10 malos hábitos que destruyen tu felicidad [parte 2 de 2]

10 malos hábitos que destruyen tu felicidad [parte 2 de 2]

La primera parte de este artículo la puedes encontrar dando clic aquí.

En la entrega anterior vimos cinco malos hábitos que pueden destruir tu felicidad. Mentir, manipular, procrastinar, ser negativos o tardarnos en todo; son conductas que sangran tu felicidad.

Para continuar, expongo algunos más:

6. Lenguaje obsceno

Mi maestra de literatura afirma que el lenguaje obsceno es un atentado contra el idioma castellano. Coincido al 100% porque nuestro idioma es tan rico, que cuesta trabajo no sucumbir ante la pereza de conocer más vocabulario para expresarnos. Pero más allá de eso, las maldiciones corrompen  nuestra relación con el universo debido a su carga de odio. Sí, leíste bien. Cuando dices “el puto lápiz”, estás hablando con odio sobre el objeto. Lo calificas y lo denigras, cuando en realidad te está prestando un servicio. Quizá suena inocente, pero tu cerebro detecta el odio de tus palabras y comienza a etiquetar así a todo lo que te rodea. Mejor lee y aprende a expresarte de forma amable. Te aseguro relaciones personales más pacíficas.

7. Adicción a las redes sociales

Perder el tiempo, como lo mencioné antes, es delicioso. La mente adora estos espacios en los que le das miles de textos sin sentido, porque no hay esfuerzo alguno para digerirlos. Twitter y Facebook son una piñata de información. Les pegas con un clic y sueltan premios de mensajes inútiles en su mayoría. Esta simplicidad es la que los vuelve adictivos y nos hace olvidar el valor de mirar frente a frente a nuestros amigos verdaderos. Son herramientas de comunicación poderosas cuando se saben usar, pero nos encanta navegar la corriente interminable que nos presentan. Si pasas más de 1 hora al día en las redes sociales, tienes un problema de adicción.

8. Mal lenguaje corporal

Muchas personas no creen que esto sea un problema porque todo mundo lo hace. Rodar los ojos hacia arriba o hacer muecas cuando alguien te dice algo; tronar la boca cuando no crees lo que te dicen; apretar de más la mano de alguien que te salda; sentarte mal en un sillón ajeno; caminar con la espalda encorvada por pura pereza; no mirar a tu interlocutor a los ojos… todos esos son ejemplos de mal lenguaje corporal. Aunque creas que a nadie le importa, es un mal hábito que genera asperesas en tus relaciones personales.

9. Síndrome del lobo solitario

Pensar que no necesitas a nadie, que estás solo contra el mundo y que tú solo puedes cambiar el universo, expone lo grande que es tu soberbia. Hay dos malas noticias con este hábito: el ego crece y obtendrás lo que buscas. Te quedarás muy, muy solo porque a nadie le gusta estar al rededor de un soberbio egolatra. Aceptar con humildad cuando necesitas ayuda y pedirla no te hace ver menos macho. Te hace trabajar en equipo y fomentar relaciones sanas con los que te rodean.

10. Berrinches

Hacer berrinches por todo lo que no puedes obtener o porque el mundo no reacciona a tu gusto, te afecta más de lo que crees porque estableces una relación de control y frustración con lo que te rodea. Implica un rechazo absoluto a la realidad y el único que sufre eres tú. A nadie le importa que llores porque no puedes tener la nueva iPad, créeme. Pero a todos les importa cuando eres caritativo y ayudas a los demás. Hacer berrinches es un hábito de los peores porque al igual que el anterior, es el camino más certero a la soledad.

Estos son solo algunos de los malos hábitos que podemos tener. Creo que la mayor parte del tiempo los practicamos sin dolo o sin siquiera imaginar que estamos afectando a los demás. Nuestro ego hace que la razón se nuble y no podemos ver que todas nuestras acciones tienen consecuencias, ya sea buenas o malas.

Siempre hay personas que sufren por nuestra apatía, ignorancia o malas intenciones.

Corregir estas conductas puede ser tan sencillo como poner atención a nuestras acciones y pensar siempre en los demás. Pero hay hábitos tan incrustados en nuestra conciencia que es necesario tomar pasos extra para modificarlos.

Nótese el término: modificar.

Los malos hábitos no se pueden eliminar porque las redes neuronales necesarias para su ejecución ya están establecidas en nuestro cerebro.

