Taller de Atención Consciente: ¡Muchas gracias!
El pasado 29 de mayo de 2011 tuvimos la oportunidad de compartir un taller en la Casa Holística Girasol, en el Estado de México. Estoy feliz de reportar que la experiencia fue maravillosa y que en muchos sentidos nos sirvió a todos los asistentes.
Durante un poco más de tres horas hablamos sobre el costo de no vivir el presente y los beneficios de la Atención Consciente, dimos una introducción a la meditación, discutimos la importancia de escuchar al cuerpo y aprendimos que es necesario desapegarnos de los sentimientos. Por supuesto también meditamos, pero lo más valioso es que tuve la oportunidad de hacer nuevos amigos.
La Casa Holística Girasol es un lugar increíble, con una atmósfera de calma en la que muy fácilmente podemos entrar en contacto con la Tierra y con nuestro interior. Fue el escenario perfecto. Muchísimas gracias por abrirnos las puertas.
Y quiero agradecer en especial a Sensitiva, quienes hicieron posible el taller con su experiencia, cuidado en los detalles y por su confianza.
Si quieres saber más de las actividades de Sensitiva y Casa Holísitca Girasol, lee sus actualizaciones en su blog, Twitter y Facebook. Estoy seguro que te gustará su oferta.
¡Gracias por todo!
Read MoreVivir el presente ahorra dinero [Minimalismo extremo]
Existen un sin fin de tomos, libros, compendios, pergaminos y documentos que hablan sobre la Atención Consciente y los beneficios innegables para quien la practica.
Por supuesto hay muchos textos budistas al respecto, ya que es uno de los fundamentos de esta filosofía. Y casi todos ellos te dicen que para ser feliz hay que meditar para cultivarla.
En efecto, he encontrado que estar atento trae muchos beneficios porque la vida se disfruta más si nos concentramos en el momento presente, sin mirar hacia atrás y sin angustiarnos por el futuro.
Pero hay un beneficio más y que es magnífico para el estilo de vida urbano:
Estar atento te ahorra dinero.
Lector Juanito McTroll: Ahora sí te volviste loco, Chocobuda. ¿Cómo es que poner atención me va a hacer que gaste menos? ¡Eso no lo dice ningún libro de economía!
No, no me volví loco. Es simplemente una afirmación que viene de años de observar mi propia vida y la de quienes me rodean.
Trata de hacer memoria. La última vez que te cortaste con un cuchillo en la cocina, ¿en qué estabas pensando? ¿Estaba tu mente donde debía estar o flotando en el éter?
Aquella ocasión en la que tuviste ese accidente en auto, ¿estabas poniendo atención al camino o a la música?
Cuando dijiste esas palabras con las que heriste a esa persona importante, ¿hiciste una pausa para pensar antes de permitir que tu trasero se expresara por ti? ¿Te dejaste llevar por la furia/desilusión?
Claro que estos son sólo unos pocos ejemplos que le pueden suceder a cualquiera, pero ¿qué pasa cuando tienes un trabajo especializado y no pones atención?
El médico puede matar a alguien, el ingeniero puede hacer que una estructura colapse, el contador puede perder la pista de recursos de la empresa, el cocinero puede dar comida en mal estado.
En un recuento personal puedo decir que mi falta de atención en el pasado ha salido muy cara. Los diseñadores gráficos vivimos cuidando el detalle. Si no lo hacemos, nuestros productos se van a la imprenta con errores que son cuantificados en dinero. Y mi falta de atención ha causado pérdidas de miles de pesos.
Cuando practicas la Atención Consciente el mundo se convierte en un mejor lugar porque disfrutas lo que vives en el momento.
Al poner cuerpo y alma en el presente, de inmediato se erradican los errores por falta de atención. Esto se traduce una de las actividades minimalistas por excelencia: el ahorro de dinero.
