¿Cuándo cambiarán las cosas? [El Poder de Nosotros]

¿Cuándo cambiarán las cosas? [El Poder de Nosotros]

Los últimos 10 años han sido difíciles para la humanidad.

Sin importar el país, hemos pasado por muchas crisis. El dinero ya no rinde como antes y la economía ha tomado giros inesperados. Tenemos nueva conciencia de que la seguridad y las defensas más grandes son sólo una ilusión y que, no importa cuánto declaremos haber crecido como especie, seguimos siendo el mismo mono egoísta capaz de las peores atrocidades contra nosotros mismos.

La apertura de información y las conexiones ubicuas nos permiten estar en contacto todo el tiempo, pero a la vez, nunca antes la soledad había tomado un papel tan importante en nuestra cultura.

Ahora sabemos que en Argentina, España, Grecia, China, Estados Unidos o México,  la corrupción, el fraude y los malos políticos pueden llevar a la ruina a naciones enteras. Y claro, lo vemos todo en tiempo real en pantallas de 3 o 4 pulgadas.

Y quizá la pregunta clásica que todos nos hacemos es: ¿Cuándo cambiarán las cosas?

Hasta que dejes de preocuparte por qué película/ropa/auto/artículo lujoso comprar, en lugar de pensar en ayudar a la gente que no tiene hogar y alimento.

Cuando te despiertes pensando en hacer felices a los demás, en lugar de ver para ti mismo.

Hasta que los políticos erradiquen el hambre de poder y dinero.

Hasta que los criminales comprendan que su avidez está cimentada en nubes y fantasías y que nos dañan a toda la humanidad.

En el momento en el que destruyas la barrera que separa el Yo del No-Yo y comprendas que la generosidad, la compasión y el amor universal son la medicina a toda esta locura.

Las cosas cambiarán cuando comprendamos que la palabra Yo no sirve de nada y nos demos cuenta que como individuos no llegamos a ningún lado.

Cuando comprendamos el Poder de Nosotros y que juntos jalamos la carreta llamada vida, más rápido y más lejos.

El Yo está confinado a un sólo lugar en el espacio y camina por senderos oscuros que a nadie le interesan. No logra nada más que hacer más grande el egoísmo y la soberbia.

En cambio, Nosotros es una palabra que trasciende el tiempo y el lugar físico y que queda plasmada en la historia.

Nosotros somos los que podemos cambiar el mundo, hacer que la humanidad avance y rompa las cadenas que nos atan a las cosas que más nos lastiman como especie.

Nosotros avanzamos, reímos, soñamos y creamos.

Nosotros es plural, incluyente, pragmática y que toma la democracia como un hecho consumado.

Nosotros es un verbo que significa acción.

Las cosas cambiarán cuando dejemos atrás el Yo para realmente entender el único motor del progreso humano: El Poder de Nosotros.

#powerofwe #blogactionday

A cinco años sin auto, la vida es maravillosa [Minimalismo extremo]

A cinco años sin auto, la vida es maravillosa [Minimalismo extremo]

Septiembre tiene varias fechas especiales para mi y estoy feliz de agregar una más como recurrente: es el mes que celebro una vida libre de auto.

Desde el año anterior quería agregar este hecho a mi calendario, pero me resistí pensando en que quizá debía pasar un poco más de tiempo. Cuando un suceso pasa dos veces, es coincidencia. Pero cuando es tres o más, es una tendencia.

Y mi tendencia personal es que soy muy feliz de haber vendido mi último auto. No estaba cómodo con él, a pesar de que como pieza de ingeniería era maravilloso.

¿Lo extraño? No. Por más que me esfuerzo en tratar de encontrar una razón para ello, no puedo encontrarla.

No lo echo de menos porque ya no gasto en combustible, estacionamiento, carreteras, impuestos, revisiones, reparaciones, partes.

Pero lo más hermoso es que no comparto el estrés clásico del dueño de autos. No estoy preocupado por la seguridad, por cuidar una pertenencia más, por evitar accidentes y furia callejera, por cuidarme de policías abusivos (muy comunes en México).

