ChocoCast Episodio 9. Generosidad

En nuestro episodio anterior revisamos el egoísmo y cómo afecta el desarrollo personal.

Este nuevo episodio está dedicado a la vacuna contra el egoísmo, la generosidad.

Dar un poco a quien lo necesita, tomar acción para resolver las necesidades de otros y hacer actos aleatorios de bondad; hacen que el mundo sea un mejor lugar.

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Somos como agua

Somos como agua

Estos últimos meses de entrenamiento zen han sido muy intensos porque he estado leyendo e investigando sobre diferentes analogías  para poder ver la vida como es, sin apegos y sin ideas preconcebidas.

Y una de las analogías clásicas del zen es tomada del Libro de Tao, que nos dice que somos como el agua.  Quizá esto suene tonto, pero si nos ponemos a pensar y a meditar* con esto, la idea es contundente y te golpea como un camión sin frenos.

La vida es una corriente de agua. Lleva su caudal y dirección, y siempre sigue el camino indicado para llegar al océano.

Nosotros somos parte de este río proverbial. Nacemos, crecemos y morimos; pero nunca dejamos de ser parte del río.

Por más que nos esforcemos en hacer que nuestra vida sea significativa y que impacte en la corriente, nunca dejamos de ser pequeñas subcorrientes que se manifiestan en la corriente.

Cada uno de nosotros tenemos una fuerza propia, motivos distintos para fluir o estancarnos. Nacemos y necesitamos de corrientes más fuertes para que nos lleven de la mano y nos hagan crecer fuertes. Después, cuando generamos nuestro propio momentum, hacemos un caudal independiente.

Nuestros riachuelos personales siguen el curso del río.

Pero a veces encontramos obstáculos. Hay rocas en el camino y sobra decir que algunas son enormes.

Cuando encontramos estas piedras, nos estancamos por un momento. Si tenemos mucha fuerza podemos juntar más agua y simplemente cubrir la piedra con nuestro caudal. Si la roca es mayor a nosotros, nos quedamos inmóviles. Pero poco a poco fluimos por el hueco más pequeño y, con constancia, este flujo lo hace más grande para poder pasar a través.

El agua siempre fluye, aunque hay riachuelos que deciden no hacerlo. Se detienen y comienzan a generar moho. Huelen mal y contaminan a las corrientes que pasan junto a ellas.

Y al final, cuando nuestras corrientes personales pierden fuerza, son absorbidas por el gran río principal. Regresamos a él para dar paso a nuevos torrentes.

Somos como el agua. Fluimos.

Si ves la vida desde este punto de vista y lo aplicas a tu propia existencia, verás que poner resistencia y tener apegos es inútil. Es mejor simplemente fluir.

¿Qué tipo de corriente eres? ¿Fluyes con la frescura y sin apegos? ¿Te estancas con el moho por años?

—-

* Nota chocobudista: Pensar es diferente de meditar. Pensar implica un proceso cognoscitivo en el que las ideas son procesadas y convertidas en juicios o decisiones. Meditar es dejar ir los pensamientos, sin ningún fin en particular.  Cuando alguien dice «voy a meditar al respecto», está en un error. Pensamos en situaciones y cosas. Meditamos en nada.

10+2 tips para tener una excelente semana

10+2 tips para tener una excelente semana

Es lunes y a muchos nos cuesta trabajo arrancar con energía. Esta vida urbana nos hace estirar el fin de semana lo más que se pueda para que dure más o para que podamos cumplir más actividades de las que son posibles.

El resultado, naturalmente, es que terminamos cansados para arrancar con energía cada lunes. Odiamos el primer día de la semana, levantarnos temprano, ir a junta o a esa clase aburrida y el viernes se ve tan distante que nos deprime.

Por todos lados leo y escucho comentarios de odio hacia el lunes y parecería que es un deporte nacional.

Visto con ojos budistas, esta resistencia al trabajo y a las obligaciones sólo trae sufrimiento. Y es una resistencia vacía y tonta porque  de todas formas el tiempo avanza y necesitamos trabajar para llevar comida a la mesa.

Si tenemos que cumplir obligaciones y si de todas formas el lunes llega de forma inevitable, ¿porqué sufrirlo? ¿No sería más inteligente usar el lunes para mejorar nuestra vida?

Aquí van algunos consejos que me han ayudado a transformar los lunes en una muy grata experiencia y que, lejos de odiarlos, simplemente deseo que lleguen.

1. Deja de quejarte

Un maestro del budismo chan dice: cuando hay una sola mente, el trabajo se hace rápido… aunque tome todo el día.

Todos nos quejamos. Todo el tiempo. Y cuando se trata del lunes, parecemos guacamayas. Pero el grave problema es que entre más nos quejemos, más sufrimos la realidad. Las quejas son un signo inequívoco de que estamos poniendo resistencia y sufriendo por ello.

Te reto a que dejes de quejarte por un día, como experimento. Sólo acepta que necesitas trabajar. Sólo acepta que existe el trabajo. Y hazlo. Sin mente.

2. Acepta

Acepta las cosas tal como están y trabaja o estudia como si fuera el último día de tu vida. No sabes lo que pasará mañana y pasarte el día preocupado o con odio en el corazón es desgastante.

Quizá tu empleo actual no te satisface y se siente como una carga, pero de momento es lo que hay y es necesario. Sólo acepta.

Sólo recuerda que aceptación no significa abandono. Si necesitas que las cosas cambien o encontrar un mejor empleo, quejándote no vas a avanzar a esa meta.

Acepta las cosas como son y muévete poco a poco a tu nuevo objetivo.

3. Enfócate

A parte de fotos de comida y mensajes sin contexto que sólo quitan el tiempo, las redes sociales son el crisol de las quejas.

Aunque tú no te quejes, esta actitud es contagiosa.

Si quieres tener un buen arranque de semana, lee tus redes sociales al terminar el día. No antes.

No te preocupes, las fotos de gatos y los mensajes de «tengo calor» estarán ahí esperando.

Si puedes empezar con música, te sentirás mucho mejor que con Twitter y Facebook.

4. Tu trabajo es noble

A menos que te dediques al crimen o a trabajar en la política, tu trabajo es noble y honesto.

Y el trabajo honesto es lo que construye una mejor humanidad.

Aunque tu empleo sólo sea sacar fotocopias de documentos, es parte de un engrane que mueve a toda una nación.

5. Admite que hay cosas positivas

No importa cuánto te esfuerces en ver la vida de forma miserable, siempre hay cosas positivas. Aun si tu trabajo no es satisfactorio, existen relaciones personales, metas y objetivos que es grato alcanzar.

Siempre recuerda que el trabajo no es la vida. Tienes tu familia, amigos, deportes y hobbies. Todo es un sistema llamado vida y vale la pena pasar las horas de trabajo para llegar a disfrutar lo que te hace sentir vivo.

Descubre y admite que hay cosas positivas. Eso te dará el combustible que necesitas para arrancar la semana.

6. Saluda al sol

Estoy consciente de que existen toneladas de clichés sobre el sol. Da energía, es la luz de la vida, da esperanza… y todo lo demás.

Sin meterme en esos terrenos, diré que ver el amanecer con tus propios ojos te da un sentimiento incomparable. Te da perspectiva sobre el día que comienza.

No importa si vas caminando, conduciendo tu auto o en transporte público. Ver la salida del sol es maravilloso.

Cuando lo veas por primera vez en el día, saluda con una sonrisa. Te hará sentir bien.

Bonus: Levantarte temprano exclusivamente para ver salir el sol es lo mejor.

7. Agradece

Una de las acciones que más aprendizaje y humildad nos trae, es dar gracias. No, no estoy hablando de agradecer a seres supremos. Estoy hablando de sentirte agradecido por todo lo que eres y lo que tienes.

Hay miles de personas que han trabajado a lo largo de la historia de la humanidad para traerte a este punto en el tiempo. Eres porque alguien inventó la corriente alterna, porque alguien luchó por la independencia, porque alguien trabajó en el campo y en una planta para traer alimento a tu mesa.

Agradecer da perspectiva de la vida porque nos hace ver que no somos tan grandes ni tan importantes. Pero a la vez somos vitales para el desarrollo humano.

Haz una lista de todas las cosas buenas, lo que te hace ser, lo que te hace sonreír. Tómate un par de minutos en la mañana del lunes y repite conmigo: ¡GRACIAS!

8. Saluda con una sonrisa

Mi abuelo (Batman, para los amigos) decía: dádivas quebrantan peñas. Es decir, la montaña más dura se resquebraja ante el poder de un buen regalo.

¿Y qué mejor regalo que tu sonrisa?

9. Deja ir

Llevar culpas, odios y resentimientos en el corazón es desgastante. ¿Aun no estás harto?

Deja ir lo que no necesites. Hará más ligera la carga y te dará super poderes para comenzar la semana.

10. Plantea objetivos

Tomarte un par de minutos para pensar en objetivos a cumplir le dará a tu semana la profundidad que necesitas para empezarla con gusto.

¿Qué quieres hacer esta semana? Podrías comenzar a correr, llamar a un amigo, pedir una cita a esa persona especial, comprar un libro nuevo, llevar a tu madre al cine o hacer algún trámite olvidado.

Lo importante es que no arranques sin un objetivo en la mente y que poco a poco trabajes para lograrlo.

Sólo no te aferres al objetivo mismo.

BONUS: 11. Haz ejercicio

Olvídate de todo lo que dicen las revistas y las ratas de gimnasio.

Me limito a decir la verdad máxima: el ejercicio lleva sangre fresca y oxigenada al cerebro. Eso te hace sentir bien y de mejor humor.

BONUS: 12. Toma más café

El café tiene cientos de efectos positivos para la salud, a pesar de lo que los fans de lo natural argumenten.

Arrancar tu semana con una buena taza de café te hará sentir bien y enfocado.

Sólo asegúrate de que sea buen café. El Nescafé y las malteadas calientes de Starbucks no cuentan.

Esta pequeña lista de acciones hacen que mis semanas sean magníficas. ¡Te reto a que apliques al menos dos y que comentes!

Respuesta a un cliente gandalla*

Respuesta a un cliente gandalla*

* Gandalla: Vocablo mexicano para aquel que con toda malicia y oportunismo toma ventaja de otra persona.

Ser trabajador autónomo o freelancer es una de las mejores experiencias de mi vida. Me ha permitido crecer como profesional, ser dueño de mi tiempo y me da oportunidad de ganarme la vida haciendo lo que amo hacer.

En realidad tendría que escribir todo un post sobre las bondades de ser freelancer. Pero sería ingenuo no mencionar las partes no tan agradables de la experiencia.

Una de esas piezas del rompecabezas, son algunos clientes carentes de ética y de respeto por el trabajo de los demás. Justo como este amigo, que me escribió el siguiente correo:

Buenos días,

Como bien dices estoy buscando un diseñador para un proyecto que quiero lanzar en México. El proyecto es la creación de una web para comparación y contratación de servicios de mensajería a través de Internet. En España existen web de este tipo. Mi intención es empezar en México y España y luego ir creciendo a otros países de Europa y Sudamérica y Centroamérica.
La persona que estoy buscando tiene que estar dispuesta a trabajar al comienzo por un % de la compañia cuando la creemos, es decir, esa persona tendría aproximadamente un 3-4% de la empresa y anualmente se llevaría ese porcentaje del beneficio obtenido. Además la persona que participe en el diseño será la reponsable de diseño y campañas de marketing de la empresa en un futuro y recibirá un sueldo por sus servicios.
Ya he llegado a un acuerdo con un desarrollador y necesito ahora un buen diseñador para que se coordine con el y se integre en el proyecto.

Básicamente esta persona me pedía trabajar gratis. Esta fue mi respuesta:

Hola,

Entiendo que estés comenzando tu empresa en México, pero yo no estoy comenzando con la mía.
Si trabajamos juntos obtendrás más de 15 años de experiencia, disposición incondicional, calidad y creatividad por un precio justo.
Lo siento, pero sólo los diseñadores sin experiencia trabajarán gratis.
Te propongo esto: trabajemos por proyecto. 50% de anticipo y 50% al terminar.
Así cuando cierres tu ejercicio el primer año podrías quedarte con ese jugoso 4% que pensabas destinar al diseño.
Es buen trato. ¡Todos ganamos!
Sobra decir que jamás volví a escuchar de esta persona.
Siendo el budista que siempre he sido, no me enoja que la gente trate de tomar ventaja. Pero sí me entristece porque no importa el país o cultura, siempre hay quienes tratan de reducir el trabajo y talento de los demás, en su propio beneficio. Es una realidad con la que tenemos que vivir, pero creo que es importante saber lidiar con ellos.
Ofrecer nuestro trabajo es importante para nuestro sustento. Pero así como pedimos dignidad para ello, también debemos dignidad y respeto a nuestros proveedores.
¿Qué clase de cliente eres tú?
Diario de una Oveja Financiera, nuevo libro por So de blogylana.com

Diario de una Oveja Financiera, nuevo libro por So de blogylana.com

El Chocobuda celebra con música y fuegos artificiales el éxito de So, la autora del genial blog de finanzas personales Blog y Lana, porque ha lanzado su primer libro de título Diario de una Oveja Financiera.

En esta nueva publicación de Editoral Planeta, la autora nos enseña a manejar mejor uno de los recursos más preciados en tiempos de crisis mundial.

La página de Gandhi nos reseña:

LA VIDA NO ES SOLO HACER CUENTAS, REGISTRAR GASTOS, PAGAR DEUDAS, VER EN QUÉ SE FUE EL DINERO Y EN QUÉ QUIERES QUE SE VAYA, QUÉ PRODUCTO TIENE MEJOR CALIDAD Y DÓNDE ESTÁ MÁS BARATO. DE ESO ESCRIBE PRECISAMENTE MORBI, LA OVEJA FINANCIERA QUE SE NIEGA ROTUNDAMENTE A SER TRASQUILADA Y QUEDARSE SIN SU LANA. POR ESTAS RAZONES, CON HUMOR Y CONOCIMIENTO DE CAUSA, NARRA EN SU DIARIO CÓMO :

+ COMPRAR SIN REMORDIMIENTOS
+ IDENTIFICAR LA MENTIRA MÁS GRANDE EN RELACIÓN CON EL CRÉDITO
+ AHORRAR SIN SACRIFICIOS
+ CORTAR ALGUNOS GASTOS MENSUALES
+ PONER LAS FINANZAS EN ORDEN DESPUÉS DE VACACIONES
+ EMPEZAR A GANAR MÁS
+ CONTRATAR UN SEGURO DE GASTOS MÉDICOS MAYORES
+ DETECTAR LAS PRIMERAS SEÑALES PARA NO SER POBRE EN EL FUTURO
+ HABLAR CON TU PAREJA SOBRE DINERO, GASTOS Y AHORRO

El libro tiene un costo de $188.00 / US$14.46, más gastos de envío. Lo puedes comprar aquí.

¡Felicidades, So! ¡Que sea el primero de muchos libros!