por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ago 20, 2010 | Budismo
Un amigo lector me mandó estas preguntas importantes. Las responderé aquí para que todos podamos compartirlas.
¿Qué es propiamente el dharma? ¿Cómo me puede ayudar a ser una mejor persona? ¿Cómo lo consigo?
Dharma es una palabra en sánscrito cuya traducción aproximada es enseñanza o conocimiento. Pero traducir palabras sánscritas es complejo porque significan muchas cosas a la vez. Para efectos de este blog, lo mantendremos como enseñanza.
Hace un poco más de 2,500 años, un tipo llamado Siddhartha Gautama cosechó los frutos de su estudio y constancia, al comprender la vida como es: sin apegos, sin dolor. Vio la vida por lo que es y descubrió que las Cuatro Nobles Verdades son las constantes por las que viaja nuestra vida.
Cuando se levantó de su meditación se acercó a 5 monjes que conocía y les compartió lo aprendido. Así nació el dharma, enseñanza.
El estudio y práctica del dharma te da una comprensión única sobre la vida. Hace que destruyas tus apegos, te aporta una actitud altruista y generosa para todo lo que te rodea. Como resultado, te conviertes en una mejor persona, pero principalmente te da paz porque te ayuda a comprenderte a ti mismo.
Y de eso se trata el dharma: entender tu propia existencia.
Piensa que el dharma es un juego de Tetris. Te da la sabiduría, serenidad y la calma para poder acomodar todas las piezas que llegan.
La frase «namaste» (I bow to you) ¿se aplica también al budismo o solo es para el yoga?
Namaste es un saludo común en India y Nepal. Es una palabra en sánscrito y se usa para decir hola. No es que pertenezca al yoga o al budismo, es sólo la manera en que se saluda en esas culturas.
En América este saludo es una convención en las clases de yoga. Lo usan mucho los fans del new age, pero en realidad no es exclusivo y no tiene nada de mágico o místico.
Sin embargo, en la práctica budista hay un saludo en específico para antes de practicar en algún zendo o templo. Hay muchas versiones, pero las que usan en mi rama budista es:
Namo Buddhaya (Saludo al Buda)
Namo Dharmaya (Saludo al Dharma)
Namo Sanghaya (Saludo a la Comunidad)
Namo Nama (Saludo a los presentes)
Om
Ah
Hum
¿El yoga y el budismo son hermanos o sólo tienen similitudes?
Son similares en el sentido en que se originan en Asia y comparten algunas ideas base sobre la meditación, pero el yoga tiene más cosas en común con el hinduísmo.
Por ejemplo, a pesar de que ambas doctrinas creen que meditar para cesar el pensamiento es la base de la vida tranquila, el budismo va mucho más lejos al incluir un proceso mental complejo llamado Atención Consciente.
Es fácil pensar que budismo y yoga son hermanos porque se enseñan en los mismos recintos.
Digamos que son muy compatibles.
¿A qué se refiere el camino octuple o de los ocho caminos al cual haces tanta referencia en los posts?
El Camino Octuple es el conjunto de preceptos que forman la Cuarta Noble Verdad.
Es una guía que nos lleva hacia la vida tranquila, hacia el nirvana. Está conformada de 8 conceptos que se pueden seguir, pero créeme que son muy difíciles porque van en contra de lo que nos ha enseñado esta cultura latinoamericana.
El Camino Octuple está formado de estos conceptos:
- Visión Correcta. Ver la vida como es, sin apegos, sin juicios.
- Pensamiento Correcto. Pensar sin maldad ni egoísmo. Pensar en trabajar y aportar.
- Habla Correcta. Hablar poco, sin levantar la voz, sin chismes, sin mentiras.
- Acción Correcta. Haz lo que quieras, sin dañar a nadie. Esto te incluye a ti mismo.
- Medio de Vida Correcta. Trabajo ético, que no dañe a nada ni a nadie.
- Esfuerzo Correcto. Orientar nuestra vida hacia acciones que no dañen a nadie, ni a nosotros mismos.
- Atención Consciente Correcta. Estar en el presente y vivirlo como si fuera el último día. Sin quedar atrapado en el pasado, sin desear nada. Sólo tú en este momento.
- Meditación Correcta. Meditar diario para terminar con las cosas que te dañan, con tus acciones que dañan a los demás.
Hasta ahora no he publicado ningún artículo sobre esto porque primero hay que comprender las primeras 3 Nobles Verdades.
Pero creo que ya es tiempo de comenzar.
Muchas gracias por escribirme. Espero haber respondido todas tus dudas.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ago 12, 2010 | Budismo

Conversación real:
Choco mamá: Mi’jo, ¿aun sigues adorando a Satanás?
Choco Buda: No es Satanás, mamá. Es el Buda y no lo adoro, sólo me gusta lo que enseñaba.
Chomo mamá: Ay, mi’jo ya no andes en cosas diabólicas.
Esas sabias palabras de mi madre me hacen reír siempre porque, no importa cuánto le explique, nunca entiende que hay otras formas de pensar en este planeta.
Para las culturas latinoamericanas, el budismo es tan exótico que incluso es motivo de temor. No lo entienden e incluso lo atacan.
No vamos a revisar las razones por las que esto pasa. El motivo de estas líneas es recomendar dónde se puede encontrar información objetiva sobre budismo.
1. Buddhanet
Este es el sitio que más recomiendo para empezar. Está todo en inglés, pero tiene toneladas de información sobre muchas corrientes de budismo.
Pero lo que más me gusta es que tiene todo un sistema de estudios en línea. Puedes tomar cursos con exámenes y puedes leer cientos de libros gratuitos en su biblioteca. Incluso tienen audio libros.
Muy buen lugar.
http://www.buddhanet.net/
2. Wikipedia
Mi gran amor intelectual, Wikipedia, tiene una gran colección de artículos sobre budismo. En ocasiones es muy técnico y con palabras extrañas (pali y sánscrito), pero son datos de muy buena calidad.
La dirección en español es:
http://es.wikipedia.org/wiki/Budismo
Si lees inglés, recomiendo ampliamente la Wikipedia en inglés. Es mucho más completa, aunque aún más profunda:
http://en.wikipedia.org/wiki/Buddhism
3. Budismo.com
Este es el sitio oficial de la Comunidad Budista Triratna, una orden budista muy orientada a las grandes ciudades y a enfrentar los problemas cotidianos del mundo moderno.
De las pocas que conozco en persona, esta es mi orden favorita porque es 100% humanista y muy objetiva.
El sitio incluye una biblioteca y videos de conferencias impartidas en el Centro Budista de la Ciudad de México.
Cuando vivía cerca de ahí, solía ir todos los martes a conferencias.
http://budismo.com/
4. Bad Buddhist Radio
Este es mi podcast favorito de budismo. Es brutalmente honesto, urbano y contiene cero basura. Dice las cosas como son, sin ternura y sin ocultar nada.
Ryu Cope es un budista que ve el mundo con ojos objetivos y su sentido del humor es ácido como el limón.
Muy buen programa en inglés.
http://www.badbuddhistradio.com/
5. Libros Budistas
Este es un sitio muy mal diseñado, pero contiene muchos libros gratuitos sobre budismo en español.
Les recomiendo mucho que primero lean lo más básico en Wikipedia y cuando se sientan con más elementos, vayan a Libros Budistas. Esto es porque los libros que tienen ahí son un poco más avanzados.
http://www.librosbudistas.com/
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Y ahí los tienen. Estos son sólo 5 sitios que frecuento y, por supuesto, hay muchos más. En el futuro recomendaré otros.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ago 2, 2010 | Budismo, Vida
Hace muchos años, luego de una pausa de muchos meses en mi entrenamiento de Karate-Do, busqué algo con qué reemplazarlo y llegué al Aikido.
Encontré este dojo cerca de mi oficina y fui a ver una clase. Llegué, me senté y puse atención a todo lo que sucedía. Mi mente, de manera inmediata, comenzó a crear una larga lista de comparaciones entre Karate-Do y Aikido. Este tipo de pensamientos plagaron mi mente:
«Mira nada más. El Karate sí es de hombres. Estos tipos sólo brincan tantito y ya están sudando y lloriqueando.»
«En Karate sí nos golpeamos de verdad. Me rompí la naríz varias veces y aquí en Aikido sólo bailan de un lado al otro.»
«Rodar en el piso. Qué basura. En Karate aprendí a golpear y demostrar fuerza y determinación. Estos son demasiado suaves para mi.»
