La aceptación comienza con tu lenguaje

Posted by on Mayo 2, 2016 in Budismo, Vida, Zen | 4 comments

sun-rayos

La felicidad siempre ha sido elusiva. Como especie llevamos miles de años tratando de alcanzarla o siquiera definirla. Cientos de filósofos en el mundo han dado su opinión al respecto, además de que cada uno queremos encontrarla a como de lugar.

¿Qué es la felicidad? ¿Más dinero? ¿Más objetos? ¿Más control y poder? ¿Hacer más cosas y mantenerse siempre ocupado? ¿Más relaciones personales?

En el budismo, y en especial en el zen, sabemos que felicidad es el estado de tranquilidad y equilibrio que llega al haber aceptado la vida como es, dejando de lado apegos y aversiones. De igual forma, felicidad es liberarse para siempre ver por el beneficio de los demás seres vivos.

En este lado del budismo nos entrenamos para que lo material tenga importancia en tanto ayude a mantener nuestra práctica. El control, poder y todo tipo de política son puestas en el cajón de las cosas inútiles. Los excesos de todo tipo nos llevan a la infelicidad, así que practicamos la renuncia para no caer en ellos. También nos educamos para ver el momento en el que los pensamientos quieren tomar el control y transformar la realidad.

Pero por encima de todo ello, aceptamos las situaciones de la vida como son, sin juzgarlas, sin “manosearlas” con la mente y sin permitir que controlen nuestras decisiones. 

No, para nada es fácil. Es un camino cuesta arriba y lleno de espinas que requiere atención plena y que exige que el practicante sea bestialmente honesto en sus intenciones y en sus motivos.

Sin embargo no es imposible.

El Buda y todos los maestros de leyenda, todos los seres iluminados que han pisado esta tierra; todos tienen algo en común contigo y conmigo. Comenzaron su camino como personas normales, sufridoras y llenas de apegos y aversiones.

Incluso personas como Sasaki Roshi (acoso sexual) o Trungpa Rinpoché (drogas), las caídas en la tentación los han metido en problemas legales tremendos. Eso nos da idea que este negocio del budismo no es fácil. Noah Levine afirma que el budismo es ir contracorriente.

A pesar de las mil caídas, seguimos caminando. El entrenamiento jamás termina.

La aceptación de la vida como es comienza aquí y ahora, con un pequeño cambio de lenguaje, entendiendo que la vida incluye cosas que nos gustan y cosas que no nos gustan. Eso no implica que sean buenas malas. Solo son. 

La próxima ves que te encuentres con una situación que te cuesta trabajo aceptar, pon atención a tus palabras. Cada vez que calificas algo como bueno, malo, bonito o feo,  estás haciendo juicios de valor que no significan nada para la realidad.

Un volcán es lo que es en la naturaleza y cumple su trabajo. No necesita de nuestras etiquetas o juicios para ser. Somos los humanos los que lo llamamos peligrosocoloso de fuego o lo que sea.

Hay una gran diferencia entre aceptar un volcán por lo que es, y juzgarlo. Lo mismo aplica a tu comida, a tu presidente y a tus relaciones personales.

Todo es lo que es.

Por supuesto, aceptación no significa abandono o nihilismo. Solo es ver la realidad por lo que es para saber qué hay.

Y entonces caminamos hacia adelante, un paso a la vez. Pensando primero en el bien de los de más seres vivos y sin dañar a nadie.

  • La parte que me cuesta trabajo a mi es esto que escribiste casi al final de confundir aceptación con abandono. En mi caso yo confundo aceptación con mediocridad. Podrías elaborar algunas ideas al respecto de como diferenciar entre las dos.

    • Morex

      ¡Hola Mario! Es un tema largo y del que han salido cientos de libros a lo largo de más de 2,000 años de budismo. Con gusto intentaré resumir lo poco que entiendo:

      Aceptar es estar en paz con la naturaleza misma del ser humano, con el universo, con todo lo que te gusta y lo que no. Así como hay muchas cosas y personas que te molestan, tú eres molesto para otros. Es un punto de equilibrio que cuesta trabajo ver, pero es real.

      Aceptar es soltar etiquetas de “bueno” o “malo”. Las cosas son lo que son. Hay políticos gandallas, sí. Hay abuso, corrupción, maltrato a otros seres vivos. Sí. Lo hay. Se acepta como parte de la vida porque no estás en posición alguna de juzgar nada. Tus opiniones son tan valiosas como las del político maléfico, pero como las ves desde tu lado, tienen más valor para ti.

      Aceptar es estar en paz con el orden del universo y eso es todo. No te tiene que gustar. No lo tienes que rechazar. Solo es.

      Mediocridad es sentarte en tu trasero a esperar que la infelicidad te arrolle y, peor aun, lamentarte por ello. Aceptar las cosas como están te da la tranquilidad para avanzar y buscar el beneficio de los demás, sin enojarte por lo que no puedes controlar.

      Es como cuando alguien está muy enfermo. Si se la pasa lamentando su estado, solo sufrirá. Si busca la manera de no sufrir y continuar la vida, tendrá muchos años en paz.

      Aceptar que el gobierno es un reflejo de la sociedad, por ejemplo, te da el combustible para dejar de quejarte y comenzar a trabajar educando a los jóvenes de tu comunidad.

      Aceptar que el capitalismo no cambiará, sino que empeorará las condiciones de vida de los pueblos, te da la calma para buscar una vida que no te dañe tanto como persona.

      Y por supuesto, éste es uno de esos conceptos budistas en los que solo cae el veinte luego de muchas horas de meditación 🙂

      Más info y lecturas increíbles:

      http://www.rickhanson.net/writings/books/buddhas-brain/

      http://www.amazon.com/gp/product/0553380990?ie=UTF8&tag=tarabrach-20&linkCode=as2&camp=1789&creative=9325&creativeASIN=0553380990

  • Judith

    :), sólo duele, solo es. Gracias, Gassho.

  • Klaudio77

    Gracias _/I_ Gassho!