La obesidad no es normal

Posted by on noviembre 16, 2017 in Budismo, Salud, Vida, Zen | 5 comments

Foto: El Universal.

 

La humanidad está pasando por varias situaciones difíciles (como es nuestro hábito), pero una de ellas, una que me duele profundamente, es la epidemia de obesidad.

Por todos lados veo personas obesas, caminando mal, con problemas de inflamación, sudorosas y en claro sufrimiento. De hecho la obesidad es tan omnipresente que es nuestro nuevo normal; al punto de que México ocupa el primer lugar de obesidad en el mundo, con casi el 73% de los adultos en serios problemas de gordura.

Esta situación no se limita a mi país, por supuesto. Visitando otras partes del mundo he visto la misma tendencia.

Cuando era niño yo fui obeso, padecí todos los problemas que eran de esperarse. Pero revisando fotografías de mi obesidad infantil, no era nada comparado con la obesidad en los niños de hoy.

Toda mi vida adulta luché por mantener mi peso, tratando de seguir las reglas establecidas y haciendo ejercicio de forma compulsiva (artes marciales). Y nunca lo logré, llegando a pesar 150 kilos.

Entonces, sé lo que es estar ahí. Sé lo que es sentirte controlado por la comida y la desilusión constante que eso produce, además de los daños al cuerpo.

Pero Chocobuda, ¿qué tiene de malo unos kilitos de más?

Mucho, porque no son las tallas extras, es la destrucción de vidas a mano de la mala alimentación. El sistema perfecto que es el cuerpomente se rompe y se descompone, en muchos casos al punto de no retorno.

Y  en el terreno de la espiritualidad y calma mental, el sobrepeso afecta más de lo que podríamos imaginar.

Todas estas palabras las escribo porque estuve ahí. Entiendo.

Este post es un llamado a que cada uno de nosotros comience a cuestionar lo que hemos estado haciendo mal. Debemos dudar de lo que las compañías de alimentos y bebidas nos dicen. ¿En serio es la culpa del consumidor y nada tiene que ver que el azúcar y las harinas sean altamente adictivas? ¿De verdad es la falta de ejercicio?

Si las empresas se preocuparan por la humanidad no venderían ese tipo de “comida” en primer lugar.

La alimentación siempre es un camino personal. También lo sé porque llevo ya 6 años de camino en los que perdí 60 kilos y estoy más sano que nunca. Y no tengo nada de especial, no soy nadie, no soy nada. Soy una persona común y corriente. Si yo pude lograrlo, cualquiera puede.

¿Qué tiene que ver el budismo en todo esto? La práctica budista es el cultivo de la disciplina y del auto-control. Es un camino de vida que puede ayudarnos a entender y reparar el único cuerpo que tenemos.

Pero si no comenzamos hoy, nunca lo lograremos.

En futuros posts hablaré más al respecto y pronto tendremos un taller para todos.

 

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  • Jaime González Covili

    Muy interesante. En mi país, Chile, también hay una clara tendencia hacia la obesidad. En mi opinión esto va muy relacionado a la cultura y el nivel educacional pues una persona con más conocimiento sabe más sobre las propiedades de los alimentos y las comidas caseras versus la chatarra o empaquetada. Claramente la intención de las grandes empresas es mantener a la gente en la ignorancia para poder vender basura. En Chile hace poco se implementó una ley de etiquetado que ya no solo obliga a informar los aspectos nutricionales de un alimento sino que también obliga a incorporar advertencias con grandes cuadros negros indicando si un alimento es alto en calorías, azúcares etc., facilitando la información de la ciudadanía.

  • Camila Moreno

    Muchas gracias maestro. He luchado con mi peso y comer por ansiedad también desde mi infancia. Ahora que estoy intentando independizarme, recaigo en actitudes, una de ellas siendo ésta de comer porquerías para “tranquilizarme”. He tenido días duros pero cuando veo que me ha llegado un correo de usted, no me siento sola. Son los únicos que sí abro luego luego hehe.

  • Minia

    Sin cambiar mi alimentación (saludable) ni el ejercicio diario que hacía, pasé de 52 kilos a 73 en pocos meses. No importaba lo bien que me alimentase ni lo mucho que redujese las raciones, nada me hacía adelgazar. Al final, resultó ser un hipotiroidismo que no me dejó perder peso hasta que se me curó.
    El mensaje es muy bienintencionado, lo sé, pero duele (y ofende) un poco leer algo que ignora el resto de motivos que pueden crear una obesidad (como lo que tuve, algunos fármacos, el insomnio…). Yo llegué a tener anorexia derivada de esa situación y ni aún así adelgacé, y me parece injusto centrar el foco solo en la alimentación (que sí, es muy importante, pero no es tan simple como “comer mejor y moverse más”), ya que somos muchas las personas que no vivimos a base de pizzas y aún así nos encontramos con factores que escapan a nuestro control. Y, aunque sé que la intención no era hacer sentir mal a nadie, me cuesta no sentirme juzgada o culpabilizada cuando se da a entender que si no adelgacé es porque no tuve suficiente disciplina.
    Dicho esto, te sigo desde hace mucho y lo seguiré haciendo. Solo quería darte mi perspectiva porque creo que es importante para muchas personas que se sienten mal en este sentido, y también creo que para hablar de nutrición es mejor contar con la perspectiva de un buen profesional (por ejemplo, Aitor Sánchez es un gran divulgador).
    Gracias por todas tus palabras. Espero que las mías sean recibidas como una crítica constructiva y no destructiva, ya que esa era mi intención. Saludos.

    • Kyonin

      Hola. Siento que te haya ofendido el post, pero no era la intención. Es real que hay personas que padecen alguna condición, y no las olvido. De hecho pronto escribiré al respecto. Sin embargo, la epidemia mundial de obesidad está directamente ligada al consumo de alimentos adictivos y altamente dañinos para la salud. Este post está dirigido a abrir la mente y cuestionar lo que comemos.

  • Bea Sánchez

    Me alegra mucho encontrar este post y decir la frase que no es políticamente correcta.