Si estás atento ya no perderás cosas, reducirás fuertemente tus probabilidades de accidentes, sabrás dónde está cada centavo que tengas e incluso, gastarás menos en entretenimiento porque poco a poco necesitarás menos cosas (suena loco, pero es real).
En el siguiente artículo de esta serie veremos cómo practicar la Atención Consciente con 10 sencillas acciones.
Mientras tanto, ¿porqué no compartes tu experiencia cuando tu mente no está donde debería? Para eso están los comentarios acá abajo.
También te recomiendo que asistas al Taller para tu Atención Consciente que Sensitiva y Chocobuda impartiremos el 29 de mayo de 2011. ¡Todo México D.F. y área metropolitanta están invitados!
Read MoreEl poder de hacer sin hacer [Minimalismo extremo]
Por contradictorio que parezca, muchas veces la solución a los problemas más grandes está en no hacer nada.
No, no me volví emo ni tampoco soy nini.
Imagina el problema más grande que jamás hayas tenido. Todos pasamos por tiempos oscuros en nuestras vidas, donde el universo parece conspirar contra nosotros. Las flores no florecen, el aire es áspero, toda la comida sabe más y las sonrisas son remplazadas por lágrimas.
Este problema enorme que cambió tu mundo, te causó angustia y pesar. Pero poco a poco saliste de él y fue quedando en el pasado. Aprendiste y creciste.
Si volteas y ves el problema hoy, ¿no te hubiera gustado que te causara menos daño y que la solución hubiera aparecido por arte de magia?
Por supuesto no es posible cambiar el pasado… y eso es muy bueno. El pasado, esté como esté, es perfecto porque es lo que te forjó para ser la persona que eres hoy.
Si lo piensas y realmente haces un análisis a conciencia, quizá el problema no era tan enorme, sino que lo amplificaste con tu reacción.
Esta cultura nos ha enseñado que en la vida hay que tener reacciones dramáticas prefabricadas a la adversidad. Hay que llorar, gritar y desgarrarnos la ropa ante la muerte. Hay que tomar tequila y cantar canciones lacerantes ante el desamor. Hay que deprimirse y sentirse el tonto más grande del mundo ante el fracaso. Hay que sentir culpa de todo.
Pero, ¿no serían los problemas menos amargos si estuviéramos en calma para poder pensar qué hacer? No tiene nada de malo tener drama en situaciones serias, pero el problema es que el drama dura más de lo que debería. Así llamamos más la atención, nos encanta sentir culpa… pero son rocas gigantes que cargamos en la espalda.
Cuando entendemos esto, sabemos el valor de conservar la calma durante las crisis. Antes de reaccionar, hay que tomar un momento para detenerse y pensar.
Si le damos a nuestra mente unos minutos de espacio, podremos tomar mejores decisiones sin engancharnos en el calor de la situación.
Hacer sin hacer. Movernos sin movernos. Sentarse y ver las cosas sin apegos para poder pensar.
Esto es minimalismo. Esto es zen.
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Nota chocobudista: El poder de detenerse y dar espacio a la mente sólo se obtienen mediante la meditación como hábito. Ver las cosas sin apegos para poder actuar en situaciones de crisis cultivan Acción Correcta, Concentración Correcta, Pensamiento Correcto; que son parte del Camino Óctuple.
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Pollo Teriyaki a la Chocobuda [Dharma en la cocina]

Pollo Teriyaki a la Chocobuda. Platillo para dos personas, dos días (4 porciones grandes). Preparado en casa en menos de 30 minutos. Costo: MX$70.00 / US$5.8 / €4.25
A pesar de que una de mis pasiones es la cocina, este no es un blog culinario. Sin embargo, las peticiones han sido muchas y no tengo más que obedecer la voluntad de todos los que me escribieron.
Esta es la receta del pollo teriyaki que cociné la semana pasada y del cual incluí una foto en el post anterior. Es barato, fácil de preparar y es simplemente delicioso.
Y claro que no te ibas a librar del mensaje chocobudista. Al final hay una lista de todo lo que implica la experiencia de cocinar.
Pollo Teriyaki a la Chocobuda
Pollo
- Medio kilo de pollo, cortado en cuadritos
- 1 taza de calabaza cruda, picada en cuadros de 1 cm
- 1 taza de zanahoria cruda, picada en cuadros de 1 cm
- 1 taza de brócoli crudo, sin tallo, cortado en “arbolitos”
- Ajo en polvo al gusto
- Sal al gusto
- Salsa de soya al gusto
- 2 cucharada de aceite
Preparación
Calentar 1 cucharada de aceite en un wok o cazuela de teflón. Cocinar el pollo hasta que se haya secado el agua. Agregar 1 cucharada de aceite, los vegetales, el ajo, la sal y la salsa de soya. Mover constantemente para que no se sobre cuezan los vegetales, pero que sí se calienten. La idea es que las zanahorias queden cocidas pero crujientes.
Arroz al vapor
- 2 tazas de arroz
- 2 1/4 tazas de agua
Preparación
Lavar el arroz al chorro de agua, por 3 minutos, moviendo con la mano constantemente. Con esto le quitamos el almidón y residuos.
En una cazuela de teflón, poner a calentar el arroz con el agua hasta que comience a hervir. Bajar la flama al mínimo, tapar la cazuela y contar 10 minutos. Repito: 10 minutos. El tiempo es muy importante y nada de abrir la cazuela.
Apagar el fuego y dejar la cazuela tapada por 10 minutos más. Repito: sin abrir la cazuela. De lo contrario interrumpirás la cocción y tu arroz quedará duro.
Abrir la cazuela y esponjar el arroz con un tenedor.
Salsa teriyaki
- 1/4 de taza de agua fría
- 1/4 de taza de salsa de soya (menos, si no la quieres muy fuerte)
- 2 cucharadas de fécula de maíz (Maicena)
- 3 cucharadas de azúcar moreno
- Ajo en polvo al gusto
- Gengibre en polvo al gusto
Preparación
Fuera de la estufa, combinar MUY bien todos los ingredientes en una cazuela pequeña. Poner al fuego hasta que hierva, luego bajar la flama al mínimo y dejar que se cocine por 3 minutos, moviendo constantemente.
Para servir
En un plato grande poner una cama de arroz, servir el pollo y vegetales encima. Bañar con la salsa. Decorar con cacahuates salados.
Notas chocobudistas
Aunque parezca tonto, el cocinar tus propios alimentos tiene muchas enseñanzas o dharma.
Conexión con tus alimentos. Cuando preparas tu propia comida te estás conectando con la Madre Tierra y con el trabajo que hay para que un plato llegue a tu mesa.
También controlas la calidad de lo que comes y siempre queda como a ti te gusta.
Aprendizaje. Como he mencionado antes, cocinar es una habilidad para la vida y no es una actividad restringida a un género. Sin sabes cocinar, siempre es muy bueno aprender poco a poco. Quizá no te salga bien a la primera, pero te aseguro que con paciencia y práctica, mejorarás. Y si te fijas, así es la vida misma.
Cultivas amor gentil. Al cocinar para ti, estás queriéndote y fomentando tu auto estima. Cuando un platillo te queda rico, sin que te des cuenta estarás de mejor humor.
Cultivas generosidad. Parte de la experiencia humana de comer es que es una actividad social. Y no hay nada mejor que comer acompañado de alguien especial. Preparar alimentos para tus amigos y pareja son actos de generosidad por definición.
Cultivas atención y concentración. Nada mejor que el riesgo de cortarte con un cuchillo al cocinar, para aprender a poner atención a lo que haces. Es un método fuerte, pero créeme que funciona. El tener algo en el fuego, estar batiendo una mezcla, mientras preparas una ensalada, todo al mismo tiempo, te forzan a poner atención a todo, a estar presente.
Cultivas disciplina. El cocinar requiere toda tu atención, pero también hábitos sanos. El poner empeño en tener todo limpio, bien lavado y desinfectado son disciplinas que te ayudarán a la vida.
Cultivas el Camino Óctuple. Cocinar usa casi todos los ocho factores del camino que nos lleva a la vida tranquila, al nibbana. Al decidir que es mejor cocinar que gastar en un restaurante, estarás practicando Visión Correcta e Intención Correcta. Al poner todo tu ser en preparar un platillo, estás cultivando Acción Correcta, Esfuerzo Correcto, Atención Consciente Correcta y Concentración Correcta.
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Cocinar es una actividad que se puede llegar a disfrutar mucho. Es cuestión de empezar a hacerlo y estar atento a todas las lecciones que vienen incluidas.
¿Te gustaría compartir alguna anécdota de la cocina? ¡Adelante, que para eso están los comentarios!
Read MoreChocobuda vs. las momias de la Dianética. ¡La pelea del siglo!
Este fin de semana tuve una muy interesante experiencia en la Feria Internacional del Libro y se las comparto.
Antecedente
Primero y antes que nada, para este punto sabrás que estoy siempre en contra de los métodos mágicos y de medicina alternativa que pongan en riesgo tu salud o tu integridad. Y la Dianética o Scientology cae justo en ese mundo.
Existen muchos artículos que dan datos mucho más duros sobre el culto de L. Ron Hubbard y los pueden ver en lugares importantes como en Times, así que no discutiré el porqué es un gran engaño y tan peligroso.
Es suficiente saber que la Scientology (no hay un término en español adecuado), clama ser una ciencia y no lo es, basa sus creencias en una obra de ciencia ficción, destruye familias, exprime tu dinero y, en algunos casos, lleva al creyente al suicidio.
La manera en la que jalan “clientes” a su credo es por medio de la venta de libros y una prueba de estrés mediante un aparato llamado E-meter, presentado aquí abajo:
Esta máquina pretende medir el estrés cuando el sujeto toma los dos electrodos, uno en cada mano y por medio de la presión que uno ejerza en ellos, el intercambio de iones entre la piel-humedad-metal y el flujo de electrones en nuestro cuerpo; una aguja bailarina se mueve toda hasta el lado derecho del lector. Más info aquí.
Con los electrodos en mano, el representante dianético hace una serie de preguntas tendenciosas como ¿Odias tu trabajo?, o ¿Qué cambiarías de tu cuerpo?. En ambas cuestiones claro que hay una respuesta emocional y una actividad cerebral que registra el E-meter. Ahí lo que importa es el tipo de preguntas y la interpretación del representante dianético, que siempre lleva a concluir que tu vida es un asco y que la Scientology tiene la solución.
La experiencia
Con estos elementos como antecedente que cualquier escéptico consumado como yo sabe, iba yo muy feliz caminando entre pasillos de libros e inteligencia rumbo a una conferencia de prensa, cuando una mujer muy sonriente me interceptó y me preguntó si quería haceme gratis una prueba de estrés.
Al ver el stand y los banners gigantes que decían Dianetica, claro que acepté con una sonrisa de oreja a oreja.
Me sentó en una silla y en la mesa estaba el E-meter, que tiene toda la apariencia de un instrumento de ingeniería y precisión. Se parece mucho a un amperímetro.
Tomé los electrodos y me explicó que me iba a hacer una serie de preguntas. Si la aguja se movía todo hasta la derecha, mi vida era un asco y necesitaba aceptar la existencia de Xenu (mente alienígena, devoradora de mundos), y comprar varios libros.
Acepté de buena gana.
-Piensa en tu trabajo, ¿qué no te gusta de él?-, preguntó.