Es curioso que todos estos problemas que hacen la vida complicada a lo tonto, ya no son percibidos por el conductor. Como es parte de la vida, así ha sido y así será, no lo cuestionan y sólo se quejan.

Se ponen furiosos porque hay tráfico en la calle, cuando en realidad son ELLOS los que son el tráfico, contribuyendo a un mundo con más contaminación y saturado.

Hay una renuncia completa a la responsabilidad que ser conductor conlleva, depositando en otros sus propios problemas.

A cambio de renunciar al auto obtuve la recompensa de la tranquilidad. Desde hace cinco años aprendí a medir mejor mis tiempos de traslado y a aceptar que los sistemas de transporte públicos no están tan mal.

Pero eso sólo se ve desde este lado, claro. Siempre que sale a colación el tema con familia y amigos las reacciones son casi las mismas. El primer comentario que escucho es «yo no podría vivir sin mi auto» y luego una letanía de argumentos defensivos.

La otra frase común es «pero lo necesitas para las emergencias». La verdad es que no. Sólo he tenido una emergencia en cinco años y fue resuelta sin coche. Por estadística pura, un hecho urgente en cinco años es insignificante y no justifica tener un auto.

La gente reacciona como si mi decisión los hubiera ofendido en el alma. Muy extraño, pero es difícil de entender hasta que no se está de este lado.

Como siempre, no estoy cerrado a volver tener auto algún día. Si el trabajo me lo pide, lo consideraré.

De momento, la vida sin auto es maravillosa y muy tranquila.

Sobre el regreso a la oscuridad y el nuevo reto

Sobre el regreso a la oscuridad y el nuevo reto

Anoche mis sentimientos eran de tristeza absoluta cuando vi los resultados de los conteos rápidos de la elección presidencial en México.

Pero no estaba triste por la victoria del PRI, sino por la gente misma. Nadie lee ni recuerda la historia. A nadie le importa. Parecería que esta nación necesitaba regresar a 70 años de oscuridad.

Estoy seguro que no hubo fraude. Hubieron despensas, tinacos gratis, gorras, tortas y bebidas para millones de acarreados*. Ellos ejercieron su voto y vendieron su nación y el futuro, a cambio de un mini premio.

Mi desilusión y corazón roto es por los mexicanos sin memoria, sin ética y sin valores.

Mi tristeza es por la eutanasia de un pueblo.

Con todo, la realidad es perfecta como está. La acepto así.

Mi Master dice: nos sentamos** con lo que hay.

Aun con el reto de ser parte de una sociedad que prefiere el futbol y las telenovelas, a la libertad; es el material que tengo para construir mi vida justo como la quiero.

Está en mis manos trabajar diario, mejorar mi mente, ayudar, ser generoso, educar y ver siempre hacia adelante.

Como sociedad debemos estar alertas al nuevo gobierno. Exigir que trabajen y pedir cuentas. Proteger y luchar por la libertad de expresión y de prensa. Es lo que la gente inteligente haría.

Cumplir las Cuatro Promesas del Bodhisattva nunca había tenido tanto sentido como hoy:

Ayudar a todos los seres vivos, aunque estos sean incontables.
Destruir los autoengaños, aunque estos nunca terminen.
Ver la realidad, aunque esta no tenga límites.
Caminar por el camino a la iluminación, aunque esta nunca llegue.

*Acarreados: Gente que sigue al rebaño, que se dejan manipular, que siguen a un jefe sin pensar y sin cuestionar.

**Sentarnos a meditar, a hacer zazen.

U de Unión [El Abecedario del Choco Buda]

U de Unión [El Abecedario del Choco Buda]

En días en que los jóvenes mexicanos han tomado la calle para manifestar su inconformidad contra los medios y los políticos corruptos, la palabra Unión cobra un nuevo significado.

Aunque refrescante y necesario, esto es muy extraño porque una de las características de la sociedad occidental es que todos vivimos en mundos separados. Cada uno de nosotros se encierra en esta burbuja en la que únicamente importan nuestras preocupaciones, nuestra avaricia y nuestros corazones rotos.

Carecemos de un sentido de unificación y esto es usado magistralmente por los poderes políticos y económicos para llevarnos, como vacas, por donde lo necesitan. No es que crea en las teorías de conspiración, es sólo que puedo ver lo manipulables que somos cuando vivimos así.

Nacemos para encontrar las diferencias entre el Yo y el No-Yo.

Es decir, Yo soy mi dolor, mi risa, mis pasiones, mis necesidades, mis motivos, mi agenda, mi religión, mi postura política, mi equipo de soccer.

Yo NO soy tú dolor, tu risa, tus pasiones, tus creencias y tus necesidades.

Vivir la división de Yo y No-Yo se traduce en sufrimiento porque de pronto somos intolerantes con todo. No soportamos cierta música, detestamos otras religiones y esto nos hace pasar muy malos momentos.

Cuando hacemos esta diferencia, es muy fácil convertir todo lo que es No-Yo, en objeto.  Y los objetos no son personas o, si quiera, seres vivos.

Lo que es diferente, de otra cultura o sucede frente a mi; eso no soy Yo. Por lo tanto puedo voltear la cara y ser indiferente. Puedo odiarlo.

Sobra decir lo que la humanidad puede hacer cuando odia a una cultura. Ese es el origen del egoísmo, de las guerras, los asesinatos y muchos crímenes.

El estudio del budismo, acompañado de la meditación, nos hace entender que el Yo y el No-Yo son exactamente lo mismo. Tus necesidades, tus pasiones, tu dolor, tu necesidad y tu cultura; son míos.

Lo que sucede frente a mi, me sucede a mi también. Todo lo que afecta la vida humana y amenaza la civilización, también me afecta a mi directamente. 

Al entender esta verdad, generamos un corazón mucho más gentil y compasivo.

Entendiendo que todos estamos unidos por la vida y por el planeta, sabemos que la Unión es la mejor forma de vida. Debemos cultivarla diluyendo, con la práctica, esta muralla entre Yo y No-Yo.

Todos somos un sólo ser vivo.

Por esta razón, el movimiento Soy 132 es tan importante como todos los últimos movimientos sociales del mundo.

Unidos tenemos el poder de generar cambio, apagar la sed y hambre del necesitado y llevar educación al punto más lejano.

Por un día olvida pensar en Yo y piensa en Todos. Te hará sonreír.

La Venerable Damcho explica todo esto de una forma hermosa y con toda elegancia. Es una charla de 43 minutos bien invertidos.

[vimeo]http://vimeo.com/42908240[/vimeo]

*Foto: www.eleccion2012mexico.com

 

 

Eres un imbécil

Eres un imbécil

Eres un o una imbécil. Esa es la verdad.

Por no pensar con tu cerebro, por dejar que la televisión implante ideas y miedo en tu mente. Por haber abandonado tu intelecto y no leer y olvidar que la cultura es la única herramienta contra la manipulación.

Por permitir que la religión te cierre a la diversidad y a la libertad. Por creer en santos, dioses y demonios antes que en la mente humana y en la grandeza de nuestros actos. Por buscar significados mágicos a los fenómenos naturales y por no investigar antes de creer ciegamente.

Por olvidar la historia y permitir que se repita. Por dejar que los políticos actúen sin ser cuestionados y sin pedir disculpas.

Por pensar sólo en ti y por no aceptar que los demás tienen necesidades. Por pasar por encima de las personas para lograr tus metas, por la malicia que te mueve al robar, mentir y traicionar. Por pensar que el universo está para servirte.

Por no ceder el paso, por acelerar en luz roja y por ofrecer dinero al funcionario público para no enfrentar las consecuencias de tus actos.

Por tu racismo, clasismo y toda la discriminación hacia otras personas, que sienten, viven y sangran igual que tú.

Eres un imbécil por dejar de crear, innovar y de inventar nuevas formas para resolver problemas. Por no atreverte a cambiar las reglas y proponer.

Eres un imbécil porque no dejas nada para la humanidad y no mueves ni un dedo para mejorar la vida de los demás.

Por bajar la cabeza y aceptar sin cuestionar.

¿Yo? Claro que soy el imbécil más grande… pero entiendo lo que me hace falta mejorar y cada día trabajo en ello.

Eres un imbécil por ofenderte al leer este post, cuando deberías entenderlo y hacer todo lo posible por dejar de serlo.