El camino del practicante de zen es siempre de aprendizaje y de introspección.
Cuando se sienta en zazen (a meditar), mira hacia adentro y deja que la mente proyecte los pensamientos que esta quiera. La tarea del practicante es sólo observar, sin juzgar ni comentar; y ver cómo estas imágenes e historias llegan y se van, como nubes flotando en el cielo azul.
Con el tiempo y la constancia, la mente se calma y la vorágine de pensamientos aun está ahí, pero su flujo es mucho más amable y lento; generando un espacio en blanco entre una imagen y otra.
Este vacío interno infinito sirve para entender que la vida de todos los seres está interconectada y que valores como compasión y generosidad son la medicina para los males que envenenan nuestras sociedades.
Así, cada mañana, el budista zen repite Las Cuatro Promesas. Tan sólo para tenerlas en claro:
Salvar a todos los seres conscientes, aunque sean incontables.
Acabar los autoengaños, aunque sean inagotables.
Percibir la realidad, aunque sea infinita.
Seguir el camino de la iluminación, aunque sea inalcanzable
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El 6 de enero de 2011 escribí un artículo sobre el porqué no necesito Internet en el celular. Dí las razones que me llevaron a cancelar mi BlackBerry y el porqué considero que tener conexión móvil es una necesidad implantada por la mercadotecnia.
Desde la publicación de este texto, que tocó las más intimas fibras de los fans de los gadgets y del iOS, han pasado muchas cosas y he tenido poco más de 365 días para familiarizarme con mi (ahora pasado de moda) Samsung Tocco. Y debo decir que el aprendizaje ha sido enorme.
Ya sé que mi experiencia personal no implica afirmar que todo un mercado de billones de dólares esté mal o que los móviles conectados deban desaparecer. Todo lo contrario. La conexión móvil es el futuro y hay que ser parte de ella si nuestro trabajo o crecimiento personal así lo piden. El problema es que muchos nos subimos sin pensar y demasiado rápido al tren de la publicidad y me parece que requerimos mucha educación para poder hacer un uso racional del medio.
Es importante mencionar también que no estoy en contra del hardware. Los smartphones son maravillas tecnológicas que nos hacen la vida mucho más fácil, tan sólo porque un dispositivo evita que portemos 4 o 5 aparatos extras. Son los gadgets minimalistas por excelencia.
Con esto en mente, el año pasado hice un análisis muy fuerte de mi uso de telefonía móvil y me percaté de que, en un buen mes, ¡hacía cerca de 3 o 4 llamadas! Todas las demás comunicaciones eran entrantes… cuando los clientes no me mandaban correo electrónico.
Los mensajes de texto los reduje al mínimo porque ahora tenemos Twitter, Facebook; siendo Gmail mi herramienta de trabajo principal.
Esto significó que, por un lado, ya no estaba haciendo llamadas y, por el otro, toda mi comunicación la estaba llevando en mi computadora de escritorio.
El plan de datos salió volando y, obvio, también un plan de llamadas que no iba a utilizar.
Desde entonces me hice feliz usuario del prepago y mi gasto de móvil cambió radicalmente: sólo pagué MX$300 /€17.17 /US$21.81 en todo el año.
Leíste bien. En un año de servicio de telefonía móvil sólo pagué MX$300. Trescientos pesos. En un año. ¿No es asombroso?
Ah, y no gasté un sólo centavo en apps.
Luego de todo este tiempo pude cuestionar y pensar en la mercadotecnia, el comportamiento humano en torno a los móviles, los hábitos de uso y compra, y cómo afectan nuestra vida.
Estos son algunos pensamientos que vienen a la mente:
Y bueno, hay mucho más que puedo decir al respecto, pero es tu turno de hacer la tarea: siendo brutalmente honestos, ¿tener conexión en el teléfono es de vida o muerte? ¿Podrías prescindir de ella si sólo la usas para poner fotos de comida en Twitter? ¿Podrías dar un mejor uso a esa fuga de dinero?
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El tan profetizado 2012 está aquí y al parecer el mundo no terminará, como lo han anunciado incontables lunáticos.
