Este año ha sido muy difícil para nuestra insignificante especie. Los problemas socio-políticos se pueden apreciar al mismo tiempo en el planeta entero. Esto hace que el estrés y la desesperanza crezcan, resultando en una pérdida lamentable de humanidad.
Por eso creo que es necesario meter freno de mano, detener la marcha y respirar.
La época navideña es la temporada perfecta para mirar al rededor y ver qué podemos hacer para ayudar a los demás. Muchas personas lo han perdido todo en sentido material y espiritual.
Es hora de actuar. La obra de generosidad más pequeña, significa la vida para alguien más.
Además, la generosidad es la base de nuestra felicidad personal.
Aquí pongo disponible para todos el taller de meditación Iniciando el Camino, listo para descargar y comenzar a entrenar la mente cuanto antes.
Taller de Meditación Iniciando el Camino
Inicia: Hoy, mañana o cuando lo necesites
Fecha límite de inscripción: Disponible hasta el 31 de diciembre de 2014
Duración: 6 semanas
Incluye:
6 podcasts con pláticas técnicas y filosóficas, uno por semana
6 meditaciones guiadas, una por semana
Todo el material está listo en una sola entrega
Requisitos:
Uso de computadora e internet
Disciplina y tiempo para dedicar al menos 30 minutos al día
Costo: Un acto de generosidad de tu parte hacia alguien más. Algunas ideas:
Dona a una organización en la que confíes
Ayuda a algún familiar que lo necesite
Da comida a quien no tenga
Habla con los mayores
Pregunta su nombre a esa persona que has visto por años
Agradece de todo corazón lo que eres y lo que tienes
Regala juguetes a niños con menos oportunidad
Deja de quejarte
Limpia tu vocabulario y construye con el lenguaje
Deja de tratar tu cuerpo como basurero
¡Cualquier acción positiva que mejore a la humanidad es bienvenida!
Inscripciones: Para quedar inscrito necesitas:
Dejar un comentario explicando tu interés y lo que piensas hacer… ¡HAY QUE SER HONESTOS!
Escribir un mail a elchocobuda ARROBA gmail.com y listo. Confiaré en tu generosidad y en tu palabra.
Disponibilidad: ¡Infinita!
Con todo el corazón, gracias por tu generosidad.
Meditar es un hábito maravilloso y vale mucho la pena iniciar. Si tienes oportunidad, apoya también al Chocobuda uniéndote a Shojiki, taller de hábitos. ¡No tienes nada qué perder y podrías cambiar tu vida, te lo aseguro!
ATENCIÓN: No soy médico. No soy psicólogo. No soy nadie, en realidad. Si padeces depresión crónica acude con un profesional para que te ayude. Sé responsable con tu salud.
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La tristeza es parte normal del proceso de sanación.
Dolor y sufrimiento son diferentes. Debemos prestar atención a nuestras emociones. El dolor por la pérdida y por cierres siempre es abrumadora y es normal llorar mucho por ello. Puede tardar semanas o meses. Poco a poco se irá deslavando hasta llegar a la tranquilidad de nuevo.
Sin embargo sufrir es distinto. Sufrir es cuando ponemos el ego por delante y pensamos «¿porqué a mi?», «me duele mucho», «me muero», «me rompieron el corazón»… Es decir, nos enfocamos en el YO y nos convertimos en víctimas.
Sé que es difícil de entender, pero aquí la meditación es nuestra herramienta principal. Con la constancia la mente aprenderá a dejar ir la tristeza y a ver el dolor por fuera, como espectadores. Así nos desasociamos de las emociones y es más fácil manejarlas.
Entiendo que meditar en tiempos de crisis es difícil, pero es cuando más se necesita.
La práctica de la meditación en budismo zen se llama shikantaza: sólo siéntate y medita. Sin cuestionar y sin intelectualizar. Sólo hazlo.
Otro consejo que siempre funciona es que hagas algo por los demás. Salir de casa e involucrarnos con alguna causa noble es de gran ayuda.
La tristeza y el sufrimiento se controlan muy bien cuando nos enfocamos a aplacar el dolor y la necesidad ajenas. Sólo así comprendemos que todos los seres tienen problemas y necesitan ayuda.
Cuando somos generosos y compasivos, la tristeza pasa a segundo grado y una cascada de felicidad nos bañará.
Por supuesto estas acciones no son sustituto de terapia profesional, en caso de ser necesaria.
Continuamos con estos pequeños razonamientos sobre el cultivo de hábitos.
Revisando libros, blogs y otros materiales, me percaté de que casi toda la documentación y motivos existentes en torno a esta materia están enfocados al ego.
Dan por hecho que el motor del cambio está dado por una búsqueda personal de engrandecimiento propio. Algunos llegan tan lejos como firmar un contrato con uno mismo para no fallar.
Bajarás de peso, meditarás diario, harás ejercicio, serás más productivo, no te desvelarás… Tú. Sólo tú. Firma aquí.
Por supuesto la mente traduce esto como: el beneficio de estos esfuerzos es para mi.
Yo me veré mejor.
Yo tendré más concentración.
Yo reduciré mi estrés.
Yo mejoraré mi salud.
Yo generaré más dinero.
Nos cerramos a la realidad de que absolutamente todos en esta vida estamos interconectados. Y estos métodos de hábitos olvidan enseñar que todos nuestros actos tienen consecuencias, buenas o malas.
Cuando nuestra motivación para el cambio es egoísta, las posibilidades de falla se incrementan; al igual que la probabilidad de sufrimiento.
Nos visualizamos teniendo éxito en lo que emprendemos, disfrutando la recompensa del arduo trabajo. Sin embargo, olvidamos que estamos rodeados de un universo al cual pertenecemos. Entonces, cuando el universo no cumple nuestras fantasías, viene la frustración y la culpa. Es decir, sufrimos.
Esta tendencia de fracaso puede continuar ad infinitum. Sólo se romperá hasta que comprendamos que nuestras acciones repercuten en el universo que nos rodea, que nuestras relaciones personales son afectadas y que podemos inspirar a los demás.
Si abrimos la mente, olvidando por un momento el conocimiento convencional, y observamos nuestra propia vida; podremos notar los finos hilos que conectan la realidad.
Cualquier cambio de hábitos es mucho más grande que nuestro ego. Nos afectan a todos.
Ejemplos:
Al trabajar de forma más eficiente mejoras a la empresa en la que trabajas. Esto genera más recursos y dinero para mantenerte a ti y a tus compañeros con empleo.
Al comer alimentos saludables mejorarás tu salud. Esto te dará salud y energía para disfrutar a tu familia y amigos, quienes se benefician de esto para su propia felicidad.
Al meditar diario mejorarás tu mente. Ello te dará calma y paciencia para que los demás se sientan seguros y tranquilos junto a ti; haciendo que trabajen mejor, que tengan mejores días.
Cuando entendemos esto, los hábitos adquieren un nuevo matiz porque comprendemos la responsabilidad que hay de por medio.
Somos los responsables de nuestra propia felicidad, eso es real. Pero también somos responsables de la felicidad de quienes nos quieren, de nuestra familia y amigos, y del universo en general.
Muchos métodos de hábitos se centran en una recompensa final ególatra.
Pero creo que es mucho mejor pensar en nuestra responsabilidad de mejorar a los demás, de empujarlos hacia adelante.
No importa en qué país hayas nacido. No importa tu grupo étnico. No importa tu color de piel. No importa tu educación o posición social.
Hoy todos somos filipinos y necesitamos estirar la mano para ayudar a quienes lo han perdido todo ante la furia de la Madre Tierra.
Como ya sabrás, la orgullosa y pródiga nación asiática ha sido devastada con la mayor catástrofe de su historia. El tifón Haiyan ha dejado más de 10,000 muertos hasta el momento; y hacen constar el tamaño de la emergencia.
Si te sobra un poco de dinero, te pido que ablandes tu corazón y dona a Médicos Sin Fronteras o a Cruz Roja Internacional. Ellos están haciendo esfuerzos por mandar ayuda organizada y oportuna.
Cualquier cantidad, no importa qué tan pequeña, es de mucha ayuda. La suma de todos los esfuerzos es lo que hace la diferencia.
Si estabas buscando hacer algo por mantener al ego bajo control y hacer algo altruista, esta es tu oportunidad.
Empuja a la humanidad hacia adelante. Sé generoso hoy.
En estos momentos (septiembre 2013) México está siendo emparedado por dos huracanes que han dañado a más de 1 millón de personas. LINK
Las pérdidas materiales son incontables y tristes, pero es más apremiante cuidar la salud y bienestar de muchísimas personas que lo han perdido todo.
La Madre Naturaleza nos enseña una vez más que debemos ser humildes y unirnos para salir de la adversidad.
Como sabes, siempre promuevo la generosidad y la humanidad antes que todos los valores. Abrir el corazón y la mente para entender el sufrimiento de todos los seres es imperativo para el crecimiento personal.
Así que hoy pido que tu compasión gire hacia los afectados en México y ayudes con lo que puedas a miles y miles de personas a quienes la vida les cambió para siempre.
A cambio de tu generosidad para los damnificados, te invito al:
Taller de Meditación Iniciando el Camino
Inicia: Lunes 7 de octubre de 2013
Fecha límite de inscripción: Viernes 4 de octubre de 2013
Duración: 6 semanas
Incluye:
6 podcasts con pláticas técnicas y filosóficas, uno por semana
6 meditaciones guiadas, una por semana
Todo el material será proporcionado en una entrega
Requisitos:
Uso de computadora e internet
Disciplina y tiempo para dedicar al menos 30 minutos al día
Costo: Lleva toda la ayuda que te sea posible a algún centro de acopio o dona a Cruz Roja Mexicana. LINK
Para quedar inscrito, sólo escribe un mail a elchocobuda ARROBA gmail.com y listo. Confiaré en tu generosidad y en tu palabra.
Era un día normal para Narayanan Krishnan en Bangalore.
El trabajo en el hotel había sido tan rudo como siempre. Se sentía cansado, pero estaba feliz porque había sido seleccionado como nuevo chef para trabajar en un hotel en Suiza.
La vida era muy buena. Era el rey del mundo.
Esa noche salió de trabajar para ir a casa. Y lo que vio en un callejón cambió su vida para siempre.
—Vi a un hombre muy viejo que literalmente, se estaba comiendo su propio excremento por el hambre, —recuerda Narayanan. —Regresé al hotel y pregunté qué tenían disponible. Tenían idli. Lo compré y se lo di al viejo. Créeme, nunca había visto a una persona comer tan rápido. Mientras comía, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Eran las lágrimas de la felicidad».
Al igual que al Buda, el chef fue marcado de por vida por este hecho.
Luego de pensarlo, renunció a su trabajo y desde 2002 se dedica a alimentar a «los olvidados»: ancianos, pobres, enfermos mentales y hombres santos*.
Pero su labor no sólo abarca la alimentación. También corta el cabello y afeita a casi 400 personas al día. Es un trabajo de tiempo completo.
En palabras de Narayanan:
—Alimentamos a los indigentes, a los viejos y a los enfermos mentales que han sido abandonados por la sociedad. La gente está sufriendo por falta de alimento. Si no los alimentamos, morirán de hambre.
«Les corto el cabello, los afeito y los baño. Para ellos, sentirse de nuevo seres humanos ha tenido un gran impacto psicológico. Les da una mano en la cual apoyarse y esperanza para vivir.
«El alimento es una parte. El amor es la otra. Así que la comida les da nutrición física, pero el amor y afecto que les muestras les da nutrición mental.
«Todos tenemos 5.5 litros de sangre. Yo soy sólo un humano. Para mi todos son iguales.
«Existen miles y miles de personas sufriendo.
«¿Cuál es el propósito máximo de la vida? Es dar.
«Comienza a dar. Experimenta la felicidad de dar.
Esta inspiradora historia hace que nuestra mente vuele y pensamos que Narayanan y todas las personas generosas tienen un halo divino en ellos.
Pero esto está muy lejos de la realidad.
Narayan, tú o yo somos exactamente igual. Todos tenemos al rededor de 5.5 litros de sangre.
La diferencia es que él decidió dejar de lado su ego para mejorar a la humanidad.
Todos tenemos Naturaleza del Buda en nosotros. Es cuestión de quitar la basura que la cubre.
¿Hasta cuándo comenzarás a dar?
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* En India es común ver a los bikkhu en la calle. Son hombres que renunciaron a todo para buscar la iluminación. Viven en las calles en condiciones infrahumanas.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi