Ayudar sin pedir nada a cambio

Posted by on abril 14, 2011 in Vida | 14 comments

Una de las principales causas por las que soy pobre es porque hago cosas por la gente sin pedir nada a cambio. De ninguna manera me estoy poniendo en papel de santo ni mucho menos, es simplemente parte de mi personalidad y por que así son las cosas.

Por supuesto, no soy de esos extremistas que dicen no necesitar dinero. Todo lo contrario. Lo necesito tanto como cualquier persona porque sin él no tendría casa, ropa, comida en la panza y sin computadora e internet, no podría escribir este blog.

Como profesional, claro que cobro por mis servicios. Es sólo que tener dinero no me obsesiona y únicamente busco tener lo necesario para vivir sin preocupaciones.

Todo esto viene a mi mente porque en días pasados me han insistido en pagarme por cosas que hago de manera desinteresada  y esto me hace pensar en lo raro y escaso que es el altruismo en nuestra sociedad.

Es más, cuando alguien hace algún acto de ayuda se le ve con desconfianza.  ¿No es esto horrible?

¿No deberíamos ser todos parte de una comunidad que se ayuda y se apoya, que trabaje en equipo para mejorarnos como sociedad?

Con tristeza hay que admitir que no lo es. Los actos de caridad son vistos como piezas fundamentales de mercadotecnia (cof cof TELETÓN cof cof) y es muy, pero muy extraño ver que alguien haga algo por los demás sin buscar retribución.

El egoísmo con el que todos nos movemos por este mundo es lo que nos tiene así. Hay personas que quieren poder y pasan encima de todos para obtenerlo. Hay quienes buscan dinero de forma desmedida y pasan por encima de sí mismos y usan a los demás para esta búsqueda. Hay quienes son movidos por la manipulación hacia los demás, ya sea por chantaje o por drama innecesario.

De hecho, estas búsquedas por poder, dinero, sexo, control, información; están justificadas y muchas ocasiones he escuchado a la gente decir es que el señor X ha trabajado toda su vida, es que el gran narco X hace mucho por los pueblos de X estado, es que la compañía X ofrece todo gratis y tiene información de todo el mundo.

Por razones que escapan a mi pequeña comprensión, admiramos a las personas que logran ser más avaros y ambiciosos que nosotros y los tomamos como modelo a seguir. ¿No es eso aun más horrible?

Si me lo preguntan, creo que también hay mucho mérito en los actos desinteresados de ayuda.

Para esto tengo una historia que cada vez que la recuerdo, el corazón se me ablanda.

Hace años había un hombre de edad madura que caminaba por el centro histórico de la Ciudad de México. Al ver a un indigente descalzo con pies lastimados y caminando con dificultad, el hombre lo detuvo, se quitó los zapatos y se los regaló al indigente. El indigente sonrió y el hombre también. El hombre entonces regresó a su casa y ahora era él quien tenía los pies lastimados y cansados.

Pero había ayudado a alguien que lo necesitaba, dejando de lado toda su soberbia, sus pretensiones y en un acto absoluto de humildad.

No sé si el indigente recuerde a mi padre. Pero de lo que sí estoy seguro es que con ese pequeño acto de bondad,  el buen Chocopapá puso su grano de arena para hacer de este un mundo mejor.

¿Y si tú hicieras un acto aleatorio de bondad hoy? ¿Si ayudaras a alguien sin esperar NADA a cambio? Un acto chiquito, que no te quiete tiempo, que no te cueste nada.

Con eso haríamos un mundo mejor, lleno de seres generosos que se ayudan y trabajan para el beneficio de toda la humanidad.

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  • Raulmora10

    Que historia Brother, siempre me pasa lo mismo contigo, saludos.

  • Déjame ser ingenuo: no existe otro tipo de ayuda que la desinteresada..

    Déjame ser cínico: la ayuda que se cobra, en mi libro, se le llama servicio.

    Este tema es uno de los puntos que más me han criticado los que me conocen: “oye, estás ayudando a X o Y y no les cobras, ¿por qué?” “Por que les estoy ayudando”, siempre es mi respuesta.

    Ayudar no tiene precio. El ayudar a alguien se debe hacer por que se quiere y no porque se tiene que hacer. Si lo tienes que hacer, no sirve, es un esfuerzo seco, inútil.

    La gente que ayuda, prácticamente nunca lo dice a menos que prácticamente se vean forzados. Desconfía de aquellos que dicen que hicieron “X” o “Y” por fulano o sutano.

    Para fraseando un dicho que dice “la educación es de quien la da”, me atrevo a decir que “la ayuda es de quien la da”.

    Seamos más desprendidos y ayudemos a alguien ahora.

    Un abrazo.

  • Cuando alguien da, es tildado de tonto (en mi rancho dicen mas feo) cuando alguien es gandalla y abusivo es tildado de inteligente y demás (listillo), snif.

    Lo importante es no irse a los extremos, dar tanto que te olvides de tí y de los tuyos o ser tan avaro que no disfrutes lo que tienes ¿no crees?

  • Anke

    Ya lo dijo Jesús: “que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda”. La verdadera ayuda desinteresada es aquella que se esconde, no la que se anuncia en los medios de comunicación ni de la que se presume en el bar de la esquina.
    Por desgracia, en estos tiempos a la generosidad la llaman estupidez, pero cuando es con nosotros con quienes otros son generosos ni se nos ocurre llamarlos tontos ¿verdad?
    Y, Chocobuda, ahora entiendo que tu forma de ser tiene unas buenas raices: tu padre.

  • Un comentario adicional: Si alguien te ayuda, ayuda a alguien más. No necesariamente tiene que ser la misma persona.

    Hay que ser agradecidos siempre.

  • So

    Somos nada sin la gratitud. Y el agradecimiento se muestra con acciones. 🙂

  • +1000! Hacer algo bueno por otro ser es lo que da sentido a existir, porque el don de la vida, el amor o Dios son acción, no palabrerías, no objetos, no papel o metales que intercambiamos.

    El reto diario es experimentar conmigo, hacer las adecuaciones necesarias en mi caracter, emoción, reacción, palabras, gestos, etc, para ser más: libre (de mis prejuicios/traumitas), gentil, amorosa, comprensiva, creativa y saludable.

    Comprobadísimo no hay nada más RICO que simplemente “amar y dar”, ser fotaleza y confianza para quien lo necesite es la mejor inversión de vida.

  • MARIA AIDA LEMUS

    hola, hoy tuve un reencuentro con una mujer humilde, pero a quien admiro por su fortaleza. tiene 2 hijos casi de la edad de los mios. la diferencia es que yo soy profesionista y creo estar sana. a ella le falta ambas piernas porque las perdió en un accidente además penas saber leer y escribir.
    hoy hice mi obra del día y no digo más. regresé a casa agradeciendo todo, absolutamente todo lo que tengo.

    • Morex

      Ser generosos siempre pone una sonrisa en nuestros corazones. Y es triste saber que hay muchas personas en condiciones extremas en comparación con nosotros. Pero son los contrastes los que nos hacen saber que siempre estamos bien y que el drama que nosotros nos imponemos, siempre es innecesario.

      A nombre de la mujer y de toda la especie humana: GRACIAS!

  • Valentina

    Que linda historia la de tu chocopapá. Gracias por compartirla con nosotros. Son estas historias que inspiran, mucho más que el pedido abstracto de cualquier ídolo o creencia. Dar algo, aunque sea una sonrisa, no solo añade algo para la otra persona, sino también para nosotros mismos. Muy recomendable.

    • Morex

      Muchas gracias, Val. Sí, las pequeñas historias de héroes que nadie conoce son de las que podemos aprender mucho.

      Dar. Ser generosos. Esa es una de las acciones que pueden cambiar el curso de la humanidad. Si tan sólo más personas lo comprendieran.

  • Avalon

    Que buen post, sentido de verdad y por lo tanto sincero…
    Comentas cosas que todos sentimos, añadiría a tus aportaciones una de mi cosecha que el día que no estoy equilibrado llega a sacarme de quicio. Cuando me pregúntan o simplemente lo informo, de que estoy en una actividad de mejoramiento social, de ayuda a los demás, desde mi blog y mis intervenciones en los diferentes sitios web en los que participo, algunas personas con una mentalidad –por lo demás muy extendida- mercantilista, a mi información de lo que estoy desarrollando, me hacen la siguiente pregunta desquiciante: ¿Y sacas mucho con eso?
    Siempre respondo tratando de mantener la elegancia y buenas maneras: “Por supuesto, tengo un salario emocional altísimo”
    Realmente me apetecería contestarles que sus miserables vidas no merecen que los rasgos humanos de altruismo les rocen siquiera…
    Pero me quedo con lo del salario emocional, que por cierto recomiéndo pues les deja mudos y con los ojos abiertos, solo en el caso de insistencia en lo precario de la plusvalía del altruismo, es cuando paso a sermonearle en profundidad, afeando su conducta monetarista.
    Como aportación a tu post, te pongo el enlace de la poesía de mi abuelo con la que estrené mi actividad bloguera, se llama “Contra avaricia largueza” (que por cierto está entre las más populares a juicio de mis queridos lectores…)
    http://tribunaavalon.blogspot.com/2010/07/contra-avaricia-largueza.html

  • Hola Morex,

    Me alegra que trates este tema. Me parece de suma importancia.
    Pienso que la humanidad habrá alcanzado un buen grado de desarrollo, no cuando llegue a Júpiter o cuando invente la fusión fría, sino cuando no exista el dinero y todos podamos vivir en paz y armonía, ayudando cada uno en lo que pueda sin esperar nada a cambio.
    Para llegar a ese punto, lo que podemos ir haciendo cada uno de nosotros es aportar nuestro granito de arena trabajando gratis en aquello que se nos dé bien, sin olvidar que tenemos que pagar la factura de la luz, la comida y el piso, y para eso no tenemos más remedio que tener algún trabajo que nos reporte algún beneficio económico.
    Dicho esto, quisiera desmontar un tópico (más bien topicazo) que es el de “pobre = buena persona” y “rico = mala persona”. Mucha gente cree que por ser pobre ya tiene el cielo ganado y que los ricos son avaros y malvados por el simple hecho de tener dinero. Pienso que no tienen nada que ver el salario físico y el salario emocional, a veces uno es mucho más alto que el otro, a veces los dos son muy altos y a veces los dos son muy bajos, no hay ninguna correlación entre ellos.

    Permíteme que discrepe en esto:
    “Una de las principales causas por las que soy pobre es porque hago cosas por la gente sin pedir nada a cambio.”

    Hacer cosas sin pedir nada a cambio es una inversión. La mayoría de las veces te aporta satisfacción personal por haber hecho algo bueno, pero otras veces, te llega la recompensa por otro lado, inesperadamente y en forma de beneficio económico, y si no me crees tiempo al tiempo…

    Un fuerte abrazo.

    • Morex

      Hey man. Pues mira, si hay algo en lo que creo es en un mundo mejor, en donde exista el respeto y la mejora de la humanidad por todos y con todos.

      Oye, quizá esa es la recompensa que busco!