Meditación + Dibujo + Storytelling [Post invitado]

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Es muy rara la ocasión que acepto posts de otros bloggers, pero cuando lo hago es porque son demasiado buenos como para no hacerlo.

Hoy presento una colaboración e invitación de Juan Kid Buda Silva, mi hermano/maestro de dharma, gran amigo y artista extraordinario.

Disfrutemos sus palabras y sus muy acertadas tiras cómicas, que hacen sonreír, pero sobre todo, pensar.

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Hace 2 o 3 meses comencé a jugar en mi mente con la idea de unir la meditación, mi habilidad de dibujo y mi gusto por contar historias cortas en un sólo proyecto, hoy después de muchos bocetos, viñetas y rayones el asunto ha tomado forma en 2 ebooks y una App, ¡es sorprendente lo que sucede cuando unes tus pasiones!

Los 3 proyectos van muy de la mano y el primero en salir se llama Meditation Doodles o Meditación y Garabatos. Es un pequeño ebook recopilando 32 tiras cómicas, sin texto, que retratan con mucho humor, diferentes estados de ánimo, de la mente y del corazón por los que he pasado antes y a la hora de meditar.

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La meditación es tan diversa como nuestra vida

No sé si todos los meditadores del mundo pasan por los mismos estados, lo que sí sé es que yo no soy un meditador perfecto, a veces me siento a meditar con el corazón hecho bolas, con la cabeza al revés, lleno de ira, sumido en la tristeza o con una deliciosa alegría, nunca es igual, es cierto que entre más medito más ecuánime es mi mente, pero en mis primeros años de meditar y en mis momentos de mayor caos, me siento como una bomba a punto de explotar o Hulk cuando me siento a meditar y es hasta que las cosas se acomodan durante la meditación que Juan se puede levantar del zafu mucho más en paz de como llegó.

Eso es lo que retrata el libro, el día a día de una práctica de meditación diaria, a la que me llevo lo que sea que traiga puesto en el corazón y el cerebro ese día.

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Un libro para disfrutar, reír y reflexionar

La intención del libro es que te diviertas ojéandolo, que las imágenes te ayuden a reflexionar y con suerte, te inspiren a meditar más si ya lo haces o que te inviten a probarlo por primera vez. No es un ebook con el chiste de moda, no tiene muñequitos manga, no tiene mujeres con senos enormes ni hombres musculosos, no tiene perros ni gatos, lo que sí tiene son garabatos divertidos, inteligentes y llenos de esa cosa que la vida te da cuando tienes casi 40 años…experiencia de vida.

El ebook está disponible en la App Store de iTunes, ahí cuesta $128 pesos mexicanos o el equivalente en tu país, (¡Sí! está disponible en todo el mundo apple)

…o puedes comprarlo directamente conmigo desde $80 pesos mexicanos, sólo mandame un correo a nadamasjuan@gmail.com y platicamos.

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Comentario sobre Primavera, Verano, Otoño, Invierno… Primavera [Cinito del tío Chocobuda]

Tenía mucho tiempo que no hacía una reseña de película, pero éste filme vale mucho la pena. Recomiendo ver la película antes. Si no la puedes ver por restricciones de país, usa una VPN como TunnerBear.

Primavera, Verano, Otoño, Invierno… Primavera (Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom), del director Ki-duk Kim, Corea, 2003; es una película importante porque contiene mucha sabiduría zen que pasa desapercibida para muchos. Sin embargo los temas principales son claros.

Habla de cómo nacen los apegos y las aversiones, cómo son una gran carga y se convierten en veneno que nos mata el alma.

Al perder el control de nuestros pensamientos sobre las cosas que nos gustan, las vamos cargando en la espalda. Se convierten en pesadas rocas que arrastramos por la vida. Y un apego trae otro. Y otro. Y otro. Pasan los años y estamos llenos de basura que nos paraliza, que nos fija en un punto y no nos deja mover ni respirar.

