¡Concurso de 2 becas para el taller de minimalismo!

Mínima, taller de minimalismo y meditación aplicados arrancará la próxima semana y la respuesta ha sido fantástica y agradezco a todos.

Para celebrar y para dar oportunidad a dos amigos lectores que realmente quieran tomar el taller pero no tengan posibilidades, decidimos hacer un pequeño concurso para regalar dos becas. Es decir, ¡dos ganadores podrán tomar el taller sin costo!

Las bases son muy sencillas:

  • Navega el Chocobuda y encuentra 3 artículos que te hayan sido útiles o que te gusten mucho.
  • Presiona el botón de Share (Compartir en Facebook) en cada artículo y comparte esas tres ligas en Twitter (un mensaje por liga). Incluye el hash tag #tallerchocobuda
  • Comenta en este post el porqué te gustaría tomar el taller. Por favor no olvides dejar tu cuenta de Twitter para poder comunicarnos contigo.
Los dos ganadores serán elegidos al azar el día jueves 19 de enero de 2012 y serán contactados por Twitter.

¿Qué esperas? ¡A participar!

Nota: las dos becas NO incluyen asesorías personales.

Un año sin Internet en el móvil y sin plan de llamadas [Minimalismo extremo]

Un año sin Internet en el móvil y sin plan de llamadas [Minimalismo extremo]

El 6 de enero de 2011 escribí un artículo sobre el porqué no necesito Internet en el celular. Dí las razones que me llevaron a cancelar mi BlackBerry y el porqué considero que tener conexión móvil es una necesidad implantada por la mercadotecnia.

Desde la publicación de este texto, que tocó las más intimas fibras de los fans de los gadgets y del iOS, han pasado muchas cosas y he tenido poco más de 365 días para familiarizarme con mi (ahora pasado de moda) Samsung Tocco. Y debo decir que el aprendizaje ha sido enorme.

Ya sé que mi experiencia personal no implica afirmar que todo un mercado de billones de dólares esté mal o que los móviles conectados deban desaparecer. Todo lo contrario. La conexión móvil es el futuro y hay que ser parte de ella si nuestro trabajo o crecimiento personal así lo piden. El problema es que muchos nos subimos sin pensar y demasiado rápido al tren de la publicidad y me parece que requerimos mucha educación para poder hacer un uso racional del medio.

Es importante mencionar también que no estoy en contra del hardware. Los smartphones son maravillas tecnológicas que nos hacen la vida mucho más fácil, tan sólo porque un dispositivo evita que portemos 4 o 5 aparatos extras. Son los gadgets minimalistas por excelencia.

El análisis

Con esto en mente, el año pasado hice un análisis muy fuerte de mi uso de telefonía móvil y me percaté de que, en un buen mes, ¡hacía cerca de 3 o 4 llamadas! Todas las demás comunicaciones eran entrantes… cuando los clientes no me mandaban correo electrónico.

Los mensajes de texto los reduje al mínimo porque ahora tenemos Twitter, Facebook; siendo Gmail mi herramienta de trabajo principal.

Esto significó que, por un lado, ya no estaba haciendo llamadas y, por el otro, toda mi comunicación la estaba llevando en mi computadora de escritorio.

El resultado

El plan de datos salió volando y, obvio, también un plan de llamadas que no iba a utilizar.

Desde entonces me hice feliz usuario del prepago y mi gasto de móvil cambió radicalmente: sólo pagué  MX$300 /€17.17 /US$21.81 en todo el año.

Leíste bien. En un año de servicio de telefonía móvil sólo pagué MX$300. Trescientos pesos. En un año. ¿No es asombroso?

Ah, y no gasté un sólo centavo en apps.

El aprendizaje

Luego de todo este tiempo pude cuestionar y pensar en la mercadotecnia, el comportamiento humano en torno a los móviles, los hábitos de uso y compra, y cómo afectan nuestra vida.

