Si leer budismo básico ya no es suficiente y necesitas saber más sobre Zen, te invito a tomar la segunda parte del Curso de Introducción al Budismo Zen, de Grupo Zen Ryokan. Continuaremos nuestro camino aprendiendo la historia, tradición y prácticas de esta milenaria forma de vida.
Este curso está pensado para alumnos del Curso 1 y para quienes ya estén familiarizados con su contenido (ver temario aquí).
Sobre el formato (presencial/en línea)
El Buda y los Maestros a través de la historia se han adaptado a la tecnología disponible para transmitir las enseñanzas a la comunidad y mantener el Dharma vigente. Este concepto se conoce como Upaya, o Medios Virtuosos de Enseñanza.
Grupo Zen Ryokan se adapta y usa los medios en vivo y electrónicos para compartir la llama del Budismo Soto Zen en español.
Entendemos la tecnología como herramienta de comunicación y de aprendizaje que une a las personas, trascendiendo fronteras, horarios y culturas.
Cuando estamos juntos practicando el Dharma y en Zazen, saltamos obstáculos regionales, etiquetas y tiempo. Esto nos permite estar siempre unidos, sin prisas.
Es un formato ideal para personas muy ocupadas o con algún impedimento para acudir a un centro Zen local.
Practicamos Zen en el templo más grande: La Vida.
Objetivo
Profundizar en el estudio de la historia, textos y ceremonias esenciales del Budismo Soto Zen; para llevarlo a nuestra experiencia cotidiana y vivir en respeto, armonía, silencio y elegancia.
Practicaremos Shikantaza Zazen (meditación zen) desde el primer día para cultivar el hábito diario de esta práctica suprema.
En una mirada
Curso: Introducción al Budismo Zen 2
Facilitador: Hondou Kyonin
Inicia: Jueves 1 de julio de 2021
Duración: 6 meses
Necesario:
Haber tomado el Curso de Introducción al Budismo Zen 1, o:
Conocer los temas estudiados en el curso anterior. Ver temario aquí.
Tener una práctica diaria y estable de Shikantaza (al menos 20 minutos al día)
Disponibilidad: Limitada. Inscríbete pronto.
Cierre de inscripciones: Miércoles 30 de junio de 2021
Costo: Donativo mensual
Sedes:
En línea. El material y la discusión son en la red. Perfecto para amigos en otros estados y otros países.
En el día 26 del doceavo mes, entré por primera vez a la ciudadela. En un abrir y cerrar de ojos, ya es el día 73 de la primavera. El año pasado y este, las corrientes de los ríos son las mismas. Ayer y hoy han pasado muy rápido. Ayer observé cómo abrían los primeros capullos, hoy veo de nuevo cómo las flores caen. Las primaveras van y vienen, no podemos agarrar ninguna. las personas de este mundo solo ven flores abrir y caer, pero no saben que ellos mismos son como flores. ¿No lo has notado? Por la mañana nos vemos muy bien al espejo. por la tarde flores funerarias adornan el camino a la tumba. Hay que entender que el nacimiento y caída de las flores claramente proclaman el Dharma de la Impermanencia.
—Preceptor de la Nación Wongam, Corea, 1226-1292
—
Estamos a mitad de la primavera. Hay flores. Pronto el paisaje cambiará. Todo será dorado y naranja. Luego blanco otra vez. Esta es la manera en la que opera la vida. No te espera, no te consulta. Solo es.
Aprender a apreciar la elegancia de la Impermanencia de las cosas, es un paso más hacia la liberación.
Para el budismo la soledad no es algo malo. Todo lo contrario. Es parte de nuestro entrenamiento y el corazón avisa cuando es momento de retirarse para vivir en silencio, contemplación y estudio.
Durante un mes estaré en silencio para solo ser con lo que es, estudiar algunos textos para los que no he tenido la oportunidad, practicar yoga y ser Zazen.
Aunque yo no esté, Grupo Zen Ryokan sigue abierto para todos, gracias al cariño y dedicación de la sangha. La práctica diaria de Zazen continúa y habrá mini-zazenkai los domingos por la mañana.
