Para encontrar el amor de tu vida

 

Tienes un amor verdadero que jamás te ha abandonado. Ha estado contigo en cada instante de la vida. No renuncia a ti y se esfuerza por tener tu atención.

En tu infancia jugabas todo el tiempo a su lado. Era tu mejor compañía. Pero creciste.

Cuando te ve sufrir por las andanzas de la vida, se queda en silencio. Observa, se mantiene cerca y espera.

Saltas de ocupación en ocupación. Parecería que estás en una carrera donde gana quien más pendientes por hacer tenga. Sientes orgullo por lo que logras, lo que tienes, lo que eres. Haces planes para tu futuro imaginario o pasas mucho tiempo recordando lo que fue, lo que ya no está.

Pasas años de pareja en pareja, considerando si es la persona indicada con la que envejecerás. Lo intentas una y otra vez, pero nada cumple expectativas ni se acerca a tus ideales.

Cada 14 de febrero festejas el amor, pero dentro de ti sabes que hay una pieza del rompecabezas que aún no está.

En ocasiones sientes que está por ahí al bailar, besar o disfrutar algo. Se asoma por entre las sombras de tu mente o quizá le puedes ver por el rabillo del ojo. Giras la cabeza, para buscar, pero algo más llama tu atención y la búsqueda se pierde en la niebla de la conciencia.

El amor de tu vida no está en tus relaciones personales, en lo que compras o en tus títulos. Tampoco es una persona a quien puedas abrazar, porque lo abraza todo, lo contiene todo.

El amor de tu vida no festeja 14 de febreros y no depende de una fecha para ser especial o para hacerte mejor. Te da todo lo que necesitas y es tu hogar, pues sabe que donde quiera que estés, ya estás donde debes estar.

El amor de tu vida se llama Ahora y siempre está a tu lado. Es el presente perfecto.

Y se ha ido. ¿Lo viste?

Feliz 14 de febrero 🙂

 

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Cómo celebrar Nehan-e en casa

Antes de leer este post, te recomiendo revisar la publicación anterior aquí.


¿Festejar la muerte del Buda? Sí, es correcto. La celebramos y recordamos con respeto, ya que vida y muerte son expresiones de una sola cosa, son la misma moneda, inseparables. El Buda se ganó un buen descanso después de 80 años de andar por la vida dedicado a aprender y a enseñar. Pensamos en el Iluminado como un hombre, como maestro; además de que reflexionamos Impermanencia de las Cosas.

Nehan-e o Día del Parinirvana es una gran oportunidad para sentir profunda gratitud y amor hacia los seres queridos y maestros que han dejado este plano existencial. Celebramos sus actos, su vida y sus enseñanzas.

Para llevar este festejo clásico del budismo a casa se puede montar un altar pequeño y discreto con una imagen del Buda recostado, una vela e incienso. La imagen del Buda puede imprimirse luego de una simple búsqueda en la red, como esta.

Quizá te sea interesante realizar una sesión larga de zazen o meditación. También se puede buscar un festejo en alguna sangha local. Pero en general se piensa

Durante la semana del 15 de febrero también se acostumbra cantar el Shariraimon o Verso en Homenaje a las Reliquias del Buda.

 

Shiri raimon, en sino-japonés

Is-shin cho rai
man toku en man
sha ka nyo rai
shin jin sha ri
hon ji hos-shin
hok-kai to ba
ga to rai kyo
i ga gen snin
nyu ga ga nyu
butsu ga ji ko
ga sho bo dai
i butsu jin riki
ri yaku shu jo
hotsu bo dai shin
shu bo satsu gyo
do nyu en jaku
byo do dai chi
kon jo cho rai. 

 

Versos de Homenaje a las Reliquias del Buda
Shari raimon

Con sincera reverencia nos postramos ante las reliquias del verdadero cuerpo
del Tath?gata Shakyamuni, plenamente dotado de innumerables virtudes, el Dharmakaya, la base fundamental; y de su estupa, que es la totalidad del universo. Con profundo respeto veneramos al Único que se ha manifestado en cuerpo por amor a nosotros.
El poder sustentador de Buda nos inunda cuando accedemos a él. Es cuando despertamos verdaderamente.
Mediante el poder espiritual del Buda,
los seres vivos nos beneficiamos:
nos revela el ideal del Despertar,
realizamos la práctica del bodhisattva,
y juntos penetramos en la perfecta paz
y en el conocimiento de la igualdad de todas las cosas. Reverentemente, nos inclinamos. 
Vivimos el dharma. Somos dharma. Somos budas y celebramos la vida en todas sus expresiones.

Con respeto, sin tiempo y en silencio.

Nada de nosotros permanece, pero permanecemos juntos.

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Día del Parinirvana: Celebrando la muerte del Buda, febrero 15

 

 

A pesar de las muchas leyendas que se han construido a lo largo de los siglos, el Buda era un hombre normal.

Shakyamuni comía, dormía, envejeció, y al final de su vida enfermó. Murió de disentería por comer carne en mal estado. Sin glamour ni nada en especial. Tuvo una muerte como la de cualquier ser vivo.

Esta calidad humana y normal es lo que hace que el Día del Paranirvana sea significativo.

Este es el día en el que Shakyamuni Buda murió cerca del pueblo de Kushinagara, en las orillas del río Hiranyavati. En los templos budistas zen se cuelga un banderín o se coloca una estatua del Buda entrando al nirvana. Se hace una ceremonia para expresar nuestra gratitud al Buda. Se observa en las primeras dos semanas de febrero, sin pasar del día 15.

 

Celebración de Nehan-e en el templo de Myojoji.

 

En sánscrito, Nirvana significa literalmente “extinción de las ilusiones mundanas y la pasión”. Cuando la extinción de éstas es lograda, se llega al Nirvana. Sin embargo en este día especial, Nirvana significa la muerte del cuerpo de Shakyamuni Buda.

Se dice que al tiempo de su muerte, el Buda estaba durmiendo en una cama que había sido preparada entre dos árboles sala. Su cabeza estaba orientada hacia el norte, su cara al oeste y apoyaba su mano derecha como almohada.

El Buda dió su último sermón que exponía la Verdad Suprema: A pesar de que el cuerpo físico muere, el Dharma trasciende al tiempo. Para ver al Buda, sólo hay que ver al Dharma. Así, Shakyamuni instruyó a sus monjes en los Preceptos para que siguieran la Senda del Buda.

Su último discurso es llamado Yuikyogyo o Sutra de la Última Enseñanza del Buda (Parinirvana Sutra).

El Iluminado murió a los 80 años y entró al Mahaparinirvana; el estado más profundo de la Iluminación, donde no se llega o se sale, pero donde se es libre y puro.

A pesar de que esto sucedió hace más de 2,500 años, los estudiantes del Dharma veneramos este momento en el tiempo, porque sabemos que el amor y la gratitud es lo que nos une a nuestra historia común y a todos los maestros que nos han dejado la ruta a seguir.

Esta semana estará dedicada a festejar el Nehan-e. En el próximo post hablaremos de algunas ideas para la celebración.

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