El minimalismo es natural para el ser humano

Posted by on junio 16, 2014 in Budismo, Minimalismo, Vida | 4 comments

El minimalismo es natural para el ser humano

Desde hace algún tiempo he estado muy interesado en la psicología evolutiva(PE), que estudia los cambios en nuestro comportamiento derivados por la evolución y la selección natural.

No importa cuánto nos esforcemos en pensar que somos los “reyes de la creación”, al final somos un animal más en el mundo. No somos diferentes de cualquier otro mamífero. Nuestras reacciones, pesamientos y emociones están ahí como resultado de millones de años de cambios graduales. Están grabados en nuestro ADN y rigen nuestra conducta actual, a pesar de estar en el punto más alto de la tecnología y el desarrollo.

Me parece fascinante porque va de la mano con las ideas centrales del budismo zen.

Parte del objeto de estudio de la PE es analizar cómo funcionan las culturas cazadoras-recolectoras que aún habitan el planeta, porque son lo más parecido que tenemos a los primeros seres humanos que vivían en África hace 200,000 años.

Son pueblos que viven en lo más profundo de las selvas o planicies y que no se han incorporado a la civilización de consumo. Subsisten con sus valores, creencias y costumbres. No tienen necesidad de integrarse al mundo moderno porque su ecosistema les da todo lo que necesitan.

Hay muchos datos curiosos sobre estas culturas. Por ejemplo, no tienen comida industrial, por ende no existe la obesidad ni enfermedades como el cáncer o la diabetes. Tampoco conocen la demencia, el autismo o el síndrome de déficit de atención. No requieren vacunas. No tienen trabajos de oficina, autos o centros comerciales; así que no tienen estrés ni enfermedades de los nervios. No están conectados por telecomunicaciones, entonces su contacto es cara a cara. El concepto de machismo o feminismo no existe, sólo hay equidad y trabajo en equipo.

Sale el sol y despiertan para ir a conseguir el alimento del día. Dedican mucho tiempo a la espiritualidad y al desarrollo de costumbres y rituales de grupo.

Viven en perfecta comunión con la Tierra.

Cada uno de los factores mencionados es digno de estudio. Pero es importante resaltar el hecho de que sólo tienen lo que necesitan.

Los aborígenes australianos o los Yanomami en América del Sur no atesoran libros, música ni adornos. No sienten apego hacia lo material porque ni siquiera tienen dónde almacenar la cantidad de basura que nosotros acumulamos.

No tienen una casa enorme que limpiar. No tienen mil tanques de gasolina qué llenar para su nuevo Mazda. Tampoco piensan en pagar el seguro o la tarjeta de crédito. No se preocupan por el guardarropa. No compran apps. No acumulan riqueza porque entienden que ésta es sólo una ilusión y que no es necesaria para la vida.

Estas sociedades tienen exclusivamente lo que pueden cargar en sus manos o en alguna bolsa hecha a por ellos mismos.

Y según estudios como este de la Universidad Vrije (Bruselas), sabemos que los cazadores-recolectores actuales son personas felices. Es más, los que se han tratado de integrar a las grandes ciudades terminan enfermos de los nervios o con diabetes.

Por supuesto yo jamás propondría un retroceso de la civilización, no. Tampoco diría que vivir como cavernícola es lo mejor.

La humanidad ha tocado niveles sorprendentes de progreso y si podemos lograr que la ciencia y la cultura sean libres para todos, llegaremos mucho más lejos de lo que imaginamos.

Así que retomar la vida primitiva  es impensable.

Pero sí debemos encontrar un equilibrio entre lo que poseemos y lo que somos por dentro. Necesitamos tomar el control sobre el consumismo desmedido y mirar hacia adentro de nosotros.

Necesitamos menos autos y más meditación. Necesitamos menos colecciones y más generosidad. Para ser felices debemos liberarnos del yugo de los apegos, para poder ayudar a los demás a salir adelante.

En tiempos de las orgías de individualidad en pantallas de 4″, mirar hacia las sociedades cazadoras-recolectoras nos puede ayudar a tomar el control del caos interno.

El minimalismo es natural al ser humano. Es parte de nuestra identidad como especie.

Entonces, ¿porqué nos esforzamos en negar el minimalismo?

 

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  • Hay mucha gente para la que si no tienes (o si tienes sólo lo que necesitas) no eres nadie…
    Entonces, cuando te preocupas por hacer cosas con tus manos (cultivar hortalizas, tejer, preparar tu propio yoghurt, coser tu propia ropa) por gusto, placer o necesidad, eres discriminado.
    No es que reniegue de la sociedad de consumo, amo internet, mi trabajo sería mil veces más complejo de no existir las computadoras y mi vida muy distinta de no existir la tecnología, lo que creo que está mal es darle valor a las personas por las cosas que poseen.

    • Y como está mal valorar a las personas por eso, tampoco debemos hacer caso a los que discriminan por vivir con poco. Ellos no saben la libertad que se experimenta porque no están dispuestos a renunciar.

      • Morex

        Sí, la discriminación siempre llega de personas que no pueden aceptar que habemos algunos locos que hemos decidido bajar el nivel de consumo. Ahí lo único que podemos hacer es tener paciencia y seguir nuestro camino.

    • maria

      A veces hay personas que te pueden discriminar por hacer cosas diferente a ellos, o pensar diferente a ellos, o tomar opciones diferente a ellos. A lo mejor con tanta discriminación o rechazo, si tanto les importa que una persona se cosa su propia ropa, recicle cosas, o tenga un consumo responsable y se cuestione si necesita algo de verdad o no lo necesita, tal vez están rechazando al otro por ser diferente y porque tienen miedo de esa diferencia que no entienden. Por lo tanto de ahí esa discriminación.
      Con lo cuál, mejor ignorarles y pasar de largo. No hace falta pensar mucho en ellos. Es mi opinión.

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