Tu sonrisa: arma de felicidad masiva

Posted by on septiembre 4, 2013 in Budismo, Vida, Zen | 6 comments

Tu sonrisa: arma de felicidad masiva

“Si estamos en paz, si somos felices, podemos sonreír y florecer. Así cada persona en nuestra familia, en nuestra sociedad, se beneficiará con nuestra paz.”

Thich Nhat Hanh

El Zen a veces puede ser muy serio y lleno de rigidez. Existen formas arcanas irrompibles y ceremonias que deben ser seguidas cuidando cada detalle. Así ha sido y así será. Es parte de la mística y la verdad es que se disfruta.

Dejando de lado el budismo, la seriedad está por todos lados también.  La cultura occidental nos obliga a tomarlo todo demasiado en serio. Siento que nos dice: hay que vestir de gris para tener una vida gris.

Y olvidamos el humor y la sonrisa, que son parte de lo que nos vuelve humanos y hacen que la vida se vuelva una fiesta colorida donde cada sencillo detalle puede ser una explosión a los sentidos. Incluso los desafíos que nos encontramos en el camino, por supuesto.

Sé que hay momentos en los que hay que tomar las cosas en serio para poder resolver un problema. También sé que no podemos ser ingenuos y tomar todo tan a la ligera. Eso nos haría negligentes ante la vida.

No. Se trata de simplemente sonreír.

Inspirado en las enseñanzas de Master Thich Nhat Hanh sobre la sonrisa, en los últimos 3 meses he estado experimentando e investigando la neurociencia sobre el sonreír como medio de alcanzar mejores estados de meditación. Y lo que he encontrado es sorprendente porque los resultados afectan no sólo al zazen, sino a todos los aspectos de la vida cotidiana.

Sabemos que la ciencia tiene estudios enormes sobre cómo la sonrisa disminuye el estrés, ayuda a prevenir y recuperarse de la enfermedad y promueve una vida más larga y sana; pero quería probarlo personalmente.

En general soy un tipo que sonríe con frecuencia. Pero me di cuenta que podía sonreír más, así que comencé el experimento.

Un día me senté a meditar y mantuve la sonrisa por los 40 minutos de mi zazen matutino. Y comprobé lo que dicen algunos estudiosos: aunque no haya nada gracioso de qué sonreír, si mantenemos el gesto por unos 10 o 15 minutos, el cerebro comenzará a soltar endorfinas.

Y me sentí radiante. Vi colores en patrones fractales (mandalas) y el cuerpo se llenó de energía.

Claro que esto era inusual y podía ser efecto placebo, así que en mi siguiente sesión repetí las acciones. Y el resultado fue aun más sorprendente. Mi meditación fue mucho más profunda y me fue más fácil dejar ir pensamientos, recuerdos e imágenes.

Al tercer día lo volví a intentar, obteniendo los mismos resultados… con la diferencia de que cuando terminó mi sesión, la sonrisa permaneció mucho más allá de los 40 minutos.

A lo largo del día la risa y el humor me era más fáciles, los problemas cotidianos los resolví con ligereza y me sentí muy bien en general.

A la semana integré la sonrisa a mi práctica de yoga y al running, resultando en mayor energía y mejores estados de ánimo.

Una semana se convirtió en un mes; y un mes se tornó en tres meses sonriendo al meditar. Y no podría estar más feliz.

Así que comparto mis hallazgos no científicos y 100% personales.

Sonreír, aunque no tengas ganas…

  1. Centra y da perspectiva ante los problemas, abriendo más opciones para resolverlos
  2. Combate el estrés
  3. Permite mejor concentración, resultando en mayor productividad
  4. Te vuelve más creativo ( lo siento emos y poetas depresivos… la sonrisa es la mejor herramienta creativa que he encontrado)
  5. Llena el cuerpo con energía y disminuye el cansancio
  6. Combate los sentimientos de tristeza y soledad
  7. Si meditas sonriendo, te hará llegar a una profundidad que nunca habías alcanzado
  8. Mejora tu interacción social. La gente te responde y sonríe de regreso.
  9. Hace que ell tiempo pasa más rápido porque te la estás pasando bien
  10. Aligera la carga emocional en situaciones difíciles

¡Así que sonríe! Sonríe al leer esto, al despertar, cuando des el primer sorbo a tu café, cuando veas a algún desconocido, cuando tengas un grave problema en frente, cuando estés triste. Créeme, el cerebro es muy sabio y te premiará con mejores días y mejor salud.

Como siempre, la lista no está completa. ¿Qué experiencias has tenido al sonreír? ¡Sonríe y comparte en los comentarios!

¡Oye, cara de palo: SONRÍE!

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  • ¡Habrá que hacer el experimento y luego vengo y le cuento como me fue! =D

  • Todo lo que dices es muy cierto Kyonin. A mi me gusta sonreír mucho.

    Voy a incorporarlo al zazen que estoy practicando desde hace unos 4 días, sí ya empece.

    Kyonin, cuando empiezo con el zazen, la loca de la casa, la mente, se pone a pensar en muchas tonterías. Quisieras compartir algunos tips para ayudarnos a calmar a la loca?

    • Morex

      ¡Hola!

      A la loca nunca hay que calmarla. Entre más lo intentes, más fracasarás y te será muy frustrante.

      Lo que hacemos es ver de lejos los pensamientos, recuerdos y planes que arroja.

      Es como si tu mente fuera el cielo azul. Cada pensamiento que aparece es una nube empujada suave por el viento. Miras las nubes pasar desde abajo, sentada en el césped. Sin aferrarte a ellas, sin juzgarlas.

      Sólo pasan y se van.

      Eso es zazen. 🙂

      • Así lo haré. Gracias por tu respuesta.

        Abrazos desde Playa del Carmen.

        • Isabel

          Hola!!
          Preciosa entrada!
          Ayer intenté integrarlo en mi meditación y aunque soy una persona muuuyy sonriente, me costó bastante (sobretodo porque me dolía la cara de forzar tanto los maseteros jajaja) Aún así, lo seguiré intentando.

          En relación a lo que dice Rusia, a mi me pasa igual. Hay días en los que me cuesta mucho y en los que cuando termino tengo la sensación de que practicamente lo único que he hecho ha sido estar quietecita y con los ojos cerrados. Llevo sólo 3 meses con la meditación, así que lo asumo como parte del aprendizaje. Es cierto lo que dice Kyonin (o Morex 😉 ) de que cuanto más luchemos contra ello será peor, y también es cierto que cuando haces meditación no puedes exigir nada por que por el mero hecho de esperar resultados ya te estás alejando de la meditación, pero cuesta “despegarse” de que tenemos que encontrar respuesta inmediata en la meditación. Cada uno llegamos a este punto por un proceso, por una situación, por experiencias más o menos positivas o negativas y es complicado no dejarse llevar por los apegos…
          Creo que la cuestión es seguir ahí… día a día… En mi caso no hago zazen como tal sino meditaciones guiadas, pero me encanta este blog y las aportaciones tanto del autor como de los que dejan comentarios
          Un saludo para todos desde España ( con una gran sonrisa 😉 )

  • jcesarmo

    🙂

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