Amo y esclavo [Vida oficinal 2]

Posted by on Junio 8, 2011 in Productividad, Vida | 15 comments

Es curioso cómo mi gusto por la música me ha guiado a encontrar títulos para esta mini serie de artículos. Esta vez tenemos el título prestado de Master and Servant, la canción clásica de Depeche Mode, para hablar de la mente de esclavo.

Quizá es muy probable que este término lo hayas escuchado alguna vez como forma de burla a alguien que agacha la cabeza y dice que sí a todo, incluso si esto va en contra de su dignidad o de su integridad física.

Esto sucede mucho en las oficinas dentro de las culturas latinoamericanas. El empleado agacha la cabeza, dice que sí a todo y no cuestiona. Sólo acepta las órdenes y es abusado por los jefes una y otra vez.

Al terminar del día, el empleado sólo suspira, regresa a casa abatido para dormir y repetir la rutina.

Este sistema de trabajo es un modelo anticuado y que deshumaniza tanto al empleado como al jefe/dueño de empresa. Pero es un modo de vida que jamás ha sido cuestionado porque siempre ha sido así. Nuestros abuelos trabajaron de esta forma, nuestros padres también y nosotros heredamos este horrible sistema de producción.

Aquí diré algo que prácticamente nadie ha mencionado y quienes lo piensan le dan la vuelta porque no sólo es complejo de entender, sino que encontrar la medicina es aun más difícil. Al menos en México nos comportamos como esclavos porque:

Somos un país de conquistados, no de conquistadores.

Por favor detente unos segundos en la anterior frase. Léela varias veces y trata de comprender las implicaciones. Para empezar te dará una visión muy profunda del porqué funcionan tan mal las cosas en el país.

Por medio de la violación a nuestros derechos humanos básicos, con el uso de la fuerza y la destrucción de nuestros pueblos, se implantaron cultura, religión y sistemas de producción que beneficiaron a quienes tenían espadas y pólvora.

No me malinterpretes, por favor. No soy de esos fans Hijos del Quinto Sol que se sienten aztecas y quieren regresar la gloria del imperio de Moctezuma. De hecho, no me importa. La conquista pasó hace tanto tiempo que sus consecuencias son lo que forma nuestra realidad hoy. Es nuestra vida y así funcionan las cosas. México es el resultado de una fusión de culturas y ahora nuestra riqueza radica en la diversidad.

Sin analizar de más la historia, es suficiente decir que al llegar una civilización poderosa, dispuesta a todo para adueñarse del territorio y sus recursos, los nativos eran castigados con tortura y muerte al pensar, cuestionar y asociarse para filosofar.

El aceptar el abuso, agachar la cabeza y decir sí, patrón a todo, se convirtió en idiosincrasia y esta en identidad nacional.

Así que en estos tiempos de vida oficinal ya podrás entender porqué cuando el dueño de la pólvora pide que trabajes 12 horas de pié, tú dirás sí, patrón y seguirás adelante.

Lo que hay que entender es que los tiempos cambian. La mentalidad de esclavo tiene que quedar en el pasado si lo que quieres es crecer y ser feliz.

Romper esta mentalidad es muy difícil. Hay presión personal por mantener el status quo. La familia te pide que te abraces al trabajo a pesar del abuso. Tus amigos te aplauden cuando dejas la vida y la salud por un empleo. ¿Te suena familiar la palabra gastritis?

Pero lo que importa es que es posible romper la mentalidad de esclavo.

Ofrece tu conocimiento y experiencia, no la vida

Entre muchas cosas que funcionan mal en nuestra sociedad, es que somos educados desde niños para obedecer al amo. ¿Cuántas veces no recibiste zapes (tortazos) porque no decías ¿mande? cuando alguien te hablaba?

Quizá sea una regla de buenas costumbres y urbanidad, pero si me lo preguntas, mande es una palabra muy poderosa que a nivel subconsciente nos pone en la mente que estamos para servir a un amo.