Cuando luchamos activamente por evitar el dolor, por alejar de nosotros las cosas que no queremos y nos hacen infelices, generamos aversiones. Y son igual de dañinas que los apegos. Cargamos estos costales con veneno y espinas en la espalda. Se apilan uno a uno.

Tanto apegos como aversiones son adictivos. Desarrollamos apego a los apegos. Por ejemplo, alguien que colecciona películas. Compra por comprar. Va llenando cajas y cajas de películas que no verá. Compra ediciones especiales, las que traen figuras o algún premio. Y cuando tiene que mudarse de casa, resulta que no puede porque tiene que tirar lo acumulado.

Ambos llevan directo al sufrimiento. Pero es un sufrimiento expansivo, que se transmite como virus. La persona que lleva el veneno de apegos o aversiones, contagia a quienes lo rodean.

Piensen, por ejemplo, en alguien como Hitler. Su aversión por otros seres humanos se expandió tanto como para envenenar a toda una nación.

Piensen en Estados Unidos, cuyo apego por el poder y el dinero han destrozado culturas enteras, generando millones víctimas.

La película habla sobre apegos y lo podemos ver cómo el joven no puede controlar el deseo por la chica. Al grado de sufrir tanto como para abandonar a su maestro.

El joven creó tanto miedo y aversión por estar sin ella, que llegó al asesinato.

Pero así como el filme habla de apegos, también habla de redención, reconstrucción, renunciación, disciplina y (MUY IMPORTANTE), compasión.

El joven comienza su redención cuando se corta el cabello, símbolo de la arrogancia y la vanidad. Por eso los monjes renunciamos al cabello, que es un apego vacío.

Entonces el maestro le pide grabar el Sutra del Corazón en el suelo. Este verso es el más importante para el budismo zen porque nos enseña que todo en la vida está vacío. Nos dice que todo lo que pensamos, lo que imaginamos, lo que sentimos no es la realidad, es sólo nuestra muy pequeña experiencia de las cosas. El Sutra nos dice que en una mente sin apegos no hay miedo, no hay envejecimiento, no hay auto engaños. El Sutra enseña que llegando a tocar el Silencio durante la meditación, todo el sufrimiento se va. Nos enseña que todo en la vida se acaba y que justo por eso, la vida misma es una joya hermosa que debemos cuidar. Nos dice que hay que vivir con compasión y que el Nirvana no hay que buscarlo… porque vivimos en él, aquí y ahora.

El lago apacible, que refleja todo y es un personaje más, en el que se ve pasar la vida, en que vive el maestro; es una metáfora de la mente. En el budismo zen la mente es un espejo que refleja todo lo que observa. Un espejo no juzga, no comenta, no ensucia la realidad. Un espejo sólo se limita a mostrar lo que hay aquí y ahora. Eso es todo.

El lago es la mente. Y el joven monje es quien ensucia el lago con sus deseos y aversiones, con sus pasiones.

Sí, para el budismo, las pasiones son destructivas y siempre llevan al sufrimiento. Porque la pasión es el sentimiento fuera de control, que busca llenarse de más y más. Se alimenta a sí misma. La pasión es la pérdida de la razón y de la inteligencia. Es un estado alterado de la mente que transforma la realidad y genera fantasías y más deseo. Las pasiones nos vuelven estúpidos.

Pero la pasión termina con una explosión nuclear que deja todo devastado y calcinado. Sólo recuerden las pasiones adolescentes o los deseos por poseer a alguien. Nunca, nunca terminan bien.

Las pasiones son el extremo opuesto de las depresiones. Ambos nos hacen sufrir, a pesar de la pasión es seductora porque genera endorfinas. Pero éstas terminan y nos dejan vacíos.

El zen nos enseña que es mejor siempre conservar la ecuanimidad. Así se puede disfrutar la vida de una forma simple, formando relaciones simples con las cosas, sin expandir o deformar la realidad.

El joven monje comienza su salida del inframundo cuando termina de grabar el Sutra del Corazón.

