por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 24, 2016 | Budismo, Vida, Zen

«Gracias a la impermanencia todo es posible» —Thich Nhat Hanh
Todas las cosas que tienen forma y sustancia, así como las que no la tienen; son impermanentes. Es un hecho al que los seres humanos nos resistimos una y otra vez, y en cada ocasión nos creamos más sufrimiento que la vez anterior. Vamos por el mundo asumiendo que somos invencibles, eternos e infértiles.
No queremos que termine le película, no queremos que acabe el amor o el empleo. Justo porque nos negamos a que se termine el placer de un pastel (torta) de chocolate o una pizza, queremos comerlo todo el tiempo.
Cuando somos jóvenes nos negamos al hecho de que en algún momento envejeceremos y moriremos. Peor aun, jamás abrimos la mente a entender que encima de todo, enfermaremos y la belleza se extinguirá.
De forma intelectual podemos intuir que las cosas terminan, pero no dedicamos ni un pensamiento a en verdad penetrar el significado de la impermanencia.
Aprovechando que por estos días en México celebramos el Día de Muertos, decidí declarar que esta semana será dedicada a la Señora Impermanencia.
¡Bienvenidos a la Semana de la Impermanencia! En el blog, en Twitter y en los eventos programados aquí, estaremos abordando este tema que causa escalofríos al más temerario y maduro.
Anicca, la teoría budista de la impermanencia
Luego de años de estudio y meditación, el Buda llegó a la conclusión de que nada en el universo es permanente y que existen Tres Marcas de la Existencia: todo es insatisfactorio (Dukkha), todo es impermanente (Anicca), todo es y todo carece de sustancia y personalidad propia (Anatta).
Según el dharma, Anicca contiene cinco procesos de los que no nos podemos escapar y que no podemos controlar: el envejecimiento, la enfermedad, la muerte, la decadencia de las cosas y la destrucción de las cosas.
A pesar de que todos sabemos que nada es para siempre, a pesar de que todos tenemos en cuenta que vamos a morir y que las cosas que tenemos no durarán, nos esforzamos en ignorar este hecho.
Simplemente escondemos la cabeza bajo tierra y deseamos con todo el corazón que las cosas nunca cambien. Nos formamos la ilusión de que siempre vamos a estar jóvenes, sanos, que siempre vamos a tener una relación perfecta, que nuestros padres jamás morirán y que siempre vamos a tener empleo.
Y cuando llega la hora de la verdad, el impacto es devastador. No comprendemos cómo es posible que todo haya cambiado, si antes estaba perfecto.
De acuerdo al Buda, la vida es como un río. Es un momento progresivo, una sucesión de momentos distintos unidos para dar la impresión de movimiento continuo.
Este río se mueve de causa a causa, de efecto a efecto, de un punto a otro, de un estado de la existencia a otro; dando la idea de que es un movimiento continuo y unificado. Pero en realidad no lo es. El río de ayer no es el mismo río que el de hoy. El río de este momento no va a ser el mismo río del próximo segundo.
Así es la vida. Cambia todo el tiempo y se vuelve algo distinto de un momento a otro.
Nosotros mismos somos el ejemplo viviente de esto. Es una falacia pensar que somos la misma persona de cuando éramos pequeños. Siempre estamos creciendo, aprendiendo y con el tiempo, envejecemos.
Cuando comprendemos que nada es para siempre, es cuando la vida adquiere su carácter de joya preciosa.
Vivir el día de hoy como si fuera el último es lo que hace que nuestra experiencia sea maravillosa.
Si tenemos que decir te amo, hay que decirlo.
Si tenemos la oportunidad de reunirnos con alguien del pasado, hay que disfrutarlo.
Si hay que trabajar mucho, debemos enfocarnos y resolverlo.
Si tenemos que llorar y decir adiós, hay que hacerlo sin pensar dos veces.
Si la realidad cambia por sucesos inesperados, hay que adaptarnos, modificar el camino y seguir adelante.
A diferencia de los video juegos, en la vida no tenemos 3 oportunidades para terminar el nivel.
Sólo tenemos una oportunidad para hacer las cosas.
Y al estar conscientes de que todo es impermanente, hacemos que cada día sea una celebración de victoria.
Por eso me gusta decir: La mala noticia es que morirás. La buena es que tienes el resto de tu vida para hacer que cada segundo valga la pena.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 17, 2016 | Budismo, Eventos, Vida

Foto http://quiltsaroundtheworld.blogspot.mx/
Con mucho humor, colores y fiesta, en México celebramos el Día de Muertos cada noviembre 2. Es una época en que montamos ofrendas y comida para los muertos que regresan por un día para celebrar la vida con nosotros.
Al paso de los años, Día de Muertos se ha convertido en una expresión cultural reconocida en todo el mundo y no se necesita ser mexicano para apreciar que la muerte es solo parte de nuestra existencia.
En Chocobuda aprovechamos la ocasión para reflexionar sobre Impermanencia, karma-vipaka y renacimiento desde el punto de vista del budismo zen.
Únete a los festejos en Guadalajara, Jalisco y por Chocoscopio-visión (Periscope)
28 de octubre de 2016: Charla sobre Impermanencia y Karma
Hablaremos y meditaremos sobre el significado de la Impermanencia y entenderemos el significado de karma como una fuerza positiva para afirmar la vida.
Fecha: 28 de octubre de 2016, de 7:00 PM a 9:00 PM
Sede: Árbol del Yoga Guadalajara Lope de Vega 121, 44130 Guadalajara (México)
Costo: $100.00
Página del evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/320553078305177/
29 de octubre de 2016: Charla sobre Muerte, Aceptación y Despedidas
Al calor de un café hablaremos y meditaremos sobre el significado y espiritualidad de la muerte, porqué le tememos, cómo aceptarla y porqué es importante abrir el corazón al renacimiento.
Fecha: 29 de octubre de 2016, de 5:00 PM a 7:00 PM
Sede:
Santa Cafeína – Foro Cultural
Angulo #1433
Santa Tere
Tel. 38247213
Mapa y más información: https://www.facebook.com/cafeteriasantacafeina/info?tab=overview
Donativo voluntario.
31 de octubre de 2016: Chocoscopio sobre Muerte, Aceptación y Despedidas
Este será un Chocoscopio terrorífico, lleno de fantasmas, esqueletos y disfraces. Hablaremos sobre lo efímera que es la vida y cómo encontrar calma ante la Impermanencia de las cosas.
Fecha: 31 de octubre de 2016, de 4:00 PM a 5:00 PM (CDMX)
Sede: Persicope. Minutos antes de la transmisión, publicaremos la liga en Twitter.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 14, 2016 | Budismo, Compasión, Vida

The Times.
Recientemente un amigo me escribió para contarme su frustración e ira, pues una amiga suya fue asaltada en el colectivo (autobús urbano). Me confió que surgieron en él ansias de responder a la agresión con más agresión, lo que le causó sufrimiento.
Comparto mi respuesta y comentarios porque creo que a todos nos ha pasado algo así.
Entiendo los sentimientos que tienes en el corazón. A veces son abrumadores y queremos que la vida siempre sea lo que nos imaginamos. Vemos que hay desventura e injusticia y queremos hacer lo posible para mejorar las cosas. Con mucha frecuencia lo queremos de forma desesperada.
Pero CUIDADO. Lo que está en tu corazón son dos cosas peligrosas con las que tienes que trabajar.
1. EGO. Tu propio ego está pensando en lo bien que te sentirás si reduces a pulpa a los criminales. Quieres ser Batman y ver por el bien de tu amiga, pero eso no es real. Quieres ganar, quieres que tu voluntad se haga porque estás seguro de tener la razón. Y no la tienes, amigo.
No es que yo esté a favor del crimen. No, lejos de eso. Lo que estoy diciendo es que estás sufriendo porque en tu imaginación existe un mundo ideal sin crimen y sin injusticia. Cuando el mundo real te hace ver que no tienes razón, te crea frustración y furia. Quieres que el universo marche a tu ritmo y obedezca tus ideas. Es un camino resbaloso en el que siempre vas a caer.
El mundo es lo que es. La humanidad es lo que es. Hemos llegado a este nivel de crueldad porque decidimos enfocarnos en lo material y en la avaricia por el poder. Y no va a cambiar a menos que tomemos acciones lentas y bien pensadas. Tu reacción, por más justa que parezca, solo es más violencia.
No necesitas reacción. Necesitas calma y tomar acciones virtuosas. ¿Te molesta el crimen? Educa a los niños en compasión. ¿No ves justicia? Crea un sistema virtuoso de vigilancia con tus vecinos. ¿Quieres informar a la gente? Invierte tiempo creando un periódico mural o impresos que puedas repartir para que la gente aprenda a cuidarse. ¿Quieres transmitir valores? Organiza pláticas sobre compasión.
Mi punto es que no debes abandonarte a la ira, porque la ira nos vuelve estúpidos. Conserva la calma para que conserves la inteligencia. Hay mucho trabajo por hacer, pero no comienza en el gobierno ni en el vecino. Empieza dentro de uno mismo.
No eres Batman. Eres algo mucho más valioso. Eres tú mismo. Y me siento agradecido por ello.
2. No confundas justicia con venganza. Cuando las cosas no funcionan queremos ganar de todas todas. No es posible. Porque si ganas tú, entonces estás generando sufrimiento para los demás. Esa es la razón por las que los deportes no me gustan; son la raíz de mucha violencia y sufrimiento porque hay dos o más lados en conflicto.
Buscar un culpable para golpearlo y humillarlo, es venganza pura.
Trabajar en un sistema de educación donde todos generemos un clima de amistad, igualdad y cooperación; eso es justicia.
Y 3. No olvides la compasión. Compasión no es buscar venganza. Es entender que todos sufren. Abre tu corazón a la realidad de que los maleantes roban y matan porque tienen demasiado sufrimiento en su corazón. Sí, ellos sufren igual que tú… y quizá mucho más. No tuvieron las mismas oportunidades, no tuvieron la misma cultura y no saben que existe un camino para vivir en paz. Son seres que están desesperados por ser reconocidos y, al igual que tú y yo, también necesitan comer.
Se ven obligados a ser criminales porque no conocen otro camino. Y créeme, su sufrimiento es enorme. Si olvidas este hecho, los verás como receptáculo de tu odio. Lo peor es que ellos seguirán siendo ellos mismos, pero tu corazón se volverá amargo y violento… lo que te convierte en una persona agresiva al igual que ellos.
La venganza está muy grabada en nuestra cultura, pero está en nuestras manos hacer cosas virtuosas para contrarrestar el daño.
Como dije, conserva la calma. Conserva la compasión… y trabaja siempre por el beneficio de los demás. Si cedes ante la locura y la violencia, entonces estarás siendo parte del problema.
Me alegra que tu amiga esté bien. Por favor dile que un amigo en México piensa en ella.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 5, 2016 | Budismo, Editorial, Eventos, Zen

Queridos amigos,
Con el corazón lleno de gratitud aviso que las inscripciones al curso formal de estudio de Introducción al Budismo Zen, están cerradas.
Comenzaremos actividades el 18 de octubre de 2016 con un círculo de amigos que han llegado de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Escocia, España, México y Venezuela. Todos en búsqueda de aprender y aplicar el dharma a la vida cotidiana.
Eso no significa que el Grupo Zen Ryokan esté cerrado. Al contrario, ¡sólo estamos iniciando! Esta comunidad abrazará festividades budistas zen, ofrecerá zazen gratuito (como siempre) y llevará el Zen en español a personas que no pueden desplazarse a un centro budista.
Trascendemos fronteras, tiempo y todo tipo de barreras. Aprendemos y crecemos, unidos como un solo ser perfecto e indivisible.
Somos compañeros de sangha en un templo llamado Madre Tierra.
