Querido yo del pasado,

¡Saludos desde 2026! Primero que nada, el futuro en el que vivo no es como lo imaginas. Aún no hay autos voladores, teletransportación y los robots apenas están comenzando a ser útiles. Tampoco usamos capas, cascos de cristal con antenas ni mochilas con propulsores. Lo que viste en Blade Runner, Flash Gordon o en Thundarr el Bárbaro, aún no sucede. Eso es bueno, en realidad.

Desde aquí veo la vida de manera diferente y, la verdad, es que no está nada mal. Si pudiera hacer que leyeras esto al cumplir 18 años, este es el consejo que me hubiera gustado que me dieran antes de alcanzar la mayoría de edad: Sé el bicho raro. 

Y cuando te digo esto, quiero que lo entiendas con toda el alma que entre más raro, mejor. Sé el bicho raro para llevar la contra de lo que hagan los demás. No por rebeldía vacía, sino por un profundo amor a tu propia esencia. 

En los años que vienen, verás cómo muchos a tu alrededor seguirán la corriente. Pero tú debes recordar esto:

Cuando todos estén desvelados y con resaca, tú cultiva el hábito de despertar temprano, y aprovecha la magia y la paz de un nuevo día.

Cuando todos estén con alcohol o drogas huyendo de la realidad, tú mantén la mente clara, despierta y sin juicios.

Cuando todos estén abrazados a lo corriente y lo vulgar, tú abraza la cultura, el arte y todo lo que eleve tu espíritu.

Cuando todos estén sumidos en la pereza y la ignorancia, tú estudia, lee y crea conocimientos.

Cuando todos estén enfermos y fuera de forma, tú elige comer sano y siempre el deporte. Investiga qué es Aikido y no lo sueltes. Lo vas a necesitar.

Cuando todos estén peleando por tener la razón, tú protege la verdad aunque no tengas la razón.

Cuando todos estén pidiendo créditos y gastando como locos para impresionar a quienes no les importan, tú ahorra, protege tu futuro y agradece profundamente por lo que sí tienes.

Cuando todos sean impuntuales y lo dejen todo para el final, tú planifica y llega a tiempo a todo.

Cuando todos estén sumidos en la tristeza y la soledad, tú abraza a tu familia y valora a los que te aman.

Cuando todos estén con el corazón roto o quejándose por lo que les falta, tú ama la vida y celebra la maravillosa experiencia de ser tú mismo.

Cuando todos estén imitando a los demás solo para encajar, tú cierra los ojos y encuentra tu paz y tu verdadero yo en tu interior.

Y cuando todos hayan perdido la esperanza, tú dales la mano, apóyalos y camina con ellos.

Cuando todos estén perdidos sin rumbo, tú sonríe, porque tú ya tienes un objetivo claro hacia dónde caminar.

Cuando todos estén viviendo las consecuencias de no tener una práctica espiritual, abraza al Buda, estudia el Dharma y busca una sangha. Serán tu misión en la vida. Comenzaste a meditar a los 14, por favor nunca lo dejes.

Ser el bicho raro será difícil. A veces te mirarán con extrañeza, a veces te sentirás solo en tu camino y el mundo intentará moldearte. Pero te aseguro que es la mejor forma de ser tú mismo y mantenerte auténtico en una sociedad que constantemente te pide que copies a otros. 

Ser el bicho raro aleja a la gente superficial y solo los que valen la pena se quedarán a tu lado.

Sé lo más extraño que puedas, porque esa excentricidad consciente, esa fidelidad a tus principios, es la verdadera puerta a la libertad.

Nos vemos en el futuro.

Ah, y no tires tus juguetes originales de Star Wars, el número 1 de Linterna Verde ni la tarjeta firmada por Kareem Abdul Jabar. Aquí valen una fortuna y vas a necesitar ese dinero.