Todos los hábitos obedecen un ciclo básico:

  • Detonante: lo que nos impulsa a actuar.
  • Procedimiento: el hábito en sí (morderse las uñas, fumar, mentir).
  • Recompensa: es el premio por ejecutar el procedimiento.

Siguiendo este modelo es posible iniciar hábitos de cero. Por medio de la disciplina y la repetición los hábitos quedan grabados en nuestra personalidad.

El problema con los hábitos negativos, como fumar, es que el ciclo ya está en nuestro cerebro. Ya existe información que fluye por estas conexiones neuronales. Dejar el hábito es virtualmente imposible. Lo que sí podemos hacer cuando entendemos este ciclo, es modificar el procedimiento. En lugar de fumar podemos ir a caminar 10 minutos, por ejemplo.

Somos seres de hábitos. Más de lo que nos gustaría aceptar. Cuando nos esforzamos en entenderlos, cosas buenas comienzan a suceder.

¿Tienes algún mal hábito que quieras modificar? ¿Olvidé alguno? ¡Comenta!

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10 malos hábitos que destruyen tu felicidad [parte 1 de 2]

10 malos hábitos que destruyen tu felicidad [parte 1 de 2]

Se habla mucho por todos lados sobre la importancia que tiene adquirir nuevos hábitos. Existen blogs, libros, podcasts y oradores magníficos que nos impulsan a tomar la aventura de mejorar nuestra vida con conductas sanas como salir a correr, comer mejor, estudiar más o ser más productivos.

Sin embargo los hábitos son mucho más que ganas de aprender cosas nuevas o leer libros motivacionales. Los hábitos son parte de la naturaleza humana y no podríamos ser lo que somos sin ellos.

Vivimos por y para ellos. ¿No me crees? Piensa en lo que hiciste hoy en la mañana y compáralo con lo que hiciste ayer. Estoy seguro que será lo mismo que harás mañana temprano. Es decir, tienes hábitos establecidos para despertar, comer, beber, trabajar y relacionarte con el universo que te rodea.

Por definición, los hábitos son acciones repetitivas que hacemos de forma automática y que están gravadas en nuestra personalidad.

Podrás auto engañarte pensando que eres muy libre y que eres único e irrepetible; que siempre buscas ser diferente. La realidad es que todos somos hábitos. Y eso no es malo. Al contrario.

Somos capaces de tener y desarrollar hábitos maravillosos que nos hacen crecer y tener vidas increíbles.

Pero siendo los seres de contrastes que somos, no podemos negar que también tenemos hábitos que nos hacen sufrir o que ponen en peligro nuestra salud mental, física o espiritual. Y al ser acciones automáticas, muchas veces no nos percatamos que estamos llenos de malos hábitos.

La mejor forma de comenzar a cambiar estas conductas es saber que existen y que quizá las practicamos todo el tiempo. Por esa razón comparto esta pequeña e incompleta lista  de 15 hábitos que TODOS tenemos y que nos cuestan la felicidad. 

1. Mentir

El Doc. House dice (y con mucha razón): Todos mentimos. A veces lo hacemos para cosas “buenas” y a veces para destruir. Como sea, estar consciente de nuestra habla nos ayudar para evitar mentir lo más que se pueda. Es mejor una verdad ruda, que vivir en falsedad.

2. Manipular

Este hábito es uno de los peores. Ya sea de forma consciente o inconsciente, todos disfrutamos tener el control de las personas o de las situaciones. Podemos llegar límites absurdos  como causarnos daño para obtener atención o cariño. Si eres manipulador, revisa tus intenciones y entiende que todos los seres vivos merecen ser respetados. Si necesitas lograr algo, es mejor ser claro y directo que andar atentando contra la dignidad de los demás.

3. Procrastinar

Perder el tiempo es delicioso porque permite descansar y relajar la mente para poder seguir siendo útiles. El problema es que la mente disfruta estar enfocada en cosas que la distraen y que evitan el pensamiento. Cuando nos enganchamos en la procrastinación pueden pasar horas o días antes de que nos demos cuenta. Al final somos víctimas de eso porque mientras perdemos el tiempo, el trabajo y los proyectos se apilan. Estar consciente de cuando procrastinamos es el primer paso para vencerla.

4. Negatividad

En ocasiones la vida se pone tan ruda que todo lo vemos mal. La comida no sabe bien, el atardecer duele y en general todo es nefasto. Eso es ser negativo y es una conducta virulenta porque acaba con nuestra salud y se contagia a los demás. Afecta a todo el universo. La mejor forma de acabar con ella es estar atentos a nuestros pensamientos y al habla. No se trata de ser ingenuos felices, sino de no caer al otro extremo.

5. Tardanza

Soy el primer convencido de que las cosas nunca urgen. Pero también entiendo que esta civilización depende del tiempo. Llegar a tiempo, entregar a tiempo, hablar oportunamente… todo ello forma parte de nuestro estilo de vida, y eso está muy bien. Son reglas que no podemos romper. El problema es que nuestro ego siempre quiere ir contracorriente y se revela ante el tiempo. Cuando el mal hábito de la tardanza nos invade, afectamos a todos los que nos rodean. Estar enfocados y conscientes del momento actual nos ayuda a no caer en la tardanza.

En la siguiente entrega exploraremos otros 5 malos hábitos, para después hablar un poco sobre cómo cambiarlos.

Leer segunda parte.

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Cinco tips para combatir la soledad

Cinco tips para combatir la soledad

Estos son tiempos emocionantes. La tecnología nos permite disfrutar servicios que hace algunos años sólo sucedían en las historias de ciencia ficción. Hoy tenemos acceso a información en tiempo real, a bases gigantescas de conocimiento, a música de todo el mundo y entretenimiento sin límites.

Por supuesto también estamos conectados con millones de otros internautas, coleccionamos amigos como si fueran cromos y hacemos lo que sea por conseguir un retweet o un Me gusta.

Las ciudades son más grandes que nunca y la población ha crecido a niveles peligrosos.

Entonces, si estamos rodeados por millones de personas y conectados con cientos de amigos, ¿porqué nos sentimos tan solos?

La soledad es una enfermedad que ha pegado muy fuerte en los últimos años y, por más que lo neguemos, todos la hemos sentido… y no parece mejorar.

Existen muchas explicaciones para el sentimiento de soledad, pero una de las que más me ha hecho reflexionar es que la cultura del mundo se ha volcado al cultivo y adoración del ego.

En otras palabras; la ropa está diseñada para que YO me vea bien. La comida y la bebida están creadas para YO obtenga placer. El iPhone está hecho para YO esté más conectado. Tengo automóvil para que YO viaje más cómodo. YO sólo acudo a los eventos que ME convienen.

Las redes sociales están creadas con una idea que no aplica en la vida real: edición.

En Twitter y Facebook puedes editarlo todo. Tus fotos, para que la gente vea un ideal de ti. Tu información, para que tus amigos vean lo elocuente que eres. Tus preferencias, para experimentes el software como te gusta.

Este poder de editar la vida nos permite vender una idea engañosa de quiénes somos. Nos expresamos sin mirarnos a los ojos, sin sentirnos.

No importa cuántas personas nos rodeen o cuántos amigos reales tengamos, la saturación de ego es extenuante y termina por drenar cualquier voluntad de interactuar en la vida real. Esto se convierte en un vacío tan grande, que no tenemos con qué llenarlo, por más Me gustas o retweets que tengamos.

Intentamos tapar la soledad compartiendo fotos de comida o con mensajes de “tengo calor”, esperando que alguien escuche. Quien sea.

Como mencioné, este es un problema complejo que da para libros enteros, no sólo un humilde post como este.

Pero eso no evita pueda compartir algunos consejos que me han funcionado para combatir la soledad.

1. Piensa en Nosotros

La palabra nosotros es hermosa porque implica trabajo en equipo, solidaridad, democracia, amor y compasión. En lugar de hacer cosas para satisfacer tu ego, haz cosas que ayuden a los demás, que impulsen a tus amigos o familia hacia adelante.

2. Sé más amable

La amabilidad es todo un tema de estudio para el budismo. Sin embargo ser cuidadoso de los modales y la cortesía siempre gana amigos. Saludar, sonreír, responder con atención y mirar a los ojos son actitudes que forman relaciones muy agradables.

3. Deja (o controla) las redes sociales

Sí, sí. Las redes sociales se convirtieron en una necesidad y todos disfrutamos de ellas. Eso lo entiendo. Pero no dejes que un timeline sea tu vida. La vida y las relaciones personales duraderas suceden allá afuera.

4. Pasa tiempo a solas

Sé que esto es un oxímoron, pero pasar tiempo a solas ayuda a no sentirse solo. Aprendes a vivir con lo que tienes, con lo que eres. Meditar, leer libros de papel (o en digital PERO sin conexión a Internet), escuchar música (sin video), beber un café o té por la tarde mientras escuchas el ruido de la ciudad; todo eso ayuda mucho.

