Deseo que 2016 sea un año terrible para ti

Año nuevo es la época de desear que los caprichos se cumplan, de que la salud esté mejor que nunca y que el trabajo/dinero no falte. Es lindo, claro. Lo hacemos todo el tiempo porque es muy agradable saber que al menos en el mundo de la imaginación, tendremos la vida maravillosa que queremos.

¿Te has puesto a pensar que los deseos de año nuevo son como una especie de hechizos? Queremos que las cosas salgan bien sin esfuerzo y sin obstáculos. ¡Qué increíble que todo fuera como imaginamos!

Lamentablemente estás en Chocobuda, un blog de budismo zen. Aquí no te deseo cosas lindas. Que 2016 sea un año terrible, difícil y lleno de obstáculos.

¡En Chocobuda te anti-felicitamos por el nuevo año! Es un experimento que comencé en 2014 en el que ha habido buenos resultados, pues las personas que leen y lo entienden, saben que los objetivos se cumplen:

  • Cuestionando lo que hay, para buscar una mejor forma de hacer las cosas
  • Investigando y creando una base de conocimiento
  • Formulando ideas e hipótesis
  • Experimentando
  • Cometiendo errores una y otra vez, para levantarse y continuar
  • Implementando a la vida cotidiana lo aprendido
  • Compartiendo resultado para el beneficio de los demás
  • Pero sobre todo, entendiendo que el camino lento siempre es el mejor.

 

Así que te deseo de todo corazón, con toda mi alma, que 2016 sea un muy mal año:

Que el caos mental y el ruido externo sean insoportables. Para que así te animes a sentarte a meditar y hagas de la meditación parte de tu día.

Que el dinero falte. Para que entiendas que la vida es mejor cuando se vive con lo menos posible, cubriendo las necesidades elementales.

Que te quedes solo. Para que entiendas el valor de la amistad y la importancia de aprender a vivir con uno mismo.

Que te hagan ver lo tonto que eres. Para que entiendas que no eres mejor que nadie y veas el daño que has causado cuando te burlas de los demás. También te servirá para ver todo el camino que aun falta por recorrer.

Que la salud sufra. Porque así entenderás lo importante que es mantener el cuerpo sano y quizá podrías dejar de tratarlo como bote de la basura.

Que sientas mucho frío y no tengas cómo cubrirte. Porque así sabrás lo que sufren otras personas que no tienen las mismas oportunidades que tú. También valorarás el milagro que significa que tengas acceso a ropa y a tener un techo sobre ese bloque que llamas cabeza.

Que caigas en la desesperación. Porque después del drama tendrás que ser creativo, valiente y sabio para poder convertir la dificultad en oportunidad.

Que estés triste. Así sabrás lo valiosa que es la risa y el asombroso poder curativo que nos da.

Que te digan mentiras y que caigas en ellas. Es la manera en que sabrás el sufrimiento que has causado cuando tu habla no es sincera y hay motivos escondidos en tus acciones.

Que te traicionen. Para que entiendas el valor de la lealtad y no traiciones a las personas que te quieren.

Que te manipulen. Así verás que la manipulación es una de las peores formas de violencia y evitarás manipular a los demás.

Que te falte comida. Porque así sentirás compasión por los que no la tienen y, si eres inteligente, ayudarás. También podrás sentir agradecimiento por todas las personas y seres vivos que dan su vida para que tu alimentación sea posible.

Que alguien te pague con ingratitud. Así conocerás lo que se siente cuando no te dignas a ser agradecido con las personas que te rodean.

Que la desorganización y indisciplina te causen muchos problemas. Es la única forma que tenemos para entender lo vital que son los hábitos para el ser humano. *

Que sufras la muerte de un ser querido. Para que entiendas que todo en el universo es impermanente y des valor a todas las personas que te honran con su presencia.

Que te olviden. Sólo así entenderás lo que la gente siente cuando la ignoras.

Que te discriminen. Así estarás del lado de todas las personas a las que has etiquetado y tratado mal por ser diferentes a ti.

Que 2016 sea un mal año, lleno de retos, montañas que escalar y de obstáculos. Si puedes salir adelante de todo esto, la noche del 31 de diciembre de 2016 serás una persona agradecida, compasiva, generosa y con un corazón más noble.

Esta es mi manera de desearte que este año que comienza sea el mejor año de tu vida. Pero claro, eso está en tus manos.

* Si quieres saber más de hábitos y cómo forjarlos, te invito a Shojiki, taller de hábitos 2016.

¡Regresa Shojiki, taller de hábitos 2016!

¡Regresa Shojiki, taller de hábitos 2016!

 

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Regresa Shojiki, uno de los talleres más buscados en Chocobuda; donde aprendemos a forjar hábitos que mejoren nuestra vida, así como a deshacernos de los que causan daño. Para esta versión incluimos nuevas técnicas y videos didácticos.

Así como 2015 comienza a morir, nuestros planes y energía para iniciar el año que viene, aumentan día con día. En la mente generamos planes y propósitos para 2016 y estamos seguros que este año será el bueno.