«Ahora están de rodillas moviendo sus manos. ¿Para qué? En Karate sí había fuerza. La única vez que uno termina de rodillas en Karate es cuando te descuidas y recibes un golpe al estómago»
Aun con todos estos pensamientos, algo en mi mente se sintió atraído hacia esta nueva disciplina marcial. Así que terminando de ver esa clase, me inscribí.
Al día siguiente acudí al dojo para mi primer entrenamiento. Me vestí con mi ropa de deportes (aun no tenía uniforme), y entré a la clase.
Luego de unos 10 segundos me di cuenta de lo difícil que es el Aikido, la gran fortaleza física que requiere y lo suave que es el Karate-Do comparado con él. Durante las 2 horas de clase caí al suelo unas 50 veces, intenté moverme al igual que los demás (sin éxito) y mis pulmones estaban a punto de estallar.
Al terminar la clase entré en una especie de mini depresión al darme cuenta de que no sabía nada y que tenía que entrenar por años para alcanzar el ritmo de los estudiantes avanzados. Todo el tiempo, desde la adolescencia, entrenando Karate-Do no me sirvió de nada y estaba de regreso en el cuadro 1.
Esa fue una muy grande lección de humildad. No era el mejor, mis medallas no me servían, mis movimientos furiosos y rápidos los debía olvidar, tenía que aprender a caminar de nuevo y además tenía que sentir respeto por mis hermanos mayores (senpai en japonés o compañeros de grados avanzados).
La humildad, como mucho de los valores que necesitamos aprender, normalmente llega con un momento así. Alguien más nos demuestra con casos prácticos que somos ignorantes y que nos falta mucho por aprender. Eso, necesariamente, nos hace reflexionar y dejar el orgullo de lado para enrrollanrnos las mangas de la camisa y ponernos a trabajar… claro, si somos inteligentes.
En budismo, la humildad es uno de los tres principales valores que nos llevan a una vida tranquila o nibbana.
La humildad nos permite ver la realidad como es, reconocer el éxito de los demás y, de forma objetiva, nos enseña nuestro lugar en el universo.
No importa que hayamos puesto hombres en la luna, que tengamos una estación espacial o que controlemos el clima. Siempre hay fuerzas mucho mayores con las que tenemos que vivir en armonía y es necesario que sepamos reconocerlo.
Ser arrogantes, orgullosos y tener actitud presumida nos pone en un estado mental negativo y nos ciega para reconocer el esfuerzo y trabajo de los demás.
Cuando somos humildes nuestra actitud hacia las personas cambia y se convierte en un factor de cómo seremos tratados. También nos prepara para aceptar la derrota cuando llegan experiencias difíciles a nuestras vidas.
Aprender humildad es todo un arte y, en algunas personas, se convierte en una lección que se tiene que aprender día con día.
¿Ustedes han tenido experiencias que les enseñan humildad? Piensen en ellas y recuerden todo lo aprendido.
Hoy es un buen día para aprender esa lección.
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Nota choco budista: Practicar humildad y estar atento a ello, pertenece al Camino Óctuple al cumplir con Visión Correcta, Intensión Correcta y Acción Correcta.
Al reconocer los éxitos de los demás y que hay fuerzas mucho más poderosas que nosotros nos vuelve compasivos. Esto es parte de una práctica de Amor Gentil hacia el universo.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Jul 27, 2010 | Budismo, Vida

¿Recuerdas la última película que disfrutaste? Ponla en tu mente. Regresa a esa tarde de fin de semana y piensa el porqué la disfrutaste.
Al final de la película volteaste a ver a tu acompañante, comentaron algo, se levantaron de sus asientos mientras los créditos aparecían en pantalla, y salieron de la sala para regresar a casa o para ir por un café.
Por si no lo notaste, los créditos eran un listado interminable de nombres. Actores, directores de arte, músicos, folley, contadores, diseñadores y un ejército de extras. Esos 2,000 nombres que aparecieron en la pantalla y que no viste, son las personas que hicieron posible que hayas tenido una tarde maravillosa en el cine.
Detrás de todo lo que disfrutas y usas, hasta lo más insignificante como tu ropa, el jabón, el volante de tu auto, las papas fritas, la botella de agua, la revista que lees, la computadora que estás usando en este momento, tus lentes, la silla; abosolutamente todo lo que te rodea en este instante, tiene horas de trabajo y dedicación de miles de personas.
Gracias a su trabajo y al tuyo, la civilización es lo que es.
