Respira

Siente tus pies. ¿Te has dado cuenta que te ayudan mucho y todo el día te cargan? Hacen que camines y desafían la gravedad de la Tierra para llevarte a donde quieras.

Seguramente estás sentado en una silla en este momento. Eso significa que tienes un techo sobre tu cabeza, manos sanas para teclear, ojos sanos para ver, dinero para computadora e internet, puedes pagar las cuentas y te apuesto a que no tienes hambre o sed. Tampoco tienes frío.

Apuesto a que en este momento de tu vida no estás llorando. Estás leyendo. Sólo por este instante todos tus problemas se convierten en un punto muy pequeño porque tu atención está en un sólo lugar.

Si estás en la oficina es porque tienes trabajo. Quizá estás leyendo desde tu teléfono móvil. Tal vez estás en casa.

Estas palabras te acaban de hacer consciente, por unos segundos, de tu realidad. Así es como necesitamos vivir; con la mente aquí.

Piensa en todas las personas que están contigo, en lo que tienes, lo que eres. ¿No es suficiente motivo para terminar feliz esta semana?

Tómate unos segundos. Cierra los ojos.

Respira.

F de Foco. 5 consejos para enfocarte [El abecedario del Choco Buda]

F de Foco. 5 consejos para enfocarte [El abecedario del Choco Buda]

Aclaración: El título del artículo se refiere a Foco de enfoque, concentración. No a los bulbos eléctricos. Que conste.

Llegas a tu escritorio, comienzas a trabajar, pero cometes errores porque tu mente está en otro lado.

En la mañana perdiste las llaves porque, mientras deambulabas por la casa y tratabas de despertar, las llaves cobraron vida y se escondieron. Solitas.

En la reunión de trabajo ves cómo los demás hablan, pero no los escuchas porque tu imaginación está presentando fantasías de cómo sería estar en este momento en la playa.

Y luego, cuando te reclaman, lo primero que piensas es que tienes síndrome de déficit de atención.

Pero eso no puede estar más alejado de la realidad. Lo que sucede es que estás fuera de donde tienes que estar porque no tienes enfoque. Y esto es muy normal.

Enfocar nuestra mente cuesta mucho trabajo porque es como un niño malcriado. Grita por llamar tu atención. Tu mente dice «¿no será más divertido estar jugando video juegos o ir de compras?». Siempre que hacemos una tarea que no nos gusta o simplemente si pasamos un buen fin de semana, nuestro pensamiento vuela a una realidad alterna donde todo es divertido.

También existe un problema mucho más grande. Nos encanta pretender que podemos hacer más de dos cosas a la vez.

Y ya sé que las feministas me dirán que las mujeres son multitasking, pero no. Si haces dos cosas a la vez, una de ellas sale mal. Es muy normal, pero también es peligroso. El no enfocarse provoca disgustos, pérdida de objetos y de tiempo; y lo peor, provoca accidentes.

Si no tenemos la mente donde debe estar, estamos perdiendo oportunidades para disfrutar el momento actual o resolver el problema que nos causa sufrimioento.

Cada uno de nosotros sabe muy bien cuál es nuestro problema personal cuando se habla de no poner atención, así que no daré más razones por lo que es un error no tener foco.

Pero sí les daré sugerencias para mejorar esta situación. A mi me funcionan mucho, y me considero el hombre más distraído del mundo.

1. El multitasking no existe
Por más que te esfuerces, el estar chateando mientras trabajas sólo hace que te tardes más y aumenta el margen de error. Haz una tarea a la vez y terminarás más rápido y saldrá mejor.

2. Apaga las distracciones
No, no tienes síndrome de déficit de atención. Lo que tienes es un maldito celular 3G.

Twitter es una gran herramienta de comunicación, pero también provoca muchos problemas de productividad porque, al final, es más divertido estar en el chisme que trabajando.

La vida internética nos trae muchos instrumentos que nos permiten estar en contacto con el mundo, pero también aumentan el estrés.  Si apagas el celular, Twitter, Facebook y todo lo que pueda evitar que seas productivo, apágalo.

Cuando estudies, estudia, no veas la tele o escuches música. Cuando leas, lee. Cuando hables con alguien, dale toda tu atención.

