Varias notas…

Estas últimas semanas han sido de arduo trabajo en todos los frentes. No he tenido la oportunidad de escribir al ritmo usual, así que te pondré al tanto con algunas mini notas aleatorias 😀

Mínima

El taller de minimalismo llegó a su fin el viernes pasado y como siempre, la experiencia fue magnífica. Meditamos, aligeramos la carga de cosas en nuestro hogar y aprendimos a ver la vida con otros ojos.  Pero lo más importante es que hay amigos nuevos. Esa es la joya más hermosa. ¡Gracias a todos!

Taller de meditación

Hoy comienza el taller de meditación Iniciando el Camino, a beneficio de las víctimas de los recientes huracanes en México. Más de 40 personas decidieron abrir su corazón para ayudar a alguna causa noble en México o en sus respectivos países. A parte de demostrar que su corazón es enorme y compasivo, aprenderán lo básico para poder hacer de la meditación un hábito para la vida.

No tengo palabras suficientes para agradecer a todos.

Ango

Mi práctica este Ango va intensa, como había yo supuesto. Los objetivos de la lista de actividades se han estado cubriendo. Mis sesiones de zazen han incrementado y el aprendizaje es constante. Es impresionante cómo la mente va comenzando a notar cosas que siempre han estado ahí, pero que ahora se vuelven evidentes.

Blog y otros proyectos

El Chocobuda tuvo que hacer una pausa que rompo el día de hoy. Esta semana regresarán los posts habituales.

De momento otros proyectos literarios están en pausa. Hay que tomar las cosas con tiempo y con lentitud para que salgan bien.

Por otro lado, aquí en la Chocobase estamos por lanzar un nuevo proyecto de blog. Ya avisaré en su oportunidad.

Por último, estoy preparando un nuevo taller que arrancará el primer día de 2014. Podría cambiar la vida como la conoces. ¿Interesante? 😀

Impermanencia

Cuando crees que la vida es estática y estás muy cómodo con ella, llega la Señora Impermanencia y te mueve los cimientos. Así es la vida y así la aceptamos. Nos adaptamos y crecemos 🙂

Y pues aquí seguimos. Aprendiendo, meditando… siendo.

¡Abrazo!

Dos semanas de introspección antes del cambio

Advertencia: Este post es muy personal. 

En dos semanas la vida cambiará para mi. ¿O seguirá igual?

Pronunciaré las palabras que dedicarán el resto de mi vida a respirar y a transmitir el dharma a todos los seres que quieran escuchar.

Viviré por los 16 preceptos del bodhisattva, sin tener ningún objetivo ni pretención en mente.

Vestiré el kimono blanco, el koromo negro y me cubrirá el universo cosido a mano; el campo de arroz que trae la vida; las piezas del rompecabezas que uní con mis torpes dedos simiescos. La kasaya será parte de mi cotidiano y será mi obligación usarla con dignidad y respeto, a pesar de ser sólo un pedazo de tela sin valor para nadie.

Afeitaré mi cabeza, soltando toda la presunción que caracteriza a la cabellera. Sí, ya sé que me veré como el Tío Lucas, pero si eso hace sonreír a la gente, todos ganamos.

Me convertiré en un niño de nuevo. Aprenderé a hablar, a vestir, a comer y a moverme.

Diré adiós a la cultura familiar, a los pocos apegos que me quedan y a todo lo que nuble mi juicio.

Suena tan, pero tan difícil.

Ver la realidad, aunque la realidad no tiene límites; dice una de las cuatro promesas.

Y todo para dedicar mi vida al servicio y beneficio de todos los seres vivos.

El camino delante de mi se ve arduo. Es una cuesta hacia arriba que tomo de forma voluntaria.

La lista de libros por leer es enorme. Practicar zazen será aun más importante de lo que es ahora.

Pero quiero hacerlo. Era el sueño de la infancia y ahora es lo correcto.

Ser monje zen me cambiará.

Pero a la vez, seré el mismo tipo que lee cómics, que disfruta de ver películas y escuchar música de todo el mundo, que devora libros de fantasía épica y ciencia ficción, que diseña para los clientes, que escribe (mal) y que cocina.

La vida cambiará, aunque no cambiará nada en realidad. Es la eterna dualidad que trae el budismo zen.

Estas dos semanas escribiré poco.

Gracias por entender.

Algunos cambios al Chocobuda

Casi nunca comento sobre el estado del blog y mis proyectos personales, pero amigos lectores me han hecho preguntas que necesitan respuesta.

Chocobuda, su blog minimalista y budista zen de confianza, está pasando por algunos cambios que hay que comentar.

En lo personal

Actualmente me encuentro en un periodo de entrenamiento zen que me requiere mucho tiempo.

Estoy estudiando diversos textos del Buda, Dogen y koan; practicando sesiones largas de zazen; pasando más tiempo con mi sangha y en proyectos de caridad; y cosiendo una O’kesa (las ropas del Buda).

En un mes este ritmo se incrementará y me quedará menos tiempo libre.

La razón de todo esto la publicaré pronto.

Es suficiente saber que me queda menos tiempo para publicar con la frecuencia de antes.

Artículos en el blog

Por default estoy escribiendo una vez por semana. Si me es posible, escribiré más.

Estaré publicando un poco más de haiku y cosas más orientadas hacia el zen y budismo en general.

Podcast, talleres y Hangouts

Todas estas actividades están detenidas hasta nuevo aviso.

Próximo libro

Está en preparación. Podría ser publicado este año.

También viene una compilación de cuentos fantásticos y de ciencia ficción. Quizá en este año también.

Por último, mi primer libro Minimalista, lo podrás descargar a manera de trueque humanitario. Es decir, tú haces algo lindo por alguien y podrás obtener el libro. Más noticias pronto.

Espero haber aclarado las preguntas hechas. Si quieres saber algo más relacionado con el blog, ¡pregunta! Para eso están los comentarios.

¡Bienvenidos a 2013!

¡Bienvenidos a 2013!

¡Estamos de regreso! Luego de unos días de descanso, de silencio y de retiro, el equipo editorial de Chocobuda (o sea yo) está listo para la acción.

Y por acción me refiero a seguir observando, aprendiendo y escribiendo para que este pequeño blog siga vivo.

El nuevo año fue recibido con tranquilidad en una cena familiar y con una sesión de zazen (meditación zen) en la primera mañana de 2013.

El arranque de un nuevo ciclo se presenta como un lienzo blanco, listo para recibir las pinceladas que formarán nuestra historia.

Y en nuestras manos está hacer que esa historia sea maravillosa, llevando a la humanidad hacia adelante con pequeños actos personales de bondad.

Chocobuda seguirá aquí para ustedes.

Master Dogen (creador del Zen) dijo alguna vez en un discurso de Año Nuevo:

El antiguo Buda Hongzhi, mientras vivía en Tiantong, dijo a sus estudiantes —En el zazen de la mañana de Año Nuevo, las miles de cosas son naturales. La mente luego de la mente está más allá de dicotomías. El Buda después del Buda se manifiesta en el presente. La nieve en el río es completamente pura y blanca. La mente del hijo de Sha se siente satisfecha mientras él va en su bote de pesca. Estudien esto.

Master Dogen luego dijo:

—Esta mañana yo, Daibutsu, continuo respetuosamente este poema. —Luego de una pausa, dijo— Esta gran y auspiciosa mañana de Año Nuevo, yo disfruto el zazen. Para ir de acuerdo a la ocasión, ofrecer felicitaciones es natural. La mente luego de la mente, la primavera acepta la risa con delicia. El Buda después del Buda jala a los bueyes, presentando un signo auspicioso. Cerca de un pie de nieve cubre la montaña. Pescando una persona, pescando a uno mismo en el bote de pesca.

Feliz 2013. Que sea un año lleno de crecimiento y aprendizaje.