Y aquí lanzo mi pregunta: ¿En algún punto te has detenido a dar gracias por todo lo que eres y tienes?
Estoy hablando de ser agradecido por todo lo que te rodea.
Naciste por una relación de dos personas, comes por el trabajo de miles de individuos anónimos y todo ese esfuerzo, junto con tu propio trabajo, pasa inadvertido casi siempre.
Estoy seguro de que el mundo sería un mejor lugar si tomáramos consciencia de todo esto y fuéramos realmente agradecidos por lo que tenemos.
En el budismo, la gratitud es prima hermana de la compasión y juntas funcionan para entender el lugar, esfuerzo y tiempo de las personas y experiencias que nos rodean.
Cuando sentimos gratitud, ya sea hacia la gente o hacia la vida, metta (amor gentil) nos seguirá como consecuencia. Al conectarnos con otra persona por medio de la gratitud, todas las barreras comienzan a derrumbarse.
Joseph Goldstein
Sentir gratitud es reconocer y comprender la labor y el cariño, la enseñanza de todas las experiencias que vivimos. Aun las situaciones más duras y amargas tienen un final del que, si somos inteligentes, aprenderemos y nos sentiremos agradecidos por las lecciones.
La gratitud nos da perspectiva de la importancia que tiene la vida y el universo en nuestra propia experiencia. Y, por consiguiente, nos explica el lugar que ocupamos en el cosmos.
Y lejos de todas las explicaciones filosóficas, la gratitud se siente bien. Dar gracias con una sonrisa o que nos den gracias, son situaciones que nos da felicidad en pequeñas dosis a lo largo del día.
Personalmente, cuando doy gracias, siento que colaboro un poco hacia un balance positivo tanto para mi, como para los demás.
Así que mira donde estás en este momento. Piensa en todas las personas que trabajaron para ti y piensa en todas las personas para quienes has trabajado. Piensa en todos los que te aman y piensa en quienes tú amas.
Respira profundo y di:
Gracias.
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Nota choco budista: Estar atentos y conscientes de nuestro entorno y sentirnos agradecidos por ello; resultan de la Atención y Visión Correctas, que son parte del Camino Óctuple. Este camino nos lleva a una vida tranquila y feliz.
Ser agradecido no es un valor budista, sino humano. Cultívalo siempre.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Jul 14, 2010 | Budismo, Vida

ADVERTENCIA: Este es un tema pesado, aunque traté de hacerlo no tan clavado. Si quieren algo leve, sin complicaciones y que también habla de ética, dar clic aquí.
Hablar de ética en tiempos donde las balas vuelan, la corrupción es cotidiana y el crimen se convierte en una opción de trabajo real para millones de jóvenes, es muy peligroso. Hay riesgo de caer en lugares comunes y clichès que no llevan a ningún mensaje.
Y es que los valores éticos cambian de acuerdo a cada país, cultura y comunidad. Conozco pueblos en México que se dedican a elaborar fuegos artificiales, a pesar de que están prohibidos en la ley. La economía de estos lugares está sostenida por la venta de pólvora y la cantidad de gente mutilada por accidentes es alarmante. Las autoridades lo saben perfecto, a tal grado, que ellos mismos compran fuegos artificiales prohibidos a los lugareños, con la concebida extorsión siempre aplican.
En la Ciudad de México existen comunidades que no sólo viven del crimen, sino que, entre todos, se cuidan y protegen de las autoridades. Roban, venden drogas, desmantelan autos y linduras por el estilo.
Entonces, ¿cómo hablar de ética en un mundo violento y carente de principios? Peor aún, ¿cómo podemos definir la palabra ética? ¿Bajo qué marco de referencia la aplicamos? ¿El del crimen? ¿El de los traficantes de drogas? ¿El del político que quiere más poder y dinero? Es muy difícil, la verdad.
Y justo por eso, este artículo lo escribo desde un punto de vista personal. Cada quien aplica la ética como más le funciona y a mi me funciona pensar que aun existe bondad y cariño en el ser humano. Y no, no me estoy auto engañando.
La ética es una rama de la filosofía que ayuda a elegir entre conceptos como bien y mal, noble e innoble, justicia e injusticia. Y de verdad no es necesario seguir mil tomos filosóficos al pie de la letra porque todos llegan a una simple conclusión:
Si lo que estás por hacer causará daño a alquien, no lo hagas. PUNTO
Esta regla, por supuesto, aplica para nosotros mismos.
