Video de la charla Hablemos de Hábitos

Quizá uno de los monstruos más difíciles de vencer es nuestra propia apatía. Es la que nos ata y nos mantiene inmóviles mientras la vida alrededor se desarrolla.

En esta charla hablo de algunas razones por las que fallamos al intentar hacernos de nuevos hábitos, y respondo preguntas de los participantes.

Hubo una pregunta que me hicieron y no respondí, pero lo hago aquí.

¿Es la meditación el hábito más importante? Sí que lo es. Cuando meditas dejas de lado el ego, suspendes las preguntas y aceptas la vida como es. Por unos instantes puedes mirarte sin apegos u opiniones, para apreciar el camino que tienes qué recorrer. Meditar te calma, te da cimientos para seguir adelante y nos hace ver la vida con ojos frescos.

Esto y mucho más en la charla. Puedes verla en Katch, donde también aparecen comentarios y mensajes:

O puedes verlo en YouTube.

¡GRACIAS A TODOS!

Read More

Periscope: Hablemos de hábitos. 6 de enero de 2016

¿Qué son los hábitos? ¿Porqué los malos hábitos causan tanto daño y cómo los podemos erradicar? ¿Cómo crear nuevos?

Todos tenemos muchas preguntas sobre los hábitos y hacemos lo que podemos para poder generarlos o cambiar los que no nos gustan. A pesar de que existen muchas rutas para lograrlo, en Chocobuda nos vamos por el camino lento. Así apreciamos todo lo que hay, aprendemos y nos conocemos mejor. ¡Es la mejor forma de cambiar para bien!

Te invito a la charla Hábitos, por Periscope.

Si tienes alguna pregunta sobre hábitos, mándala por Twitter con el hashtag #ChocoHabitos

Miércoles 6 de enero de 2016

CDMX 4:00 PM / Buenos Aires 7:00 PM / Caracas 5:30 PM / Madrid 11:00 PM

Read More

Esta es la razón por la que fallas en tus hábitos

Todos los años me encuentro rodeado de personas que explotan en energía por comenzar sus propósitos de año nuevo. La mayoría reconocen la necesidad de instalar uno o muchos hábitos que cambiarán SU vida.

La primera semana laboral de enero arrancan con todo el aplomo de un héroe de leyenda, para fallar una semana después. En el mejor de los casos se mantienen firmes hacia finales de febrero, pero al final los propósitos se mudan al mundo de la fantasía. Y la vida sigue igual.

¿Por qué fallé?, es la pregunta recurrente.

Revisando libros, blogs y otros materiales, me percaté de que casi toda la documentación y motivos existentes en torno a los hábitos, están enfocados al ego.

Dan por hecho que el motor del cambio debe ser la búsqueda personal de engrandecimiento propio. Algunos llegan tan lejos como firmar un contrato con uno mismo para no fallar.

Bajarás de peso, meditarás diario, harás ejercicio, serás más productivo, no te desvelarás… Tú. Sólo tú. Firma aquí.

Por supuesto la mente traduce esto como: el beneficio de estos esfuerzos es para mi y nadie más.

Yo bajaré de peso para el verano.

Yo tendré más concentración.

Yo reduciré mi estrés.

Yo mejoraré mi salud.

Yo generaré más dinero.

Esta mentalidad apuntala el ego y la mente divisoria, que tantos problemas nos causa. Queremos que el universo cumpla nuestros caprichos y nos mantenemos separados de los demás.

Ya sea bajar de peso, tener más dinero, un mejor empleo, un auto nuevo; cualquiera que sea tu propósito, no depende de ti solamente. Depende del trabajo, cariño y dedicación de miles y miles de personas.

¿Has pensado todo el trabajo humano que está detrás de los zapatos que llevas puestos?

Todo lo que somos, lo que tenemos y lo que deseamos depende de un sistema más grande de lo que nuestra mente humana puede asimilar.

Nos cerramos a la realidad de que absolutamente todos en esta vida estamos interconectados.

Los métodos de hábitos olvidan esto por completo y fracasan porque no enseñan que todos nuestros actos  tienen consecuencias, buenas y malas.

Entonces, cuando nuestra motivación para el cambio es egoísta, las posibilidades de falla se incrementan; al igual que la probabilidad de sufrimiento para ti y para los seres vivos que decides olvidar.

Nos visualizamos teniendo éxito en lo que emprendemos, disfrutando la recompensa del arduo trabajo. Sin embargo, olvidamos que estamos rodeados de un universo al cual pertenecemos. Si el universo no cumple nuestras fantasías, viene la frustración y la culpa.

Esta tendencia de fracaso puede continuar ad infinitum. Sólo se romperá hasta que comprendamos que nuestras acciones repercuten en el universo que nos rodea, que nuestras relaciones personales son afectadas y que podemos inspirar a los demás.

Si abrimos la mente, olvidando por un momento el conocimiento convencional, y observamos nuestra propia vida; podremos notar los finos hilos que conectan la realidad.

Cualquier cambio de hábitos es mucho más grande que nuestro ego. Nos afectan a todos.

Tus cambios de hábitos me afectan a mi, así como mis acciones te afectan a ti… sí, no importa que estemos en lugares físicos distintos.

Ejemplos:

Al trabajar de forma más eficiente mejoras a la empresa en la que trabajas. Esto genera más recursos y dinero para mantenerte con empleo a ti y a tus compañeros. 

Al comer alimentos saludables mejorarás tu salud. Esto te dará salud y energía para disfrutar a tu familia y amigos, quienes se benefician de esto para su propia felicidad.

Al meditar diario mejorarás tu mente. Ello te dará calma y paciencia para que los demás se sientan seguros y tranquilos junto a ti; haciendo que trabajen mejor, que tengan mejores días.

Cuando entendemos esto, los hábitos adquieren un nuevo matiz porque dimensionamos la responsabilidad que hay de por medio.

Somos los autores de nuestra propia felicidad, eso es real. Pero también somos responsables de la felicidad de quienes nos quieren, de nuestra familia y amigos, y del universo en general.

Muchos métodos de hábitos se centran en una recompensa final ególatra.

Pero creo que es mucho mejor pensar en nuestra responsabilidad de mejorar a los demás, de empujarlos hacia adelante siempre.

Eso es más grande que tú y que yo juntos. Eso es lo que hace que valga la pena pertenecer a la raza humana.

Read More

Deseo que 2016 sea un año terrible para ti

Año nuevo es la época de desear que los caprichos se cumplan, de que la salud esté mejor que nunca y que el trabajo/dinero no falte. Es lindo, claro. Lo hacemos todo el tiempo porque es muy agradable saber que al menos en el mundo de la imaginación, tendremos la vida maravillosa que queremos.

¿Te has puesto a pensar que los deseos de año nuevo son como una especie de hechizos? Queremos que las cosas salgan bien sin esfuerzo y sin obstáculos. ¡Qué increíble que todo fuera como imaginamos!

Lamentablemente estás en Chocobuda, un blog de budismo zen. Aquí no te deseo cosas lindas. Que 2016 sea un año terrible, difícil y lleno de obstáculos.

¡En Chocobuda te anti-felicitamos por el nuevo año! Es un experimento que comencé en 2014 en el que ha habido buenos resultados, pues las personas que leen y lo entienden, saben que los objetivos se cumplen:

  • Cuestionando lo que hay, para buscar una mejor forma de hacer las cosas
  • Investigando y creando una base de conocimiento
  • Formulando ideas e hipótesis
  • Experimentando
  • Cometiendo errores una y otra vez, para levantarse y continuar
  • Implementando a la vida cotidiana lo aprendido
  • Compartiendo resultado para el beneficio de los demás
  • Pero sobre todo, entendiendo que el camino lento siempre es el mejor.

 

Así que te deseo de todo corazón, con toda mi alma, que 2016 sea un muy mal año:

Que el caos mental y el ruido externo sean insoportables. Para que así te animes a sentarte a meditar y hagas de la meditación parte de tu día.

Que el dinero falte. Para que entiendas que la vida es mejor cuando se vive con lo menos posible, cubriendo las necesidades elementales.

Que te quedes solo. Para que entiendas el valor de la amistad y la importancia de aprender a vivir con uno mismo.

Que te hagan ver lo tonto que eres. Para que entiendas que no eres mejor que nadie y veas el daño que has causado cuando te burlas de los demás. También te servirá para ver todo el camino que aun falta por recorrer.

Que la salud sufra. Porque así entenderás lo importante que es mantener el cuerpo sano y quizá podrías dejar de tratarlo como bote de la basura.

Que sientas mucho frío y no tengas cómo cubrirte. Porque así sabrás lo que sufren otras personas que no tienen las mismas oportunidades que tú. También valorarás el milagro que significa que tengas acceso a ropa y a tener un techo sobre ese bloque que llamas cabeza.

Que caigas en la desesperación. Porque después del drama tendrás que ser creativo, valiente y sabio para poder convertir la dificultad en oportunidad.

Que estés triste. Así sabrás lo valiosa que es la risa y el asombroso poder curativo que nos da.

Que te digan mentiras y que caigas en ellas. Es la manera en que sabrás el sufrimiento que has causado cuando tu habla no es sincera y hay motivos escondidos en tus acciones.

Que te traicionen. Para que entiendas el valor de la lealtad y no traiciones a las personas que te quieren.

Que te manipulen. Así verás que la manipulación es una de las peores formas de violencia y evitarás manipular a los demás.

Que te falte comida. Porque así sentirás compasión por los que no la tienen y, si eres inteligente, ayudarás. También podrás sentir agradecimiento por todas las personas y seres vivos que dan su vida para que tu alimentación sea posible.

Que alguien te pague con ingratitud. Así conocerás lo que se siente cuando no te dignas a ser agradecido con las personas que te rodean.

Que la desorganización y indisciplina te causen muchos problemas. Es la única forma que tenemos para entender lo vital que son los hábitos para el ser humano. *

Que sufras la muerte de un ser querido. Para que entiendas que todo en el universo es impermanente y des valor a todas las personas que te honran con su presencia.

Que te olviden. Sólo así entenderás lo que la gente siente cuando la ignoras.

Que te discriminen. Así estarás del lado de todas las personas a las que has etiquetado y tratado mal por ser diferentes a ti.

Que 2016 sea un mal año, lleno de retos, montañas que escalar y de obstáculos. Si puedes salir adelante de todo esto, la noche del 31 de diciembre de 2016 serás una persona agradecida, compasiva, generosa y con un corazón más noble.

Esta es mi manera de desearte que este año que comienza sea el mejor año de tu vida. Pero claro, eso está en tus manos.

* Si quieres saber más de hábitos y cómo forjarlos, te invito a Shojiki, taller de hábitos 2016.

Read More

¡Regresa Shojiki, taller de hábitos 2016!

 

habitos-post-ofi-escuela-2016-b

 

Regresa Shojiki, uno de los talleres más buscados en Chocobuda; donde aprendemos a forjar hábitos que mejoren nuestra vida, así como a deshacernos de los que causan daño. Para esta versión incluimos nuevas técnicas y videos didácticos.

Así como 2015 comienza a morir, nuestros planes y energía para iniciar el año que viene, aumentan día con día. En la mente generamos planes y propósitos para 2016 y estamos seguros que este año será el bueno.

Desgraciadamente los planes y las buenas intenciones no son suficientes. Es necesario cambiar nuestra mentalidad y tener un método para lograr lo que queremos.

Aquí es donde Shojiki, el taller de hábitos de Chocobuda, entra al rescate. Éste ha sido nuestro taller más exitoso y muchas personas se han beneficiado de él porque tomamos la meditación como eje principal de la creación de nuevos hábitos.

Una de las acciones más nobles que podemos tomar es la creación de un hábito nuevo. Es la irreverencia máxima,pues querer tomar el control de nuestra vida implica retar el conocimiento convencional y a nuestros propios demonios.

¿Cuántas veces lo has intentado y fallado?

Forjar un nuevo hábito es emocionante pero sin una guía e inspiración, estamos condenados a repetir los errores.

Existen muchos métodos y enseñanzas para alcanzar este fin, pero casi todos se enfocan en el hábito mismo. No exploran la raíz ni lo que produce el impulso del cambio.

Shojiki es un taller 100% online diseñado por Chocobuda para cultivar un hábito que transforme tu vida, contrarrestando la locura y la prisa de la vida cotidiana.

Sí, leíste bien. Un solo hábito.

Shojiki es la palabra japonesa que significa sinceridad, buena fe, honestidad, honradez, confiabilidad. Estos son los valores que promueven el cambio y son explorados mediante ejercicios 100% prácticos que impulsan la disciplina necesaria para el cambio.

Shojiki en una mirada

Evento: Shojiki, taller de hábitos

Facilitador: Kyonin

Inicia: Lunes 18 de enero, 2016

Disponibilidad: Limitada a 10 personas

Cierre de inscripciones: 15 de enero, 2015

Más información: elchocobuda ARROBA gmail.com

Más información Read More

Hábitos y el camino largo

Una de las lecciones más grandes que la vida tiene para nosotros es que la naturaleza no lleva prisa alguna.

Piensa en nuestra Madre Tierra. Ella lleva 4.5 billones de años en cambio constante. Se inventa a sí misma todos los días. Se modifica constantemente y todo el tiempo está en busca de nuevas maneras de hacer las cosas y de responder a los estímulos que le rodean.

No tiene prisa alguna. Hace lo que debe hacer en el tiempo que se requiera.  Los continentes tomaron millones de años en formarse. Los ríos tardan siglos en construir su cauce. Los árboles también se lo llevan muy tranquilos para generar bosques.

Si el orden natural de la vida es lento y lo sabemos, ¿entonces porqué los humanos tenemos tanta prisa?

Todo lo queremos aquí y ahora. Corremos para un lado y para el otro para poder lograr cosas, y así sentirnos importantes. Y si no obtenemos lo que deseamos, entramos en conflicto que nos lleva a la depresión.

Esto lo aplicamos para las relaciones personales, para el trabajo, para los estudios y hasta para la política.

Una y otra vez nos damos contra la pared porque nuestro ego olvidó que el ser humano es parte de la naturaleza, no es dueño de ella. Deseamos imponer nuestra urgencia ante el orden de la existencia, pero al universo le importa un comino.

Hemos construido una cultura que gira en torno a la recompensa inmediata, que es seductora y fácil… si estamos dispuestos a pagar el precio, que por lo regular es más alto de lo que creemos.

Compramos la píldora mágica para bajar de peso, vamos a la universidad que prometa menos años de instrucción, nos involucramos en relaciones que solo apuntalan el deseo y no el amor, y olvidamos la magia que es leer un libro sin monitos (ilustraciones). Tarde o temprano enfrentaremos el resultado de nuestra pereza y deseo por lo fácil.

Y cuando se trata de querer crear un nuevo hábito, esta búsqueda por lo fácil nos hará fallar sin remedio.

Por esa razón es que el mito de los propósitos de año nuevo me parece muy divertido. Los hacemos en la celebración del 1 de enero, para olvidarlos una semana después.

Si hay algo que aprendí en todos mis años de obesidad, es que no hay forma alguna de que un hábito quede instalado si buscamos la píldora mágica.

Los hábitos son como la formación de planetas. Necesitan ser lentos, pasando primero por fuego y caos, para luego enfriarse y comenzar a girar en armonía y sin parar.

Si en lugar de ir en contra de la naturaleza, la observamos y tomamos las lecciones que nos pone en nuestras narices, quizá sería posible lograr nuestros objetivos de año nuevo.

 

Read More