por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Jun 4, 2012 | Budismo, Vida

La raza humana ha sido creadora de miles de dioses a través de la historia. Los hemos inventado para explicarnos el amanecer y la lluvia, el misterio de la concepción; y hemos llegado tan lejos como crearlos para el control de los esclavos y justificar genocidios.
No importa la cantidad de dioses y seres mágicos en los que creamos, existe uno en especial que es único para todas las personas de cualquier cultura.
Este dios es ubicuo, súper poderoso y dirige nuestra mente desde el nacimiento. Toda nuestra civilización está basada en su adoración.
Por si nunca lo habías pensado, La Comodidad es nuestro dios único y el motor de todas nuestras búsquedas.
Hacemos lo que sea por honrar su nombre. Creamos ciudades más grandes, autos más veloces, gadgets con mejores juegos y somos capaces de matar por conseguir una casa más agradable.
Ahora, que no se malinterprete. Adorar a La Comodidad no tiene nada de malo. De hecho, debemos estar agradecidos a que vivimos para ella. Eso ha impulsado la ciencia, las comunicaciones, las obras públicas y saca lo mejor del espíritu humano.
Con tal de alcanzarla, hemos empujado la ingeniería a extremos que jamás hubiéramos imaginado. Hemos transformado el ecosistema a nuestra conveniencia. Sabemos que con esfuerzo, estudio y trabajo en la vida, nos espera La Comodidad en su nirvana.
Nuestro Único Dios es bueno para nuestra especie y debemos seguir cimentando sus templos por todo el tiempo que sea posible.
Sin embargo existe un lado oscuro. Así como adorar a La Comodidad es positivo para la raza humana, tiene cualidades devastadoras para un individuo.
Nuestro Único Demonio
En la cultura occidental nacemos y somos educados para adorar La Comodidad como credo y estilo de vida. Si pudiera resumir la educación familiar a una frase, sería:
Tienes que estudiar para tener un buen empleo y que puedas comprar muchas cosas. Sólo estas cosas pueden llevarte a la tranquilidad y confort, al Cielo.
La Comodidad es muy atractiva. Tanto que una vez que la experimentamos corremos el riesgo de volvernos adictos a ella.
Sentirnos demasiado cómodos con lo que somos y tenemos es lo que nos hace estancarnos y, así, detenemos el desarrollo personal.
Haciendo memoria, ¿cuántas cosas has dejado de hacer por no querer salir del templo a La Comodidad?
Una vez que probamos sus enseñanzas, nos estacionamos en el mismo lugar y nos aterra salir de esa área en la que las cosas funcionan tan cómodamente, que dejamos de buscar.
Olvidamos cuestionar la realidad, hallar nuevas maneras de resolver problemas y la innovación se deja a personas con más agallas.
Al fin y al cabo, YO estoy cómodo.
En el budismo decimos que debemos estar en paz con lo que somos. Aceptar nuestros logros y, en el proceso, también el pasado. Aprendemos a estar tranquilos con lo que tenemos… Pero eso no significa que el hambre por el conocimiento y por mejorar se detengan.
Lo que hacemos es saber el terreno que pisamos, aceptamos las cosas como son; y entonces nos movemos hacia adelante, sin estar obsesionados con el resultado.
¿Cómo salir del ciclo de adoración a La Comodidad?
La respuesta es simple, aunque no fácil de aplicar. Debemos entender que todo en la vida es impermanente y, a la vez, cuestionar todo. Esa comodidad que disfrutamos se terminará.
Toda esta maquinaria de confort de la que disfrutas llegará a su fin. ¿Y qué harás cuando ya no la tengas?
¿Eres la persona que eres por tu búsqueda de La Comodidad? ¿Detuviste tu desarrollo personal por pereza?
Para romper el ciclo de La Comodidad necesitamos ver la vida con otros ojos. Emprender y desarrollar proyectos personales. Desarrollar la imaginación y ser creativos para resolver problemas de forma más eficiente posible.
Necesitamos nunca abandonar nuestro intelecto ni nuestros cuerpos.
Se requiere valor y ganas de trabajar para enfrentar el poder de La Comodidad.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Jun 1, 2012 | Budismo, Video Conferencia
La noche del 31 de mayo de 2012 fue especial para este blog. A las 8:00 PM, algunos amigos y yo, nos dimos cita en el espacio virtual de Google Hangouts para charlar brevemente sobre introducción al budismo y muchas cosas más.
El resultado fue una reunión muy relajada y cercana en la que participaron 6 personas de forma activa, pero también llegamos hasta 15 espectadores en tiempo real.
