No hay problema. ¡En serio!

Posted by on Mayo 12, 2014 in Budismo, Vida | 8 comments

No hay problema. ¡En serio!

Hace muchos años, antes de que mi entrenamiento budista se convirtiera en camino de vida, yo trabajaba en una agencia de comunicación. Debido a que mi casa estaba lejos, me veía obligado a pedir comida a domicilio. Sólo contaba con 1 hora para comer.

Alguna vez pedí por teléfono un sándwich a una cafetería cercana. Conforme se iban sumando los minutos de espera, mi humor se iba haciendo más y más amargo. Luego de 40 minutos mi comida no había llegado. Enfurecido, llamé a la cafetería para preguntar por qué mi emparedado no había llegado. Noté cómo la persona que me atendía titubeaba. ¡Habían olvidado MI comida!

El dependiente volvió a tomar mi orden y me dijo que en 10 minutos estaría ahí. Colgué muy enfadado y de muy mal humor.

Diez minutos se convirtieron en 20 y el pedido llegó.

De mala gana la recibí y me apresuré a ir al comedor. Tendría que comer en menos de 5 minutos.

Al tomar el sándwich en mis manos noté que el pan no tenía buena consistencia. Al morderlo sentí que el pan no era fresco y estaba más bien aguado. Mi pedido había sido olvidado, ya no tenía tiempo de ir a comer otra cosa y encima de todo, el pan no era fresco. ¡AAAARRRRG!

Una explosión nuclear de furia y odio surgió de mi estómago. ¿Cómo era posible? ¿Cómo podían haberme esto a MI? ¡No sabían con quién se estaban metiendo!

Con toda la ira del mundo aventé la comida a la basura. Corrí por el teléfono y por 10 minutos el encargado de la cafetería tuvo que soportar mis gritos y amenazas. Mis compañeros se pusieron tan incómodos que prefirieron apartarse de mi el resto del día. Fue una de las tardes más amargas de mis 20’s.

Mirando hacia atrás puedo decir me avergüenzo de mi comportamiento. Actué como el ególatra profesional que era, hice sentir mal a mucha gente, me quedé sin comer y además gasté dinero extra en más comida. Yo mismo me encargué de que mi sufrimiento fuera amplio y expansivo.

¿Cuántas veces no pasamos por este tipo de situaciones? De pronto el universo no cumple con nuestros caprichos y expectativas; y esto nos destruye. Convertimos situaciones normales de la vida en problemas.

Tenemos el ego tan inflamado y fuera de control, que envenenamos nuestro juicio pensando que el universo nos debe algo. En realidad es todo lo contrario. Somos lo que somos gracias a que el universo funciona. Nosotros somos los que tenemos la obligación de aportar algo de regreso al universo.

Para el budismo los problemas no existen. Lo que existe son situaciones de todo tipo en un fino balance que sólo se puede apreciar con la mente en calma. La vida es un paquete que incluye la felicidad, dolor, risa, oscuridad, aire, maldad, compasión y miles de etcéteras.

Estas situaciones son convertidas en problemas por nosotros mismos, por nuestros apegos, opiniones y ese horrible sentimiento de auto importancia que tenemos.

Sin duda hay situaciones que necesitan toda nuestra atención como:

  • Resolver situaciones en el trabajo, que es nuestra fuente de sustento.
  • Lidiar con el desempleo.
  • Cuidar de una persona enferma.
  • Entregar tareas en la escuela.
  • Arreglar el corazón luego de una separación.
  • Ayudar a alguien.
  • Asegurarnos una vida cómoda y tranquila.
  • Convivir con personas difíciles.

Pero de ninguna forma son problemas.

La vida es lo que es. Punto.

Cuando entendemos esto podemos estar libres de prejuicios y opiniones. Así es más fácil atender lo que sea que se presente y sin caer en pasiones ni berrinches.

¿Cómo terminó mi pequeña historia de berrinche? Mi ego convirtió un hecho cotidiano en un incidente internacional. Fui el loco iracundo de la oficina por muchos años a venir (al día de hoy se me recuerda así). Por semanas la gente evitó comer conmigo. La cafetería siguió operando e incluso abrió nuevas sucursales.

Así que sabiendo esto, mira todo lo que te rodea. Mira a las personas difíciles. Revisa tu lista de pendientes. Piensa en tu familia y amigos.

Y repite conmigo: ¡No hay problema! 

 

  • Saramaria Morales Rebollo

    Y cómo somos expertos en generarnos problemas de ¡la nada!

    Por ejemplo, ayer. Domingo de correr más distancia. Felices porque es el día que nos reunimos con nuestros amigos para hacerla.

    Al salir de la casa de nuestro anfitrión, se azotó la puerta. Yo le dije, no me gusta que azoten las puertas. El me respondió, es el mecanismo del cierra puertas, esta bien. Y de ahí se generaron dimes y diretes sobre lo mismo. Hasta llegar a una discusión en serio. Todavía no comenzábamos a correr cuando ya todos estábamos enojados. Y cuando digo enojados era ¡verdaderamente enojados!

    Al final terminamos corriendo cada quién por su lado. Con unos metros de mucha distancia física, pero la emocional era peor. Nos fuimos a desayunar porque se supone que estaríamos muy felices de reencontrarnos con una de nuestras grandes amigas que se acaba de convertir en ultra. Hace mas de tres meses que no la veíamos.

    Gracias al cierra puertas y al azotón, siguió la tensión.

    Todo hubiera sido tan sencillo, si hubiéramos mantenido la calma y no dejar que las cosas se salieran de control. Pero, ah cómo somos expertos en generar problemas de la nada.

    “Estas situaciones son convertidas en problemas por nosotros mismos, por nuestros apegos, opiniones y ese horrible sentimiento de auto importancia que tenemos.” Cuánta razón.

    Gracias como siempre por el aprendizaje, y por supuesto que repito contigo, una y otra y otra vez: ¡No hay problema!

    PD. Corrimos más rápido por lo mismo. Claro había que demostrar el gran power de nuestro ego. Porque de otra manera hubiéramos ido en el chisme todo el camino, ja, ja. Moraleja, podemos correr rápido y dejar el bla bla bla para el desayuno ¿no? ¡Saludos!

    • jijij a mi tampoco me gusta que las puertas se azoten XD

      • Saramaria Morales Rebollo

        Verdad que no es lindo Sandy? Saludos. 😉

  • Walter Zein

    Muy cierto, pero qué difícil es mantener a raya a ese loco incendiario que es el ego. Solemos estar tan seguros de que tenemos la razón cuando tenemos uno de esos ataques que seríamos capaces de hacer cualquier cosa. La ira es un sentimiento infinitamente destructivo y el ego hace uso de ella de manera indiscriminada.
    Habrá que seguir meditando hasta domar el ego y convertirlo en “el caballo bueno” supongo.

  • Homo Minimus

    ¡No hay un elefante rosa con pintas violetas haciendo equilibrismo sobre la cuerda floja mientras sostiene un paraguas y el público contiene la respiración!

  • fer

    No hay problema.
    Gracias maestro
    genial
    gracias
    namaste

  • Ivan Entusiasmado

    Creo que en todos estos casos es extremadamente aplicable la cita de Piratas del Caribe, cuando el capitán Jack Sparrow dice: “El problema no es el problema. El problema es tu actitud ante el problema.

  • Lola Martinez Feria Americana

    Me ayudas a entender muchas c0sas! Gracias! me encanta leerte.