Gracias a todos. Es hora de trabajar.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 3, 2016 | Budismo, Vida, Zen

Un querido amigo me ha preguntado:
Tengo una pequeña inquietud a propósito de la validez del buddhismo en la actualidad —algo que, personalmente no pongo en duda—, y es ¿cómo conjugarlo, introducirlo en mi activismo político? ¿Hay publicaciones, análisis, que se hayan hecho al respecto? Porque para mí, la expresión «anarcobuddhismo» tiene todo el sentido del mundo, pero me gustaría saber qué se cuece por ahí y tener más elementos de discusión
Como la respuesta es compleja decidí escribir esta entrada. Hay mucho qué decir y se han escrito cientos de artículos y libros al respecto, pero daré mi opinión personal con base en lo poco que sé.
A lo largo de la historia el budismo se ha tratado de mantener alejado de todo tipo de política o movimiento social. O al menos en teoría. El problema de los grupos budistas es que está lleno de humanos con ego (y ganas de conservar el pellejo), que siempre estarán dispuestos a pelear por que su opinión sea la ganadora. Las cosas han escalado al punto de que la violencia física entre escuelas budistas ha sido tema común, en especial en la trayectoria del budismo en China, durante la dinastía Song (960–1279 Era Común).
Es justo el caso de Hotei, el buda gordo de los chinos. Originalmente Hotei era un dios de la abundancia y la felicidad. Cuando el budismo llegó a China (50-70 EC) fue atacado por las prestigiadas escuelas taoistas y confucionistas, que dominaban el panorama y recibían el favor de los poderosos. Para conservar la vida, los monjes budistas tuvieron que admitir que Hotei era el Buda y aceptar las filosofías locales. Con el tiempo nació la leyenda de que Hotei había sido un monje Chan dedicado a ayudar a los demás.

En Japón medieval los monjes Rinzai y Zen se alineaban con diferentes regidores para conservar la vida, también.
En la actualidad hay naciones como Myanmar en las que el budismo se ha mezclado con política y los resultados son cientos de muertos. Es lamentable.
Por otro lado también hay que mencionar que han habido maestros budistas que caen en las trampas de la política y viven por ella. Pero eso solo implica que son políticos que usan la bandera del budismo como instrumento de propaganda.
Y es que budismo y política son mutuamente excluyentes. Son las personas en el poder las que no recibían bien las ideas de paz y compasión del budismo. Entonces los monjes necesitan crear alianzas y acuerdos para que las escuelas continúen con recursos… y con vida.
La política es avaricia, conflicto, el descontrol que trae la pasión y hambre por el poder. El budismo es paz, protección de la vida, calma y renuncia.
De hecho, las escuelas modernas de Zen consideran a los políticos como personas enfermas.
Han habido gobernantes que intentan practicar algún tipo de budismo, pero tan pronto el poder y la opulencia tocan el corazón, se alejan para siempre del dharma.
Entonces, ¿cómo incluir el budismo en el activismo político? Hay que abandonar el activismo porque es un concepto excluyente y que evoca combate. Si lo que queremos es ayudar a los demás, crear sociedades justas y que afirmen la vida, hay que trabajar por el bien de los demás seres vivos, en equipo y bajo los preceptos de Gratitud, Compasión y Generosidad.
No hay banderas, partidos políticos, no hay ningún tipo de alineamiento. Solo avanzar un paso a la vez, un día a la vez, un ser vivo a la vez.
Finalmente «anarquía» tampoco comulga con el budismo. De ninguna manera. Anarquía es un estado social de desorden que rechaza todo tipo de control o autoridad.
El budismo es disciplina, autocontrol, renuncia. Es respeto y reverencia por los maestros que nos han dejado su conocimiento, dedicación y vida. Vivimos por reglas claras que son los Preceptos, las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Camino Óctuple; y juntos son la Vía que nos lleva a terminar el sufrimiento. De igual forma nos alineamos a la constitución de nuestros países, a las reglas de la sociedad… a menos, claro, que vayan en contra de la vida misma.
Algunas publicaciones y papers que he leído al respecto: