Cura tu adicción a las noticias. Parte 1/2

Posted by on octubre 11, 2017 in Activismo, Budismo, Vida | 2 comments

 

 

El mundo nunca había estado tan violento. Los huracanes están peor que nunca. Los terremotos van a destruir a la humanidad. La violencia va en aumento. Los políticos están peor que hace años. Viene una nueva tormenta solar. La corrupción no para. Diez mil muertos y decapitados en un choque en la autopista. ¡Los nor-coreanos! ¡Trump! ¡Los narcos! ¡Los no-narcos! ¡Zombies narcos! ¡Ardillas mutantes! ¡Ardillas mutantes zombies violadoras narcos traídas por el huracán y los terremotos! ¡Todo nos está matando! ¡Todo es peligroso! ¡No hay salida!

Si ponemos atención a cómo son las conversaciones, ya sea con personas a nuestro lado o en redes sociales, podemos notar que el pesimismo y la desesperanza reinan nuestras palabras. Vivimos en eterno estrés, sufrimiento y con el corazón irremediablemente roto. Estamos tan enganchados a consumir noticias que perdemos el control y de pronto solo leemos noticias que nos mantienen enganchados a… ¡consumir más noticias!

Estar informados de lo que pasa en nuestro entorno es necesario para la vida. Es nuestro deber y responsabilidad saber si hay riesgos cerca, si el clima afectará a la comunidad y si hay algún asunto que deba ser arreglado. Son el tipo de noticias que mejoran las condiciones de vida porque podemos hacer algo al respecto o tomar precauciones.

La adicción a las noticias es una enfermedad nueva y compleja, resultado de nuestra hiper-conectividad y mercadotecnia de la sociedad de consumo. Las corporaciones de comunicación saben lo fáciles que somos cuando explotan las debilidades de nuestra psicología. Han convertido los sucesos en productos que nos venden en pequeñas dosis para mantenernos consumiendo. LINK

Diseñan la distribución de contenido de tal forma que crean adicción en la mente y promueven que la conversación se mueva a redes sociales. Entonces ahora tenemos pornografía de violencia, de huracanes, de terremotos, de corrupción. Lejos de ser útil, sólo crean pesadumbre y convierten la vida en un lugar muy feo para vivir. Si es por televisión, todo va acompañado de música rápida y apocalíptica.

Los medios masivos de difusión de información no son nuestros amigos, nunca lo han sido y jamás lo serán. Entre más noticias consumes, más dinero ganan por la venta de publicidad. Y no piensan soltarte pronto. Así de fácil.

Sí, también ese periódico de izquierda y esa comunicadora que lucha por las causas sociales viven de tu adicción las noticias.

¿Cómo es que nos enganchamos tan fácil en el consumo de noticias? El ser humano disfruta mucho de un ego inflado. El saber que estamos al tanto, que disponemos información que nos pone por encima de los demás y que somos expertos; nos hace sentir bien. No importa que dominemos temas estúpidos como la crisis de ardillas mutantes en Turquía o los resultados del torneo internacional de Tazos, queremos ser los primeros en saber para dominar la conversación. Con una ilusión de control sobre las cosas, solo nutrimos la angustia, el miedo y el odio.

Si un medio de difusión nos da la ilusión de que sabemos más y que la vida depende de estar informados, la vamos a tomar y a vivir por esa ilusión. Aunque, literal, la salud y la tranquilidad se vean comprometidas.

Cuando te apartas de redes sociales y de las noticias, aunque sea por un momento, y te enfocas en el presente o en lo que hay junto a ti… ¿te has percatado que la angustia de las noticias se disuelve?

 

Un pequeño ejercicio

Por unas horas o un día: deja de consumir redes sociales o noticias. Si vas a ver la televisión, ve una película o serie que disfrutes (de preferencia sin violencia). Si tienes que usar redes sociales, contrólate y no te enganches en noticias o en comentarios, sólo ponte en contacto con amigos o familia.

Al final del día piensa… ¿cómo te sientes? ¿Hay diferencia entre consumir noticias y no hacerlo?

La vida no es peor. De hecho estamos en un periodo de paz sin precedentes, pero las noticias ganan mucho dinero haciéndote pensar lo contrario.

 

En el siguiente post

Hay mucho más que decir sobre el tema. En el siguiente post compartiré un poco más sobre cómo el budismo zen evita la adicción a las noticias, así como algunas sugerencias para una vida más tranquila.

Es posible estar informado sin sufrir por la información.

 

  • Muy buena entrada.

    Mi experiencia con alejarme de las noticias comenzó por una decepción política producto de una expectativa que solo existía en mi cabeza a la cual me apegué. Llegué a un punto en el que dejé de seguir muchas cuentas en Twitter, silencié personas y silencié palabras alusivas a los principales términos políticos y les cuento algo: sigo informada, porque al final cuando una información es relevante te terminas enterando porque el resto de las personas a las que sigues habla de ello, dependiendo del tema por el factor censura la televisión o la radio habla de ello y hasta te mandan cadenas al Whatsapp de ello.

    Solo que deja de ser tan repetitiva y devoradora. Los medios de comunicaciones digitales saben que nos gusta la ilusión de “estar al día de todo” y cómo de una forma hasta masoquista nos gusta llenarnos de miedo.

    Totalmente recomendado eso de dejar de ver noticias por una tarde o limitar las fuentes.

  • Josep Miquel Manzanaro Blasco

    Muy de acuerdo con el texto. Quizá deberíamos preguntarnos ¿más información me hará mejor persona?