.

Pero lo más importante, que todo en el universo envejece, se descompone y muere.

Es importante decir que “iluminación” en el budismo no se trata de algo mágico. Significa llegar al conocimiento supremo.

De ahí en adelante, el Buddha o Buda (“el que despertó”), se dedicó a compartir lo que había descubierto, generando cientos de seguidores y de pensadores que después crearían sus propias corrientes del conocimiento.

A la edad de 80 años, el Buda murió de malaria por comerse unos sopes en mal estado.

¿Ven? No hubo seres mágicos, ni profecías, ni ángeles, ni rayos de luz provenientes del cielo, ni reencarnación. Toda la basura mágica que se le atribuye al budismo fue puesta después por personas que necesitaban creer en algo supremo.

El Buda era un gran pensador, crítico y analista. Pero, sobre todas las cosas, era una persona normal que vivió, envejeció y murió.

Toda la parte mística fue agregada años después por personas que necesitaban creer en la magia.

Así que ya lo saben. Si el Buda fue capaz de darse cuenta de que todo en el universo muere y que lo material también, ¿cuál es su pretexto para comprar todo lo que anuncian en los medios?

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  • Mario

    Es que la iPad es MAS…. mas… ¿mas cara? Genial artículo. Gracias.

  • Morex

    Muchas gracias! La iPad es un canal de distribución que destruye el concepto humano de compartir la cultura. Además de que es demasiado cara y en países donde el crimen es alto, la iPad se vuelve un artículo que sólo usarás en casa. Lo cual no compite con una laptop o netbook. 🙂

  • Alice

    Eso de "a los 35 años" me dio un escalofrío