20 consejos rápidos para mantenerte inspirado [Productividad]

20 consejos rápidos para mantenerte inspirado [Productividad]

Más de una ocasión he pasado por el escenario de que no quiero hacer las cosas. Cuando tengo un proyecto o actividad en la mente y comienzo con todas las ganas, pero en alguna parte del camino, me pierdo y simplemente ya no sigo.

Es cuando las musas se van, cuando la apatía cobra terreno y vemos que es más fácil leer los time lines de Twitter, Facebook o Google Reader, que seguir adelante.

En la mente nos planteamos esta ruta crítica de actividades invencibles y en algún punto del proceso, lo desechamos todo.

Procrastinación, dirían los enterados en productividad.

Para mi, el no estar motivado implica mucho más que abandonarse a perder el tiempo y sentirse abrumado por la tarea pendiente.  Y tampoco es un motivo para estar feliz, porque he visto quien se vanagloria y presume que estuvo perdido en una red social todo el día, en lugar de trabajar para terminar.

Y bueno, aquí entran muchos más factores como el hecho de que nos sentimos muy bien cuando (tontamente) retamos a la autoridad trabajando menos o escondemos la pantalla para aparentar que trabajamos.

Pero, ¿qué pasa cuando esta falta de ganas e inspiración afectan directamente a nuestra vida persona, como por ejemplo, dejar de fumar o bajar de peso? Nos encanta hacernos tontos y llenarnos la cabeza de pretextos por los cuales no nos podemos cumplir a nosotros mismos.

Engañar a alguien dando excusas es grave, pero creo que es mucho peor engañarnos a nosotros mismos con pretextos baratos como «estoy muy ocupado».

Como siempre, no puedo decir que yo soy un santo y que he cumplido todos mis objetivos en la vida. Todo lo contrario. Justo porque me di cuenta de todo el tiempo y oportunidades que he perdido por tonto, es que estoy reflexionando esto.

Nos hace falta entender que para terminar lo que nos proponemos, necesitamos un buen nivel de responsabilidad y Continuidad de Propósito.

En budismo, Continuidad de Propósito es la intención de seguir y terminar lo que se empezó.

Sin auto engaños, sin exceso de planeación y sin pretextos para cubrir nuestra mediocridad.

La única forma que tenemos para llegar a nuestros objetivos es dando un paso a la vez.

Aun entendiendo este concepto, las musas son elusivas. Hay ocasiones en que se necesita una pausa en la cadena de producción y queremos un respiro, algo diferente.

La inspiración se va y puede resultar en un problema que nos pone en la situación de buscar pretextos.

Pero no todo es malo, por su puesto. En nuestras manos tenemos muchas herramientas que nos pueden ayudar a que la motivación regrese y concluyamos lo que comenzamos.

Aquí comparto estas ideas simples que me han ayudado en mi trabajo y proyectos personales. Son ideas mezcladas que pueden servir para algún trabajo rutinario o incluso para metas más grandes que toman más tiempo.

  1. Toma una pausa y camina por 10 minutos
  2. Escucha música del mundo, sal de lo que escuchas diario
  3. Lee algún blog o artículo
  4. Evita las redes sociales por algún tiempo
  5. Dibuja aunque no sepas
  6. ¡Escribe!
  7. Regálate 20 minutos y lee un poco de ese libro que no has continuado
  8. Respira profundamente por 3 minutos
  9. Medita por 10 minutos, diariamente
  10. Toma una taza de café
  11. Recarga la pila familiar y llama a tu madre
  12. Lee un cómic
  13. Aléjate de la computadora por 30 minutos
  14. Cuando estés en casa, evita la televisión
  15. ¡Apaga el teléfono móvil!
  16. Haz una lista de pendientes realista. Comienza actuando por las tareas cortas
  17. Habla con algún amigo
  18. Busca personas positivas, que te motiven, y habla con ellas
  19. Deja de quejarte
  20. ¡Hazlo un día a la vez!
Cada paso que das en la vida es una llegada completa. Nada que agregar y nada que quitar. 
Como siempre, esta lista no está completa. ¿Me ayudas a mantenernos motivados? ¡Grítalo en los comentarios!
Taller de meditación: ¡GRACIAS A TODOS!

