por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ago 31, 2010 | Minimalismo, Vida
Si pudiera describir el mundo moderno con una sola palabra, esta sería saturación.
Nuestros sentidos, la comunicación humana, nuestras casas, ciudades, productos y hasta lo que no se supone que debería, compite por nuestra atención. Esta es una cultura en la que entre más ruido y distracciones haya, es mejor.
Por desgracia, esta filosofía de llenarlo todo está implantada en nuestra mente de una manera tal, que ya ni siquiera la cuestionamos. Parecería que el coleccionar cosas como libros, discos, teléfonos viejos, platos o revistas es una necesidad humana básica, pero en realidad no lo es.
Entre más cosas tengamos, más crece el apego emocional por ellas. Conozco personas de 40 años que no se atreven a deshacerse de una taza porque su tía Chona se las regaló cuando tenían 5 años. Pero no sólo atesoran una taza sino cajas enteras de cosas que no se necesitan.
Por supuesto, también nuestra economía sufre mucho al atesorar cosas. Cuando te dedicas a comprar de manera desmedida, vas enfocando dinero a artículos que no necesitas en realidad. Recuerda que el dinero que no gastas hoy, te puede sacar de aprietos grandes mañana.
El almacenamiento se convierte en una carga. Poco a poco vamos llenando nuestro entorno. Saturamos nuestros espacios vitales y nuestra vista con cosas llenas de color, sonidos, tamaños y texturas. Nos vemos en la necesidad de cuidar, limpiar y mantener todos esos objetos, lo cual es trabajo innecesario.
Y no nos damos cuenta, pero esto nos lleva a vivir bajo tensión y con una especie de caos que no podemos explicar hasta que nos detenemos a analizar.
Mira tu escritorio, tu habitación, tu casa. Míralos con honestidad y responde a esta pregunta: ¿no se vería mejor si no hubieran tantas cosas? La respuesta es sí.
Ser minimalista me ha funcionado a lo largo de los años. Y es mucho más fácil serlo cuando sigues las cuatro R’s, que no sólo se aplican para los objetos, sino para todo lo que haces en tu vida.
Reduce
Contra todo lo que me puedas decir, estoy seguro que no necesitas tener 75 tazas para café. Tampoco necesitas los libros de la universidad porque la mayoría son obsoletos y no los has revisado en, al menos, 5 años.
Haz una revisión de todo lo que hay en tu casa, escritorio u oficina. Si algún objeto no lo has usado en el último mes, en realidad no lo necesitas. Es hora de dejarlo ir.
Para reducir tus pertenencias puedes organizar una venta de garage o donar todo a personas que lo necesiten.
Como consejo extra, recuerda esto: las superficies planas deben estar limpias, sin cosas.
Reutiliza
Esta cultura está fabricada para que poseer cosas nuevas nos de la ilusión de bienestar. Y esta es una idea muy equivocada.
El comprar artículos nuevos todo el tiempo impacta directamente a tu economía y al planeta Tierra.
Por ejemplo, piensa en un refrigerador. El metal tuvo que salir de algún lado. Lo mismo aplica para el plástico, gomas, cables y gases. La mercadotecnia oculta el hecho de que hay recursos no renovables detrás de todo lo que compramos. Estos recursos se agotan día a día y pronto no alcanzarán para todos.
Si necesitas muebles, un auto, un refrigerador o un escritorio, revisa los anuncios clasificados. Es muy posible que encuentres lo que buscas a una fracción del precio de un artículo nuevo.
Cambia el paradigma de las cosas nuevas. No tiene nada de malo comprar un artículo usado si es que está en buenas condiciones.
Reemplaza
Si ha llegado el momento de comprar una camiseta nueva, revisa lo que tienes actualmente. Selecciona la que necesita irse, la que tenga más hoyos y conviértela en trapos para limpieza. Compra sólo una para reemplazarla.
La idea es que no acumules, sino que reemplaces sólo lo que necesites.
De esta forma vas a mantener la saturación bajo control. Reemplazar aplica para libros, discos, cocina, ropa y casi todo lo que posees.
Respira
La tranquilidad que da de ver tu hogar u oficina sin saturación es maravillosa. Aporta calma y promueve la concentración.
En suma, te permite respirar y descansar de la locura y ruidos externos.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 27, 2010 | Minimalismo, Productividad
¿Te has dado cuenta cuánto tardas en encontrar un archivo en tu computadora? Si usas Mac o Ubuntu, tienes una ayuda extra, pero si tienes que usar la pésima herramienta de búsqueda de Windows, la posibilidad de no encontrar lo que necesitas es mayor.
Cuando trabajas en algún proyecto y guardas tu documento, ¿te preguntas en dónde lo pusiste porque no puedes encontrarlo después?
No te has preguntado ¿Porqué tarda tanto en abrir mi compu?
Sin duda, uno de los problemas más grandes de trabajar en una computadora es la organización de nuestros archivos. El tener desorden en nuestra estación de trabajo no sólo hace más lentos nuestros procedimientos, sino que contribuye al caos que nos rodea en nuestros centros de trabajo.
Si estás en una oficina, mira las pantallas de tus compañeros. ¿Te has dado cuenta que todo mundo usa el escritorio de la PC para guardar archivos? El escritorio de la compu se convirtió en una sopa sin pies ni cabeza, lleno de iconos y accesos directos que no usamos.
El escritorio de una PC no es diferente al escritorio físico de madera o metal la que estás sentado. Entre más papeles tengas encima, más difícil es organizarte y encontrar asuntos perdidos. Esto impacta tu estado mental y tu productividad en una manera sigilosa, pero que daña tu ánimo y tu día.
Luego de experimentar varios años la manera más fácil de terminar con el desorden de mis computadoras, he producido las 5 máximas para mantener bajo control el escritorio.
NOTA: Antes de empezar, toma una captura de pantalla de tu escritorio y guárdala. Sólo presiona la tecla de ImpPnt.
1. El escritorio no es un archivero
El escritorio es la parte más importante de la interfase de nuestras computadoras. Está ahí para darnos un lugar dónde trabajar.
Para guardar tus archivos te sugiero que uses los folders que vienen por default en el sistema, si importar la plataforma. ¿Has visto que tienes un folder llamado Documentos? Úsalo.
En Windows 7 esto es un poco más fácil porque ahora tienes Bibliotecas a tu servicio, que son repositorios de todas tus carpetas donde tengas contenido útil. Puedes llenar la biblioteca de Documentos con cosas que tengas por todo el disco duro.
2. Termina con la invasión de iconos
En la Mac o en Ubuntu no tenemos este problema, pero la manera en la que funciona Windows nos obliga a tener un icono de programa en el escritorio.
Cada vez que instales un programa, pídele que no te genere acceso directo en el escritorio. De todas formas tienes el menú de Inicio a tu disposición.
¿Ves esos iconos con una flechita por abajo? Son accesos directos. Tíralos a la basura, estoy seguro que el universo no colapsará.
3. Orden por carpetas Cliente/Proyecto/Documento
OK, ya terminé con el caos que había tomado control de mi escritorio, ¿Ahora dónde guardo mis archivos?
Dentro del folder de Documentos, crea una estructura basada en Trabajo/Cliente/Proyecto/Documento. Ejemplo:
Folder Documentos
Folder Trabajo
Folder Ford Motor Company
Folder Autos nuevos
Presentacion.doc
No, no cometí un error de ortografía. El nombre de archivo lo escribí sin acento. Trata de no escribir caracteres especiales en los nombres de archivo, ya que cuando cambias de PC a Mac o a Ubuntu, tus archivos pueden no leerse.
Al principio parecerá que debes dar demasiados clics para llegar a tu documento, pero en realidad te conviene mucho ordenar así porque, si lo conviertes en tu forma de trabajo, siempre vas a tener tu información en el mismo lugar.
Si eres estudiante, entonces ordena de la siguiente manera:
Folder Documentos
Folder Primer semestre
Folder Literatura
Presentacion Shakespeare.doc
Mucha gente que he conocido crea nombres de archivo como «pollitoOK OK2 27ABR2010.ppt». A pesar de que parece una idea chistosa llamar «pollito» a un archivo porque fue lo único que se te ocurrió, trata de no hacerlo. Esto es porque los nombres chistosos o, aparentemente aleatorios, se repiten y tu mente. O sea que los produce con frecuencia y tendrías muchos archivos llamados «pollito…».
Otra gran ventaja de la jerarquía por carpetas es que respaldar a DVD o a otro disco duro, es mucho más fácil porque tus documentos no están perdidos por toda la compu.
4. Música, fotos, videos
En el folder de tu usuario, o Home en la Mac y en Ubuntu, hay carpetas prestablecidas para prácticamente todo lo que necesites. Haz uso de ellas.
5. Mi PC y papelera. Quítalos de la vista
Dependiendo tu plataforma, hay forma de hacer visible o de esconder los iconos de Mi PC y papelera. Sugiero que los escondas porque, de todas formas, cuando abres una nueva ventana de Finder o de Explorador, los puedes abrir.
Listo, tu escritorio y tus documentos están bajo control. ¿Recuerdas que te pedí tomar una captura de pantalla? Ahora, con el escritorio libre de iconos, toma una nueva captura de pantalla, guárdala y compara el antes y el después. La única palabra que vendrá a tu mente es:
Aire.
—-
Nota chocho budista. El esforzarte en buscar una mejor manera de trabajar y de ordenar tu computadora, se relaciona con parte del Camino Óctuple: Visión Correcta, Acción Correcta y Esfuerzo Correcto.
El Camino Óctuple es un sistema de recomendaciones para llegar a una vida tranquila.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Mar 19, 2010 | Minimalismo, Vida
En estos momentos de mi vida soy fan de todo lo que implique hacer la existencia mucho más sencilla. El bombardeo de publicidad al que somos sometidos cada minuto del día es abrumador. Por todos lados nos llegan señales de que TENEMOS que comprar x artículo o servicio para ser felices.
El tener demasiadas cosas implica muchos puntos oscuros y los he experimentado uno a uno, de carne propia. Por ejemplo:
- Más pertenencias implica más trabajo. Hay que limpiar, cuidar, pagar, ordenar, almacenar, catalogar más.
- Entre más cosas tienes, más saturado se ve tu hogar o espacio de trabajo. Aunque no lo notemos, esto genera estrés.
- Si es necesario mudarte de casa, el tener muchas cosas implica más cajas que vas a acarrear de un lado a otro.
- Más chunches implica más apego. La mayoría de nosotros guardamos cosas debido a la carga emocional que les damos, no a su utilidad.
- Estar preocupado por tener más, nos distrae de lo que vale la pena: disfrutar las experiencias, no las poseciones.
En nuestro estilo de vida impuesto por la mercadotecnia, el almacenar cosas nos hace sentir bien. Nos da una felicidad temporal que es reemplazada por el nuevo objeto que llega. Se acaba la felicidad y compramos el siguiente objeto. Y es una cadena interminable.
En el blog Zen Habits hay un artículo que me hizo pensar mucho en lo que almaceno. Se llama Diversión minimalista, el reto de las 100 cosas. Y es la búsqueda personal del autor por tener menos.
Y es justo lo que busco. Sencillez y sólo vivir mis pasiones, como escribir este blog o El Webonauta. No necesito 20,000 libros almacenados o 200 prendas de ropa para escribir. Tampoco necesito 10,000 cómics guardados en cajas para estar en un parque caminando de la mano con quien amo. De igual forma, no requiero el tener guardadas 2 millones de canciones para poder sentarme en el cine a disfrutar una película.
Además, el almacenar cosas me hace preguntar: ¿Cuántos libros puedes leer al mismo tiempo? ¿Cuántas playeras puedo usar en un día? ¿Cuántas canciones necesito portar conmigo, cuando sólo puedo escuchar una a la vez? La respuesta es: uno.
Por estas razones, le voy a entrar al reto de las 100 cosas. La idea es que únicamente poseamos 100 artículos de lo que sea.
Este reto tiene algunas reglas, claro. No se consideran artículos de uso común en la casa, como la tele, artículos de cocina o muebles. Sólo es para cosas personales.
Y es lo que voy a hacer. Primero haré un inventario de lo que tengo y luego iré desprendiéndome de lo que no necesito hasta llegar a 100 o menos.
Me quedaré con lo mínimo indispensable y les reportaré qué tal me va.
Ahora yo les pregunto: ¿Podrían vivir con sólo 100 cosas?
LINK a Diario de un Webonauta
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Mar 5, 2010 | Minimalismo, Vida
Si me preguntaran qué palabra define el mundo que me rodea, a ciegas diría: saturación.
Estamos expuestos a una mega saturación de datos y todos compiten por entrar en nuestro cerebro y quedarse; y así generar una necesidad de comprar, de poseer.
Hay ruido en la calle, toneladas de anuncios, música, voces y en ningún momento nuestra mente puede estar quieta. Esto es nuestro estilo de vida y es tan abrumante que es casi imposible pensar que es bueno estar solos de vez en cuando.
Nos aferramos a lo que poseemos (personas, objetos, ideas) y nos dan valor por lo que portamos, obtenemos, conducimos y producimos. Somos objetos en un sistema infinito de producción y de consumo.
Pero este consumo nos carcome y, antes de que nos demos cuenta, se nos acaban los nervios, sufrimos cansancio crónico y vivimos tan sólo para el fin de semana.
Es la historia de mi vida y creo que de muchos.
Hace muchos años me di cuenta de esto y, aunado a mi inclinación por lo asiático, descubrí el budismo y poco a poco, luego de mucho estudio y práctica, me doy cuenta de que el camino de en medio es el que me funciona. Repara mi mente y me da calma, que está basada en lo sencillo de la vida.
Así que decidí escribir mi experiencia personal en este blog. Hablaremos de budismo como filosofía, no como religión. Promoveremos la sencillez y nos enfocaremos a hacer la vida mucho más ligera. Generaremos tantas endorfinas y felicidad, que será como comer un kilo de chocolate.
Bienvenidos a Choco Buddha, un blog de sencillez y budismo para la vida moderna.