Sin embargo el ChocoCast está de regreso con la profecía máxima: este año será igual que los demás. Los que hacemos la diferencia somos nosotros, con nuestros actos y nuestras intenciones.
En este episodio hacemos un recuento de todo lo maravilloso que tuvimos en 2011 y hablamos un poco de lo que necesitamos hacer para este año, que hemos recién desempacado.
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Read MoreEl día de ayer en las noticias leí esta noticia:
Y me quedé helado.
Un hombre que está viviendo su vida, llega al banco para realizar alguna operación, se lleva las manos al pecho y se desploma porque está teniendo un paro cardiaco. Justo ahí su corazón decidió jugarle la peor de las bromas.
Y nadie de las muchas personas que estaban en el banco, se mueve. Lo miran como él tiene espasmos en el suelo y nadie quiere perder su lugar en la fila. Sin recibir ayuda, rodeado de personas indiferentes, el hombre muere.
El personal del banco tampoco se mueve, a pesar de que su trabajo es mantener contentos a los clientes… y, ¿qué mejor que mantener vivo a un cliente para que esté contento de seguir llevándoles negocio?
Esto sucedió en el sur de la Ciudad de México y me hizo pensar mucho en cómo llevamos nuestras vidas.
Estamos tan llenos de ocupaciones, y tan llenos de nosotros mismos que no estamos dispuestos a ayudar a nadie, aunque la vida dependa de ello.
Y es que para ayudar a este hombre no se necesitaba más que llamar a una ambulancia por cualquier teléfono, en una época donde todos tenemos teléfonos móviles. De verdad es absurdo.
Ninguno de los clientes del banco se movió de su lugar en la fila y a nadie le importó que alguien estuviera muriendo ante sus ojos.
¿Tan poco vale la vida, que no nos podemos tomar la molestia de acercarnos a alguien que lo necesita?
¿Cómo es posible que usemos el teléfono móvil para escribir “Estoy tomando café” en Twitter, pero no podamos usarlo para llamar a un número gratuito de emergencia y salvar la vida de alguien?
Es absurdo, ilógico y es muy, pero muy triste que vivamos en el tiempo de la conexión, de las relaciones sociales ubicuas y que nos preocupe más un trámite que una vida.
Por supuesto, no conocí al hombre que murió. No sé su nombre. Pero su vida era igual de valiosa que la tuya y que la mía. Creo que este tipo de situaciones TIENEN que hacernos aprender y ver los errores que estamos cometiendo como sociedad.
Estamos perdiendo la humanidad poco a poco, pero estoy seguro de que podemos contrarrestar el daño por medio de la generosidad y del amor gentil hacia los demás.
Es algo para pensar por mucho tiempo.
¿De verdad quieres vivir en un mundo así?
Read MoreNo importa lo que digan los Lunáticos del Fin del Mundo, S.A., 2012 no será el año en que la humanidad encontrará su destino final. Tampoco habrán cambio de dimensiones, profecías mayas ni de Nostradamus.
Mi profecía personal para 2012 es que éste será un año como todos los demás: lleno de alegrías, conflictos, logros, derrotas, victorias, romance, rupturas y crisis económica.
Es decir, serán 365 días normales para la humanidad, con todo lo que el ser humano implica.
Será una vuelta al sol más en nuestras vidas y, contra todo lo que nos digan las predicciones esotéricas, la felicidad y la buena fortuna dependen enteramente de nosotros.
Debemos estar conscientes en todo momento de que al perdernos en los planes del futuro y al aferrarnos al pasado, lo que logramos es desperdiciar el tesoro más maravilloso que tenemos: el presente.
Vivimos, respiramos, amamos, comemos en el presente. Todo está aquí y ahora; y aunque estés pasando por los días más tristes de tu vida, tienes una vida para sentir esa tristeza.
Cuando deseas lo que alguien más tiene, cuando te pierdes en los recuerdos de “los mejores días de tu vida”, cuando no dejas ir, cuando piensas que el mundo está en tu contra; invalidas todas oportunidades que se presentan.
