R de Responsabilidad [El Abecedario del Choco Buda]

Posted by on octubre 10, 2011 in Budismo, Vida | 3 comments

Una persona me dijo hace algún tiempo:

Es que no fue mi culpa haber engañado a mi esposa. La culpa fue del maldito alcohol.

Al escuchar esta, la más pobre de las excusas,  mis ojos se tornaron blancos, mi piel comenzó a cambiar de color hacia el verde, mis músculos crecieron rompiendo mi camisa y mi pantalón morado quedó ajustado. HULK SMASH!

¿Cómo es posible que una persona adulta, que sabe perfectamente lo que le conviene y lo que le hace daño, sea capaz de echar la culpa a un agente externo tan tonto como el alcohol?

Corríjanme si me equivoco, pero según mi pobre lógica, el alcohol no entra solo a un cuerpo, ¿o sí?

Luego de convertirme en Hulk por el enojo con mi amigo, me tranquilicé y me puse a pensar.

Buscar pretextos, excusas e historias para no aceptar nuestra responsabilidad en la vida, es de lo más común. Y es una pena porque a la larga los costos personales y sociales son altísimos.

La mente que evade responsabilidades es la mente capaz de mentir, de manipular, de odiar y de no respetar la vida.

Cuando no tomamos en serio las consecuencias de nuestros actos es muy fácil auto engañarnos y culpar de todo a entes supremos, el clima, la situación política y un sin número de factores que nos inventamos. Y es que para las excusas nuestra creatividad es ilimitada.

Al final quienes sufren por la evasión de responsabilidad somos nosotros mismos. Debilitamos nuestro carácter y nuestra entereza. Ponemos en riesgo nuestra credibilidad porque cuando se trata de un problema mayor, es mucho más fácil buscar culpables que soluciones.

Por supuesto no estoy diciendo que toda la evasión de responsabilidades sea terrorífica. Pero sería agradable que todos pusiéramos de nuestra parte para aceptar lo que nos toca.

Todas nuestras acciones, buenas o malas, tienen repercusiones. Es como tirar una piedra en un estanque y provocar ondas en el agua. No importa la fuerza con la que arrojemos la piedra, el agua siempre generará ondas que se expanden por todos lados.

Cuando somos generosos, amables y ayudamos a los demás; estamos creando ondas de buena voluntad que viajan por todo este estanque llamado vida.

Si engañamos, mentimos y evadimos responsabilidad, el estanque se llena de ondas de mala calidad que afectan a todos.

Y no es cuestión de pensar mágicamente, es simple lógica. Todo lo que hacemos tanto hacia nuestro cuerpo como a hacia los demás, repercute y pronto regresará a nosotros.

¿En qué estanque quieres vivir? ¿Buscas pretextos para no aceptar lo que hiciste o para justificar tus acciones?

Recuerda que la calidad de tu vida depende de la calidad de tus acciones.

 

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  • Caray, es lo que siempre pienso, la vida no es tan complicada, carajo. Y lo veo particularmente con un primo, sufre por que no puede salir de fiesta un fin de semana, cuando sale al otro día sufre por que no es “un domingo tranquilo” sufre por que algún imbécil le chocó, pero el maneja rápido, sufre por que tiene una clase en la universidad a las 7 de la mañana pero al mismo tiempo cuando ve pasar por sus rumbos un carro Bentley sufre por que desea con muchas fuerzas tener uno (y yo creo que sin trabajar, mejor).

    Lo mismo pasa con las demás personas, sufren por que tienen deudas pero están comprando smartphones bastante caros, tiene deudas pero se merecen su pantalla plana y el bluray y el home theater, sufren por que tienen kilos de más pero ahí están en los juebebes excediéndose, sufren por que sus hijos son unos desobligados e irrespetuosos y la mejor educación que pueden darles es ponerlos a ver la televisión y peor ver las novelas en la noche con ese contenido tan rico y peculiar en lugar de libros y tiempo de claidad.

    Es cuando te pones a pensar en una frase que es muy cierta, “El diablo habita en los detalles” y todo gran problema viene de las pequeñas cosas, pero lo que hace falta es el valor y la integridad para aceptar esas pequeñas cosas.

  • Anónimo

    Es difícil hacernos responsables cuando (aquí va la pobre excusa XD) desde chiquitos nos enseñan a no serlo, frases como: ‘se rompió el vaso’ en lugar de ‘rompí el vaso’ harían toda la diferencia.

    Como dices: el lenguaje no es inocente =)

  • Anónimo

    Pues es que ya es como por default que la mayoría de la gente busca excusas o cuando la riega, buscar la manera de echarle la culpa a alguien más. Ese ejemplo que pusiste del alcohol es muy común, pero sucede también con mucha frecuencia en otros aspectos de la vida (por ejemplo el laboral).

    La capacidad de hacerte responsable de tus propios actos, yo creo que es un valor que viene desde tu casa, y lo aprendes con el ejemplo de tus padres. A mi por ejemplo me chocan los hombres que a veces son como una “nena” en el sentido de que dicen algo y luego no se sostienen, me ha tocado tantas veces ver eso, pero bueno, creo que hasta por salud emocional siempre es bueno decir la verdad aunque cueste.

    Muy buen post como siempre.

    Te sigo leyendo y buen casi fin de semana.