5. Ayuda a la gente

La mejor forma de hacer amigos y de ver sonrisas, es siendo menos egocéntrico y ayudar a la gente. Dona tiempo o dinero a alguna institución en la que creas. Visita a tus viejos. Llama a tus amigos. Sonríe y saluda en la calle a todo mundo.

El secreto para combatir la soledad siempre ha estado en tus manos. Es cuestión de aprender a ver más allá del ego.

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Estás bajo mi control: relájate y sonríe

Estás bajo mi control: relájate y sonríe

Con mis grandes poderes poco a poco comienzo a tomar control de tu mente.

Eso es, mira mis ojos intensos y el fuego dentro. Te cautiva, te atrapa.

Tu respiración se vuelve más y más profunda.

Te rindes ante mis grandes poderes de hipnosis.

Tu mente me pertenece en este momento y no tienes más opción que obedecer mis órdenes.

Desde este momento te ordeno que te relajes. Suelta esa tensión de los hombros. Que tu mandíbula libere esa presión que haces con los dientes.

Suelta ese peso que traes en la espalda. A nadie le ayudas si lo sigues cargando.

¿Presión en el trabajo? Déjala ir y respira profundo. Sólo elimina las distracciones y haz lo que tengas que hacer, sin resistencia.

¿Tensión en la familia? No los rechaces, sólo quiérelos por lo que son. Concilia y habla las cosas antes de arrebatos. Y relájate.

¿Odias el clima? Tranquilo. Por más resistencia que pongas, la Madre Tierra tiene sus ciclos, así como tú tienes los tuyos. Mejor tómalo de buena manera y adáptate a lo que Ella te brinda. Relájate.

¿Detestas el transporte público? No lo detestes. Mejor úsalo con respeto y respeta a los demás usuarios. Sonríe cada vez que puedas. Y relájate porque así les haces la vida más fácil a todos, empezando por ti.

¿Rechazas cualquier cosa? ¡Pues más razones aún para relajarte! La vida es lo que es y no se dentendrá por tu incomodidad. Mejor navega las olas con una sonrisa, aceptando lo buen y lo malo.

Tu voluntad es mía y no te puedes zafar.

Antes de reaccionar o de permitir que la ira te controle, respirarás profundo varias veces. Sólo así podrás resolver los problemas que se presenten.

En la vida hay personas que buscan enojarte. Detecta estos intentos. Luego con toda gracia y elegancia, evitarás engancharte en conflictos. La mente fría y sin apegos piensa mejor.

Si no te relajas tu salud irá en dacadencia hasta que te consigas una enfermedad. Mejor suelta las cosas desagradables.

Mira al mundo sin engancharte en tus propias opiniones y verás que las cosas son más fáciles para todos.

Poco a poco te regresaré el control de tu mente, pero recordarás todo esto que he dicho.

Contaré de 5 a 1. Cuando termine, entenderás porqué es importante relajarte y estarás en control de cualquier situación que se presente.

5… 4… 3… 2… 1…

¡Relájate!

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Regresa Shojiki, taller de hábitos. 21 de abril de 2014

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Hace unos días terminó Shojiki, el taller de hábitos que comenzamos en enero de 2014, aquí en Chocobuda.

Varios amigos de México, España, Colombia, Venezuela y Costa Rica aprendimos la importancia que tienen los hábitos en nuestra vida. Algunos adquirieron un hábito nuevo y otros tomamos algún mal hábito y lo transformamos en conductas virtuosas.

Ha sido muy valioso este taller para mí, sobre todo porque ya entendí que lo mejor es el camino lento, y soy de las personas que aún le falta mucho tiempo, pero puedo decir que estoy cumpliendo con el hábito que me propuse.

—Ana Lilia Solis

Shojiki es una buena experiencia porque no sólo ve los hábitos como conductas superficiales, sino que estudia los origines primitivos de nuestra personalidad. Por medio de la meditación y la práctica consciente crea las conexiones neurológicas necesarias para que un hábito sea parte de nuestro instinto. Siempre siguiendo el camino lento porque paso a paso es la mejor manera de crecer.

El taller fue exitoso, pero lamentablemente muchas personas se quedaron sin lugar. Tuve que limitar la cantidad de participantes para no afectar la atención personal que puedo brindar.

Así que decidí lanzar un segundo grupo.  Si quieres experimentar Shojiki, este es el momento.

Comenzamos el 21 de abril de 2014.

Como extra incluye un taller de meditación por separado que puedes practicar mientras comenzamos Shojiki. Es decir, son dos talleres.

Recuerda que el cupo es limitado.

Haz clic aquí para más información.

 

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