por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 10, 2016 | Budismo, Zazen, Zen

Un día Yaoshan estaba sentado [haciendo zazen] sobre una pierda.
Shitou le preguntó qué hacía.
Yahoshan dijo que no estaba haciendo nada.
Shitou preguntó: «¿Sólo estás sentado ahí?»
Yaoshan respondió: «Estar sentado aquí haciendo nada es hacer algo».
Shitou preguntó: «¿A qué te refieres exactamente al decir haciendo nada?»
Yaoshan dijo: «Si preguntas a todos los sabios, no te podrían decir».
Entonces Shitou escribió un poema:
Una persona no sabe cómo funcionan las cosas,
solo se mueve en sincronía y con naturalidad.
Ni todos los sabios de la historia lo pueden explicar,
tampoco la gente común lo entiende.
—De los Registros de Yaoshan Weiyan. Traducido por Kyonin.
Yaoshan Weiyan (745-827 DC) fue un maestro Chan que vivió durante la dinastía Tang, China. Fue alumno de Shitou Xiqian y de Mazu Daoyi, ambos pilares del budismo Chan y Zen.
Esta pequeña historia se refiere a una de las enseñanzas más puras del Zen: el pensar-no-pensando. La mente humana produce pensamientos todo el tiempo; es su función. Pero somos nosotros los que nos aferramos a los pensamientos.
Pensar en no pensar es estar pensando… pero al mismo tiempo es la voluntad del practicante para entender que está pensando SIN aferrarse a las imágenes, al pasado o al futuro.
La práctica de zazen nos lleva irremediablemente a esto, a apreciar la vida. A pensar-no-pensando-pensando. Y contemplamos en silencio la mente, como si viéramos pasar de lejos al huracán.
Lo que queda es el ser puro, sentado sobre una piedra y contento con lo que hay.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 5, 2016 | Budismo, Editorial, Eventos, Zen

Queridos amigos,
Con el corazón lleno de gratitud aviso que las inscripciones al curso formal de estudio de Introducción al Budismo Zen, están cerradas.
Comenzaremos actividades el 18 de octubre de 2016 con un círculo de amigos que han llegado de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Escocia, España, México y Venezuela. Todos en búsqueda de aprender y aplicar el dharma a la vida cotidiana.
Eso no significa que el Grupo Zen Ryokan esté cerrado. Al contrario, ¡sólo estamos iniciando! Esta comunidad abrazará festividades budistas zen, ofrecerá zazen gratuito (como siempre) y llevará el Zen en español a personas que no pueden desplazarse a un centro budista.
Trascendemos fronteras, tiempo y todo tipo de barreras. Aprendemos y crecemos, unidos como un solo ser perfecto e indivisible.
Somos compañeros de sangha en un templo llamado Madre Tierra.
Gracias a todos. Es hora de trabajar.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 3, 2016 | Budismo, Vida, Zen

Un querido amigo me ha preguntado:
Tengo una pequeña inquietud a propósito de la validez del buddhismo en la actualidad —algo que, personalmente no pongo en duda—, y es ¿cómo conjugarlo, introducirlo en mi activismo político? ¿Hay publicaciones, análisis, que se hayan hecho al respecto? Porque para mí, la expresión «anarcobuddhismo» tiene todo el sentido del mundo, pero me gustaría saber qué se cuece por ahí y tener más elementos de discusión
Como la respuesta es compleja decidí escribir esta entrada. Hay mucho qué decir y se han escrito cientos de artículos y libros al respecto, pero daré mi opinión personal con base en lo poco que sé.
A lo largo de la historia el budismo se ha tratado de mantener alejado de todo tipo de política o movimiento social. O al menos en teoría. El problema de los grupos budistas es que está lleno de humanos con ego (y ganas de conservar el pellejo), que siempre estarán dispuestos a pelear por que su opinión sea la ganadora. Las cosas han escalado al punto de que la violencia física entre escuelas budistas ha sido tema común, en especial en la trayectoria del budismo en China, durante la dinastía Song (960–1279 Era Común).
Es justo el caso de Hotei, el buda gordo de los chinos. Originalmente Hotei era un dios de la abundancia y la felicidad. Cuando el budismo llegó a China (50-70 EC) fue atacado por las prestigiadas escuelas taoistas y confucionistas, que dominaban el panorama y recibían el favor de los poderosos. Para conservar la vida, los monjes budistas tuvieron que admitir que Hotei era el Buda y aceptar las filosofías locales. Con el tiempo nació la leyenda de que Hotei había sido un monje Chan dedicado a ayudar a los demás.

En Japón medieval los monjes Rinzai y Zen se alineaban con diferentes regidores para conservar la vida, también.
En la actualidad hay naciones como Myanmar en las que el budismo se ha mezclado con política y los resultados son cientos de muertos. Es lamentable.
Por otro lado también hay que mencionar que han habido maestros budistas que caen en las trampas de la política y viven por ella. Pero eso solo implica que son políticos que usan la bandera del budismo como instrumento de propaganda.
Y es que budismo y política son mutuamente excluyentes. Son las personas en el poder las que no recibían bien las ideas de paz y compasión del budismo. Entonces los monjes necesitan crear alianzas y acuerdos para que las escuelas continúen con recursos… y con vida.
La política es avaricia, conflicto, el descontrol que trae la pasión y hambre por el poder. El budismo es paz, protección de la vida, calma y renuncia.
De hecho, las escuelas modernas de Zen consideran a los políticos como personas enfermas.
Han habido gobernantes que intentan practicar algún tipo de budismo, pero tan pronto el poder y la opulencia tocan el corazón, se alejan para siempre del dharma.
Entonces, ¿cómo incluir el budismo en el activismo político? Hay que abandonar el activismo porque es un concepto excluyente y que evoca combate. Si lo que queremos es ayudar a los demás, crear sociedades justas y que afirmen la vida, hay que trabajar por el bien de los demás seres vivos, en equipo y bajo los preceptos de Gratitud, Compasión y Generosidad.
No hay banderas, partidos políticos, no hay ningún tipo de alineamiento. Solo avanzar un paso a la vez, un día a la vez, un ser vivo a la vez.
Finalmente «anarquía» tampoco comulga con el budismo. De ninguna manera. Anarquía es un estado social de desorden que rechaza todo tipo de control o autoridad.
El budismo es disciplina, autocontrol, renuncia. Es respeto y reverencia por los maestros que nos han dejado su conocimiento, dedicación y vida. Vivimos por reglas claras que son los Preceptos, las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Camino Óctuple; y juntos son la Vía que nos lleva a terminar el sufrimiento. De igual forma nos alineamos a la constitución de nuestros países, a las reglas de la sociedad… a menos, claro, que vayan en contra de la vida misma.
Algunas publicaciones y papers que he leído al respecto:
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 20, 2016 | Budismo, Talleres, Zen

Con más de 2,500 años de tradición y millones de seguidores en todo el planeta, el budismo se ha mantenido vigente porque es el manual de usuario para la humanidad.
El Budismo Zen es particularmente útil para la vida contemporánea. Nos enseña lo esencial para no sumirnos en el estrés, dejar las conductas compulsivas, soltar las cosas que nos lastiman y las obsesiones. Aceptamos el estado de las cosas, como son y sin complicaciones.
El estudio del Zen, su historia, arte y filosofía, abre la puerta a una vida espiritual profunda basada en la práctica del Buda-dharma, el Silencio, la Gratitud, la Compasión y la Generosidad.
Grupo Zen Ryokan abre el curso formal de estudio Introducción al Budismo Zen. Es un programa para practicar budismo en una Sangha y comenzar a vivir por el Dharma.
¿Por qué es formal? Porque requiere compromiso, dedicación y constancia.
Este primer módulo sentará las bases para incorporar las enseñanzas del Buda a la vida cotidiana y nos dará los elementos para introducirnos a la filosofía Zen.
Saber más
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 7, 2016 | Budismo, Zen

Para muchas comunidades budistas hay 3 meses del año que son especiales, pues se celebra el Ango. Es un período extendido de práctica, estudio y espiritualidad.
El Buda lo estableció para proteger del monzón a sus monjes. Al no poder salir por las lluvias intensas, se quedaban en uno de los templos a practicar juntos. Esto resultó de utilidad suprema, ya que toda la comunidad podía estudiar y convivir en un solo espacio.
Para el budismo Soto Zen, el Ango se sigue celebrando durante los últimos tres meses del año. Culminará con un retiro de dos días llamado Rohatsu, en la primera semana de diciembre.
El Ango es la temporada donde dejamos atrás el ego, empujamos nuestros límites un poco más y nos alejamos de todo tipo de lujos. Vivimos con solo con lo esencial. Llevamos nuestra práctica a niveles más formales y hacemos zazen por más tiempo de lo habitual.
Entendemos que el crecimiento personal siempre sucede fuera de nuestra comodidad. Es con determinación y disciplina cuando llegan los cambios a nuestra vida.
El participante de Ango debe hacer una serie de compromisos personales en los que el primer beneficiado será él mismo. Por ejemplo, dejar 3 cosas por las que se sienta apego; como comer chocolates o postres, fumar o pasar tiempo en redes sociales.
No hay trampas ni trucos. Si uno se auto-engaña, uno mismo resulta ser la primera víctima. Así que no hay más que avanzar un paso a la vez.
Mi práctica de Ango consistirá en lo siguiente.
- Aumentaré mi tiempo de zazen de 40 a 50 minutos por la mañana. 20 minutos por la tarde. En domingo por la mañana (que es cuando tengo tiempo) será de entre 1:30 y 2:00 horas.
- Practicaré yoga diario, en lugar de 3 veces por semana.
- Leeré más libros de dharma, en especial uno que siempre me ha costado trabajo.
- Haré más días de ayuno y terminaré mi cambio de Paleo a Banting.
- Coseré un nuevo rakusu.
- Comenzaré el grupo de estudio formal, que será el principio de la Choco-Sangha: Grupo Zen Ryokan 🙂
- Donaré un poco más de lo usual a organismos de ayuda humanitaria.
- La compasión y la gratitud seguirán siendo el centro absoluto de mi práctica.
- Dedicaré aun más tiempo al estudio de formas, movimientos y ceremonias.
- No mazapán. ¡No mazapán!
Ahora, todos estos objetivos podrían no cumplirse. Uno nunca sabe cómo atacará la Señora Impermanencia. Pero la idea es hacer lo posible para llevarlos a cabo.
Sí, se ve difícil. Pero ese es el punto: que cueste trabajo.
No necesitas ser budista para practicar el Ango. Se trata de entender que el agua pacífica y tranquila se estanca. De vez en cuando es necesario convertirnos en ríos caudalosos y llenos de caídas.
Piensa algo que quieras lograr pero que no has llevado a cabo. ¿Leer más libros? ¿Correr una carrera de 5K? ¿Limpiar tu vocabulario? ¿Levantarte más temprano? ¿Dejar de mentir?
Si tienes un objetivo que cumplir, te invito a que unas al Ango 2016. Te conviene.
La primera persona beneficiada serás tú. Y luego el mundo que te rodea.
¿Cómo participar?
Puedes hacer el compromiso personal y en silencio. La única persona a la que tienes que demostrar algo, es a ti.
Si lo prefieres, puedes participar en los comentarios de esta entrada. Podríamos formar un grupo de apoyo aquí mismo, sin necesidad de usar otro tipo de sistema.
Y si te interesa una práctica más formal en budismo zen, podrías unirte al Grupo Zen Ryokan (Presencial en Guadalajara y en línea). En unos días presentaré más información y cómo participar.
La temporada de Ango comienza el 10 de septiembre 🙂
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 6, 2016 | Budismo, Zen

Un día llegó a los oídos de Tokuzan, el estudioso, que un maestro budista iluminado en el sur de China había penetrado por completo la verdad contenida en el Sutra del Diamante.
Siendo el erudito que era, Tokuzan empacó todos sus libros y comentarios sobre el Sutra del Diamante. ¡Los documentos pesaban casi 150 kilos! A toda prisa salió para ir a escuchar a este nuevo maestro.
En el camino se detuvo a descansar y se topó con una anciana vendedora ambulante.
—¿Qué vendes?— preguntó Tokuzan.
—Tortas de arroz— respondió la abuela.
—¿Me venderías una?— quiso saber el estudioso.
—¿Para qué querrías una torta de arroz?
—Para refrescar mi mente.
La mujer miró los 150 kilos de libros de Tokuzan.
—¿Qué es todo eso que cargas?— preguntó ella.
—¿No has escuchado? Soy el experto más grande del Sutra del Diamante. No hay parte de él que no comprenda. Todos estos documentos son comentarios y notas sobre el Sutra del Diamante—, respondió el orgulloso académico.
—¿Puedo hacer una pregunta?
—Claro que sí.
—He escuchado que el Sutra del Diamante dice que la mente del pasado no puede ser tomada, que la mente presente no puede ser tomada y que la mente futura no puede ser tomada. ¿Qué mente quieres refrescar con mis tortas de arroz? Si me dices, te venderé una. Si no respondes, no te venderé ninguna torta de arroz.
Tokuzan se quedó perplejo y no pudo encontrar respuesta.
Esta historia es parte del Shobogenzo, el libro máximo del budismo zen (Japón entre 1231 y 1253). Master Dogen, el autor, la usa para explicar la diferencia de pensamiento entre teólogos y teóricos.
Sin entrar en muchos detalles diré que siempre me ha gustado mucho porque también nos explica que el intelecto nos sirve para entender el mundo que nos rodea… pero las cosas quedan realmente claras cuando las preguntas se dejan ir al viento y nos dedicamos mejor a observarlo todo sin juicios.