Entonces el maestro entiende que ya ha enseñado todo lo que tenía que enseñar. Pasan los días y se vuelve débil, le cuesta trabajo respirar. No tiene a nadie a quien pedir ayuda, nadie a quien recurrir y decide salir del Samsara por su propia mano.

En el budismo y en muchas culturas asiáticas, la inmolación es un símbolo de la Renunciación máxima. Se quema el cuerpo en vida porque de todas formas morirá y al estar libre del cuerpo, la esencia es libre de esta cadena suprema.

El maestro, que ya ha renunciado y es libre de todo apego, termina con su cuerpo para avanzar al siguiente nivel de conciencia. ¿Qué hay más allá? Sólo él sabe. Lo que es claro es que su tarea ya terminó y es hora de despedirse.

¿Y cómo se va? Como los grandes maestros, en meditación profunda.

Justo en la mitad de del invierno… no sabemos cuántos años han pasado, llega de regreso el joven monje. Ahora es un hombre maduro que ha cumplido su condena. Además demuestra madurez, auto control, disciplina y está dispuesto a llenar de luz la casa de su maestro.

Entrena, purifica su cuerpo con agua de deshielo, medita y limpia. Rescata las reliquias de su maestro para cuidarlas y protegerlas. Restaura la belleza cristalina del lago que refleja todo.

Y en el clímax de la película, el nuevo maestro hace un último homenaje al lago, cargando todos sus apegos cuesta arriba, mientras lleva en sus brazos una estatua de Avalokiteshvara. Ella es la representación de la compasión perfecta. Es la monja budista que lo dio todo para salvar a toda la humanidad. A menudo se le ve con 1000 brazos, que son todos nuestros brazos, somos todos los que estamos dispuestos a trabajar por los seres que sufren.

Avalokiteshvara-Guanyin-Loke?vara-Kanon es una heroína o héroe, no tiene sexo pero a la vez es la madre máxima, la doctora suprema que nos recibe con mil brazos de amor para enseñarnos el camino de la compasión. No dice que no a nadie y acepta a todos, sin importar credos, distancias, colores o universos. Es la bodhisattva que renunció a ascender al Nirvana para quedarse entre nosotros a enseñarnos el valor de trabajar para el bien de todos, de cuidarnos entre todos para avanzar todos juntos.

El joven monje lleva a Avalokiteshvara, quien descansa sobre los apegos (la rueda de molino) y mira serena hacia la mente tranquila.

Disciplina es liberación. Soltar los apegos es liberación. Compasión es liberación de todo sufrimiento.

Y todo esto para renacer y repetir el ciclo.

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Practicar compasión para erradicar el bullying [niños que meditan]

El bullying siempre ha estado entre nosotros, aunque antes tenía otros nombres. Es parte de la humanidad porque nuestra naturaleza de mamíferos siempre tenderá a demostrar superioridad ante un posible adversario o competencia. Ésta conducta la podemos observar en distintos simios como babuinos, gorilas y chimpancés.

Los humanos, claro, lo llevamos al extremo porque cubrimos los impulsos evolutivos con ego; mismo que crece cada vez que humillamos a alguien. Así aseguramos nuestra posición como seres dominantes y demostramos que nadie se debe meter con nosotros. Es una suerte (muy primitiva) de seguro de tranquilidad.

Al mismo tiempo tenemos reglas morales, espirituales y religiosas que nos ayudan a pensar antes de actuar. Igualmente, las culturas del mundo hemos desarrollado ética y valores que nos impiden ir matando gente por la calle; lo cual es muy bueno y nos ha traído hasta este punto en la historia. Gracias a estas reglas podemos pensar con bondad y empatía.

Sin embargo, esta conducta primitiva la tenemos todos y en algún punto de nuestra vida, todos hemos sido bullies (matones, gandallas, hojaldras, ventajosos y muchos sustantivos más).

Si el bullying es natural al ser humano, ¿por qué nos asusta?

