¡Bienvenidos a 2013!

¡Bienvenidos a 2013!

¡Estamos de regreso! Luego de unos días de descanso, de silencio y de retiro, el equipo editorial de Chocobuda (o sea yo) está listo para la acción.

Y por acción me refiero a seguir observando, aprendiendo y escribiendo para que este pequeño blog siga vivo.

El nuevo año fue recibido con tranquilidad en una cena familiar y con una sesión de zazen (meditación zen) en la primera mañana de 2013.

El arranque de un nuevo ciclo se presenta como un lienzo blanco, listo para recibir las pinceladas que formarán nuestra historia.

Y en nuestras manos está hacer que esa historia sea maravillosa, llevando a la humanidad hacia adelante con pequeños actos personales de bondad.

Chocobuda seguirá aquí para ustedes.

Master Dogen (creador del Zen) dijo alguna vez en un discurso de Año Nuevo:

El antiguo Buda Hongzhi, mientras vivía en Tiantong, dijo a sus estudiantes —En el zazen de la mañana de Año Nuevo, las miles de cosas son naturales. La mente luego de la mente está más allá de dicotomías. El Buda después del Buda se manifiesta en el presente. La nieve en el río es completamente pura y blanca. La mente del hijo de Sha se siente satisfecha mientras él va en su bote de pesca. Estudien esto.

Master Dogen luego dijo:

—Esta mañana yo, Daibutsu, continuo respetuosamente este poema. —Luego de una pausa, dijo— Esta gran y auspiciosa mañana de Año Nuevo, yo disfruto el zazen. Para ir de acuerdo a la ocasión, ofrecer felicitaciones es natural. La mente luego de la mente, la primavera acepta la risa con delicia. El Buda después del Buda jala a los bueyes, presentando un signo auspicioso. Cerca de un pie de nieve cubre la montaña. Pescando una persona, pescando a uno mismo en el bote de pesca.

Feliz 2013. Que sea un año lleno de crecimiento y aprendizaje.

El propósito máximo de la vida

El propósito máximo de la vida

Era un día normal para Narayanan Krishnan en Bangalore.

El trabajo en el hotel había sido tan rudo como siempre. Se sentía cansado, pero estaba feliz porque había sido seleccionado como nuevo chef para trabajar en un hotel  en Suiza.

La vida era muy buena. Era el rey del mundo.

Esa noche salió de trabajar para ir a casa. Y lo que vio en un callejón cambió su vida para siempre.

—Vi a un hombre muy viejo que literalmente, se estaba comiendo su propio excremento por el hambre, —recuerda Narayanan. —Regresé al hotel y pregunté qué tenían disponible. Tenían idli. Lo compré y se lo di al viejo. Créeme, nunca había visto a una persona comer tan rápido. Mientras comía, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Eran las lágrimas de la felicidad».

Al igual que al Buda, el chef fue marcado de por vida por este hecho.

Luego de pensarlo, renunció a su trabajo y desde 2002 se dedica a alimentar a «los olvidados»: ancianos, pobres, enfermos mentales y hombres santos*.

Pero su labor no sólo abarca la alimentación. También corta el cabello y afeita a casi 400 personas al día. Es un trabajo de tiempo completo.

En palabras de Narayanan:

—Alimentamos a los indigentes, a los viejos y a los enfermos mentales que han sido abandonados por la sociedad. La gente está sufriendo por falta de alimento. Si no los alimentamos, morirán de hambre.

«Les corto el cabello, los afeito y los baño. Para ellos, sentirse de nuevo seres humanos ha tenido un gran impacto psicológico. Les da  una mano en la cual apoyarse y esperanza para vivir.

«El alimento es una parte. El amor es la otra. Así que la comida les da nutrición física, pero el amor y afecto que les muestras les da nutrición mental.

«Todos tenemos 5.5 litros de sangre. Yo soy sólo un humano. Para mi todos son iguales.

«Existen miles y miles de personas sufriendo.

«¿Cuál es el propósito máximo de la vida? Es dar.

«Comienza a dar. Experimenta la felicidad de dar.

Esta inspiradora historia hace que nuestra mente vuele y pensamos que Narayanan y todas las personas generosas tienen un halo divino en ellos.

Pero esto está muy lejos de la realidad.

Narayan, tú o yo somos exactamente igual. Todos tenemos al rededor de 5.5 litros de sangre.

La diferencia es que él decidió dejar de lado su ego para mejorar a la humanidad.

Todos tenemos Naturaleza del Buda en nosotros. Es cuestión de quitar la basura que la cubre.

¿Hasta cuándo comenzarás a dar?

——-

* En India es común ver a los bikkhu en la calle. Son hombres que renunciaron a todo para buscar la iluminación. Viven en las calles en condiciones infrahumanas.

 

Llamado de Navidad: ¡GENEROSIDAD!

Llamado de Navidad: ¡GENEROSIDAD!

Ha llegado esa época del año en la que hago un llamado a la buena voluntad y al gran corazón que sé que tenemos.
Este año, en lugar de intercambio de tarjetas o regalos, hagamos un donativo a alguna causa noble. ¡Invitemos a nuestras personas cercanas!
Todos tenemos techo, ropa y comida en la panza. Hay millones que no son tan afortunados.
En lugar de comprar 5 DVDs, compremos 4.
En lugar de 3 libros, compremos 2.
En lugar de apps, servicios y gadgets innecesarios, invirtamos en la humanidad.
Donemos a alguna causa noble con la que nos identifiquemos. No se necesita nada más que donar $100 pesos. Eso es todo.
Pero significan la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas.
Ejemplos de instituciones:
La idea es que encontremos la institución que ayude a alguna causa en la que creamos.
Ser generosos ayuda a la humanidad y te deja un sentimiento de plenitud que no se puede comparar con nada.
¡A ser generosos en estas fechas y siempre!
No busques lo que ya tienes

No busques lo que ya tienes

En ocasiones se ve la desesperanza en tus ojos. Ya no soportas el trabajo, a tu jefe y el tráfico de la ciudad te tiene perpetuamente enfermo.

Trabajas para tener dinero y comprar lo que sea que te haga feliz, aunque sea por un instante. Satisfaces tus deseos y tus pasiones, te rodeas de mucha gente, pasas horas inmerso en redes sociales; pero la realidad es que sigues estando solo.

Odias los lunes porque te recuerdan que eres un tornillo más en la maquinaria inhumana que mueve a la civilización.

Tratas de distraer tu atención con la televisión y con el cine. No pensar es lo mejor para no enfrentar el hecho de que el vacío dentro de ti se hace más grande con el paso de los días.

Comprar una casa, un auto, muchos seguros y tener inversiones. ¡La presión es grande! No eres un triunfador hasta que tu ego se monte en el auto más ostentoso posible.

Odias que el universo no funcione como quieres y todo parece confabularse en tu contra. Los autos, las reacciones de los demás, el gobierno. ¡Nada cubre tus expectativas!

Muchas veces has llorado porque el amor que imaginas no ha llegado y pasas horas atrapado en «los mejores años de tu vida», sin darte cuenta que son arena que se fue entre tus dedos.

¿Cuántas noches no has deseado ese abrazo que no llegará?

¿Cuántas veces no has culpado a alguien por tu corazón roto, cuando el primer responsable eres tú mismo?

Te desesperas, gritas, mientras tu rostro refleja infelicidad.

Y buscas por todos lados lo que te haga sentir bien. Buscas en las tiendas, en los viajes, en tus adicciones, en la fiesta y en las redes sociales.

¿Dónde está? ¿Qué es lo que buscas?

Pero lo que buscas ya lo tienes. Está dentro de ti.

Es el silencio. Es el tiempo a solas contigo mismo, sentado mientras pones atención a tu respiración.

Es el poder ver cómo pasan los pensamientos flotando en el cielo azul que es tu mente; sabiendo que de nada sirve aferrarte a las cosas.

Es el levantarte temprano y ver en silencio cómo el sol pinta de naranja a la ciudad y sentirte agradecido por tener una oportunidad más para ayudar a los demás.

Lo que buscas eres tú, que está enterrado entre cajas de productos y pretensión.

No busques lo que ya tienes.

Sólo siéntate en silencio a descubrirlo.