Taller de meditación: ¡GRACIAS A TODOS!

Por las últimas 6 semanas he estado un poco alejado del blog y esto es debido a que he estado sumergido con el el grupo del taller de meditación que comenzamos hace poco.

La buena noticia es que ya terminamos… ¡y la mala noticia es que ya terminamos!

Y tengo que decir que esta ocasión la experiencia fue muy enriquecedora porque tuve compañeros de varios países, todos con puntos de vista y opiniones distintas, pero unidos por un sólo objetivo: aprender a meditar.

Algunos de ellos fueron muy amables y me enviaron algunos testimonios, mismos que comparto en este post.

En este taller, Morex me permitió, con su guía y sus conocimientos sobre las agitaciones y tribulaciones humanas, irme adentrando poco a poco a mis sentimientos, pensamientos y mi espíritu de manera pacífica, cuidadosa y gentil, como quien va caminando por un lugar oscuro, nunca antes explorado, a donde quizá ha dado miedo entrar y de donde se va conociendo poco a poco cada rincón, cada sensación, adecuándote al lugar, aprendiendo a no juzgarlo, solo aceptarlo y a encontrar ahí la paz. Hoy puedo decir que más que relajación, encontré en esta experiencia una guía para el conocimiento y aceptación personal que había necesitado hace ya mucho tiempo. Gracias Morex.

Atte. Miryam

Ha sido muy interesante este taller.  Creía estar conciente de como pensaba y actuaba, pero gracias a esta experiencia, me dí cuenta que no lo estaba.  Ahora si puedo decir que poco a poco estaré más conciente de todo, siempre y cuando siga meditando.

Sé que lo mejor es vivir en el AQUI y el AHORA…. pero solo hasta realmente lo empece a vivir y sentir, identifique cuando no estaba conciente del lugar y momento, cuando me dejaba llevar por mis pensamientos o sentimientos.

Gracias por tu ayuda en esta experiencia!!

Karina

Lo único que me resta es dar gracias a todos ustedes por la experiencia, por la oportunidad de seguir aprendiendo y por su práctica.

Sentarse y meditar es una de las mejores inversiones que se puede hacer con el tiempo. Y los resultados a veces pueden sorprender.

¡Los espero en el siguiente taller!

ChocoCast Episodio 6. Introducción al budismo. Parte 2. Siddhartha Gautama

ChocoCast Episodio 6. Introducción al budismo. Parte 2. Siddhartha Gautama

En la segunda entrega de la serie Introducción al Budismo revisamos de forma muy breve la historia del hombre detrás de las Cuatro Nobles Verdades y del Camino de en Medio, Siddhartha Gautama.

Este príncipe nepalés, quien vivía con todos los lujos de la vida noble, decidió dejarlo todo atrás para buscar la verdad detrás de la vida. Y lo que encontró cambió el destino de millones en el mundo.

Muchas gracias por escuchar y ¡no olvides dejar tus comentarios!

¡Comparte y disfruta! Para suscribirte, entra a la página del show en iVoox y elige la opción que más te guste. Clic aquí.

R de Responsabilidad [El Abecedario del Choco Buda]

R de Responsabilidad [El Abecedario del Choco Buda]

Una persona me dijo hace algún tiempo:

Es que no fue mi culpa haber engañado a mi esposa. La culpa fue del maldito alcohol.

Al escuchar esta, la más pobre de las excusas,  mis ojos se tornaron blancos, mi piel comenzó a cambiar de color hacia el verde, mis músculos crecieron rompiendo mi camisa y mi pantalón morado quedó ajustado. HULK SMASH!

¿Cómo es posible que una persona adulta, que sabe perfectamente lo que le conviene y lo que le hace daño, sea capaz de echar la culpa a un agente externo tan tonto como el alcohol?

Corríjanme si me equivoco, pero según mi pobre lógica, el alcohol no entra solo a un cuerpo, ¿o sí?

Luego de convertirme en Hulk por el enojo con mi amigo, me tranquilicé y me puse a pensar.

Buscar pretextos, excusas e historias para no aceptar nuestra responsabilidad en la vida, es de lo más común. Y es una pena porque a la larga los costos personales y sociales son altísimos.

