por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 20, 2015 | Activismo, Vida
Mi gran amigo Roberto Sobarzo, desde Chile, pide apoyo para una causa noble que necesita del poder de todos. Nos invita:
Santiago de Chile. El día martes 10 de noviembre (2015), desde las 09:00hrs y hasta las 14:00hrs, se llevará a cabo la Colecta Anual en la Región Metropolitana, de la Fundación Regazo.
Se necesitan voluntarios para ese día, para que salgamos a las calles a pedir cooperación. Se dará colación. Y si no puede durante toda la jornada, no importa, igual pueden escribir a la Fundación y ponerse de acuerdos en sus horarios disponibles. Lo importante es que se sigan sumando amigos y amigas, porque aún no llegamos ni al 10% de l@s voluntari@s que se necesitan para esta colecta.
A quien estuviera interesado, puede visitar la página de la fundación o ver su fan page, para obtener más información.
https://www.facebook.com/fundacionregazo
http://www.regazo.cl/
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 16, 2015 | Budismo, Inspiración, Talleres, Vida

Muchos llevamos la imagen propia como si fuera una carga para nosotros y para el mundo. Pensamos que no valemos, que no aportamos nada y odiamos nuestro cuerpo. Nos castigamos estando aislados en un estado de crítica personal destructiva de tiempo completo.
Así el resentimiento contra las personas felices crece. Nos comparamos con otros y juzgamos de forma negativa todo lo que somos y hacemos. ¡Nos convertimos en nuestros verdugos!
Entonces las relaciones personales sufren, así como nuestro trabajo y vida intelectual. Desarrollamos enfermedades físicas y depresión, lo cual hace que los demás huyan de nuestro lado. Sentimos que vamos a la deriva, sin rumbo y cada vez más hundidos.
La mala autoestima es como un tumor que si no atendemos, evitará nuestro crecimiento y será la fuente de toda nuestra infelicidad.
Cuando más oscuro parece el camino, un destello interno nos dice que debe haber una salida a todos los sentimientos destructivos creados por la mala imagen que tenemos de nosotros mismos. Algo que nos haga sentir mejor. ¡Y la hay!
Mejorar la autoestima es un trabajo cotidiano que comienza con dejar ir los pensamientos negativos para calmar la mente y poder vivir con compasión. Así dejaremos de culpar a factores externos y comenzaremos a tomar el control de nuestra percepción.
La meditación es una práctica fundamental que no tiene edad, religión ni clase social. Es una actividad natural al ser humano con la que podemos observar nuestro lenguaje interno, para poder convertirlo en acciones que afirmen nuestra vida.
Por eso creamos Hikari, el taller de autoestima y meditación.
Apoyados en psicología budista y meditación desarrollamos un sistema con el que soltaremos lo que te ha llevado hasta este punto; para entonces reconstruir tu relación contigo mismo.
¡Ah! En Hikari respetamos tu inteligencia de manera absoluta. No usaremos mensajes positivos vacíos, artilugios de felicidad artificial, lugares comunes o fotos de gatos.
Bueno, quizá alguna que otra imagen de gatos. ¡Son lindos! Prometemos no abusar 🙂
MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 7, 2015 | Budismo, Vida, Zen
Ayer tuve un largo viaje en autobús que duró 6 horas con rumbo a la Ciudad de México. Para muchos son horas desperdiciadas y aburridas, pero para mi son un deleite porque como no hay nada más que hacer, me dedico a relajarme y descansar.
Cuando viajo veo pasar el mundo y la vida. No se detienen, no preguntan. Avanzan un momento a la vez en una perfecta danza que abarca todo lo que hay, lo que existe. No me juzgan, me aceptan como soy mientras no oponga resistencia a su marcha.
Los árboles pasan, los montes me miran, las casas se pierden en la distancia y el ruido del motor del autobús me arrulla.
Por unos instantes soy carretera, soy campiña, soy vacas, plantíos y estanques.
Por tan sólo unos minutos dejo de existir como persona y me fundo con lo que es.
Y es perfecto. Es un milagro tan pequeño y tan sutil que si no presto atención, escapa por completo.
Entonces pienso en todos los pequeños milagros que nos estamos perdiendo por estar pensando en la palabra YO.
Yo hago, yo voy, yo necesito, yo quiero, yo deseo, yo evito.
Yo me pierdo en un espiral de YO.
A mi mente vienen las palabras atribuidas al Buda, que cortan como rayo láser:
Si pudiéramos ver con claridad el milagro que hay en una flor, la vida te cambiaría.
No necesitamos cosas. No necesitamos cumplir metas ni objetivos.
Solo hay que abrir los ojos y el corazón para apreciar los pequeños milagros que nos rodean.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 17, 2015 | Budismo, Meditación, Talleres, Vida