3. Orden. Orden. Orden.
Como lo mencioné, soy el tipo más disperso del mundo. Si no tengo orden en mi vida, no encuentro las cosas, no sé para dónde ir y pierdo el tiempo todo el día en un juego o leyendo RSSs.

Dos factores enormes para que la mente vuele y no te ayude a concentrar, son el desorden y la saturación.

Si tu escritorio está lleno de papeles, plumas, juguetes, fotos y estampitas de San Banano, tu mente tiene muchos elementos en los cuales posarse antes de comenzar a trabajar.

Si no guardas tu cosas en un lugar determinado, te aseguro que vas a perder las cosas con mucha facilidad.

Si tienes diez mil iconos en el escritorio de tu compu, tarde o temprano vas a empezar a perder archivos.

Si no ordenas tu día con una lista de pendientes, no serás productivo.

Creo que captas el mensaje. El desorden y la mala organización te llevan a que la mente se vaya de vacaciones cuando tienes que resolver problemas.

4. Medita
Piensa que la mente es un caballo hermoso que pasta en la pradera. Pero también es un animal poderoso en estado salvaje, que necesita un vaquero que lo dome, que le de dirección.

Así es la mente. Dispersa, procesa información a velocidad luz y siempre se enfoca en lo divertido, no en lo que necesita.

Por medio de la meditación logramos callar la mente por 20 minutos, pero poco a poco nos resulta más fácil dirigirla hacia donde queremos.

Para más referencia, consulta este artículo: Calma la mente. 10 consejos para comenzar a meditar.

5. Respira y toma pausas
Cuando más tensos estamos y hay más ruido en el ambiente, queremos estallar y salir huyendo.

Esto es el resultante de que la mente pone atención, pero recibe más información de la que es capaz de procesar. Entonces estallamos y nos sentimos oprimidos y tensos.

Si haces pausas a lo largo del día, permites que la información que entra sea procesada  y que tu ritmo cardiaco regrese a nivel normal.

Y no olvides respirar.

—–

Nota choco budista: Poner atención a lo que haces, apagar distracciones y poner la mente donde debes, se llama Atención Consciente. También es parte del Camino Óctuple y se llama Atención Correcta.

Calma la mente. 10 consejos para comenzar a meditar

Calma la mente. 10 consejos para comenzar a meditar

 

ATENCIÓN: Si tienes dudas y miedos sobre la meditación, lee esto primero.

 

A pesar de que hay mucho mitos y documentos muy extensos sobre meditación, quizá la pregunta que todos tenemos es: ¿porqué meditar?

La respuesta corta es porque necesitamos callar la mente y aprender a concentrarnos.

Sin embargo, la meditación es mucho más que eso y en la cultura occidental está muy mal comprendida. Para empezar, quiero aclarar algo muy importante.

La meditación no es mágica. Ningún dios se comunica con nosotros. No se lanzan hechizos. Tampoco bajan ángeles a hablarnos. No se puede viajar al pasado. No hay forma de ver vidas pasadas. Mucho menos recordaremos abducciones alienígenas. Elba Esther Gordillo no se verá más guapa ni más inteligente.

La meditación es un proceso mental muy fuerte en el que nos entrenamos para calmar el ruido, relajarnos, ver la vida como es para seguir adelante.

Nuestra mente es muy poderosa y tiene muchas analogías con la computadora más avanzada. Puede procesar información en todos los niveles y nos hace ser lo que somos. El problema es que también genera demasiado ruido y es caprichosa, como niño pequeño, y siempre pide más y más atención.

Con este ruido, lo que hace es tapar los procesos que necesitamos para comprender quienes somos y evita que tomemos responsabilidades por nuestros actos. También se enfoca en procesos divertidos y no nos deja ver hacia adentro.

Como pueden ver, considero que meditar es una actividad necesaria, pero cada uno sabe cuándo empezar.  Y para eso hay muchas maneras de hacerlo, así que comparto las que me funcionaron y las uso desde hace años.

Estos tips parten de la idea de que ya tienes un punto en tu día para meditar. Para encontrar el tiempo perfecto, hay que experimentar un poco. A mi me funciona mucho temprano, unos 30 minutos después de haberme despertado y de haber tomado un poco de café. Meditar antes de que amanezca me gusta mucho porque no hay ruido y porque estoy alerta. En la tarde ya estoy cansado por todo el trabajo del día.