La mente que evade responsabilidades es la mente capaz de mentir, de manipular, de odiar y de no respetar la vida.

Cuando no tomamos en serio las consecuencias de nuestros actos es muy fácil auto engañarnos y culpar de todo a entes supremos, el clima, la situación política y un sin número de factores que nos inventamos. Y es que para las excusas nuestra creatividad es ilimitada.

Al final quienes sufren por la evasión de responsabilidad somos nosotros mismos. Debilitamos nuestro carácter y nuestra entereza. Ponemos en riesgo nuestra credibilidad porque cuando se trata de un problema mayor, es mucho más fácil buscar culpables que soluciones.

Por supuesto no estoy diciendo que toda la evasión de responsabilidades sea terrorífica. Pero sería agradable que todos pusiéramos de nuestra parte para aceptar lo que nos toca.

Todas nuestras acciones, buenas o malas, tienen repercusiones. Es como tirar una piedra en un estanque y provocar ondas en el agua. No importa la fuerza con la que arrojemos la piedra, el agua siempre generará ondas que se expanden por todos lados.

Cuando somos generosos, amables y ayudamos a los demás; estamos creando ondas de buena voluntad que viajan por todo este estanque llamado vida.

Si engañamos, mentimos y evadimos responsabilidad, el estanque se llena de ondas de mala calidad que afectan a todos.

Y no es cuestión de pensar mágicamente, es simple lógica. Todo lo que hacemos tanto hacia nuestro cuerpo como a hacia los demás, repercute y pronto regresará a nosotros.

¿En qué estanque quieres vivir? ¿Buscas pretextos para no aceptar lo que hiciste o para justificar tus acciones?

Recuerda que la calidad de tu vida depende de la calidad de tus acciones.

 

Cada paso es una victoria completa

Cada paso es una victoria completa

Mi Zen Master me dice todo el tiempo:

Cada paso es una victoria completa. Cada paso es una llegada completa. Nada que ponerle, nada qué quitarle. Todos los momentos de tu vida son completos.

Y con esa filosofía, que dice mucho de la actitud que tomo en la vida, por fin corrí mis primeros 5 kilómetros el domingo pasado.

El aprendizaje fue enorme. No sólo porque vi cómo es el ambiente en una carrera deportiva, sino porque aprendí que este cuerpo de mamut puede correr, cansarse, lastimarse, pero seguir hasta el final.

A pesar de que no soy ajeno al ejercicio por mis años en artes marciales,  dejé de practicar por tanto tiempo que ya había olvidado lo que se siente retarte al punto del dolor.

Mi mente había guardado las lecciones que vienen de vivir con esa intensidad los momentos que llegan y no sabes cómo categorizarlos.

Y es que justo así es la vida. Todo el tiempo nos llegan situaciones a las que debemos adaptarnos para tomar decisiones; situaciones inesperadas y aprendizajes que si no tomamos, quedan en el olvido y no sirven de nada.

Pero tener altas expectativas y esperanzas para lograr tus metas no es suficiente. Hay que echar manos a la obra y comenzar.

A veces necesitamos poner de lado los planes, las grandes estrategias que surgen en nuestra mente porque al final se vuelven bloques insuperables.

Hay que comenzar. Un paso a la vez. Un minuto, una hora, un día a la vez. Buscar siempre poner un pie detrás del otro.

Es hoy el momento que necesitas vivir. Este segundo de este día es una victoria para la vida. Aun si estás deprimido, si sientes que no hay nada porqué luchar, la vida no se detiene y te pone en el asiento frontal para que experimentes todo en carne propia.

Si la vida no se detiene es mil veces mejor fluir con ella y adaptase, a quedarse mirando desde la tribuna. 

¿Hasta dónde llegaré con el running? No lo sé. No tengo idea. Lo único que es cierto es que mientras escribo esto mi mente está aquí, leyendo y construyendo un texto.

Cada paso que das es una llegada completa. Nada que agregar, nada que cambiar. 

No importa lo mal que esté la economía mundial, la seguridad, los políticos, el corazón. Aun con todas las complicaciones y barreras que existan, hoy es el mejor día de tu vida.