A continuación dejo el video de esta charla.
¡Gracias a todos los participantes!
http://www.youtube.com/watch?v=ohRXvmrLTIQ
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | May 31, 2012 | Budismo, Introducción al budismo, Podcast
Esta tercera entrega de la serie de Introducción al Budismo, comienza por revisar el concepto general detrás de las Cuatro Nobles Verdades.
Hacemos un pequeño comentario sobre el pilar del Camino de en Medio, que fueron la verdad máxima a la que llegó el Buda después de un intenso recorrido y observación.
También hacemos un par de anuncios y comentarios de interés.
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Para escuchar aquí mismo, utiliza el reproductor de MP3:
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IMPORTANTE PARA TALIBANES BUDISTAS: Este episodio es sólo una breve introducción. Sí, ya sé que no lo cubro a profundidad y que no doy datos históricos duros. También sé que mi punto de vista no es el único. Sí, sí y sí a todos tus argumentos. Lo que importa de este episodio es que abre las puertas de la curiosidad para que la gente investigue por su cuenta. Después de todo, eso es budismo.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | May 29, 2012 | Activismo, Budismo, Vida
En días en que los jóvenes mexicanos han tomado la calle para manifestar su inconformidad contra los medios y los políticos corruptos, la palabra Unión cobra un nuevo significado.
Aunque refrescante y necesario, esto es muy extraño porque una de las características de la sociedad occidental es que todos vivimos en mundos separados. Cada uno de nosotros se encierra en esta burbuja en la que únicamente importan nuestras preocupaciones, nuestra avaricia y nuestros corazones rotos.
Carecemos de un sentido de unificación y esto es usado magistralmente por los poderes políticos y económicos para llevarnos, como vacas, por donde lo necesitan. No es que crea en las teorías de conspiración, es sólo que puedo ver lo manipulables que somos cuando vivimos así.
Nacemos para encontrar las diferencias entre el Yo y el No-Yo.
Es decir, Yo soy mi dolor, mi risa, mis pasiones, mis necesidades, mis motivos, mi agenda, mi religión, mi postura política, mi equipo de soccer.
Yo NO soy tú dolor, tu risa, tus pasiones, tus creencias y tus necesidades.
Vivir la división de Yo y No-Yo se traduce en sufrimiento porque de pronto somos intolerantes con todo. No soportamos cierta música, detestamos otras religiones y esto nos hace pasar muy malos momentos.
Cuando hacemos esta diferencia, es muy fácil convertir todo lo que es No-Yo, en objeto. Y los objetos no son personas o, si quiera, seres vivos.
Lo que es diferente, de otra cultura o sucede frente a mi; eso no soy Yo. Por lo tanto puedo voltear la cara y ser indiferente. Puedo odiarlo.
Sobra decir lo que la humanidad puede hacer cuando odia a una cultura. Ese es el origen del egoísmo, de las guerras, los asesinatos y muchos crímenes.
El estudio del budismo, acompañado de la meditación, nos hace entender que el Yo y el No-Yo son exactamente lo mismo. Tus necesidades, tus pasiones, tu dolor, tu necesidad y tu cultura; son míos.
Lo que sucede frente a mi, me sucede a mi también. Todo lo que afecta la vida humana y amenaza la civilización, también me afecta a mi directamente.
Al entender esta verdad, generamos un corazón mucho más gentil y compasivo.
Entendiendo que todos estamos unidos por la vida y por el planeta, sabemos que la Unión es la mejor forma de vida. Debemos cultivarla diluyendo, con la práctica, esta muralla entre Yo y No-Yo.
Todos somos un sólo ser vivo.
Por esta razón, el movimiento Soy 132 es tan importante como todos los últimos movimientos sociales del mundo.
Unidos tenemos el poder de generar cambio, apagar la sed y hambre del necesitado y llevar educación al punto más lejano.
Por un día olvida pensar en Yo y piensa en Todos. Te hará sonreír.
La Venerable Damcho explica todo esto de una forma hermosa y con toda elegancia. Es una charla de 43 minutos bien invertidos.
[vimeo]http://vimeo.com/42908240[/vimeo]
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | May 25, 2012 | Budismo, Podcast, Vida
En nuestro episodio anterior revisamos el egoísmo y cómo afecta el desarrollo personal.
Este nuevo episodio está dedicado a la vacuna contra el egoísmo, la generosidad.
Dar un poco a quien lo necesita, tomar acción para resolver las necesidades de otros y hacer actos aleatorios de bondad; hacen que el mundo sea un mejor lugar.
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