Y pensé en la libertad, el rango de movimiento, la sencillez y lo frugal de mi esquema de negocios. Siempre hacen falta un par de clientes más, pero no me quejo. Logré romper el grillete de la vida corporativa hace años. Mantengo dos blogs y dos podcasts. Soy escritor. El camino freelancer es lo que siempre busqué. Así que por más que me esforcé, no encontré nada que genere tensión.
La aguja del E-meter se movió como un milímetro a la derecha.
Con una sonrisa, la edecán dijo:
-Quizá el trabajo está bien, pero ¿qué tal las cosas en casa?
Mi mente viajó a casa. Pocos muebles, paredes limpias, sin saturación. Por las mañanas huele a café fresco y cuando medito huele a incienso. Siempre hay comida en el refri (nevera, para mis amigos en España). Puedo tomar una siesta después de la comida. Seguro, mis vecinos armonizan mis mañanas con narco corridos, pero no es nada que mis viejos audífonos no tapen con un poco de jazz. Todo bien.
De nuevo, la aguja no se movió.
Con un poco de frustración, la mujer me preguntó:
-¿Qué no te gusta de tu cuerpo?
Estoy contento como soy. Algunos kilos menos serían bienvenidos, pero mi salud está en muy buenas condiciones. La aguja se movió un milímetro.
-Piensa en el futuro. ¿Ya sabes qué vas a hacer en tu vejez?- Inquirió.
Y de nuevo busqué en mi mente. No tengo idea qué va a pasar en el futuro. No sé si voy a despertar mañana. Mi único plan es cambiar mi celular porque el actual ya no funciona. Me importa sobre manera que llegue la noche de hoy para leer porque mi libro está muy bueno (Gauntlgrym, de R.A. Salvatore). Ah, y comer mañana. Así que no tengo estrés por el futuro.
La edecán se mostraba frustrada al ver su E-meter sin moverse y como que ya no tenía mucho más qué preguntar. Así que le ayudé.
-A ver… Me estresa la ignorancia en México.- Dije.
Y la aguja se movió sólo un poco a la derecha.
-Me estresa el mal gobierno mexicano, la televisión abierta, el maltrato animal.-
Y la aguja se volvió a mover. Me estaba divirtiendo mucho, pero la mujer no estaba ya de muy buen humor, así que solté los electrodos.
Sonriendo le platiqué que soy budista y que la meditación es parte de mi día. Que veo las cosas como son, que trato de estar siempre atento de mis emociones y reacciones y que mi relación con el mundo es muy simple: acepto la vida por lo que es.
Ella sonrió y me dijo que las personas que meditan son así. Que nada les estresa, pero que siempre hay algo que nos hace infelices.
Y bueno, básicamente terminé yo explicándole los beneficios de la meditación.
-Como tú ya eres avanzado en técnicas de la mente, te recomiendo estos libros.- Dijo, y me mostró 4 volúmenes muy bien diseñados que prometían mi superación máxima. Lástima que mi cartera no caiga víctima tan fácilmente de este tipo de cosas.
Por cortesía tomé algunos folletos y me despedí de ella. Ya se me acababa el tiempo para ir a mi conferencia de prensa.
Conclusión
Independientemente de mi postura hacia la Dianética y todo su rollo de woowoo (término para designar a los engaños y mentiras de fe), tomé consciencia de muchas situaciones:
Estoy donde quiero estar.
Estoy feliz de ser como soy.
Hay problemas y situaciones malas en mi vida, pero no me clavo en ellas, mejor las resuelvo.
No tengo estrés.
Una mente tranquila, es una mente fuerte y decidida. Es muy difícil ser manipulado y conducido hacia engaños cuando vemos las cosas como son.
Pero sobre todo, comprobé una vez más los beneficios de la disciplina y el entrenamiento en meditación.
Ya sé que suena a comercial por el taller que estoy armando, pero independientemente de que lo tomes o no, de todo corazón, te recomiendo mucho entrar de lleno a la meditación.
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