Estos son algunos pensamientos que vienen a la mente:

  • La mercadotecnia de los smartphones es engañosa e indica que tu calidad de vida y posición social mejorará con uno. Esto es falso. No te enganches en la publicidad.
  • A menos que tu sustento o la vida de alguien dependa de ello, la conexión móvil no es necesaria.
  • El mejor GPS es detenerte y preguntar a cualquier persona… a menos que estés navegando en tu yate y no tengas puntos visuales de navegación. Pero seamos honestos… ¿cuántos de nosotros tenemos yate?
  • No importa qué tan importante sea el mensaje que estás esperando, lo más seguro es que puedas tomar acción al respecto hasta que estés en la oficina o sentado frente a tu computadora. En realidad esto invalida toda la mensajería móvil.
  • No importa qué tan importante sea el mensaje que acaba de llegar, siempre es más importante la persona que tienes en frente y con la que estás hablando. Respeta a las personas con las que hablas y no atiendas el teléfono frente a ellas.
  • Un argumento de ventas clásico es: necesitas el plan de llamadas por si tienes alguna emergencia. Éstas suceden con plan de llamadas o sin él, así que no dejes que esto afecte tu juicio.
  • El móvil conectado te permite descargar juegos para que estés entretenido en juntas aburridas y en la fila del banco. Siempre es mejor un libro, mismo que puedes llevar dentro del smartphone, en formato electrónico.
  • Es muy triste ver cómo hay personas que no pueden despegar la vista de la pantalla del teléfono. No seas un zombie más.
  • ¿Necesitas pagar Internet móvil para mandar fotos de tu comida, los lugares en los que estás actualmente o tus quejas del lugar de trabajo? No.

Y bueno, hay mucho más que puedo decir al respecto, pero es tu turno de hacer la tarea: siendo brutalmente honestos, ¿tener conexión en el teléfono es de vida o muerte? ¿Podrías prescindir de ella si sólo la usas para poner fotos de comida en Twitter? ¿Podrías dar un mejor uso a esa fuga de dinero?

 

¿Qué tipo de minimalista eres? [Otros blogs]

¿Qué tipo de minimalista eres? [Otros blogs]

Mi compañera bloguera y minimalista por excelencia, Valentia, de Vale de Oro, escribió un muy buen artículo en el que describe los tipos de minimalistas que existimos.

Si te interesa vivir con menos cosas, minimizar tu consumo, concentrarte más en lo esencial, probablemente te has dado cuenta de que existen diferentes corrientes minimalistas. No son mejores o peores, sino que ponen el enfoque en diferentes áreas de la vida cotidiana. Saber qué tipo de minimalista eres, te puede ayudar a conocerte mejor y a encontrar los puntos que quizás te gustaría investigar un poco más a fondo.

Es un buen artículo que todo interesado en mejorar su vida teniendo menos, debe leer.

LINK

Bonus: ¡Por casualidad del destino me menciona! 😀

Cuatro años sin auto: lecciones aprendidas

Cuatro años sin auto: lecciones aprendidas

La bicicleta funciona con tu energía y te ahorra dinero. El auto funciona con dinero y te vuelve gordo.

Por estos días, hace cuatro años me encontraba harto de mi coche.

Pasaba hasta 6 horas conduciendo y evadiendo otros conductores furiosos en un mar de autos que parecían consumir mi humor y mis mejores días. Sí, leíste bien. 6 horas.

Cuando iba a ver a algún cliente, llegaba de malas, muchas veces tarde y parecía que tener auto me ponía en una carrera por sacar el máximo provecho del tiempo. Pero esta carrera no virtuosa sólo se traducía en estrés. Y así estuve 13 años de mi vida.

Un buen día tuve que vender mi auto y lo primero que pensé fue ¿qué voy a hacer sin él? Por un momento el mundo se me cerró.

¿Cómo salir a ganarme la vida sin un auto? ¿Qué pensarían mis padres, mis amigos y la gente al rededor?

Poco a poco me fui acostumbrando a estar sin auto y con el paso de los días, que se convirtieron en meses, comencé a apreciar la paz mental que significa no tener que conducir a diario.

