Aprender cosas nuevas te hace feliz (parte 1 de 2)

Posted by on febrero 24, 2014 in Productividad, Vida | 11 comments

Aprender cosas nuevas te hace feliz (parte 1 de 2)

Advertencia: este es un post largo. Así que ve por una taza de café o de té. En serio. 🙂

Además de sostener el cabello, las orejas, la gorra y las gafas,  la cabeza sirve para alojar esa nuez gigante llamada cerebro.

El cerebro es el órgano que procesa la información que percibimos, administra procesos muy complejos como la respiración o el latido del corazón, nos ayuda a entender el mundo; pero sobre todo nos ayuda a aprender.

El proceso de aprendizaje y lo que hacemos con el conocimiento es lo que nos vuelve humanos. Podemos comenzar a utilizar herramientas, crear arte, trabajar y cambiar el mundo que nos rodea. Es maravilloso.

Por supuesto, parte de la felicidad es el poder aprender algo nuevo. El cerebro disfruta cuando lo retamos y le presentamos información nueva para procesar y almacenar.

El problema llega cuando el ego se interpone. El ego es un gordo mezquino que evita que te muevas. Es la voz interna que te convence de que ya lo sabes todo y que no hay nada en el mundo que debas aceptar o aprender. El ego siempre buscará que estés lo más cómodo posible, que no te muevas y que no te esfuerces. ¿Para qué esforzarse? Es mejor ver la televisión o dormir más tiempo.

Dejar de lado al ego y olvidarlo por un momento tiene muchas recompensas. Una de ellas es que la voluntad para aprender algo nuevo se vuelve irresistible. Sí, aprender algo nuevo por el puro placer de hacerlo es maravilloso.

Esto viene porque recién tuve que comprar una laptop. Mis labores como escritor y estudiante se están volviendo más apremiantes y un equipo móvil es de gran ayuda.

Sin embargo soy muy pobre y no tuve acceso a un gran equipo como lo hubiera querido. Mi presupuesto era para una notebook muy básica, a penas con lo mínimo indispensable. En términos tecnológicos se traduce en: LENTO.

Este modelo de laptop es muy lenta desde la fábrica.

Hasta que cayó en mis manos.

Luego de usarla por varios días y ver cómo actividades vitales como usar Internet y escribir en Google Docs se convertían en actos de paciencia en Windows 8, decidí instalar Linux.

No necesito decir que soy un nerd/friki de lo peor. Tenía varios años que no usaba Linux, así que el simple hecho de investigar qué distribución era la que más me convenía, documentarme para una instalación segura y aprender a usarlo; hizo que la adrenalina corriera por litros en mi torrente sanguíneo.

Luego de un par de días de leer, ver tutoriales y participar en foros, convertí mi notebook Windows 8 en un ordenador con Linux Mint 16 XFCE. Es rápido, hermoso, estable, seguro, bien diseñado y tiene todo lo que necesito para mis labores como albañil de la palabra.

Es un viaje que estoy disfrutando mucho porque ha representado retos, obstáculos que saltar, pero sobre todo, estoy aprendiendo cosas nuevas mientras sigo trabajando.

No entraré en nada técnico porque no es el propósito de este blog, pero creo que sí es de valor rescatar la parte humana de todo esto:

Aprender cosas nuevas es maravilloso. Te hace sentir vivo, te da herramientas para una vida mejor, incrementa el conocimiento y eres más útil para el universo.

Todo eso lo describiré en la siguiente entrega de esta mini serie.

Ahora dime, ¿qué vas a aprender hoy?

Esta es la primera entrega de esta mini-serie. Para leer la segunda parte, haz clic aquí.

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  • Me gustó mucho éste artículo. Definitivamente aprender es de las cosas más maravillosas del ser humano, lo único que le añadiría es que no sólo aprendamos más cosas con nuestro cerebro sino también con nuestro cuerpo y nuestros sentidos, tal vez al probar un ingrediente nuevo en la comida, al aprender un nuevo tipo de danza, un movimiento o postura, incluso aprender una nueva forma de relacionarse y comunicarse con los demás 🙂

    • Morex

      Muy cierto! Cuando disciplinamos el cuerpo, la mente entiende su lenguaje y aprender mucho.

      Eso me sucedía cuando practicaba Aikido, que es una danza donde todo fluye. Al final los movimientos se tradujeron en comportamiento y en una comprensión más profunda del universo.

      Abrazo!

  • Sé que me repito: Vim

  • Hola Kyonin,

    Ayer me apunte a un curso online para aprender otras cosas sobre la construccion de sitios web, me encanta volver a las aulas y saber que aportare algo mas a los clientes. Pero lo que mas disfruto es el camino al resultado.

    Saludos.

    • Morex

      Hola!

      Aprender sobre web es apasionante. Lo disfrutarás mucho, aunque tienes razón. El camino es más divertido que el resultado.

      Abrazo!

  • Ale

    Seré curioso, ¿qué notebook te compraste?.
    Linux es un maravilloso mundo en el que nunca terminás de saber todo, con lo cual siempre estarás aprendiendo 🙂 si tenés alguna duda, gustoso de ayudarte en lo que sepa.
    Y sí, aprender cosas nos motiva, aunque en mi caso me cuesta tener constancia. Hay muchísimas cosas que me gustaría aprender, y por empezar en todas no aprendo ninguna, y me cuesta mucho mantenerme en una en particular. Soy muy inconstante, es algo que me molestó siempre de mi y aún hoy me sigue trayendo problemas. Y no sé cómo superarlo.
    Siempre fui una persona que funcionó bajo presión en todo, sea estudio, trabajo, amor… si tenía tiempo para hacer las cosas, esperaba hasta último momento para hacerlo y finalmente lo hacía, pero lamentaba hacerlo de esa manera y no dedicarle más tiempo. Sin embargo sigo haciendo lo mismo y no logro cambiarlo.
    En fin, como siempre interesante de leer lo que escribís.
    ¡Un abrazo!

    • Morex

      Hola, Ale.

      Compré una HP 245 G1. Muy, muy básica, pero con Linix Mint funciona de maravilla. Cubre todas mis necesidades.

      Sí, a mi también me apasiona aprender cosas. Pero si quieres ser bueno en algo, tienes que ser constante. No hay más.

      Meditar diario, al menos 20 minutos, te podría ayudar a tener mejor concentración.

      Abrazo de regreso!

  • Edith

    A mi me relaja ser creativa, no se si sea igual, hasta el tiempo se me va volando.
    saludos

  • Yo últimamente me siento como sino tuviese cerebro. De tanto darle vueltas a las cosas me han acabado encerrando en Sant Boi, donde me siento totalmente fuera de lugar, Cada vez que creo que voy avanzando y llegando a algún sitio bueno me acabo dando de bruces contra la pared y otra vez al suelo y yo me sigo levantando, pero me machacan con medicación y cada vez cuesta más levantarse… No se si alguien me puede entender o si piensan que por no estar de acuerdo con los roles impuestos es mejor tenernos encerrados y anulando nuestra voluntad con medicación.

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