Por que en estos tiempos es mucho más salvaje que nunca y por que estamos comenzando a ver víctimas mortales en muchos países del mundo. Y las cosas no parecen mejorar.

Nuestros niños han suspendido la compasión, la capacidad de empatía y toman la violencia como necesaria para divertirse y asegurar su lugar en la sociedad.

Es un problema muy complejo y un simple post es insuficiente para decir todo lo que implica, pero sí puedo mencionar algunas causas que van desde la alimentación; los medios masivos de difusión y la presión que imponen en los niños; la permisividad y falta de disciplina por parte de padres; y la cobardía del anonimato en las redes sociales. La lista de causas puede seguir, pero si tuviera que mencionar la más importante para mi es:

Nuestros niños no entienden el valor de la compasión porque los padres ya no la están entendiendo.

En la era del egoísmo justificamos hacer lo que sea para ganar dinero, poder o posición social. Mentimos, traicionamos, manipulamos, torcemos la ley y abusamos de quien sea con tal de tener más. Ésto es aprendido por los niños, así que para ellos es natural.

Es terrorífico en verdad. No es de soprender que cada vez haya más muertos y niños más jóvenes detrás de los crímenes.

La práctica de la compasión es una prioridad si queremos hacer que el problema se detenga. Pero esto comienza con la educación de nosotros los adultos.

Aquí es donde entra la meditación como práctica personal para entendernos a nosotros mismos y abrir el corazón a una verdad suprema: todos los seres vivos somos capaces de sentir dolor y de sufrir.

Cuando meditamos dejamos ir los pensamientos ególatras, enfocamos la atención a un sólo punto y estimulamos áreas del cerebro asociadas con la bondad y el altruismo.

Los niños que meditan son más tranquilos y con la práctica, van ampliando su mente para entender que son parte de un sistema interconectado de seres vivos. Así, la compasión llega su vida y son mucho menos propensos a hacer bullying.

Si los padres meditan al menos 20 minutos y hacen de ésta actividad algo cotidiano, los niños lo verán de forma natural y su curiosidad los llevará a preguntar para luego intentarlo.

Así que si tienes hijos, considera la meditación como actividad familiar.

Los resultados te sorprenderán.

 

 

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Recordatorio para Grupo Guadalajara: Iniciamos el domingo 19 de julio de 2015

Amigos en Guadalajara,

Sólo para recordarles que la primera sesión de zazen del Grupo Ryokan será el domingo 19 de julio de 2015, a las 10:00 AM.

Por favor confirma tu asistencia para poder reservar lugar y recibir indicaciones, escribiendo un correo a elchocobuda ARROBA gmail.com

Toda la información aquí.

¡Gracias, nos vemos el domingo por la mañana!

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Jizo: taller de meditación para niños y padres atolondrados

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En estos tiempos conectados y en los que todos tenemos un teléfono móvil en la mano, nuestros niños están creciendo demasiado rápido. Están expuestos a problemas que antes no habían, duermen menos, son más apáticos; pero a la vez están muy presionados por demostrar que tienen ventaja sobre los demás.

Esto crea angustia, depresión y mucha responsabilidad, lo que impacta en sus relaciones sociales, rendimiento académico y cada vez son más violentos.

Sin darnos cuenta hemos estado perdiendo el control de las cosas al grado de que el bullying es un problema que crece y no sabemos cómo detener.

 

Solución

A pesar de que la cultura obliga a nuestros chicos a mantenerse al límite de sus emociones y nervios (sin mencionar las angustias que trae todo esto a los padres), sabemos que hay un mejor estilo de vida. Existe una manera más inteligente de que los niños aprendan a manejar sus emociones para ser felices mientras, al mismo tiempo, ayudan a los demás a estar bien.

La meditación es una práctica fundamental que no tiene edad, religión ni clase social. Es una actividad natural al ser humano que formará niños que busquen el camino de la paz, capaces de mayor concentración en sus actividades y formarán lazos más fuertes con su familia y amigos.

Por eso creamos Jizo, taller de meditación para niños y padres atolondrados.

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