Extrapolado a la vida oficinal, este mande lo aplicamos diario. Aceptamos todo sin cuestionar, para luego quejarnos todo el tiempo y ser miserables.

Y es que al estar trabajando para cualquier negocio o empresa lo que nos debe quedar clarísimo es que estamos ofreciendo conocimiento y experiencia a cambio de dinero y prestaciones.

La vida está afuera de la oficina, con la familia, tus amigos y tus pasiones.

Cuando comprendes esto, ¿en verdad vale la pena provocarte gastritis y colitis a cambio de gritos y explotación? La respuesta es no, por supuesto.

Ahora, mi intención no es provocar una revolución comunista ni el movimiento obrero moderno. De ninguna manera.

Lo que quiero es que pensemos que para ser felices necesitamos dejar muy lejos la mentalidad de esclavo. Tenemos que vivir sin bajar la cabeza y trabajar en equipo para el bienestar de todos.

Quizá los dueños de empresas y jefes jamás comprendan esto, pero el cambio está en cada uno de nosotros. Ver por tu bienestar está en tus manos y sólo tú sabes hasta dónde el trabajo se debe convertir en una carga.

¿Estoy en un error? ¡Grítalo en los comentarios!

  • Ya lo planteó – y atinadamente, Ocatvio Paz en su capítulo “Los Hijos de la Malinche” del Laberinto de la Soledad. Ese sentido de sumisión, disminución y el ser “agachones”, testigos silentes, es algo instaurado ya en el sistema operativo del mexicano como una marca de agua que desde la conquista no hemos podido desterrar, simplemente por la razón de que no estamos realmente conscientes de ello, y ahora lo practicamos entre los niveles sociales y productivos, entre nosotros mismos, y no se diga en relación al mundo más allá de la frontera. Esta programación ya casi arquetípica nos ha estado minando como sociedad. Quien vaya despertando, ayude a otros. Choco tiene razón: la vida está afuera, con nuestras pasiones y nuestra familia, y SÍ existen otros estándares para la vida, unos mejores, más dignos, más eficientes, de clase mundial. Nos estamos desperdiciando. Saludo y gracias Choco por estos impulsos en forma de letras.

  • Anónimo

    Me encanto. Nunca había reflexionado sobre lo que dices de que somos un “país conquistado y no de conquistadores”….MUY interesante y si que pone las cosas en perspectiva. Ahora como bien mencionas a estas alturas ya somos una “mezcla” asi que de nosotros depende sacar la casta y esa parte de “conquistador” que también tenemos dentro. Pensemos fuera de la caja, no aceptemos que las cosas “así son”, seamos LIBRES. Solo de nosotros depende.
    Te mando un abrazo.

  • Omar Israel Carreño Robles

    Hola Hermano,

    Sinceramente un post que me ha calado hondo muy hondo, ya que como bien sabes formo parte del proceso laboral convencional y pues mejor que tú, nadie podría saber la realidad de las cosas.

    Eso es justamente las cosas que aprecio de llevar un estilo de vida minimalista, el tener la capacidad de disfrutar de la vida a pesar de tener un trabajo convencional y que asumiendo la ideología adecuada pueden combinarse a la perfección.

    Cierto es que para muchos de nosotros las circunstancias de vida nos llevan por determinado camino, pero la realidad es que todo es parte de un proceso y pues creo que se requiere una verdadera evolución lógica para lograr buenos cambios.

    No veo este post como un grito a la revolución, sino como un camino para gestar el cambio.

    Mil Gracias por tus palabras que nos orientan tanto.

    Saludos,

    Omar Carreño

  • Anónimo

    Conquistemos nuestra vida y no dejemos de hacerlo todos los días!

  • la verdad esto es muy fuerte y real lo vemos a diario en nuestra vida, el abuso del poder en cualquier nivel de organizacion humana en nuestro pais e inclusive del mundo, pero creo que esto en el mexico prehispanico tambien se daba, habia pueblos oprimidos que pagaban tributo pero las leyes eran otras vivir o morir.

    ahora, creo, que la unica forma de que esto cambie es que nos valoremos y nos aceptemos como somos seres humanos que podemos llegar a lo mas sublime pero tambien a lo mas ruin.

    Creo que lo mas importante es que en nuestra propia conciencia hagamos las cosas con el ejemplo y la llevemos a una colectividad, cuando comprendamos, que no por tener mas, que no por saber mas , o que no por hacer mas, seamos mejor que el otro,

    Sera el dia en que la humanidad evolucione y podra dejar una huella en este universo.

  • Anónimo

    Lo peor es que siempre esperamos a que alguien llegue y nos salve, que lo haga otro, que otro vaya y se queje, yo no, luego me van a correr.

    La verdad es que una vez que asimilas esto del no ser esclavo hasta la chamba se ve de manera distinta.

    Como dices, no se trata de hacer una revolución, ni de ponerse contra el jefe (aunque hay cada jefe que… :S), se trata de trabajar para vivir =)

  • Anónimo

    Grito 🙂
    Que veo el mismo comportamiento en España, y se supone que de aquí vinieron los conquistadores. Mientras tanto EEUU también fue conquistado, pero no son tan agachados. En Brasil depende mucho de la región. Lo que me lleva a pensar que quizás no es (solo?) la historia de la conquista, sino tiene a ver también con la religión. Los países de mayoría católica son más acostumbrados a seguir “ordenes” desde arriba, ya sea del papa, del jefe, o del padre de familia. El catolicismo tiene una hierarquia algo patriarca donde tienes que hacer sacrificios para llegar al purgatorio, y después al cielo. A lo mejor el purgatorio ahora es el trabajo.
    Los países de mayoría luterana tienen otra ética de trabajo. En alemán hay un refrán que reza “Ayúdate a ti mismo, y Dios te ayudará”. No hay intermedio entre Dios y el hombre/la mujer, sino cada uno tiene que tratar directamente con el todopoderoso y dar lo mejor de si para mejorar el mundo. Igual resulta en todo el mundo trabajando como locos, pero con más responsabilidad propia, porque no hay padre que te pueda absolver.

    Aunque en realidad da igual. Como bien dices “el cambio está en cada uno de nosotros”. Así que basta de buscar excusas (es que la sociedad, es que la historia, es que mis padres, es que …) y ser responsable en nuestro propio día a día. Que aunque tengas el jefe más insoportable del mundo: eso ni impide que tu hagas un trabajo extraordinario. A por ello, el mundo te espera.

    • Yo también grito: Bravo! Tanto al post como al comentario de Vale :))

  • Pablo Ontiveros

    Estoy algo ronco por lo que no lo gritare 😉

    Excelente articulo. Realmente a nivel de latinoamerica en general existe este complejo de inferioridad. Recientemente tuve la oportunidad de leer algo que se encuentra en gran relacion con esto. No cabe duda que el trabajo dignifica, y desde un punto de vista mas espiritual nos permite crecer, o al menos es la idea.

    Antiguamente una persona se preparaba segun sus propias aptitudes, o lo que es igual, los dones con los que venia a este mundo; por que, a pesar que todos tenemos la capacidad de hacer lo que nos prongamos, es tambien cierto que lo que es innato para algunos no lo es para otros. Estas personas eran entonces llamados artesanos o artistas. Como podemos observar, la raiz de ambas palabras es la misma, artifex. Un artesano es un artista, ya que al crear, impregna su creacion con parte de el mismo. En este punto, era mas importante la cualificacion. Cuando llega la Revolucion Industrial, el trabajo cambia sus valores, al menos desde el punto de vista en que se nos educa, ya que la cualidad individual, se ve mermada completamente por la cantidad. El consumismo es por supuesto una de las tantas consecuencias de este culto a cantidad, donde se nos dice, e incluso lo repetimos, nadie es indispensable.

