El aburrimiento ya no existe [Beneficio inesperado de la meditación]

Posted by on junio 6, 2012 in Budismo, Meditación, Vida, Zen | 15 comments

El aburrimiento ya no existe [Beneficio inesperado de la meditación]

Como parte de las actividades de adoración a La Comodidad, nuestra sociedad hace esfuerzos impresionantes por que nunca estemos aburridos. Es como si tan sólo 10 segundos sin hacer nada fueran el peor castigo del mundo y nadie está dispuesto a permanecer en silencio por más de este tiempo.

Existe todo un mercado anti aburrimiento que genera millones de dólares al día. Esta civilización recompensa a quien pueda matar el tedio. Aun si se trata del juego más tonto, la gente está dispuesta a pagar mucho dinero por no enfrentarse con el silencio.

Inventos recientes como los smart phones y todas sus apps están diseñados para evitar el aburrimiento a toda costa. Seguro, se puede usar un teléfono móvil como herramienta de trabajo, pero la gran mayoría de la gente los usa para jugar… aun con apps que dan la fantasía de ayudar a la productividad.

El aburrimiento y el tiempo sin hacer nada se nos han impuesto como enemigos de la humanidad.

Pero, ¿en verdad lo son? ¿Existen siquiera? ¿Alguna vez los has cuestionado?

Estos pensamientos vienen a raíz de una experiencia reciente.

Por ciertos motivos tuve que acudir a una dependencia de gobierno a realizar un trámite. En este lugar siempre hay muchas personas esperando turno para ser atendidos, así que llegué muy temprano en la mañana y tomé mi lugar en la fila.

Cuando me llamaron a la ventanilla vi mi reloj. Habían pasado dos horas.

¡Dos horas!

Y en ningún momento me aburrí. No sentí la necesidad de huir a algún lugar que tuviera televisión o Internet. Jamás tuve el impulso de escribir “Estoy aburrido!” en Twitter o narrar mis desgracias en Facebook. En ningún momento perdí el control o comencé a mover la pierna mostrando mi desesperación.

Nada.

Haciendo recuento de esas dos horas, me percaté de cómo había funcionado mi mente. No deseé estar en ningún lugar del pasado o trabajando; y mi imaginación no generó un futuro alterno donde habían cosas más interesantes qué hacer.

Estuve ahí. En ese instante. Presente. Observando lo que había, sin agregar o restar nada. Esto pasó de forma automática, sin que yo pusiera esfuerzo en ello.

Me sorprendí mucho porque justo la noche anterior había creído que la experiencia en esta oficina sería letal. No lo fue, pero además caí en cuenta que ¡llevo muchos años sin estar aburrido!

Analicé un poco más hacia el pasado y entendí que desde que comencé a meditar con la disciplina y constancia de hoy, hace unos 6 años, el aburrimiento se fue de mi vida.

Antes necesitaba escuchar música desde el amanecer hasta la hora de dormir. Cargaba mi smart phone, iPod, video juegos, libros a todos lados. No podía estar lejos de las redes sociales. Me desesperaba si tenía que estar en un semáforo esperando la luz verde o si tenía que hacer un trámite de más de 10 minutos. Odiaba estar en una fila.

Ahora eso ya no sucede. Recientemente he estado en situaciones que llevarían a alguien a la locura como filas de banco, viajes largos por carretera, apagones y reuniones familiares.

Y el aburrimiento ya no me visita.

¿Cómo es esto posible? Gracias a la constancia en la meditación.

Cuando entrenas meditación con disciplina, al menos 20 minutos diarios y sin descanso en fin de semana, tu mente comienza a aceptar la vida como es. No es un proceso consciente. Es un beneficio “inesperado” de sentarte en zazen y simplemente sucede.

Ya nada te parece aburrido en la vida, te sientes liberado. Has roto las cadenas que te ataban para disfrutar la vida en niveles que no te imaginarías.

No importa si hay tristeza, enfermedad o si tienes que esperar dos horas en una fila; la mente está en calma y toma las cosas por lo que son.

El resultado de la disciplina es una  mente que observa sin analizar y aprecia la poesía de la realidad.

Nunca más te aburrirás.

Foto: The Guardian.

 

 

  • sandygallia

    changos! yo me hubiera llevado un buen libro para leer y no querer andar asesinando cristianos adelante de la fila…
    creo que tengo que ponerme a meditar U_U

  • Augusto Somers

    Increible al punto que te ha llevado la meditación.
    Pensar que recién ahora estoy pudiendo meditar entre 20 y 30 minutos al día, aunque a veces son 0 minutos. Pondré más compromiso en mi hábito de meditación.

  • jcesarmo

    Voy a ser un poco duro con mi comentario pero ahí va:

    Desde mi óptica, se trata de estar con uno mismo (quizá sea parte de la introspección generada por un estado alternativo a la meditación o la meditación misma, ud. decida). Si sabes estar contigo, no te puedes aburrir.

    Tu mismo lo explicabas, empiezas a desarrollar ideas en tu cabeza y te entretienes, dejando el tiempo detrás sin aburrirte.

    Al día de hoy no entiendo la necesidad de estar TODO el tiempo conectado: no hay tecnología ni bolsillo que lo aguante. ¿Realmente no podemos estar unos momentos sin reportar que tenemos sueño o cualuier otra nimiedad?

    Como Sandy, cuando se que voy a estar largo tiempo esperando algo, haciendo fila, en análisis médicos,etc; utilizo ese tiempo para ponerme al corriente con los libros que tengo pendientes. Si el ambiente no se presta para ello, simplemente observo mi alrededor y cómo interactuan las personas en él.

    Se pueden encontrar algunos tesoros observando tu alrededor.

  • MaRtIUkS

    Como siempre muy buen artículo Choco Buda, yo empecé a aprender a meditar gracias a ti, y me está empezando a pasar algo parecido.

    ¡Muchas gracias por compartir tu aprendizaje!

    • Morex

      Nada qué agradecer! Al contrario. Qué bueno que te sirven estas tontas palabras 🙂

    • Morex

      Nada qué agradecer! Al contrario. Qué bueno que te sirven estas tontas palabras 🙂

  • Lili García

    Siempre lo he dicho: yo nunca me aburro. Me da tristeza que la gente siempre tenga que estar conectada a algo con tal de evitar estar conectada consigo misma. Se me hace que no se caen bien y por eso se evaden, jeje. A mí me pasa eso desde hace años incluso sin tener como hábito el meditar porque el hacer eso no siempre es cuando cumples las reglas básicas del lugar cómodo, el silencio o la música relajante, etc. Creo que la (no) comunicación interna es innata, sólo que a algunas personas a) les da miedo encontrarse a sí mismas, b) no saben que es maravilloso encontrarse. Desde hace un par de años me hice el hábito de meditar y hasta mi carácter ha mejorado. Lo que antes despertaba mi enojo ahora ya no le hace ni cosquillas o, me las hace, pero hago algo al respecto para solucionarlo sin tener que recurrir al enredo de mi estómago.

  • Adriana Vizcaino

    Yo soy de las que carga libros cuando va a hacer esos trámites… creo que tengo que aplicarme en la meditación…. no es que me aburra el hacer el trámite, es que me desesperan dichos trámites….

    • Morex

      Ah, al contrario! Leer está perfecto! Pero es sólo que me di cuenta cómo funciona mi mente ante esas situaciones, después de años de práctica. La vida no es lo que solía ser. O será que estoy envejeciendo? JAJAJA!

      De todas formas… a meditar! Chop chop!

  • Llevo unas semanas intentádolo (meditar), pero me temo que no consigo avanzar mucho… ¿algún consejo, o algún sitio en el que aprender? A parte de paciencia, claro 😀

  • lucas

    Gran reflexión! Vos decís que con 20 minutos por día estaría bien?
    gracias!

    Lucas

    • Morex

      Sí, 20 minutos es muy bueno. ¡Inténtalo!

      • lucas

        la pregunta del millón, ja. Ojos abiertos o cerrados?

  • lucas

    Meditación, ojos abiertos o cerrados? gracias