5 descubrimientos de una tarde sin electricidad

Posted by on marzo 26, 2012 in Minimalismo, Vida, Zen | 13 comments

5 descubrimientos de una tarde sin electricidad

Soy una persona de hábitos y rituales, por más que me cueste trabajo admitirlo. Hay cosas que disfruto mucho hacer sistemáticamente y no hay nada como dejarse llevar por una buena película o un gran video juego en una tarde de domingo.

De vez en cuando también me gusta sólo leer los blogs o participar en los foros para los que no tuve tiempo en la semana.

Sí, así de tranquila pasa la vida en esta casa en domingo. Para todo lo que me gusta hacer basta con encender el aparato electrónico correcto.

Pero ayer desde muy temprano en la tarde una tormenta de viento dejó esta parte de la ciudad sin electricidad.

¡Horror de horrores! ¿Una tarde de domingo sin electricidad?

Cuando comenzó el apagón simplemente me dejé llevar por la situación, pero conforme pasaban los minutos me percaté de que el problema iría para largo. De hecho, llegó la hora de dormir y la energía no llegó.

Así que fluí con el percance y abrí mis sentidos para ver las cosas como son. Esto es lo que aprendí:

1. Hablar con humanos cara a cara es posible… ¡en serio!

Es curioso cómo en estas épocas de la conexión por Internet estamos más cerca de muchas personas, pero más lejos de quienes nos rodean físicamente.

Podemos pasar 5 horas en un chat o en Facebook, pero estar 10 minutos frente a alguien nos cuesta tanto trabajo que me hace cuestionar si, como sociedad, estamos haciendo lo correcto.

Sin energía eléctrica no hay computadoras y eso nos obliga a convertir el tiempo de pantalla en  tiempo de interacción física.

Aquí en casa la pasamos hablando y riendo de muchas cosas. Lo disfruté. Pero lo más curioso es que en las casas de mis vecinos sucedió lo mismo. Se escuchaban risas y pláticas por todos lados, en lugar de música y sonidos de películas.

Por una tarde los niños jugaban en la calle, la gente convivió cara a cara y regresó la calidez humana.

2. Estar sin conexión no mata

Por más que clames que necesitas estar conectado de tiempo completo a Internet, es sólo una ilusión. La vida seguirá aun sin que pongas esa maravillosa foto de comida y nadie morirá porque no escribas “tengo calor” en Twitter.

Y tampoco necesitas leer mensajes similares de tus seguidores y amigos.

Estar sin conexión es una gran experiencia porque te permite entender el nivel de dependencia que tienes y, si eres inteligente, te permitirá valorar lo que tienes junto a ti.

La familia, los amigos, caminar por el parque o simplemente escuchar con atención la vida en tu calle; todo esto es mucho más valioso que mil fotos de gatos en Instagram.

Aquí en casa aderezamos la charla con unas palomitas acarameladas hechas a mano, no de microondas.

3. Es posible estar paz con lo que tienes y con lo que eres

Estar sin electricidad te obliga a centrar tu atención en lo que te rodea. En lugar de quejarte porque no hay luz o Internet, es mejor ver lo que tienes y lo que eres.

Pasar una tarde sentado en un sillón charlando, es un triunfo de la vida. Implica que tienes casa, ropa, muebles, no tienes frío ni hambre y, lo más importante: tienes con quién hablar y personas que se preocupan por ti de forma directa y sin estar detrás de una pantalla.

Estar en paz con lo que eres y con lo que tienes es fundamental para ser feliz.

4. El miedo a estar aburrido es sólo una ilusión

La sociedad nos ha impuesto un gran miedo a estar aburridos. Parecería que ni la muerte es tan cruel como quedarte sin televisión por unas horas.

Conozco incluso a quienes utilizan una ida al baño para revisar su Facebook. Sí, en el baño. Así de patética es la dependencia a no estar aburrido.

Incluso el mundo corporativo necesita las horribles presentaciones de Power Point para no hacer las reuniones más miserables e inútiles de lo que son.

No podemos tolerar ni 10 segundos escuchando nuestra propia respiración.

Mientras pasaban las horas en el apagón, hubieron momentos en los que todo se quedaba en silencio y me dedicaba a ver la flama de la vela. Simple.

Y sobreviví. El miedo a estar aburridos vive en la mente y es una ilusión muy fácil de borrar.

5. No hacer nada es bueno para la mente

Ayer por la tarde no vi películas, no jugué nada y no hice absolutamente nada.

Nada de nada.

Y fue maravilloso porque la mente descansa, se desengancha de las actividades y dependencias diarias. Simplemente es.

Y tú, ¿Qué haces durante un apagón? ¿Lo sufres? ¿Cómo está tu dependencia a la tecnología? ¡Participa en los comentarios!

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  • Jose Del Toro

    Fíjate que hace un par de años, mi dependencia hacia los dispositivos móviles era tal, que también aprovechaba cada minuto disponible para ingresara a FB o a Twitter, sin embargo, el hecho de regresar de MTY, y pasar más tiempo con mi familia, me alejó de ello, y vaya que lo disfruto.

    Actualmente (Independientemente de que haya cortes en el suministro eléctrico o no), nos gusta ir al parque o a participar en actividades al aire libre, esto para mantener la interacción personal lo más posible, otro de las actividades que compartimos es la lectura, cuentos cortos, puesto que mi hijo ya lee, así que nos sentamos en ronda y leemos un cuento cada quien (El niño, mi esposa y yo, la niña aún no, pero se comparte con nosotros y le gusta hojear unos libros que tiene de Baby Einstein), y finalmente, pues les cuento historias, mi hijo en este momento, tiene una gran fascinación por la mitología, así que le he platicado algunas historias de la mitología griega, azteca y maya (hasta donde mi frágil memoria llega).

    Y desde luego, es bueno tener el carácter lúdico, pues también es importante distraerse de alguna manera, así que jugamos algún juego de mesa (Rompecabezas, memorama y domino, jejeje).

    Bueno, eso es lo que hacemos nosotros sin energía eléctrica (O por lo menos es de lo que me acuerdo).

    Saludos y que tengan una excelente semana!

    • Morex

      Creo que muchas veces lo que necesitamos es realmente valorar lo que vale la pena. Las redes sociales, por más que lo diga la mercadotecnia, no tienen ni el peso ni la importancia de la familia.

      Gracias por el comentario!

  • Al igual que como comenta José Del Toro, mi dependencia hacia mi teléfono y las redes sociales era muy grande,aunque no tanta como la de algunas personas que twittean cada 5 minutos. El caso es que es puede llegar a ser angustiante e inclusive doloroso (aunque lo digamos en broma) escucho seguido como amigos míos lo dicen en tono de broma, “No se que haría sin internet un día”. Nos empezamos a hacer tan dependientes y enganchamos nuestra “Felicidad” a cosas tan triviales. Lo complicado es que esas dependencias son enemigos silenciosos por lo cual es necesario entrenar nuestra mente para poder descubrir lo que nos hace bien o nos hace mal.

    • Morex

      Creo que también hace falta mucha educación. La tecnología ha avanzado tan rápido que no nos ha dado tiempo para adaptarnos. Nos dan Twitter y Facebook, y nos enganchamos de inmediato sin pensar en las consecuencias.

      Quizá ser disciplinados para elegir lo que realmente nos sirve, es lo que necesitamos.

  • astridsanchez

    Algo parecido sucedió en mi casa el día del temblor ya que se fue la luz hasta la medianoche. Esa noche merendamos todos juntos a la luz de la vela y platicamos hasta que fue hora de ir a dormir. Para mí estos momentos son de gran valor, pero dudo que los demás integrantes de mi familia piensen igual. Ni modo, aquí me toco vivir, ja. Un abrazo.