¿Estás a punto de comprar un aparato electrónico robado? Piensa bien las consecuencias. Comprar algo así promueve el crimen y es muy posible que la próxima víctima seas tú.
¿Llegó el fin de semana y piensas ponerte hasta el chipote en alcohol? El único perjudicado eres tú.
¿Vas a mentir por llegar tarde al trabajo? Quizá todo el teatro de montar una mentira te salga bien, pero las mentiras se olvidan. Caerás por tu propio peso y serás tu propia víctima.
Tienes en una relación estable, pero tu compañero de oficina te está seduciendo y caes en la tentación. ¿No crees que alguien saldrá muy lastimado/lastimada de esto?
Y de verdad que hay mucho qué decir para mi porque el budismo tiene tomos y tomos sobre ética. Pero eso es algo que a cada quien nos toca descubrir y ver hasta dónde podemos doblar nuestras propias convicciones.
Ética budista
El budismo tiene este mismo principio, el de no dañar a nadie, dividido en los Cinco Preceptos. Los entrenamos a diario y están en forma de lista para hacernos conscientes de que existen y de que siempre que se pueda los apliquemos.
No, no es una lista de mandamientos divinos, son reglas de sentido común que se aplican para la vida en cualquier sociedad y apelan al sentido común, más que a factores infernales.
1. Entrenar para evitar tomar la vida de algún ser. Este es, para mi, el punto más controversial y lo analizaremos con profundidad en un post futuro. Básicamente nos dice que, en la medida de lo posible, no hay que matar.
Si te ensucias las manos y la mente como para matar un humano, para divertirte con las corridas de toros o peleas de gallos, tu ética y calidad humana disminuyen. El dolor ajeno, aun de un animal, persona o planta, nunca es divertido.
2. Entrenar para evitar tomar lo que no se te ha dado. Robar tiene graves consecuencias legales e internas. Las legales las conocemos, pero las internas son peor.
Si robas una vez y te sale bien, tu realidad se distorsiona y comienzas a pensar en que es correcto lo que haces. Se transforma en tu estilo de vida y te sientes justificado. Si no me creen, vean cómo actúan miles de jóvenes que roban a diario.
Además al robar, siempre dañamos a alguna persona. Por fuerza.
3. Evitar tener una mala conducta sexual. Los machitos mexicanos me odian cuando hablo de esta regla, pero el tener 10 parejas al mismo tiempo no es un símbolo de poder, sino de estupidez.
Para el budismo, la conducta sexual no sólo implica lo que sucede en la cama, sino nuestras relaciones interpersonales y de pareja. Por ejemplo, el tener un compromiso con alguien, no nos da derecho a coquetear con otra persona a escondidas. Eso es una mala conducta sexual porque estamos dañando a alguien más.
Y por supuesto abarca lo que sucede en forma íntima. Digamos que todo vale si las partes involucradas están 100% de acuerdo en lo que está por suceder. Si existe duda, forcejeo, chantaje o extorsión, entonces estamos dañando o estamos siendo dañados.
4. Entrenar para no hablar con falsedad. La principal víctima de las mentiras son quienes las emiten. Y en esa medida se dañan a ellos mismos.
Quizá decir una mini mentira para justificar un retraso en el trabajo está bien, pero después viene otra mentira. Y otra más. Con el paso de los días se olvidan y teminamos cayendo en nuestra propia red de falsedades.
De entre muchas cosas que funcionan mal de nuestra cultura es que se nos enseña a mentir y a justificarnos desde niños. Hay industrias, como la del maquillaje, la mercadotecnia y publicidad, que funcionan a base de mentiras.
Como siempre, si al hablar estás dañando a alguien, olvídalo. Es mala idea. Mejor afronta tus acciones. Al final te va a dar más tranquilidad.
5. Entrenar para no consumir sustancias tóxicas que envenenan el juicio. El abuso de sustancias tóxicas tiene demasiadas consecuencias como para ser, siquiera, una opción. Por desgracia somos muy pocos los que pensamos así y existe toda una cultura sobre el consumo desmedido de alcohol y drogas.
Este precepto sólo nos indica que no usemos tóxicos que nublen nuestro juicio. Digamos que una cerveza está bien, pero no abusar de ella al punto de tener que dormir en la acera.
Estos Cinco Preceptos son muy importantes porque, como mencioné, no son reglas divinas, sino de sentido común. Existen 3 preceptos más, pero esos son aplicados por monjes y no los veremos aquí.
El budismo es llamado El Camino de En Medio, porque el Buda se dio cuenta que irse al extremo, ya sea espiritual o de abuso, sólo trae consecuencias inmediatas para uno mismo.
La recomendación es que siempre estemos justo en la mitad, por difícil que parezca.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Jul 8, 2010 | Budismo, Vida

«La lógica claramente dicta que la necesidad de muchos es más grande que la necesidad de algunos o de uno.» Mr. Spock, Starfleet
No voy a repetir lo que se ha estado diciendo estas dos semanas sobre la tragedia en Monterrey. Es suficiente recordar que las lluvias desatadas por el huracán Alex destrozaron la ciudad.
Nuevo León ha probado ser un estado que sabe levantarse magistralmente y con la frente en alto, pero lo que me hace trizas el corazón es que muchas personas aprovechan la catástrofe y la desesperación para enriquecerse.
Sí, estoy hablando de los especuladores de agua. Agua, que es un derecho humano básico y que todo el planeta Tierra debería tener acceso a ella.
A pesar de que me gana el coraje y me molesta mucho, lo único que puedo pensar es en la pérdida de humanidad.
¿Qué clase de persona tienes que ser para no ver el dolor y la desesperación? ¿Qué pasa por tu mente para no ayudar sin importarte el dinero?
La ambición es un sentimiento tan poderoso que borra, de una sola pasada, a todo lo que nos vuelve humanos. Son personas que se aferran tanto al dinero que no pueden ver que hay necesidad, que existe un estado de emergencia en el que sólo tienes que responder para que los demás salgan adelante.
En fin, no voy a hablar mal de estas personas porque, en general, no hablo mal de la gente.
Lo único que digo es que deseo que las cosas les salgan siempre bien para que nunca tengan la necesidad de pedir agua.
Y les doy gracias. Sí, aunque sea paradójico, les agradezco mucho porque me recordaron la enseñanza de Los Tres Venenos que seducen la mente y generan mucha maldad.
Los Tres Venenos
En el budismo existe la convicción de que el sufrimiento viene de tres toxinas mega poderosas que distorsionan la realidad y que generan adicción. Justo por su nivel de toxicidad mental se llaman Los Tres Venenos, que siempre vienen juntos.
¿Recuerdan a Gollum, de El Señor de los Anillos? Él es el perfecto ejemplo.
1. Avaricia. Es un sentimiento de pasión en el que el apego a algo o a alguien se convierte en una carga para la mente. Siempre es acompañado por el deseo y la lujuria. Dejamos de vivir, de entender y de mejorarnos porque lo que nos mueve es una fuerza externa, como el dinero o el poder.
2. Ira. El enojo y la ira llegan cuando no podemos cubrir nuestra avaricia. Este sentimiento siempre saca lo peor de nosotros y hace que reaccionemos de una manera que afecta a todos, siendo uno mismo la principal víctima. La ira siempre dispara el odio y la aversión, que nos hacen rechazar lo que no complace al ego.
3. Ignorancia. Este sentimiento no se refiere al nivel de escolaridad, sino al hecho de ignorar la realidad. Es la base de la pirámide de los tres venenos y es el sentimiento más peligroso porque si lo cultivamos, generaremos avaricia e ira. La ignorancia nos cierra los ojos y pinta una realidad que nos conviene sólo a nosotros, nos hace creer que una necesidad personal está por encima de la necesidad de muchos.
Los Tres Venenos siempre funcionan al mismo tiempo y son tan seductores que llegan a ser adictivos.
Y quizá el tener más dinero por la especulación de agua y comida, llena un gran vacío y carencias, pero al final, el estar abrazados al dinero nos lleva al sufrimiento y al dolor.
Ok, estas personas hicieron dinero extra, pero ¿qué va a pasar cuando se termine la emergencia? Cualquier cantidad de dinero que hayan hecho, no durará para siempre.
Por el contrario, el sentimiento de tristeza, impotencia e injusticia que generaron, durará por muchos años en el corazón de los afectados.
Si me preguntan a mi, yo prefiero dormir tranquilo y pensar en mi próximo artículo, que ganar dinero aprovechando el dolor de los demás.
Pero ese sólo soy yo, un pequeño Choco Buda.