Cómo aceptar la responsabilidad de nuestros actos

Posted by on marzo 1, 2012 in Budismo, Vida | 10 comments

Cómo aceptar la responsabilidad de nuestros actos

Con todo respeto hacia mi familia, tengo que decir que fui educado para evadir la responsabilidad de mis acciones y a poner culpas en otras personas o factores externos.

Como todos los que me rodean crecieron igual, jamás me había percatado de ello. Me hice adulto y vivía en un mundo donde las cosas suceden por que sí y yo era la víctima.

Si por estar distraído rompía un vaso, lo primero que decía era “se rompió”; pero jamás decía “lo rompí”.

Si al utilizar de forma inadecuada un gadget lo arruinaba, yo decía “se descompuso”; en lugar de aceptar y decir “lo descompuse”.

Y aquí los ejemplos pueden fluir:

Me chocaron

Se quemó la comida

Esas galletas engordan

La lluvia lo arruinó todo

Fue culpa del alcohol

Dios quiso que así fuera

Gracias a Dios

Fueron los astros

Este tipo de frases implican un desligue enorme de todas las cosas que hacemos y nuestra responsabilidad. Si algo sale mal, buscamos culpar a lo que sea, con tal de no vernos involucrados en el error.

Quizá esto suena inocente, pero si lo extrapolamos a la vida cotidiana y a millones de seres humanos, lo que encontramos es una enorme cadena de gente que no está acostumbrada a aceptar las faltas y a culpar al medio ambiente.

Y como la culpa radica en algo o alguien más, entonces nos sentamos en nuestro gran trasero sin hacer nada para remediar las cosas.

Por fortuna para mi, hace muchos años, cuando trabajaba en una empresa de comunicación, tuve un jefe que odiaba que yo hablara así.

Un día me dijo enojado: “No me molesta que hayas cometido el error. Me molesta que no lo aceptes y lo ocultes“. Y a partir de ahí comencé a analizar mi habla y me percaté de este fenómeno.

Cuando evadimos la responsabilidad de nuestros actos, el mundo se convierte en un lugar horrible porque nos volvemos unos cobardes. Es inhóspito, lúgubre y sólo nos dedicamos a navegar la vida sin tomar acción en nuestro propio destino.

La cobardía es un tinte más para el miedo, que puede paralizar el crecimiento personal.

Cambiar esto sólo requiere poner atención a nuestras palabras y, poco a poco, admitir que no existe la suerte, sino el trabajo, la disciplina y la dedicación en lo que sea que hagamos.

Creo que la raíz de este miedo es por temor al error. Pero cometer errores, aceptarlos y experimentar para corregirlos, es el camino más seguro al éxito y a la felicidad.

Nota chocobudista: Ver que nuestra vida es nuestra responsabilidad se asocia con Visión Correcta. Admitir que nuestra habla nos evade de responsabilidad y hacer un cambio para evitarlo, se asocia con Habla y Acción Correctas. Estos tres factores son parte del Noble Camino Óctuple.

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  • astridsanchez

    Muy cierto! Yo me dí cuenta que también lo hacía hasta que me empezó a molestar que así me contestaran, como si “solitas” las cosas sucedieran. Ahora con mi hijo y mis sobrinos me doy cuenta que también es la forma en la que reaccionamos cuando algo sucede: ¿quien fue? y zaz el castigo! Quisiera tener más cuidado en como enfrentar este tipo de situaciones típicas cuando hay niños, para que no le teman a decir la verdad, aceptar la responsabilidad y por ende las consecuencias, pero sobre todo buscar soluciones. Un abrazo!

    • Morex

      Sí, buscar culpables en lugar de soluciones es una conducta altamente destructiva. La he visto en oficinas y hasta en escuelas con niños.

      Y la verdad es que es muy simple la solución. Todo comienza con la forma de hablar para perder el miedo. Pero nuestra cultura no lo permite y es hasta mal visto.

    • sandygallia

      Te cuento una pequeña anécdota:
      Cuando yo era niña, rompí muchas cosas (vasos, jarrones, floreros, figuritas de porcelana… bueno, ya te haces una idea) y en cada una de las ocasiones mi madre me decía: No estoy enojada por que está roto, pero voy a estar muy enojada si no me dices que pasó.

      Supongo que a mi madre lo que le hizo falta fue el hacerme consciente de mi habla (y quizás hacerse consciente a ella misma) el jarrón no vale tanto como el valor que se requiere para decir la verdad y afrontar las consecuencias (a recoger los pedacitos XD).

  • Cierto… creo que hasta que leí esto no me había caído el “veinte”….

    de ahora en adelante a pensar dos veces en cómo comunicamos las cosas…. gran tarea….

    Saludos!

  • Angel Ortiz

    Completamente de acuerdo choco. Aunque si cuesta trabajo aceptar que la culpa es nuestra cuando hemos vivido toda una vida negando la responsabilidad. Es más difícil pero es importante ya que es para nuestro bienestar.

  • Completamente de acuerdo, empezar por ser personas “asertivas”. Un placer siempre leerte.

  • me ha encantado, tus palabras me han hecho reflexionar…creo que he estado educada como tu, evado mi responsabilidad cuando hablo y eso no me deja capacidad de acciòn sobre mi vida, no me da la oportunidad de cambiar las cosas…gracias por esta reflexiòn. Un abrazo fuerte.
    sara de finanziamenti

  • C

    El actual correctamente va más allá, es Saber la razón y el fin que perseguimos con nuestros pensamientos, actos y palabras. “Un acto positivo puede generar consecuencias
    negativas y un acto negativo puede generar una consecuencias positiva. ¿Donde radica la diferencia del acto? En la intesión de nuestro pensar, actuar y hablar. “Lo que alberga nuestro corazón”

  • Periko´s

    Sin ánimo de trollear ni nada parecido, pero decir “fui educado para evadir la responsabilidad de mis acciones y a poner culpas en otras personas o factores externos.” ¿No es una pequeña evasión de responsabilidad?. Muy buen texto, hace pensar, saludos

    • Morex

      No, para nada. Es sólo reconocer el pasado y estar bien con él. La responsabilidad de mi vida es mía 🙂