Avalokiteshvara, también conocida como Kannon, Kanzeon o Guanyin; es una de las imágenes más poderosas en el budismo del mundo. Es una/un bodhisattva que representa la compasión universal. Nos recuerda que el propósito de la práctica del budismo es ver siempre por el beneficio de los demás seres.

Podemos encontrar a Kannon casi siempre como una figura humana color dorado, de la que brotan mil brazos. En cada mano hay un ojo. Cada brazo y cada mano, representan a uno de nosotros; unidos a la madre/padre de la compasión. Es decir, todos los seres sintientes estamos involucrados y somos necesarios para que la vida sea posible.

Si me has leído o me conoces personalmente, sabrás que con frecuencia grito como loco: ¡Compasión es acción!

El día de ayer, Bere (miembro de la sangha Grupo Zen Ryokan), puso en nuestros ojos la oportunidad de ayudar a Don Bernardo, persona mayor con dificultades de movilidad. Él requería una silla de ruedas nueva y no tenía los recursos para comprarla.

Así que tomamos acción y con la colaboración desinteresada de muchas personas, logramos entregar a Don Bernardo una nueva silla de ruedas.

¿Estoy escribiendo estas líneas para presumir lo bueno que somos? No, lejos de ello. Estoy escribiendo estas líneas para recordarnos que es posible ayudar a los demás. Siempre. Todo el tiempo. Es cuestión de dar un pequeño paso, pedir que los demás ayuden y hacerlo.

Este mundo parece tener más noticias malas que buenas. Muchas veces nos enganchamos pensando que la maldad y la violencia son lo único que hay.

Pero la bondad y la compasión son naturales para todos los seres vivos. Si no las encuentras fácilmente, es posible crearlas. Lo único que tienes que hacer es aprender a ver.

Don Bernarndo envía unas palabras para quienes lo ayudaron:

 

¡Compasión es acción! Gracias.