Desgraciadamente los planes y las buenas intenciones no son suficientes. Es necesario cambiar nuestra mentalidad y tener un método para lograr lo que queremos.

Aquí es donde Shojiki, el taller de hábitos de Chocobuda, entra al rescate. Éste ha sido nuestro taller más exitoso y muchas personas se han beneficiado de él porque tomamos la meditación como eje principal de la creación de nuevos hábitos.

Una de las acciones más nobles que podemos tomar es la creación de un hábito nuevo. Es la irreverencia máxima,pues querer tomar el control de nuestra vida implica retar el conocimiento convencional y a nuestros propios demonios.

¿Cuántas veces lo has intentado y fallado?

Forjar un nuevo hábito es emocionante pero sin una guía e inspiración, estamos condenados a repetir los errores.

Existen muchos métodos y enseñanzas para alcanzar este fin, pero casi todos se enfocan en el hábito mismo. No exploran la raíz ni lo que produce el impulso del cambio.

Shojiki es un taller 100% online diseñado por Chocobuda para cultivar un hábito que transforme tu vida, contrarrestando la locura y la prisa de la vida cotidiana.

Sí, leíste bien. Un solo hábito.

Shojiki es la palabra japonesa que significa sinceridad, buena fe, honestidad, honradez, confiabilidad. Estos son los valores que promueven el cambio y son explorados mediante ejercicios 100% prácticos que impulsan la disciplina necesaria para el cambio.

Shojiki en una mirada

Evento: Shojiki, taller de hábitos

Facilitador: Kyonin

Inicia: Lunes 18 de enero, 2016

Disponibilidad: Limitada a 10 personas

Cierre de inscripciones: 15 de enero, 2015

Más información: elchocobuda ARROBA gmail.com

Más información

Hábitos y el camino largo

Una de las lecciones más grandes que la vida tiene para nosotros es que la naturaleza no lleva prisa alguna.

Piensa en nuestra Madre Tierra. Ella lleva 4.5 billones de años en cambio constante. Se inventa a sí misma todos los días. Se modifica constantemente y todo el tiempo está en busca de nuevas maneras de hacer las cosas y de responder a los estímulos que le rodean.

No tiene prisa alguna. Hace lo que debe hacer en el tiempo que se requiera.  Los continentes tomaron millones de años en formarse. Los ríos tardan siglos en construir su cauce. Los árboles también se lo llevan muy tranquilos para generar bosques.

Si el orden natural de la vida es lento y lo sabemos, ¿entonces porqué los humanos tenemos tanta prisa?

Todo lo queremos aquí y ahora. Corremos para un lado y para el otro para poder lograr cosas, y así sentirnos importantes. Y si no obtenemos lo que deseamos, entramos en conflicto que nos lleva a la depresión.

Esto lo aplicamos para las relaciones personales, para el trabajo, para los estudios y hasta para la política.

Una y otra vez nos damos contra la pared porque nuestro ego olvidó que el ser humano es parte de la naturaleza, no es dueño de ella. Deseamos imponer nuestra urgencia ante el orden de la existencia, pero al universo le importa un comino.

Hemos construido una cultura que gira en torno a la recompensa inmediata, que es seductora y fácil… si estamos dispuestos a pagar el precio, que por lo regular es más alto de lo que creemos.

Compramos la píldora mágica para bajar de peso, vamos a la universidad que prometa menos años de instrucción, nos involucramos en relaciones que solo apuntalan el deseo y no el amor, y olvidamos la magia que es leer un libro sin monitos (ilustraciones). Tarde o temprano enfrentaremos el resultado de nuestra pereza y deseo por lo fácil.

Y cuando se trata de querer crear un nuevo hábito, esta búsqueda por lo fácil nos hará fallar sin remedio.

Por esa razón es que el mito de los propósitos de año nuevo me parece muy divertido. Los hacemos en la celebración del 1 de enero, para olvidarlos una semana después.

Si hay algo que aprendí en todos mis años de obesidad, es que no hay forma alguna de que un hábito quede instalado si buscamos la píldora mágica.

Los hábitos son como la formación de planetas. Necesitan ser lentos, pasando primero por fuego y caos, para luego enfriarse y comenzar a girar en armonía y sin parar.

Si en lugar de ir en contra de la naturaleza, la observamos y tomamos las lecciones que nos pone en nuestras narices, quizá sería posible lograr nuestros objetivos de año nuevo.

 

La razón por la que fallas en tus relaciones

No estaba en mis planes…
Nunca imaginé que fuera así…
Pensé que sería diferente…
Me rompió el corazón…
No sé qué es lo que hago mal…
¿Por qué me hizo esto?
Buscaba algo más…
Me la paso bien con ella/él, pero…
Siempre me pasa lo mismo…
No he encontrado al hombre/mujer/ser ideal…

¿Te puedes identificar con alguna de estas frases?

Todas ellas las he escuchado y leído en los últimos meses; provenientes diferentes personas en distintos países. Son amigos que me han pedido algún consejo sobre sus relaciones amorosas.

En todos los casos he hecho lo mejor posible por ayudar, pero siempre sentí que había una pieza que me faltaba por comprender.

Durante zazen de hoy por la mañana tuve este momento de ¡Eureka!, en el que entendí que todas esas frases e historias tienen algo en común.

Es una caraterística muy importante de todos nosotros, miembros de esta cultura hiper materialista:

Vemos el amor de pareja como un negocio personal del que debemos obtener cosas para hacernos sentir bien.

Por favor lee de nuevo las frases de arriba. ¿Notas un patrón? Cada una de ellas tiene la palabra YO incluida en alguna forma.

En todos los casos, nadie de las personas con las que he hablado me dio siquiera una pista de que estaban interesados en la felicidad de la pareja.

Todos esperamos ser felices recibiendo detalles y demostraciones de cariño. Todos queremos que la pareja sepa de memoria el guión imaginario que hemos escrito, y que se apegue a él. Exigimos que el otro se acople a las fantasías del futuro que generamos en la maceta. Incluso queremos que alguien cumpla las expectativas que creamos en el pasado.

Pero a la hora de la verdad, cuando enfrentamos la realidad de por qué no funcionan las cosas, sentimos que el universo nos ha fallado.

Cuando llega la ruptura nos sentimos ofendidos en el orgullo y la autoestima se va al traste. Queremos venganza, echamos culpas, pedimos razón y sentido al sufrimiento.

Jamás nos detenemos a pensar que la falla radica en el egoísmo desorbitado que practicamos diario.

El amor no funciona así. Nunca ha sido una inversión personal en la que se reciban frutos de cariño.

El amor es mucho más simple y se aleja de esquemas personales.

Para Shakyamuni Buda, el amor era el camino a la liberación. Incluye ver siempre por el bien y felicidad de todos los seres que nos rodean, practicar compasión y generosidad absolutas y sin cuestionamiento.

Para poder amar es necesario aceptar a la persona como es; sin agregarle nuestra basura mental que viene en forma de expectativa, planes y fantasías.

De igual forma, él nos decía que las relaciones basadas en el deseo, apego, confusión y manipulación; jamás conocerán la libertad que trae el amor.

Hasta que no practiquemos compasión y generosidad para ver por la felicidad de la pareja, estaremos condenados a tropezar sin cesar con el rabo de nuestro ego.

¿No has visto el tesoro que tienes en casa?

El Maestro Zen Daju Huihai (pron. Dashu Hueiha) vivió en el sureste de China entre los siglos VIII y IX. Cuenta la leyenda que su frente era grande y redonda, por ello su nombre dharma significa «Gran Perla, Mar de Sabiduría».

En su biografía, Gran Perla relata esta conversación con su maestro Mazu Daoyi (pron. Matzu Daoyii).

Mazu: ¿De dónde vienes?

Gran Perla: De la provincia Yue.

M: ¿Porqué planeaste venir aquí?

GP: He venido en busca del Buddhadharma.

M: No tengo nada para ti aquí. ¿Qué Buddhadharma crees que vas a encontrar aquí? No has visto el tesoro que está en tu propia casa. ¿Para qué ir a cualquier otro lado?

GP: ¿Cuál es el tesoro de la sabiduría del mar?

M: Es justo quien está preguntándome esa pregunta. Ese es tu tesoro. Es abundante, no le falta ni lo más mínimo. Si entiendes lo que significa, ¿entonces para qué buscarlo en otro lugar?

Al escuchar estas palabras, Daju percibió que su mente se liberaba de pensamientos estorbosos. Agradeció y honró a Mazu por la enseñanza.

Este pequeño relato me gusta mucho porque nos recuerda lo mucho que valemos, lo mucho que tenemos… y lo tontos que somos al querer buscar por fuera lo que hemos llevado dentro desde que nacimos.

Con un poco de silencio y de gratitud podremos entender que la búsqueda es inútil. Estamos donde necesitamos estar y eso es suficiente para ser felices. Pero al mismo tiempo, esta realización no significa que dejemos de caminar hacia adelante. Se camina un día a la vez, aceptándonos y aceptando Todo Lo Que Es.

El tesoro ya lo tienes en casa. Ya está en ti.

Video de la charla de Autoestima y otros demonios. Notas y ligas.

Como habrán leído en el post anterior, ayer tuvimos una tarde de charla en Periscope. Hablamos sobre autoestima y la contrastamos con auto compasión y hablamos de acciones que reparan nuestra relación con nosotros mismos.

Hubieron preguntas muy interesantes y comentarios muy agradables.

Durante la llamada prometí algunas ligas sobre lo hablado. Aquí están:

Reto de 30 días de gratitud.

Post sobre compasión.

Post sobre generosidad.

Mini guía para aprender a meditar.

Todo lo visto en este Periscope será expandido y estudiado en Hikari, el taller de autoestima y meditación. ¡Es buen momento para inscribirte!

La charla la puedes ver en Katch, donde también los comentarios y preguntas aparecerán en tu pantalla.

El video sin comentarios también está disponible en YouTube (avanzar a 10:34 para el inicio de la charla):

¡Gracias a todos por participar!