    • Morex

      Quizá hablando con las otras personas en casa podrías hacerles ver lo bien que la pasaron sin luz. Se me ocurre que pudieran organizar cenas o tardes familiares en las que vean todos una película o algo así.

      Lo importante es ver lo que SI funciona para poder seguir con ello como parte de la vida, y no como sólo un día sin luz.

  • jcesarmo

    Yo soy un hijo de la tecnología. Pero al contrario de mucha gente, como mi trabajo está relacionado con ella, en cuanto termino, prácticamente me desconecto.

    Cuando no hay energía (y no estoy trabajando), generalmente ponemos música (con un radio a baterias) y nos ponemos a platicar o a jugar algo. Si estoy solo, me pongo a leer.

    Es divertido quedarse sin luz porque se regresa uno a tiempos pretéritos.

    • Morex

      Ah, ese es el punto de todo esto. Yo también dependo de la tecnología y es mi obligación estar al tanto de lo que sucede en la web.

      Pero cuando se trata de estar con la familia, estoy con la familia. Si es tiempo de leer, sólo me enfoco a eso.

      Como dije en otro comentario, quizá lo que realmente necesitamos es una nueva educación para entender estos nuevos medios.

  • Susana Vicent

    Aqui en España no se fue la luz, pero en mi caso particular a mi perrita de 11 años se le rompió un disco de las vertebras cervicales y hubo que operarla de urgencia… y a la semana de la operación se me murió la televisión no tuve tiempo ni ganas de ir a comprar otra (ni ganas de gastarme la pela en ello liada como estaba con los gastos veterianarios)…el caso es que han transcurrido 2 meses desde la operación y me perra está fenomemal..y yo sigo sin ganas de tener televisión ni falta q. me hace: leo más, he quedado más con mis amigos, ahora estamos en primavera y es una gozada salir al campo…tienes tiempo para cocinar, arreglar la casa…para meditar, hacer yoga y acostarse pronto…vamos una gozada. Un beso y enhorabuena
    por tu blog, me gusta mucho!

    • Morex

      La vida sin televisión es MUY buena. De pronto te das cuenta que sin tele, haz recuperado 2 horas del día! Es impresionante.

      De hecho, estoy escribiendo un artículo al respecto. Ya lo verás pronto. Abrazo!

      • Totalmente de acuerdo. Después de 12 años sin TV siento que he ganado muchísimo tiempo. No hay nada más patético que sentarse delante de la caja tonta a tragar con lo que echen.
        Un saludo

  • Pingback: Surfeando la web a fin de mes: 5 artículos sobresalientes en Marzo 2012 – Lo que le diga es mentira()

  • Alberto Antonio Mateos Fernánd

    Suscribo todo lo dicho, tanto en el post como en los comentarios de las personas que aportan…

    Pero hay un aspecto que se ha dejado de lado, es que todo lo descrito está bien si se vive en plantas bajas o no se necesita el bombeo de agua…

    Necesitamos la electricidad para mover los ascensores, puesto que algunas personas viven en la 14ª planta (teníais que ver el pánico que te entra regresar o tener que bajar a por alimentos con una persona de movilidad reducida…

    Que me decís de que la falta de electricidad que hace imposible el bombeo de agua corriente a las cotas más altas (ya no disponemos de casas con pozo de agua…) Y no todas la comunidades soportan el disponer de equipo de emergencia autónomo.

    Nuestra equivocación no es el de disponer de tecnología… es el uso irracional que hacemos de ella.
    Un saludo a todos.
    Alberto

  • Felicitaciones kyonin por el post, me ha hecho reflexionar, si ese este tu objetivo lo has cumplido. Internet y las redes sociales son muy adictivos. Yo llevo un año haciendo negocios por internet y realmente estás todo el día preocupada de los email, si se han suscrito, etc… Desde luego pienso que eramos más felices sin móviles, facebook y demás artilugios que nos roban nuestro tiempo y lo peor de todo que no lo utilizamos para fomentar las relaciones personales. Un saludo