El verdadero valor de las cosas

Posted by on Abril 20, 2015 in Budismo, Vida, Zen | 8 comments

Advertencia: Este post es un poco denso en filosofía budista. Si necesitas saber más sobre el vacío, investiga el término Sunyata. También podrías leer los libros La Esencia del Sutra del Corazón, por el Dalai Lama; y Meditation on Emptiness, de Jeffrey Hopkins

Un compromiso de por vida para cualquier monje budista es tratar de desenmarañar el significado del Vacío o Vacuidad (Sunyata en sánscrito). Es un concepto muy abstracto que todos sabemos que está gracias a que todos usamos el número cero desde niños, pero entender lo que significa el Vacío es algo mucho más complejo. Sería tonto e ingenuo si yo dijera que lo entiendo o siquiera que me acerco a entenderlo.

Con esta pequeña mente de simio puedo notar destellos en la superficie, como por ejemplo el verdadero valor de las cosas.

En el budismo todo en el universo carece de valor intrínseco, a pesar de que todo es interdependiente. Existen los objetos y los seres vivos, pero cada uno es lo que es y no significa nada que no sea parte de la naturaleza misma. Es la mente humana, al establecer una relación con los objetos, cuando éstos adquieren valor.

Por ejemplo, una pepita de oro es sólo un trozo de Planeta Tierra igual a los millones y millones de trozos de planetas en el espacio. No tiene significado alguno para nada en el universo. No es nada en especial.

El oro está vacío.

Pero el ser humano le asignó valor, lo cual generó apegos y avaricia por el metal. De pronto el oro es un pedazo de planeta por que se mueve la cultura humana.

Lo mismo sucede con todas las cosas y situaciones que nos rodean. Todo es Vacío hasta que establecemos una relación y comenzamos a asignar valores y significados.

¿Difícil de entender? Lo es, pero es el tipo de conceptos que quedan claros luego de años de estudio y zazen. Es liberador porque podemos darnos cuenta cómo nacen los apegos, los deseos y las aversiones; para poder detenerlos o dejarlos pasar.

No, no es que meditar nos vuelva inhumanos o emos. El zazen nos da herramientas para no vivir en los extremos de la depresión o la pasión. No en vano el budismo también se llama El Camino Medio, porque decidimos vivir justo en la mitad de las emociones. Eso es ecuanimidad y felicidad.

Decidí escribir al respecto porque el fin de semana se estrenó el teaser de la próxima película de Star Wars. Si has leído este blog sabrás que Star Wars me gusta mucho y por años fui un fan extremo de esta franquicia de ciencia ficción. Forma parte importante de quién soy al grado de estudiar artes marciales, budismo y zen porque yo quería ser un Jedi como los héroes de la saga.

Entonces sería natural pensar que un avance del siguiente filme me produciría mucha emoción. No lo hizo.

Al terminar de verlo ni siquiera estaba sonriendo, cuando por todos lados la gente estaba eufórica.

Y fue muy curioso porque tuve el privilegio de observar la asignación de valores funcionando en pleno. Al mismo tiempo me sorprendí y me preocupé por mi reacción. ¡De verdad quería emocionarme como los demás!

Pero no pude y fue perturbador las primeras horas. Incluso llegué a pensar que las precuelas me habían arruinado la experiencia de Star Wars. Tampoco era eso.

En realidad lo único que vi fue una película más en un océano de películas, así como un reloj de lujo es un reloj más en el universo de relojes.

Y no es que no me guste Star Wars. Me gusta mucho, le tengo cariño y agradecimiento. Por años le asigné un valor demasiado grande que he dejado ir para verlo por lo que es.

Ahora mi relación con las películas de Lucas es muy sencilla. ¿Veré las nuevas películas? Quizá.

Star Wars, lujos, animales, bacterias, música, rocas, estrellas, construcciones magníficas, la Fuerza… todo está vacío o es inexistente hasta que entablamos una relación con ellos.

Lo que es interesante es saber hasta dónde podemos llegar en la asignación de valores.

¿Qué es lo que más valor tiene en tu vida? ¿Puedes verlo dejando de lado el valor y el apego por un momento?

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  • Ah yo si me emocioné, sin embargo no pude dejar de sentir que estaba siendo manipulada, y me dejé manipular un ratito, después lo dejé ir XD

    • Exactamente me pasó lo mismo tal y como lo has descrito. Estoy consciente de la manipulación de emociones. Se que están tras mi dinero. Yo sí me emocioné porque tengo una propensión muy natural a reaccionar emocionalmente a la música. Y John Williams es experto en tocar las fibras mas sensibles de mi psique. Lo cierto es que el valor que yo también le había asignado a SW ya no está ahí. Lo interesante para mi es que siento algo de tristeza que ya no esté ahí esa emoción pero a la vez siento gran paz de que ya no esté ahí. Me siento mas en control y eso me hace sentir bien.

  • jcesarmo

    Somos seres emocionales y por ende reaccionamos a las mismas.

    Como mencionas, tenemos la necesidad de asignarle un valor a todo: emocional o monetario.

    Lo valioso es tener la capacidad para manejar esas emociones y ya.

    Las cosas son y punto.

    Choco, estamos en casa…

  • Klaudio77

    Gracias! _/I_

  • Mikzal

    Lo que más valoro es la libertad, no me gustan los límites. Creo que puedo verlo sin apegos… No sé si eso sea un apego en si mismo…

  • Judith

    Mi familia, dejo toda idea, siguen siendo preciosos. Gracias.

  • Camila Rouge

    Este post me ha salvado de la locura, literalmente! Hace mas de un año que empecé a meditar y el apego por las cosas se ha reducido hasta un punto que me ha hecho plantearme si no estoy perdiendo la razón. Veo a mi alrededor a las personas con sus emociones a flor de piel generadas por el apego y el valor que dan a las cosas y me siento tan ajena a todo… me siento exactamente como describes. Es realmente como dices: “perturbador”
    Mil gracias!

    • Morex

      Hola! Sí, meditar nos lleva poco a poco a la ecuanimidad. Al principio es extraño, pero es un estado natural que nos negamos. Felicidad = estar en paz con lo que hay, sin caer en los extremos de la pasión o la tristeza.