Para participar, crea una cuenta en https://budismosotozen.org/sangha/
En la comunidad se publicarán fechas y enlaces a las reuniones por Zoom.
Nos vemos dentro de un mes.
…Habiendo experimentado el saber de la soledad y de la quietud, libre de angustia y de atadura, se absorbe en el saber del gozo de la Doctrina.
…Aquel que se sienta solo, descansa solo, pasea solo, se autocontrola en soledad, hallará dicha en el bosque.
Aunque soy el primero en animar a todas las personas a meditar, tengo muchos comentarios sobre la meditación como una forma de escape de la realidad. Es común en las escuelas occidentales de mindfulness que promuevan la atención plena como una suerte de vacaciones para la mente o como un paréntesis en la vorágine de la vida.
Suena bien y es atractivo, pero la verdad es que dista mucho de lo que Shakyamuni nos enseñó.
El Buda nos dejó la enseñanza de la práctica de meditación como una forma de contemplar la vida y la propia mente; para así llegar a un estado propicio para ver la vida tal como es. Si usas la práctica de meditación sentada como una puerta de salida, lo único que se logra es utilizar la práctica como si fuera cualquier sustancia psicoactiva más.
Y no, Zazen no es un a droga. Zazen es una expresión más de nuestra naturaleza búdica en la que nos manifestamos como vacuidad, para dejar de lado el ego que busca recompensa y euforias. Zazen es la única forma que tenemos para salir de la Matrix y poder ver las cosas como realmente son, abrazando todas las situaciones, sin comentarlas ni rechazarlas.
La Vida es esta corriente de energía que pulsa y fluye. Cada uno de nosotros es una pequeña ola en la inmensidad y las cosas que nos gustan y las que no, también son manifestaciones de la vida. Si intoxicamos la mente con cualquier droga, mindfulness incluido, lo único que hacemos es aplazar el hecho de que nos tendremos que enfrentar con aquello de lo que huimos. Lo que se hace más difíciles todas las cosas que nos causan dukkha.
Nos sentamos en Zazen sin ninguna especie de búsqueda y sin querer nada a cambio. Nos sentamos porque es lo correcto. Pero Zazen no termina cuando suena la campana. Tu día no empieza cuando termina Zazen.
Tu día comienza cuando te sientas en el zafu, y Zazen se mantiene activo durante todo el día.
El día termina cuando regresas al zafu para Zazen otra vez.
Todo lo que pasa entre zafu y zafu, es Zazen. Ahí entran las lágrimas, los corazones rotos, los problemas políticos, la contaminación, el vómito, las prisas, la muerte, el covid, la desesperación, el trabajo, los besos, la risa, la familia, la paz, el silencio, la comida deliciosa, la alegría, los minutos… absolutamente todo es Zazen porque Zazen es Buda y Buda es la realidad sin cortes y sin ediciones.
Tu día no inicia cuando sale el sol. Tu día inicia cuando pones tu trasero en el zafu, sin cuestionar y sin negociar.
Eres tu verdadero ser, cuando la palabra Shikantaza se manifiesta en ti.
Si tienes un corazón humano que funciona y te mantiene con vida, seguro te has preguntado alguna vez algo como ¿por qué a esa persona le va bien/tiene esto/puede hacer tal, y yo no?
Este sentimiento puede ser celos o envidia. Comienzo hablando de ellos porque todos nos relacionamos muy bien con ellos. En algún momento de la vida hemos sentido esas emociones. Pero mudita es una emoción justo opuesta a celos y envidia.
Las emociones humanas que reconocemos los occidentales son fáciles de entender porque el rango es muy sencillo. Sabemos perfecto cuando hay alegría, ira, tristeza, soledad o tranquilidad. También notamos cuando se van al extremo; la tristeza puede ser depresión, o la alegría puede ser euforia.
Si hacemos en este momento una exploración rápida de emociones, podemos notar el estado de ánimo en general. Virtualmente todas nuestras emociones están centradas en el ego. Yo estoy enojado. Yo estoy contenta. Yo estoy triste.
Sin embargo, desde la perspectiva budista, hay más emociones disponibles, aunque requieren entrenamiento porque son más un hábito para aprender y desarrollar. Una de ellas es mudita o Alegría por la Fortuna Ajena. Esta la podemos sentir cuando una persona que queremos logra algo y está tan radiante, que podemos sentir su felicidad en nuestro corazón.
Mudita es parte de una colección de enseñanzas llamadas Los Cuatro Inconmensurables (Brahmavihara) que el Buda dejó, y que están documentadas en sutras como el del Loto y el del Diamante. Estas son: Amor Incondicional, Alegría por la felicidad ajena, Compasión y Ecuanimidad. Son virtudes y emociones que necesitan ser entrenadas para poder experimentarlas.
Con mucha frecuencia he escrito sobre Metta Bhavana porque creo que es el primer paso a un mundo mejor. Pero mudita es igual de importante porque es un sentimiento que no se basa en el ego, sino en soltar el ego mismo.
Crear mudita no es fácil, pero siempre es importante dar el primer paso. Hay acciones muy concretas y simples como mirar al rededor y ver a los demás. Si tu compañero o vecino tiene algo lindo como un automóvil o un diploma interesante, en tu mente puedes decir:
Querido/querida XX, que este logro sea una cadena incesante de satisfacciones en tu vida. Que tu corazón esté lleno de júbilo y tus logros te lleven a una existencia plena y feliz. Gracias por tu esfuerzo, eres un ejemplo que seguir.
Al igual que las palabras que decimos en la práctica de Metta Bahavana, al principio este verso se siente artificial y forzado. Pero con el paso de las semanas, el júbilo llega a tu corazón y es más fácil ver las cosas buenas que los demás gozan. Esto es liberador porque la invidia se derrumba poco a poco, dejando paso libre a la ecuanimidad.
También es una excelente forma de comenzar a aceptar a los demás como iguales. Así como tú trabajas duro para conseguir lo que tienes, los demás hacemos exactamente lo mismo. Es solo que con la envidia tapando los ojos, es difícil ver el sacrificio detrás de cada logro.
¿No me crees? Compruébalo. Te reto a practicar mudita por al menos 1 semana, con lo explicado en este post. Todas las mañanas antes de iniciar el día, elige a alguien de tu entorno y dedícale esas palabras.
Lo peor que puede pasar es que me escribas diciendo lo mal que estoy 🙂
Al dejar la casa, uno debe estar plenamente atento, a través de muchas etapas y vivencias. Caminando solo más allá de los límites, sobrevolando por encima de lo mundano. Como un jirón de una nube de cuerpo ágil, como la luna que se revela, con la mente en paz. Un tazón para mendigar y una túnica parchada: un ave volando sobre una miríada de montañas. —Maestro Muujia. Corea, 1178–1234.
Pido disculpas por esta entrada demasiado personal. Pero es que este poema de Master Muujia toca fibras internas especiales en mi. Si lees, por favor olvídalo, que no vale la pena.
En el Budismo Zen, la ceremonia de ordenación se llama Shukke Tokudo, que significa dejar la casa. En la antigüedad se dejaba todo para ir al templo a entrenar. La búsqueda de refugio en Buda, Dharma y Sangha era literal, pues era tras las paredes del templo que los jóvenes estaban seguros de los tiempos violentos que se vivían.
Traducido a nuestro tiempo, dejar la casa implica dejar atrás todo lo que eras. Tus gustos, preferencias, opiniones, cultura familiar y hasta tu nombre. Ordenarse es nacer de nuevo como un ente en blanco, listo para comenzar a escribir una historia nueva al servicio del Buddhadharma.
Es un camino solitario y aislado, pero que con el paso del tiempo se vuelve más y más ligero porque lo que te anclaba ya no está más en la espalda. Nos convertimos en un jirón de nube y somos ligeros.
También se deja de lado el apego por lo material, y solo nos queda la túnica de parches, un puñado de palabras y el tazón para mendigar.
En este corazón no hay yo. Solo hay el fuego por servir a que la Luz Dorada de Amida siga existiendo.
Gracias por tu apoyo. Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi