Sin humanidad

Posted by on Enero 4, 2012 in Vida | 8 comments

Foto: El Universal. http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/109636.html

El día de ayer en las noticias leí esta noticia:

Muere de infarto en banco y nadie se mueve de la fila

Y me quedé helado.

Un hombre que está viviendo su vida, llega al banco para realizar alguna operación, se lleva las manos al pecho y se desploma porque está teniendo un paro cardiaco. Justo ahí su corazón decidió jugarle la peor de las bromas.

Y nadie de las muchas personas que estaban en el banco, se mueve. Lo miran como él tiene espasmos en el suelo y nadie quiere perder su lugar en la fila. Sin recibir ayuda, rodeado de personas indiferentes, el hombre muere.

El personal del banco tampoco se mueve, a pesar de que su trabajo es mantener contentos a los clientes… y, ¿qué mejor que mantener vivo a un cliente para que esté contento de seguir llevándoles negocio?

Esto sucedió en el sur de la Ciudad de México y me hizo pensar mucho en cómo llevamos nuestras vidas.

Estamos tan llenos de ocupaciones, y tan llenos de nosotros mismos que no estamos dispuestos a ayudar a nadie, aunque la vida dependa de ello.

Y es que para ayudar a este hombre no se necesitaba más que llamar a una ambulancia por cualquier teléfono, en una época donde todos tenemos teléfonos móviles. De verdad es absurdo.

Ninguno de los clientes del banco se movió de su lugar en la fila y a nadie le importó que alguien estuviera muriendo ante sus ojos.

¿Tan poco vale la vida, que no nos podemos tomar la molestia de acercarnos a alguien que lo necesita?

¿Cómo es posible que usemos el teléfono móvil para escribir “Estoy tomando café” en Twitter, pero no podamos usarlo para  llamar a un número gratuito de emergencia y salvar la vida de alguien?

Es absurdo, ilógico y es muy, pero muy triste que vivamos en el tiempo de la conexión, de las relaciones sociales ubicuas y que nos preocupe más un trámite que una vida.

Por supuesto, no conocí al hombre que murió. No sé su nombre. Pero su vida era igual de valiosa que la tuya y que la mía. Creo que este tipo de situaciones TIENEN que hacernos aprender y ver los errores que estamos cometiendo como sociedad.

Estamos perdiendo la humanidad poco a poco, pero estoy seguro de que podemos contrarrestar el daño por medio de la generosidad y del amor gentil hacia los demás.

Es algo para pensar por mucho tiempo.

¿De verdad quieres vivir en un mundo así?

  • Mer

    Me recordaste un poema de José Agustín Goytisolo. Con tu permiso, lo dejo por aquí por si a alguien le pudiera interesa. Un abrazo.

    En este mismo instante
    hay un hombre que sufre,
    un hombre torturado
    tan sólo por amar
    la libertad. Ignoro
    dónde vive, qué lengua
    habla, de qué color
    tiene la piel, cómo
    se llama, pero
    en este mismo instante,
    cuando tus ojos leen
    mi pequeño poema,
    ese hombre existe, grita,
    se puede oír su llanto
    de animal acosado,
    mientras muerde sus labios
    para no denunciar
    a los amigos. ¿Oyes?
    Un hombre solo
    grita maniatado, existe
    en algún sitio. ¿He dicho solo?
    ¿No sientes, como yo,
    el dolor de su cuerpo
    repetido en el tuyo?
    ¿No te mana la sangre
    bajo los golpes ciegos?
    Nadie está solo. Ahora,
    en este mismo instante,
    también a ti y a mí
    nos tienen maniatados.

    • Anónimo

      Agustín Goytisolo es grande, uno de mis favoritos, muchas gracias por poner este poema Mer =)

  • Ya lo comentaba en otro lado: éste es el cáncer que tiene a la sociedad mexicana en el estado en el que se encuentra.

    Es lamentable y reprobable el grado de ensimismamiento en el que nos encontramos. No es posible quedarnos viendo (¡VIENDO!) mientras que a una persona se le va la vida. ¡Es reprobable!

    En este tipo de situaciones es dónde se pone a prueba nuestra escala de valores, creencias y filosofías y es cuando nos damos cuenta que valen para un cacahuate si no las ponemos en práctica. Las personas que estaban en ese banco salieron reprobados.

    Y que conste, probablemente nadie podía haber ayudado al serñor que falleció y hubiese fallecido de todos modos, pero mostrar el mínimo interés por su situación es de humanos.

    Lamentable por decir lo menos…

  • no podemos permitir que esta deshumanización se apodere de nosotros!! me da horror pensar que ese señor era el papá, el esposo, el hijo, el hermano, el amigo de alguien como toda la gente que estaba ahi formada, aunque sea sólo ayudas pensando en que si tú o uno de tus seres queridos estuviera en esa terrible situación, habría alguna persona que por lo menos le tomó la mano para que no muriera solo… me niego tajantemente a dejar de sentir, me enorgullece pertenecer a la raza humana, solo que no a esta “humanidad” insensible que domina nuestro mundo…

  • Solo de leer tu nota tambien me quede helado… que horrible situacion, la verdad no es la primera vez que me entero de algo asi y es muy muy triste, no logro entender que pasa con la gente para que sucedan este tipo de cosas.

  • Anónimo

    No sé que pasó, pero lo que si hizo esta nota fue hacerme saber que tengo que aprender primeros auxilios, que si algún día estoy frente a una emergencia tengo que hacer algo por salvar una vida… aunque nadie mas se mueva U_U

    triste, muy muy triste

  • “la indiferencia mata”. Como este caso tan terrible, es común ver muestras de esa falta de generosidad, pero como bien lo indicas, cada uno puede decidir hacer lo opuesto, evitar que “lo normal” sea no preocuparnos por los otros.

  • Oze R.

    Cuando leí esta noticia realmente no lo creí. Pensé que era amarillismo del periódico… pero no he visto que nadie salga a desmentirla. Verdaderamente triste y vergonzoso.
    Me ha tocado presenciar accidentes graves y personas que enferman repentinamente, y siempre, siempre hay alguien que ayuda. En serio, nunca he visto tal indolencia, espero que la difusión de este caso nos ablande el corazón.