Síndrome del Superhéroe

Posted by on mayo 20, 2013 in Budismo, Vida | 13 comments

Crecí leyendo cómics. De hecho, aprendí a leer con las aventuras de los Fantastic Four y de Spiderman (sí, me gusta Marvel). Aprendí otro idioma apoyado en los X-Men y Avengers.

La filosofía de los caballeros Jedi me llevó a investigar sobre budismo, hace casi 25 años.

He sido un ñoñales (geek, friki) desde pequeño y este acercamiento con los héroes ficticios sembró en mí una visión de la justicia y de la ayuda, muy extrañas. Y siempre ha sido un problema.

El dolor de los demás, la injusticia, la desigualdad y la maldad en general, son poderes muy oscuros contra los que me gustaría luchar de tiempo completo.

Quiero salvar a todo el mundo.

Cuando era joven lo intenté, sabiendo que los super poderes no existen, y me encontré con mi propio sufrimiento. Me topé con la realidad de que la gente no quiere ser salvada, a menos que lo pidan expresamente.

Por más que se quiera, no se puede ir por el mundo forzando a la gente y ayudarla contra su voluntad.

A lo más que se puede llegar es a dar información en forma de charla o mensajes de texto. Si la persona decide que necesita ayuda, entonces se le brinda.

Al final, aunque no lo reconozcamos, todos somos responsables directos de nuestro destino.

Está en nosotros saber pedir ayuda cuando es necesario.

Y ahí es cuando nuestra misión puede ser completada.

Hablando específicamente de budismo, este es uno de los dilemas clásicos del bodhisattva. ¿Cómo ayudar a todos los seres vivos? Nadie tiene ni todos los recursos, ni todo el tiempo.

Cada uno de nosotros debe hacer un compromiso personal de estar siempre listo a dar la mano a alguien, cuando lo necesite.

Y esa es la base de un mundo mejor y el fin del Síndrome del Superhéroe.

  • jcesarmo

    Buena lección. Hace poco me dí un enontronazo tratando de ayudar a alguien que no quería ser ayudado.

    Como lo planteas en tu artículo, debemos estar preparados para ayudar a quien lo pida, de lo contrario la frustación se apoderará de nosotros.

  • En las mujeres es común el síndrome de Juana de Arco, que es parecido al tuyo, queremos salvar a nuestros compañeros de si mismos, y es cuando escogemos al adictazaso, a ese que tiene un genio de la fregada e ilusamente pensamos: es que yo lo voy a cambiar. No, nadie quiere cambiar y si quieren hacerlo, te van a pedir ayuda… es como la ñora esa a la que le pega el marido y cuando va uno a hacer la denuncia, la ñora se pone de parte del marido golpeador.

    • jcesarmo

      Justo ESTO es lo que me pasó. Pero entendí que si la señora quiere que la golpeen, pues muy su gusto, ¿no?

      Ya hasta premió al #$%& con un embarazo…

      Cosas que ve uno…

  • Damn… años con este síndrome y yo sin enterarme que existía siquiera!!!

  • Margarita Rmz

    Lo mismo le pasaba a Don Quijote de la Mancha, y se metió en muchos problemas por tratar de ayudar a la gente que no deseaba ser ayudada. En ese tiempo no habìa cómics, pero los libros de caballerías lo obsesionaron y querìa ser uno de ellos. Saludos.

  • Me encantó tu apreciación de la realidad !!

  • A mí me ha pasado lo mismo (o algo parecido). No he seguido tu mismo camino para llegar hasta “allí”, (si es que he seguido algún camino), pero el hecho es que yo también deseo salvar a todo el mundo, y la verdad es que a veces es algo ridículo, bonito, pero ridículo. Y además perjudica el propio estado de ánimo. La conclusión a la que de momento he llegado es que hay gente que tiene ayudarse a sí misma, y pasados varios intentos merece sentir dolor para reaccionar y dejar de recabar ayuda que luego tira al retrete. Y cuando alguien está sufriendo una situación injusta y “merece” ser ayudada, entonces le ayudo con obstinación, además en mi trabajo se dan ocasiones para ello. Y quien no quiere ser ayudado, tiene derecho a no ser ayudado. Y cuando alguien te tira toda su mierda encima y te utiliza de vertedero pero no va usar ninguna ayuda que le llegue, entonces ni le miro a la cara.

    • José Juan Nettel Diaz

      Helena FJ: Me parece que lo que dices no tiene desperdicio cuando te refieres a situaciones particulares. Sin embargo lo que a mi me causa ansiedad es constatar que la mayoría de la gente no tiene oportunidad de elegir su camino porque no conoce, ahora menos que nunca, que esta siendo engañada por las entidades que se supone la informan, desde la escuela hasta los medios de comunicación, en forma perversa, mal intencionada.

  • Plenamente de acuerdo. He apredido que la ayuda debe brindársele a quien la solicite. Muchas personas creen necesitar del sufrimiento antes de pedir alguna ayuda, bueno eso es problema de ellos y nosotros para evitar frustraciones debemos dejarlos que vivan esa experiencia.

  • No hay peor ciego que el que no quiere ver. Necesitamos practicar el arte de la paciencia.

  • Es curioso como uno debe aceptar que quiza una realidad cruel y violenta es la zona de confort de otros, creo que parte de nuestra evolucion viene en aceptar que nuestro deber es inspirar y nunca forzar, hacer que la gente piense y no decirles que pensar

  • Aplausos de pie!
    Sonrío porque he recibido mucha ayuda de súper heroes disfrazados de “personas normales y ñoñas”.

    ¡Que viva la vida y las ganas de ser fuerza para otro y compartir siempre!

    • Morex

      Gracias!