Quizá a ti te funcione mejor en la tarde o antes de dormir. También tomar una siesta de 20 minutos (y no más de 20 minutos. Usa un despertador!) antes de comenzar tu sesión ayudarán mucho porque no vas a estar cansado.

1. Encuentra el lugar apropiado
Si ya encontraste tu hora ideal, es hora de hallar el lugar. Te recomiendo que sea en un lugar seguro como tu casa o en algún recinto donde todos mediten y nadie te moleste.

Y no necesitas nada de parafernalia mas que tu propia mente. Ah, y tu trasero para que te sientes. Seguro, un poco de incienso y un altar budista son agradables, pero vas a tener los ojos cerrados, así que no importan en realidad.

2. Revisa tu postura
Me da mucha risa ver fotos de gente meditando porque toman posturas crípticas que ningún humano normal puede hacer.

Sin duda puedes sentarte en flor de loto, hincado o con piernas cruzadas. Y no tiene nada de malo meditar sentado en una silla de la cocina. Lo que realmente importa es que tengas la espalda recta y que estés consciente durante tu sesión para que la corrijas.

Así que para meditar te puedes sentar en una silla con tu trasero hasta atrás, sin recargar la espalda. Hay que permanecer rectos durante toda la sesión.

Los ojos van cerrados. Durante las primeras sesiones es muy posible que te dé sueño. Si esto pasa, abre los ojos un poco para que entre luz.

Las manos van puestas sobre los muslos y la cabeza un poco inclinada hacia adelante. No es necesario hacer ninguna señal pandillera. Estas señales se llaman mudra, pero eso es más avanzado y lo veremos después.

El maxilar inferior hay que relajarlo y colocar la lengua detrás de los dientes superiores. Sin hacer presión.

3. Comienza con 10 minutos
No necesitas meditar 4 horas continuas. Para empezar a meditar sólo bastan 10 minutos.

Se dice fácil, pero 10 minutos dedicados a tu mente, con ojos cerrados, es mucho tiempo. Lo ideal son 20 minutos, pero eso lo alcanzaremos después.

Para medir 10 minutos y que no te preocupes por estar viendo el reloj, usa un despertador. Si tienes un reproductor de MP3, puedes bajar un timer de meditación.

Y como el Choco Buda se preocupa por ti, te comparto mi timer de 10 minutos. Es una pista de 10 minutos con una campana budista al final. Timer de meditación de 10 minutos.

4. Enfócate en tu cuerpo y respiración
Y esta es la parte difícil. ¿Qué hacer con la mente durante la meditación? ¿Cómo domarla?

La mala noticia es que calmar los pensamientos que se arremolinan es muy difícil. La buena es que con disciplina y dedicación, se puede lograr.

Para comenzar la sesión de meditación se necesita estar sentado en un ligar tranquilo. Cuando estés listo cierra tus ojos y sigue estos pasos.

  • Pon atención a cada parte de tu cuerpo. ¿Qué sienten tus pies, tus piernas, tus brazos? ¿Sientes frío o calor?
  • Pon atención a la gravedad. Nunca has sido consciente de cómo te afecta la ley de gravedad, ¿correcto? Este es el momento. Mientras estás sentado, pon atención a tu trasero. Siente cómo la gravedad te ata a la silla. Siente cómo tus hombros caen hacia el suelo.
  • Pon atención a la oscuridad. Tus ojos están cerrados y tu mente te presentará mil imágenes. La realidad es que no estás recibiendo luz y de inmediato pones películas del pasado, de cosas por hacer y de relaciones. Si te concentras en la oscuridad y en lo que siente tu cuerpo, la meditación será más fácil.
  • Enfócate en la respiración. Siente cómo el aire entra a tu nariz. Localiza el punto donde el aire toca por primera vez tu cuerpo. Normalmente es la punta de la nariz. Inhala, siente cómo se llenan tus pulmones y cómo expulsas el aire. Localiza todo lo que sientas y enfócate en ello.

5. Elimina ruidos durante la sesión
Primero y más importante: apaga el celular. Ya sé que tuiteas todo el día y que respondes cada uno de los mensajes que te llegan, pero si vas a tomar en serio la meditación, apaga el celular y todos los distractores.

Si vives en una ciudad capital como yo, lo más seguro es que el ruido sea constante.

Es muy posible que mientras estés en sesión, pase el de los tamales oaxaqueños calientitos, o el camión de la basura. Estos ruidos te sacarán de concentración y lo indicado es escucharlos, analizar qué es y luego regresar a lo tuyo, sin abrir los ojos y sin moverte de tu posición.

También sucederá que tu mente, al verse sin estímulo visual, comience a bombardearte de pensamientos. Gentilmente descártalos y regresa a poner tu atención a tu cuerpo.

Bonus tip: encuentra un grupo de meditación

Meditar solo es muy agradable para personas solitarias, pero también hay quienes prefieren un grupo.

Busca en tu ciudad un centro de meditación budista o un centro de yoga. Casi todos los que conozco tienen grupos de meditación.

Sólo ten mucho cuidado. Los que ofrezcan basura new age como feng shui, ángeles, hechizos, cuarzos y pirámides,  normalmente van tras tu dinero y no tras tu tranquilidad.

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La meditación es gratis y puede ser practicada por todos. Su finalidad es calmar la mente y hacerte ver hacia adentro. Te vuelve consciente de ti mismo y de tu lugar en el universo.

En budismo, a esto se le llama Atención Consciente y es la base de la tranquilidad interna.

En otros artículos iremos descubriendo más detalles y técnicas de meditación.

C de Cantidad [El abecedario del Choco Buda]

C de Cantidad [El abecedario del Choco Buda]

¿Tanto, es necesario? Aunque Coco se vea feliz, ¡claro que no!

En esta cultura que trata de imitar todo lo que sucede en las películas y que tiene casi todas las necesidades implantadas, existe el gravísimo problema de la cantidad. No importa si es comida, un auto, una colección de libros, un sistema de audio, una fiesta, una relación, un paquete de telefonía, una casa, siempre deseamos tener todo más grande y poderoso.

Se nos ha instalado en el cerebro que para disfrutar la vida necesitamos que todo sea enorme y más rápido, pero pocos nos detenemos a pensar.

¿De verdad necesitas que tu celular tenga internet, tele, música y todas esas monerías que casi nunca vasa usar? La realidad es que no.  En mi caso personal aprendí que tener internet en el teléfono es innecesario, caro y casi nunca lo uso, así que lo cancelé. Lamentablemente mi cel, todo fino y de tecnología avanzada y todo eso que nos venden, quedó como lo que es: un teléfono. Y no necesito más.

Ese godzillezco estéreo nuevo tiene unas bocinas del tamaño de tu hermana y 1 millón de giga watts de salida. Ah, y también tiene foquitos por todos lados. Se ven impresionantes. Pero ¿realmente necesitas todo ese ruido? ¿No preferirías fidelidad antes que estridencia?

Hablando de electrónicos. ¿De verdad necesitamos televisiones de 62 pulgadas? Gastan demasiada energía, generan un calor insoportable y no se ven mejor que la de una de 32.

¿Y qué me dices de la comida? Por cinco pesos más nos ofrecen crecer el tamaño de las papas (cubiertas de paro cardiaco y espolvoreadas con obesisdad) y un mega tanque de refresco (adicionado con vitaminas, diabetes y gastritis). Y el pensamiento es «más valor por tu dinero», aunque solo te estés perjudicando.

En los años 70’s la porción grande de las papas a la francesa de McDonald’s, es la pequeña de ahora. La hamburguesa grande de antes, es la chica de hoy.

¿Quién paga este crecimiento? El algún lugar deben quedar los recursos y costos necesarios para que una televisión de 62 pulgadas esté en tu casa, para que un plato de comida sea gigante y para que los autos sean mucho más grandes y extremos.

Todo esto que vivimos es una locura porque estamos en un sistema ficticio, insostenible y que en algún momento se romperá. Ya ha roto millones de vidas, voluntades y carteras. No me quiero ni imaginar lo que va a suceder cuando ya no se puedan producir más teléfonos como en Foxxcom o más trigo o arroz para alimentar a todo este sobre poblado mundo.

Poco a poco, gracias a los noticiarios, nos vamos enterando de cómo están funcionando las cosas. Y la realidad no es linda. Para que tengamos un celular o una computadora, hay miles de personas que trabajan en esclavitud y hay muerte involucrada. Deberíamos ser conscientes de ello todo el tiempo, pero la publicidad sólo se enfoca a señalar la gran experiencia de poseer. En verdad es triste.