    Con esto no quiero incitar, al igual que el autor, a un movimiento neoludista de niguna clase, y tal como menciona ValeDeOro, tampoco es una excusa. Lo veo mas como una pieza mas para entender nuestros propios defectos.

    Un amigo me dijo una vez “si trabajas en lo que realmente te gusta, nunca te faltara nada”, a lo que yo agregaria, que el gusto es algo adquirido, por que esta en nosotros mismos, disfrutar lo que hacemos, dando lo mejor que podamos, pero sin dañar nuestra integridad fisica, emocional o espiritual.

  • Anónimo

    Excelente, sin más, aunque yo me remontaría a mucho tiempo más atrás: a la implantación del patriarcado como fórmula social, que desbancó a la Diosa Madre, desterrando de la esfera del poder y de las decisiones a las mujeres y a todo lo que tuviera que ver con ellas (hijos, familia, ancianos, etc)
    Ese sistema patriarcal fue el germen de las diferentes religiones (todas, todas, toditas son más bien “machistas”), y este sistema es el que habla de ganadores y perdedores, de yo mando y tú obedeces, de amos y esclavos; mientras que en las sociedades matriarcales se habla de colaboración y cooperación, el patriarcalismo habla de abuso de poder.
    Quiero que se me entienda bien, hablo de mentalidades, no se enfrentamientos hombre-mujer: hay mujeres machistas y hombres feministas; pero es la mentalidad, y no el sexo, la que mantiene a los amos como amos y a los esclavos como esclavos.

  • El libro “El perfil del hombre y la cultura en México” de Samuel Ramos Filosofo Michoacano, es una lectura que todo mexicano debe hacer. Ahi viene todo perfectamente analizado y desmenuzado. Consíganlo y léanlo. Es una lectura muy dura, duele muchisimo, pero creo que de la misma forma que un alcohólico no puede hacer nada por sanar si no es capaz de reconocer primero su enfermedad, los mexicanos no vamos a poder sanar si no reconocemos primero de que estamos enfermos.

  • Sin duda viví eso dfurante muchos años, y solamente en los periodos de inestabilidad laboral me cuestionaba el hecho de no querer ser un asalariado por siempre. Un dia llego mi ultimo empleo como asalariado y cuando me notificaron que seria despedido por reestructura, dije “no mas”. Si bien el proceso de adaptación a mi nueva independencia laboral y economica tuvo una fractura conyugal, sigo luchando dia a dia. Hoy me atrevo a decir que he logrado encontrar esa independencia tanto laboral como economica, pero lo mas importante, mi bienestar y libertad como ser humano. Ahora son tangibles para mi los logros que en una empresa cuando eres asalariado nunca te reconocen. Como empleado creo que ya no me era posible llegar al ultimo dia de la quincena con dinero en la bolsa, tiene mucho tiempo que eso afortunadamente no me pasa.

    Mi salud mental y mi desgaste ha mejorado muchisimo, con todo y que ahora que soy freelancer mis jornadas laborales han aumentado en horas de trabajo. Con todo y eso ahora tengo un mejor animo para compartir y distribuir mi poco tiempo libre con mi familia, con mi pareja y dedicarme tiempo de calidad a mi mismo ejercitando mi cuerpo, detalle que ya estaba definitivamente en el olvido. Muy buen post. Saludos!

  • Alberto Antonio Mateos Fernánd

    Magnífica reflexión de consumo mexicano, pero es extrapolable a cualquier sitio.
    La libertad empieza en la mente de cada uno, es decir se es esclavo si te sientes esclavo…
    Puse en mi blog una poesía que es la filosofía que me mueve, os la pongo:
    http://tribunaavalon.blogspot.com/search/label/poes%C3%ADa
    No te sientas vencido
    ni aún vencido.
    No te sientas esclavo
    ni aún esclavo.
    Trémulo de pavor
    piénsate bravo
    y acomete feroz ya mal herido.
    Ten el tesón del clavo enmohecido
    que viejo y ruin vuelve a ser clavo.
    No la cobarde intrepidez del pavo
    que amaina sus plumas al primer ruido.
    Procede como Dios
    que nunca llora
    o como Lucifer que nunca reza
    o como el robledal
    cuya grandeza necesita del agua, y no la implora.
    ¡Que muerda y vocifere vengadora
    ya rodando en el polvo tu cabeza!

