La oficina minimalista

Posted by on Agosto 27, 2013 in Minimalismo, Vida oficinal | 4 comments

La oficina minimalista

En la cultura oficinal existen muchos mitos y leyendas urbanas. Algunas personas aseguran que trabajar más de 12 horas es lo adecuado para demostrar productividad. Otros cuentan que mal comer o comer poco es lo que caracteriza a una persona comprometida con el trabajo. El homo reunionis es aquella criatura que disfruta de las juntas de más de 3 horas.

Pero quizá uno de los mitos más populares es el del Escritorio Desordenado.

Por alguna razón que rebasa la lógica, se piensa que entre más papeles y caos existan en un escritorio, más productiva o creativa es la persona.

Y nada puede estar más lejos de la verdad.

Una oficina en caos lo único que hace es generar angustia. Afecta la productividad, nubla el juicio y provoca grandes cantidades de estrés.

Al tener pilas de carpetas, notas y hojas, vamos saturando el medio ambiente en que trabajamos. De pronto no podemos encontrar las cosas y nos engañamos pensando que “se ve desordenado, pero sé dónde está todo”.

Quizá esa afirmación sea correcta. Lo que no podemos ver es que la saturación nos cuesta la salud.

Por un lado está la parte física del desorden. Los papeles apilados son superficies perfectas para que el polvo se acumule. Y como son documentos que creemos utilizar, jamás se limpian.

Pero la parte más afectada es la salud mental. El cerebro, aunque no lo notemos de manera consciente, registra y cataloga toda la información que le llega por medio de los sentidos.

Cuando sometemos a la mente a que catalogue papeles, adornos, fotos, facturas, herramientas, artículos de papelería y todo lo que puedas tener en la oficina; la estamos sometiendo a que trabaje de más. Esto afecta la productividad porque le estamos alimentando de basura y pierde el tiempo ordenándola y tratando de saber dónde está todo.

Un minimalista sabe de estos inconvenientes y se ocupa en siempre tener las superficies planas libres de saturación.

Podemos trabajar, ser creativos y productivos en ambientes limpios y frescos.

Al ordenar todas nuestras herramientas de trabajo, ya no perderemos el tiempo buscando el lápiz o un sello.

Pero parecería que el orden es una ofensa. Es como si nos doblegáramos ante un tirano.

Nos revelamos por medio de mini desafíos que nos hacen sentir importantes, y por un asunto de ego, olvidamos cultivar la salud mental.

Contra todo lo que podamos pensar,  ser minimalistas no es tan difícil. Es cuestión de entender que coleccionar cosas sin sentido, repercute en la felicidad.

Pero es cuestión personal, a fin de cuentas.

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  • Paloma

    Para mí es una tarea pendiente lo de poner orden en mi mesa… Esta vez no puedo participar en el taller de minimalismo, aunque me encantaría. Pero estaré de viaje y sin conexión a internet la mitad del mes. Ojalá lo repitáis pronto…

  • Hola Kyonin,

    Que gusto que escribes sobre este tema.
    Recientemente arregle mi escritorio de trabajo aplicando el minimalismo. Se siente muy limpio y también se ve agradable.

    Despue de arreglar el escritorio fisico, me fue a la oficina virtual que esa si era un desastre. Me tomo varios dias pero al fin termine. Elimine programas, fotos y musica que no uso y de paso ahora ya tiene mas memoria mi computadora.

    Gracias.

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  • Alejandra Sierra

    Desafortunadamente comparto espacio de trabajo con varios homo reunionis, y realmente soy feliz cuando no soy convocada a una reunión tan larga como improductiva. Por otro lado creo que le temo a la acumulación de documentos en mi papelera (la cual casi creo es invento del Diablo, jaja). Creo que lo que llega debe solucionarse y no ser un monumento a la lentitud para tomar una decisión al respecto.

  • Mirlopez Recinos

    Me encanto! No aplica en mi caso pues me gusta el orden y sencillez en todo… Alguna vez me dijeron “caos físico genera caos mental”, y así lo
    creo, pero parece que hay quienes disfrutan del caos físico para alejarse y olvidarse de ellos mismos, entreteniéndose en apilar, intentar acomodar y guardar cosas inservibles