¿Porqué insistimos en usar ropa interior roja en la noche de Año Nuevo? ¿Porqué se hacen todos estos rituales? Porque nos encanta dejar nuestra vida en manos de la magia y pensar que con sólo creer, obtendremos lo que necesitamos. Nos gusta desear sin el compromiso de trabajar por lo que queremos.
Aun no he visto ningún ritual de Año Nuevo que indique que para tener amor hay que ser buena persona.
Con todo esto, lo que creo es que 2012, como cualquier año de nuestra vida, debe estar lleno de conciencia del presente y de que necesitamos ser mejores personas, generosos y abiertos a destruir la indiferencia y la ignorancia.
Este año, como cualquiera, trae oportunidades de crecimiento que sólo llegan con esfuerzo y trabajo. Así que no importa tu lista de propósitos, no los cumplirás si no te enfocas y a trabajas en ellos… uno a la vez es mejor.
Pero para poder disfrutar los frutos de todo esto, debemos vivir aquí y ahora. Ser mejores aquí y ahora. Estar en el presente.
Es por esto que creo que 2012 será un año como cualquiera y la diferencia sólo está en nuestra mente.
Ayer fue el mejor día de tu vida. Hoy comienza el mejor día de tu vida. Y mañana será también el mejor día de tu vida.
No celebres Año Nuevo, mejor celebra tu vida, toda la vida y todos los momentos.
Bienvenido a 2012 y Feliz Nuevo Este Momento.
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El maremágnum publicitario nos impulsa a que en Navidad seamos generosos, por medio de desembolsar enormes cantidades de dinero para comprar cosas y hacer regalos a tantas personas como nos sea posible.
No está mal si realmente se necesitan los artículos, pero ¿qué pasa cuando no los requerimos, cuando sólo estamos comprando por impulso y por avaricia?
El resultado son carteras vacías y la resaca de haber comprado y gastado nuestro bono navideño en cosas que quedarán en el olvido en muy poco tiempo.
Creo que Navidad es una gran temporada para reflexionar que existen personas, incluso cerca de nosotros, que no se la están pasando mal y que de verdad necesitan ayuda.
Déjenme contar una pequeña historia reciente.
En un grupo de discusión del que formo parte, cada año se organiza un intercambio de regalos. A veces son libros, discos o simples tarjetas de felicitación. Y la verdad es que es muy agradable recibir algo.
Pero esta vez, al estar pensando en organizar a mis amigos, reflexioné en todo lo que ha pasado en los últimos años en el mundo. No hace falta mencionar que 2012 fue un año muy duro para la humanidad y que existen necesidades muy fuertes que tienen que ser atendidas.
Así que en lugar de organizar un intercambio, pensé en hacer una donación comunitaria a alguna ONG. Por sus finanzas claras y por su espíritu de ayuda a las zonas de conflicto más grandes, elegí Médicos Sin Fronteras, quienes aceptan donativos desde MX$50.00.
No importa si es dinero, en especie o en tiempo, donar y ayudar a quienes lo necesitan te pone una gran sonrisa en la cara y se olvidan las penas. Literalmente.
Existen estudios científicos que relacionan la generosidad con la felicidad. Y bueno, para el budismo esto no es nuevo. Todos sabemos que karuna hace felices a quienes dan y a quienes reciben, haciendo este un mejor mundo.
Así que en lugar de comprar una app que no necesitas, regala un poco de dinero a una asociación de ayuda.
Muchas personas en el mundo podrán sonreír con un pequeño esfuerzo de tu parte.
Read MorePara muchos los mejores recuerdos de la infancia vienen por los regalos recibidos en Navidad. Entre los grandes favoritos estaban las bicicletas, muñecas, figuras de acción o juegos para armar. Todos ellos formaron las grandes vivencias que ahora narramos cuando estamos ante los más jóvenes, en alguna reunión familiar.
Esto es de lo más normal. En los ojos de los chicos, los regalos son el único motivo de ser de la Navidad. Aunque yo quisiera cambiar el tren de pensamiento que nos lleva al consumismo en diciembre, en su mayor parte, los obsequios a los niños no los podemos evitar.
Pero lo que sí podemos hacer es usar la cabeza y hacer compras inteligentes a la hora de salir a las tiendas.
Aquí comparto algunas ideas.