    ¿Que es el trabajo y que es la vida?…
    Veamos : La primera dificultad que encontramos en el concepto del trabajo, es la diversidad de visiones sobre el mismo tema, todo dependiendo de la perspectiva ideológica .
    Como podemos suponer la variedad es enorme, de ahí el refrán “las cosas son según el color del cristal con que se mira”.
    Existe a mi entender un concepto interesadamente equivocado, al atribuir al trabajo una concepción redentora, (el Bíblico “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, deformado por algunos con el “ganarás el pan con el sudor de el de enfrente”) este concepto redentor del trabajo, en mi opinión, es un concepto interesado en tapar las propias responsabilidades empresariales en los accidentes de trabajo, por ejemplo, achacándolos a inconscientes acciones automutilantes, por anteriores pecados…
    Como veremos mas adelante, la manipulación de los hechos por medio del lenguaje, es un medio de primer orden para mantener su posición de poder, es por lo tanto primordial que lo comprendamos, lo estudiemos para poderlo combatir con todo éxito.
    Veamos algunas frases relativas al trabajo :
    El Bíblico : “ganarás el pan con el sudor de tu frente”.
    El marxista : “El que no trabaja no come”.
    El constitucional : “Derecho al trabajo”.
    El Judicial : “El reo redimirá las penas con el trabajo”.
    El médico : “El trabajo es fuente de salud”.

    El protestantismo, con su ética Calvinista ( Max Weber “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” Barcelona. Ed. Península 1969) tuvo una influencia considerable en la aparición del capitalismo y su desarrollo como espíritu.
    La creencia en la predestinación de la persona, sume a los humanos en una situación angustiosa, al no saber si estarán entre los elegidos o no, dependiendo de ésta predestinación la salvación o la condenación eterna…
    No sigo por no ser exhaustivo, perdónenme la extensión, pero me he animado con este post tan bueno.
    Un saludo de Alberto Antonio

  • Muy bueno el artículo. Vine a Mexico a trabajar desde hace 8 años y obviamente tuve que hacer una aprendizaje de lenguaje, modismos y palabras regionales. Una de las palabras que me impactó fue el “mande” o “mande usted” como un simbolo de sumisión al “patron” (la otra palabra nefasta). COmo mencionas es algo muy poderoso a nivel subconciente llevado a nivel conciente. A pesar de luego de 8 años usar ya naturalmente muchas palabras del lenguaje urbano mexicano, esas dos nunca las internalizé en mi propio lenguaje.

    Excelentes tus articulos, Saludos!

  • Itsu Mrn

    Muy de acuerdo con esta entrada. Desafortunadamente hoy en día se aplaude a quienes dejan la vida por un empleo, a quienes no paran de enviar e-mails en horas de la madrugada y los domingos, a los que aún estando enfermos (y aquí me incluyo tristemente) no dejan de ir a trabajar.

    Más tristeza me da que las jornadas laborales cada vez son más largas y extenuantes. En mi caso, tengo apenas 5 años en la vida laboral, los cuales me los he pasado despertando antes de las 5 am para hacer un viaje de casi 3 horas de camino rumbo al trabajo (que, by the way, está localizado en una de las “zonas chic” de la ciudad, una GRAN desconsideración de las empresas que no captan que la fuerza laboral JAMÁS ha vivido ni siquiera cerca de esas zonas), para permanecer 8 horas o más (la mayoría de las veces) en la oficina. Después, emprender otras 3 horas de camino al hogar, para llegar, medio saludar, y caer rendida en la cama. Y pensar que me esperan mínimo otros 30 años así…

    Y no, por supuesto que NO vale la pena.