La mercadotecnia y la competencia entre corporaciones nos induce a pensar que una vida exitosa y plena es la que está llena de todo lo mejor, lo más grande.

Hasta donde me quedé, una vida plena es la que está llena de experiencias, cariño y enseñanzas.

Es por eso que este artículo está dedicado a la C de Cantidad, porque es un recordatorio de que menos es más, siempre.

Es necesario cuidar la cantidad de lo que nos rodea, porque ello nos hace conscientes del entorno y de lo que se necesita para que estemos bien. Demasiada televisión, comida, amor hacia la pareja o amigos, libros, música y todo lo que hacemos, sólo repercute en cultivar el egoísmo y el apego.

Y creo que el mundo está saturado de ellos.

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Nota choco budista: El budismo es llamado El Camino de en Medio por los estudiosos. Demasiado desapego, ayuno y meditación, llevan a la locura o a la muerte. Demasiadas posesiones llevan a un estado mental de insatisfacción absoluta.  Si nos mantenemos en balance entre lo que necesitamos y lo que deseamos, la vida será mucho más tranquila y fácil de llevar.

Reconocer que estás siendo extremo en algo y detenerte antes de actuar se relaciona con Visión y Acción Correcta, que son parte del Camino Óctuple, que te lleva a una vida tranquila.

5 sugerencias para enfocarse y lograr más concentración

5 sugerencias para enfocarse y lograr más concentración

Estamos rodeados de distractores por todos lados. Siempre que necesitamos cumplir un objetivo de trabajo o de la escuela, tal parece que nuestra mente se resiste a producir y terminar; decide enfocarse en temas mucho más divertidos como la lista del supermercado o lo que dijo Juanita ayer por la mañana.

La falta de concentración tiene muchos puntos adversos: se pierden las cosas, no entregamos un trabajo a tiempo, olvidamos hacer esa llamada importante o se nos pasa la hora de la cita con el dentista. Y quizá la peor consecuencia es que nos toma más tiempo terminar nuestro trabajo o tarea. Cuando volteamos la cara, son las 7:00 PM y se nos fue el día en otras mini acciones que no valen la pena.

Todo mundo está sujeto a estos huecos del día donde la atención vuela por otros mundos y no se posa justo don de la necesitamos.

Y les confieso que en este momento mi concentración está revoloteando entre todos mis proyectos creativos, recuerdos y listas de pendientes.

Así que para acabar con esta evidente falta de concentración les presento mis 5 acciones para enfocarse.

Apaga las distracciones
La vida digital que llevamos nos llena de aparatos que luchan por obtener nuestra atención, como el celular o el reproductor de MP3. Las redes sociales nos toman demasiado tiempo. ¡Y hay gente osada que los combina!

Aquí el consejo es muy simple: si quieres producir y terminar el trabajo, apaga tus gadgets. No hay vuelta de hoja.

Tener el celular encendido mientras intentas trabajar implica estar distraído y estresado porque recibiremos una llamada o mensaje en cualquier momento. Si vas manejando un auto, la distracción puede tener efectos secundarios ligeros… no sé… como la muerte.

Si estás comiendo o en una junta con alguien (no importa quién), es una total descortesía y muy grosero el interrumpir la reunión para responder y platicar con el teléfono.

Al respecto de las redes sociales, pueden ser herramientas de comunicación muy efectivas. Pero seamos honestos. La mayoría de lo que leemos en Twitter y Facebook es «estoy tomando café», o «el cielo está azul». Son mensajes irrelevantes que lo único que hacen es quitarnos tiempo porque pasamos todo el día leyéndolos.

¿Porqué no limitar nuestro tiempo de redes sociales a sólo una hora al día? ¿No serías más productivo si sólo siguieras información de relevancia?

Twitter y Facebook son maravillosos para estar en contacto rápido con nuestros amigos y familia. También puedes organizar eventos enteros. Pero si lo que necesitas es entregar tu trabajo a tiempo, las redes no son efectivas.

Apágalas.

Busca un lugar donde trabajar en silencio
Por más que tu jefe insista en que calentar el asiento por 12 horas es lo mejor para ser productivo, eso no hará que trabajes más o estés más concentrado.

Hay ocasiones en que quedarse en casa y adelantar el trabajo funciona porque no tienes el ruido de la oficina o de la calle. Tampoco llegan a interrumpirte.

En la medida de lo posible trata de negociar el trabajar desde casa. O quizá hacer trabajo en un café te sea más productivo.

Si el salir de la oficina no es opción, entonces pide que te presten la sala de juntas para trabajar a solas un par de horas.

Estoy seguro que estar desconectado de Twitter por dos horas no te impactará en nada.

Organiza tus pendientes
Una fuente grande de tensión es el empezar a trabajar sin rumbo. El saber que tienes que entregar un reporte no es suficiente porque consta de muchas partes pequeñas.

Si te tomas unos minutos de tu mañana para hacer una lista de tareas te va a beneficiar porque le puedes asignar tiempos.

15 minutos para 2 llamadas, 30 minutos para planear una presentación, 1 hora para la junta, etcétera.

Ser organizado con tu lista de acciones te da foco y no necesitas más que una hoja de papel y un lápiz.

Apagar las distracciones y el ordenar tus tareas te harán una persona mucho más productiva.

Duerme y come bien
Yo sé que quedarse despierto hasta altas horas de la noche es cuando uno puede dedicarse a ver la tele o a hablar por teléfono con algún amigo.

Si disfrutas la lectura, también es en la noche cuando uno puede disfrutar más un libro.

Pero a la mañana siguiente tu mente está en muy malas condiciones para ser productiva.  Te distraes muy fácilmente y, de cierta forma, lo único que quieres es que termine el día para regresar a casa a dormir.

Este hecho es una fuente enorme de distracciones porque no te concentras en nada. Como estás desvelado, tu mente comienza a soñar despierta en algunos segundos y pierdes el registro de lo que estás haciendo. También se olvidan las cosas muy fácilmente.

La manera de evitarlo es siendo respetuoso de tus horas de sueño. Si 6 horas son suficientes, programa tus actividades para que puedas dormir 6 horas.

Una condición que también te lleva a que la imaginación vuele es el hambre.

Casi toda la gente que conozco tiene conductas de auto sabotaje: duerme poco, se levanta tarde y sale de casa sin desayunar.  Y al final, lo que decía tu madre es real: desayunar te da energía para el día.

¿Te has dado cuenta que tomas más café o soda cuando no has desayunado? Esto es porque tu cuerpo tiene hambre, pero es un sentimiento tan primitivo que el cerebro lo confunde con sed.

Mi recomendación es que te levantes unos 20 minutos antes para que tengas tiempo de desayunar. Y no es pretexto que 20 minutos no son suficientes. Yo preparo diario desayuno para dos (huevos, frijoles, pan o quesadillas y café) en tan sólo 13 minutos, con reloj en mano.

Así que unas buenas quesadillas o un sandwich, no son imposibles de lograr. Ah, además tu economía se ahorrará mucho dinero en desayunos fuera.

Medita
En el post anterior me referí a la meditación como un proceso mental por el que obtenemos calma y enfoque.

Parece mentira, pero dedicarle 10 minutos diarios a estar tú solo con tu mente, trae muchos beneficios a tu día. Uno de ellos es una mejor concentración.

Para meditar no es necesario acudir a un centro budista o hacer yoga ni nada de eso. Tan sólo con estar sentado en la sala de tu casa, con una taza de té o café y disfrutar ese momento, es suficiente.

La acción de meditar es enfoque por sí misma. Si bebemos un té, hay que estar 100% conscientes de ese momento. ¿A qué sabe el té? ¿Qué sensaciones produce en tu paladar? ¿Está muy caliente? ¿El azúcar afecta su consistencia?

El hacerte estas preguntas sobre una taza de té podría parecer tonto, pero en realidad estás practicando el enfoque. Estás en cuerpo y alma con tu taza de té.

Hacer esto, diariamente, por 10 minutos mejorará tu concentración y te ayudará a estar en calma.

Nota choco budista
Las acciones de concentrarte, ser productivo y meditar, son objeto de estudio dentro del budismo y se asocian con Esfuerzo Correcto, Atención Consciente Correcta y Concentración Correcta. Estos tres elementos forman parte del Camino Óctuple, que plantea los pasos para una vida tranquila.