Y con los años puedo decir que soy un hombre muy feliz sin auto y que espero pasen muchos años más para que, siquiera, tenga que pensar en uno.

Estas son algunas de las lecciones aprendidas:

Sin estrés callejero

Vivo sin tensión en la calle. No tengo que cuidarme de otros conductores irresponsables o iracundos.

Soy lector hasta la muerte

Cuando dejé de preocuparme por manejar mi coche y usé transporte público, casi de forma automática aumentaron los libros leídos por mes. Eso siempre es bueno.

Cuido el ambiente

No contamino porque no tengo auto. A mi no me puedes culpar de esa linda nata de humo que flota sobre tu cabeza. Y cuando uso transporte público, trato que sea eléctrico.

Camino

De ninguna manera puedo decir que soy atleta. Pero sí puedo decir que tengo la capacidad de caminar varios kilómetros al día. En todas mis salidas doy por hecho que caminar es parte de mi vida, así que lo hago con gusto. Aire libre, ver la vida en mi ciudad y percibir a la gente es una experiencia maravillosa.

Vida tranquila

Uno de los argumentos constantes con los que se justifica el uso del auto es la seguridad. Nada más falso. En mis años como caminante y usuario de transporte público, nunca he tenido un atentado de ninguna especie.

Cuando tenía auto: me robaron, abrieron el auto, lo vandalizaron, tuve problemas con policías corruptos… y la lista sigue.

Estando a pie, la vida es dulce y tranquila.

El dinero dura más

Tener auto es muy caro. Mucho más de lo que recibe uno a cambio. Entre impuestos, reparaciones, combustible, estacionamientos, mantenimiento y seguros, tener auto ya no me hace sentido.

Al vender mi legendario Golf, me di cuenta que era como si hubiera recibido un aumento de sueldo.

Soy más responsable de mis horarios

Tener auto da un sentimiento ficticio de libertad. La frase es que puedo ir a donde sea, cuando quiera, es muy común. Pero esa libertad, en muchas ocasiones es contraproducente.

No tener auto me ha vuelto mucho más consciente de mis tiempos. Para una cita a las 16:00, consulto el mapa para llegar y las rutas disponibles. Con ello calculo el tiempo que necesito y lo uso.

De la misma forma, si tengo que salir de noche, lo evito (así eliminas riesgos innecesarios). Y si salgo, acomodo mi tiempo para siempre tener transporte de regreso a casa.

Alguna ocasión me preguntaban el tiempo que se hace del punto X al centro de la ciudad. Mi cerebro calculó el tiempo en páginas del libro del momento. Llegar al centro está a 15 páginas de distancia.

Definitivamente la vida sin auto no es para todo mundo. Sólo algunos hippies locos como yo lo pueden soportar.

Y ya sé que seré ampliamente atacado por los entusiastas de los autos, y eso es bueno porque cuando sentimos que nos mueven el tapete, estamos pensando y considerando nuevas ideas que contradicen nuestros esquemas.

¿Soy un rebelde que va en contra de la sociedad? Sí. Lo soy. Y me encanta.

Quizá en el futuro vuelva a tener coche. De momento no lo necesito y así pretendo estar por el mayor tiempo posible.

¿Estoy en un error? Por favor, ¡dímelo todo en los comentarios!

 

ChocoCast Episodio 5. Qué es el minimalismo

Muchas veces los minimalistas tomamos las acciones correctas. Nos deshacemos de lo que no necesitamos, gastamos menos, vemos la vida desde un punto de vista más abierto, y también vivimos la libertad que resulta al romper las cadenas de la mercadotecnica.

Pero, ¿en realidad sabemos de dónde viene? ¿Porqué se llama minimalismo?

Este episodio del ChocoCast explica de manera rápida dos maneras de explicar de dónde viene el minimalismo y porqué convergen en este punto en la historia.

Muchas gracias por escuchar y ¡no olvides dejar tus comentarios!

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