Cuántas veces has escuchado o dicho «Este fin de semana no voy a hacer nada porque no tengo dinero». Son tiempos en los que la economía aprieta y cada centavo cuenta. Pero también entran en mente situaciones de sustentabilidad, ecología y, simplemente, tiempo.

El fin de semana es cuando muchos de nosotros aprovechamos para descansar y hacer las cosas que no podemos durante los días de trabajo. Pero a veces, parece que en sábado y domingo tenemos un trabajo de tiempo completo en sí mismo. Y creo que es tiempo de romper con esa rutina para orientar nuestras mentes y cuerpos en acciones que nos construyan en cuerpo y mente.

La buena noticia es que no se necesita gastar mucho.

1. Prepara una buena comida
En últimos días, aquí en Arrakis (cuarteles generales del Choco Buda), hemos estado pensando en el poco valor que hay en salir a comer a un restaurante. Es caro, lento y, la verdad, es que la calidad de los alimentos deja mucho que desear.

Nos hemos dado cuenta que por el precio de un platillo en un lugar bonito, podemos comer dos personas hasta 3 días. Sí. 3 días, dos personas.

El truco es dedicarse a aprender y cocinar cosas sencillas. Hacer una comida rica en fin de semana es una gran experiencia que empieza desde imaginar qué prepararemos. Buscar alguna receta en internet, ir al mercado (ojo: no al supermercado, sino al tianguis o mercado) y prepararlo todo.

Tip extra: La pasta es rápida de hacer y siempre queda muy rica.

Saborear nuestros propios platillos, acompañados de personas que quieres, es una experiencia maravillosa.

2. Lee un libro
Una de las actividades más agradables para mi es leer. Siempre he leído, desde muy niño. No hay nada como sentarte a leer y dejar pasar la tarde de domingo.

Y, por supuesto, no hay que gastar mucho para poder leer un buen libro. Puedes pedirlo prestado o comprar en alguna librería de libros usados. Para más referencia y consejos, el blog literario de Sandy Gallia nos tiene muchas opciones.

3. Camina
Salir a caminar en fin de semana es una actividad zen por excelencia. Te relaja, te hace pensar y estás, aunque sea por un momento, consciente de lo que te rodea.

Levantarse temprano, calzar un par de tenis y salir a un parque hacen que el día  se sienta bien y nos pone en una muy buena actitud.

Muchas ciudades tienen actividades gratuitas en domingo por la mañana. Aprovéchalas y camina por todos lados.

4. Juega
No, nunca se es demasiado adulto para jugar. Se puede jugar un deporte, un juego de mesa, un juego de palabras, de dados, de rol y si me ponen muy techno, un video juego.

La especie humana se caracteriza por las actividades lúdicas. Estoy seguro que existe un juego con el cual podrías pasar toda una tarde de amigos, de la mejor manera.

5. No hagas nada
Siempre estamos en una vorágine de actividades. Si el fin de semana le dedicas un par de horas a estar sentado, tranquilo y sin ruido, será una inversión que te redituará mucho. Para empezar, le cortas el ritmo al estrés, haces que tu cuerpo se relaje y hasta te puedes quedar dormido placenteramente.

Estos pequeños espacios silenciosos son los que usa nuestra mente para poner en orden lo que esté haciendo ruido por adentro. Vale mucho la pena.

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Nota Choco Budista: Dedicarte tiempo para jugar, cortar el ritmo de la tensión y dedicarte un tiempo para ti solo, es el principio más elemental de la meditación.

Meditar es la actividad sublime por excelencia y puede ser aprovechada por cualquier persona.