La cultura occidental nos ha enseñado a buscar la felicidad afuera de nosotros. Queremos tener más y vivir más experiencias para encontrarnos a nosotros mismos.
Pero esta búsqueda necesita comenzar desde adentro, poniendo atención a nuestro cuerpomente, sintiendo las vibraciones de nuestra propia voz y expresando lo sagrado con movimientos suaves de las manos.
Te invito a pasar una mañana de paz entre amigos, con meditación, mudras y mantras.
Fecha: Viernes 9 de octubre, 9:00 AM
Sede: Librería Intilari. Avenida La Morena, #1305, col. narvarte, México DF. Tel: 01 55 5535 1710. Facebook.
Sólo 7 lugares disponibles. Reserva en elchocobuda ARROBA gmail.com
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 14, 2015 | Budismo, Vida
Cuando tenía unos 25 años, una de las mejores experiencias en mi vida fue un retiro de aikido en el que permanecí en silencio por varios días. Todos los asistentes sabíamos de ante mano nuestras obligaciones y tareas, pues las habíamos estudiado por un par de semanas antes.
Durante 4 días nadie dijo una sola palabra. Nos comunicábamos con acciones y con las técnicas en el dojo. Al principio fue muy difícil por que durante toda mi vida el lenguaje siempre había sido una herramienta nata, a la cual siempre se recurre sin pensar.
Al segundo día de silencio, entrenamiento y meditación, experimenté cosas que nunca imaginé posibles. Para empezar comencé a tener una claridad mental que no conocía. La comida, a pesar de ser sólo arroz y vegetales, tenía un sabor intenso y fuerte. Los colores del dojo, los sonidos y lo que mi cuerpo sentía; todo era mucho más real y profundo. El resto del tiempo lo pasé entrenando con una dedicación y disciplina maravillosos.
De regreso en la ciudad, mi maestra y compañeros comentamos lo vivido. Ella nos dijo que el Silencio (sí, con S mayúscula), era la herramienta más grande para el artista marcial. Es en el Silencio donde vive la concentración y de donde el bushido saca la fueza necesaria para la vida. En el Silencio radica el Ki o Qi, la energía intrínseca del universo.
Para las filosofías antiguas el Silencio era el cimiento de la espiritualidad. El mismo Buda, siendo la personificación del Silencio, se mantuvo callado por 6 días luego de haber llegado a la iluminación.
No importa la cultura que estudiemos, si miramos su espiritualidad, nos encontraremos con que el Silencio siempre está presente y es practicado de forma rigurosa, aun cuando estar en silencio implique canto y danza.
¡Estás loco, Chocobuda! ¿Cómo es posible estar en silencio mientras se canta y se baila?
Cuando bailamos y cantamos en un concierto o en una fiesta, la mente discursiva se calla. Los pensamientos que nos atormentan se van por un momento y llegamos a experimentar el Silencio absoluto gracias a que entramos en meditación profunda. Ésta es la razón por la que en culturas ancestrales los mantras y la danza son practicados para entrar en contacto con la divinidad.
Al callar la voz y los pensamientos, tan sólo por un minuto, la mente mira hacia adentro y encuentra la fuerza y la inspiración para seguir adelante. Es en el Silencio donde nos ponemos en contacto con la vida, lo que nos da una comprensión muy íntima con la Gratitud y la Compasión.
El Silencio es imprescindible para el crecimiento personal.
Esto lo sabemos todos, pero nuestra cultura contemporánea está centrada en la producción de ruido tanto externo como mental. El resultado lo conocemos todos: estamos más solos, estresados y enojados que nunca. No podemos concentrarnos en nada y tenemos un miedo sobrenatural a estar solos.
Buscamos más distracciones, más tecnología y música más estridente para intentar cubrir nuestra soledad. La sociedad nos impulsa a mantenernos ocupados de tiempo completo.
Y es triste, por decir lo menos.
Cuando guardamos silencio aprendemos a observar la vida que nos rodea. Es irónico, pero cuando no hablamos es cuando nos conectamos de forma espiritual e íntima con las personas que nos rodean; y ni siquiera es necesario mirar directamente. Basta con callarnos y escuchar la respiración o el movimiento que los demás producen.
Para practicar el Silencio no se tiene que ser un ser iluminado o un meditador experto. Se necesita simplemente querer hacerlo y convertirlo en un hábito.
Es tan sencillo como dedicar 5 minutos al día para beber una taza de café o té y dejar de hablar, poniendo toda la atención al sonido que nos rodea.
Entre amigos y parejas, guardar silencio y sentirse uno junto al otro por unos minutos sin hablar, es mágico.
El Silencio calma la mente y es el primer paso a una buena salud mental, pues ejercitamos la disciplina de dejar ir palabras inútiles y ponemos atención a los demás.
Con todo esto dicho, guardaré silencio y esperaré aquí a que tú también lo practiques 🙂
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 9, 2015 | Budismo, Vida, Zen

La tecnología en comunicaciones nos permite trascender fronteras y barreras físicas para estar juntos. Gracias a ella es que existe un blog como el Chocobuda.
Kid Buda y yo nos dimos cuenta que muchos amigos fuera de la Ciudad de México quieren participar del Retiro de Otoño; por lo que decidimos abrir la posibilidad de tomarlo en línea.
Por primera vez en la historia de Dharma para la Ciudad el retiro se transmitirá en vivo, vía Google Hangouts para 9 personas que se inscriban.
Aun hay tiempo y lugares disponibles.
Únete a nuestro ya tradicional retiro, comparte con nuevos amigos y mantén al estrés alejado por dos días. ¡Son vacaciones para la mente!
Toda la información AQUÍ.