Hoy es el último día de tu vida, ¿cómo quieres que te recuerden?

Hoy es el último día de tu vida, ¿cómo quieres que te recuerden?

“Aquí yace Chocobuda. Colgó los tenis* con una sonrisa porque publicó su artículo de los martes sin falla hasta el final.”

Hace unos días, mientras navegaba por el océano caótico del internet (sí, incluso los monjes budistas a veces caemos en el abismo de las redes sociales), me topé con una idea que me pareció sumamente intrigante. Se trataba de un ejercicio inusual: escribir todas las mañanas nuestro propio epitafio como una forma de diseñar nuestra vida.

En la práctica Zen siempre consideramos nuestra propia impermanencia. Pasamos horas sentados en Zazen contemplando el cambio constante, la transitoriedad de las cosas y entendemos que todo lo que inicia tiene un final implícito. ¿Qué pasa si dejamos de ver a la muerte como una sombra lejana y la convertimos en la luz que guía nuestras decisiones de hoy?

Escribir mi propio epitafio es una idea demasiado nueva para mí y apenas la estoy probando en mi rutina diaria. Para ser honesto, el primer día que lo intenté, el resultado me hizo cuestionar seriamente mis prioridades y me dejó con una sensación en el pecho que no esperaba. Al final de estas líneas te contaré qué fue lo que escribí y el impacto que tuvo en mi tarde, pero antes, me gustaría que exploráramos juntos por qué este pequeño hábito puede transformar por completo tu vida cotidiana.

*Colgó los tenis: se murió, en español coloquial mexicano.

El epitafio como un espejo de realidad

Tenemos una relación extraña con la muerte. Todos sabemos cuál es el final, pero decidimos tapar la vista porque nos aterra. La ignoramos y al mismo tiempo está ahí en la trastienda de la mente. Entonces actuamos como si tuviéramos un contrato de eternidad con el universo.

Pensamos en el final como un concepto lejano, una idea abstracta que le ocurre a la gente mayor o a los enfermos, o que solo se discute en momentos de crisis de mediana edad.

Al evadir esta verdad, caemos con mucha facilidad en el piloto automático. No expresamos nuestras emociones a las personas importantes, postergamos las llamadas necesarias, dejamos que el rencor se mude a vivir a nuestra cabeza y gastamos horas valiosas discutiendo con desconocidos en redes sociales o viendo reels sin parar.

Escribir tu epitafio por la mañana destruye esa ilusión de permanencia. No se trata de redactar un texto largo y formal, sino una sola línea contundente. Al poner en papel un enunciado que empiece con la frase «Aquí yace…», traes el final de tu existencia al presente inmediato. Te obliga a ver el día de hoy con una honestidad radical; es una guía física para actuar como si fuera el último día, dándole un peso sagrado a cada decisión. Si hoy fuera el último bloque de veinticuatro horas que tienes en este planeta, ¿realmente querrías pasarlo enojado por el tráfico o postergando tus proyectos más queridos?

La ciencia del condicionamiento mental (Priming)

Según lo que he leído, desde el punto de vista de la psicología cognitiva, este ejercicio funciona como una poderosa herramienta de condicionamiento mental o priming. Cuando redactas tu epitafio matutino, le estás dando una instrucción sumamente clara a tu cerebro sobre la identidad que deseas encarnar hoy.

Por ejemplo, si escribes: «Aquí yace Kyonin. Murió en paz porque logró estudiar japonés una hora por la tarde», tu mente procesa esa declaración en tiempo pasado, como si ya fuera una realidad consumada.

Esto genera un fenómeno psicológico muy interesante. Al declarar el objetivo como cumplido, reduces la resistencia interna y la pereza. Tu cerebro busca coherencia entre lo que escribiste y tus acciones. En lugar de ver la tarea como una obligación pesada que tienes que arrastrar durante el día, tu mente se enfoca en llenar los huecos con las acciones correctas para que ese destino se cumpla. Es una forma de actuar como si fuera el último día, diseñando tu paz mental de manera proactiva.

Ofrecido con total honestidad, este ejercicio del epitafio tiene que venir desde una sinceridad y propósito profundos. Si se hace como juego y no se toma en serio, no servirá de nada.

La perspectiva del Zen es vivir despiertos en la impermanencia

En la tradición Soto Zen, la impermanencia no es un motivo de tristeza o nihilismo. Al contrario, es la fuente de la verdadera belleza y libertad. Una flor de cerezo es hermosa precisamente porque sus pétalos caerán pronto. Si fuera de plástico, perdería todo su encanto.

Star Wars era especial porque solo había 1 película cada 3 o 16 años. Luego lo compró Disney y de pronto saturaron al mundo con productos recurrentes y sin alma. Star Wars perdió su encanto porque ignoró su impermanencia. Lo siento, lo tenía que decir.

De la misma manera, nuestra vida adquiere un valor infinito porque tiene un límite. Espiritualmente, el ejercicio del epitafio diario nos ayuda a practicar el desapego y a limpiar el ruido mental. Nos recuerda que no somos dueños del mañana, solo del momento presente.

Al asumir que hoy es el único escenario donde podemos actuar, dejamos de acumular pendientes emocionales. Perdonamos más rápido, agradecemos con mayor profundidad y nos enfocamos en lo que realmente importa. El Zen nos enseña a vivir con las manos abiertas, listos para recibir el día y listos para dejarlo ir cuando caiga la noche.

Paso a paso: Cómo practicar el epitafio matutino

Si te llama la atención este experimento y deseas ponerlo a prueba, te sugiero la estructura que estoy aplicando, para que no te tome más de tres minutos al comenzar el día. ¿Por qué al comenzar el día? Porque lo que buscamos es diseñar el día desde el inicio. Si lo hacemos en la noche, es como para cerrar con recuerdos.

  1. La pausa del silencio: Justo después de tu meditación o de tomar tu primera taza de café por la mañana, regálate un minuto de silencio absoluto. Aléjate del teléfono.
  2. Revisa lo esencial: Mira tu agenda o tu lista de pendientes y selecciona únicamente una acción que sea crucial para ti. Aquella que, si la cumples, haría que tu día valiera la pena.
  3. Redacta la frase: Escribe en una libreta tu epitafio en tiempo pasado, asociándolo con una emoción positiva de logro. Por ejemplo: «Aquí yace TU NOMBRE. Murió con una gran sonrisa porque hoy cuidó su cuerpo cocinando una comida saludable y en calma». Es vital que escribas desde la sinceridad y tomando muy en serio todo el ejercicio.
  4. Respira y suelta: Lee la frase una vez más, respira hondo y cierra la libreta. Ya le diste la dirección a tu mente. Ahora te toca actuar sin mirar atrás.

Anímate a realizar esta prueba durante una semana consecutiva. Te aseguro que notarás un cambio drástico en cómo priorizas tus horas y cómo te relacionas con tus metas.

El resultado de mi propio experimento

Como te prometí al inicio, quiero compartirte lo que pasó en mi primer día de práctica. Mi lista de pendientes estaba llena de correos electrónicos por responder, un artículo por editar y algunos asuntos de la comunidad. Sin embargo, mi mente se sentía dispersa y con muchas ganas de procrastinar.

Me senté, abrí mi cuaderno y escribí esto:

«Aquí yace Chocobuda. Murió con el corazón ligero porque hoy apagó las pantallas a tiempo y dedicó una hora completa a leer en silencio, honrando su mente».

¿Qué sucedió? Durante el día, cada vez que sentía la tentación de abrir una pestaña nueva para perder el tiempo o de quedarme trabajando hasta tarde frente a la computadora, esa frase regresaba a mi mente como una brújula sumamente amorosa pero firme. No trabajé de más, apagué la computadora a las seis de la tarde y esa hora de lectura silenciosa se sintió como el regalo más sagrado del mundo. Cumplí mi epitafio y, al acostarme, sentí una paz enorme.

La vida se compone de estos pequeños fragmentos de veinticuatro horas. Al final, nuestro gran epitafio no será más que la suma de todos los pequeños epitafios que decidimos vivir día con día.

¿Cómo quieres que te recuerden si hoy fuera tu último día en este plano? Me encantaría que hicieras el experimento mañana por la mañana y me platicaras en los comentarios cómo te sentiste, qué lograste y qué ajustes le harías para que funcione mejor en tu vida diaria. ¡Leamos nuestras experiencias y nuestros epitafios y acompañémonos en este camino!

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Pensar en mi muerte todos los días no me causará más ansiedad?

Al principio puede sentirse un poco de incomodidad porque no estamos acostumbrados a confrontar nuestra impermanencia de forma tan directa. Sin embargo, la clave es el enfoque. No estamos pensando en la muerte desde el miedo o la tragedia, sino desde el aprecio por la vida. Al ver el epitafio como una brújula de lo que sí es importante, la ansiedad se transforma rápidamente en claridad, alivio y gratitud por el presente.

¿Qué pasa si al final del día no logro cumplir lo que escribí en mi epitafio?

No pasa absolutamente nada. El Zen es la práctica de la compasión y la flexibilidad, no del perfeccionismo rígido. Si la vida se interpuso y no lograste tu objetivo, no te juzgues ni te castigues. Simplemente observa con curiosidad qué te desvió del camino, déjalo ir con la noche y escribe un nuevo epitafio con amor y paciencia a la mañana siguiente. Cada amanecer es una oportunidad para volver a empezar.

¿Puedo cambiar el enfoque de mi epitafio todos los días o debe ser el mismo?

Es totalmente recomendable cambiarlo según las necesidades de tu día. Habrá mañanas donde tu prioridad sea avanzar en un proyecto profesional, y otras donde tu epitafio se enfoque en el descanso, en pasar tiempo de calidad con tu familia o simplemente en mantener la calma mental ante una situación difícil. Escucha a tu intuición cada mañana y escribe lo que tu corazón necesite para estar en paz.

Recaudación de donativos para junio de 2026

Recaudación de donativos para junio de 2026

Querida sangha,

El Zen es una práctica viva de experiencia completa. Conceptos como el interser y la compasión universal no son solo filosofías hermosas para debatir. La verdadera práctica budista consiste en llevar estas ideas a la vida diaria y volverlas una realidad palpable a través de las Paramitas.

Al comprometernos con virtudes como la disciplina, la paciencia y, sobre todo, la generosidad (Dana Paramita), dejamos atrás la teoría para experimentar de forma directa la profunda interconexión de la existencia. Cada acto consciente de desprendimiento rompe la ilusión de un «yo» separado, permitiéndonos tocar una realidad donde el bienestar del otro es, de manera inmediata y muy real, tu propio bienestar.

Este mes de junio de 2026, te invito a apoyar nuestra Sangha. Tu aportación económica es la manifestación material de tu compasión y el sostén fundamental que permite que nuestra comunidad siga abierta para todos.

Dana Paramita expande el corazón hasta abrazar el cosmos, disolviendo los muros del ‘yo’ y tejiendo una red infinita de compasión que nos une a todos los seres.

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¡Amituofo!

Zazenkai 31 de mayo de 2026. Budaconomía. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles 5

Zazenkai 31 de mayo de 2026. Budaconomía. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles 5

ATENCIÓN: Este Zazenkai será solo por Zoom.

Esta semana seguimos aprendiendo Budaconomía y continuamos con un tema que a todos nos mueve: el crédito.

El crédito no solo se entiende con números; también se entiende con mente, deseo y atención. Por eso, veremos el crédito a través del Noble Sendero Óctuple, para aprender a reconocer cuándo una deuda nace de la necesidad real y cuándo nace del impulso, la comparación o la ansiedad. La idea no es prohibir todo crédito, sino entrenar una mirada más sabia: una que permita usar el dinero sin perder libertad interior, evitar deudas que esclavizan y tomar decisiones financieras con claridad, ética y serenidad.

¡Los espero!

Dana

Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.

Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.

Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!

Si te es posible, puedes invitarme un café.

Cuaderno de liturgia de Grupo Zen Ryokan

Durante la ceremonia usamos nuestro cuaderno de liturgia. Lo puedes descargar gratis de aquí:

https://docs.google.com/document/d/1g3AQA-RjAdsj45oy3wn9ub4El6WVIkdbweGHxEK62Pw/edit?usp=sharing

¿Qué es Zazenkai?

Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.

Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.

Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.

El tema del día será: Budaconomía 5. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles.

Los espero:

Día: Domingo 31 de mayo de 2026.

Hora:
Ciudad de México / Guadalajara 10:00h
Caracas / La Paz 12:00h
Madrid 18:00h

Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.

Duración: 90 minutos.

Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.

Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.

Indicaciones especiales para Zoom:

  • Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
  • Llevar ropa cómoda.
  • Preparar cojín, silla o zafu.
  • Tener agua disponible.
  • Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
  • Seguir las instrucciones que daré en el video.
  • Un poco de incienso siempre es buena idea.

Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.

Recupera la soberanía de tu atención: Lecciones prácticas del Sutra del Buen Eón

Recupera la soberanía de tu atención: Lecciones prácticas del Sutra del Buen Eón

Hace unos meses, me encontraba sentado en mi zafu intentando estudiar una traducción reciente del Sutra del Buen Eón (Bhadrakalpika Sutra). Tenía el archivo abierto en mi laptop. Todo iba bien hasta que, de repente, sentí un tirón casi físico en el pecho. Era mi mente exigiendo dopamina. Quería desbloquear el teléfono para ver reels de gatos o aikido en Instagram. «Solo cinco minutos», me susurró Mara, ese demonio interno que todos conocemos muy bien. La mente moderna es una negociadora implacable cuando se trata de evitar el silencio.

Estuve a punto de ceder. Tenía el dedo suspendido sobre la pantalla táctil, listo para abandonar un texto sagrado de miles de años de antigüedad por un video de un minino asustado por un pepino.

En ese preciso instante, mis ojos captaron una línea del sutra que parecía escrita especialmente para rescatarme de mi propio autosabotaje digital. Pero antes de contarte qué pasó después y cómo logré salvar mi tarde, hablemos de por qué nos cuesta tanto mantener la mirada en un solo lugar y cómo un escrito antiguo puede ayudarnos a recuperar la soberanía de nuestra atención.

Si quieres leer este sutra, adelante. Aquí está en inglés y dzongkha (Bután). Solo ten paciencia porque es largo. Muy largo.

Sutra del Buen Eón, un mapa para el caos mental

Para entender el valor de este texto, primero debemos aclarar qué es un «eón» (o kalpa en sánscrito). En la cosmología budista, un eón es un ciclo de tiempo inimaginablemente largo, el período que le toma a un universo entero nacer, desarrollarse, decaer y desaparecer. Imagina una montaña de roca sólida de diez kilómetros de altura; si cada cien años un ave pasara rozando la cumbre con una tela de seda, el tiempo que tardaría la roca en desgastarse por completo equivaldría a un solo eón.

La mayoría de los eones son épocas oscuras, vacías de enseñanzas espirituales. Sin embargo, nuestro ciclo actual es considerado un «Buen Eón» (Bhadrakalpa) porque está bendecido con la aparición de 1,004 budas que guiarán a los seres hacia la liberación. Shakyamuni, el Buda histórico, fue apenas el cuarto de esta gran línea de maestros.

El Sutra del Buen Eón es un hermoso y extenso texto del budismo Mahayana que detalla las vidas y las cualidades de estos futuros despiertos. Lo cierto es que no es un simple catálogo de nombres míticos. En su núcleo, el sutra es un manual profundo de entrenamiento mental. Comienza en un parque de la antigua ciudad de Vaisali, donde el bodhisattva Pramodyaraja le pregunta al Buda cómo estabilizar la mente y cultivar las virtudes necesarias para ayudar a un mundo sufriente.

La respuesta del Buda es directa y carece de adornos místicos. La clave reside en el cultivo riguroso de la concentración y las Seis Paramitas (o virtudes trascendentales).

El secuestro digital y la necesidad de despertar

Hoy vivimos en una era donde las notificaciones, los algoritmos de recomendación y las pantallas de reproducción automática han fragmentado nuestra mente. Nuestra capacidad para estar presentes se vende al mejor postor. 

Hay que recordar que las redes sociales y servicios de información que disfrutamos no son gratis. Nosotros somos el producto y lucran con nuestra atención. Minutos de atención son minutos de vida que perdemos deslizando el dedo por horas.

Nos cuesta leer más de tres párrafos seguidos sin sentir la urgencia de revisar el correo o verificar si alguien nos dio un «me gusta». Cuando me preguntan, usualmente afirmo que:

«La pérdida de la atención es el inicio de la desconexión espiritual. Quien no es dueño de su enfoque, no es dueño de su vida.»

Esta es una verdad incómoda que experimentamos a diario. Cuando perdemos la capacidad de decidir a qué le otorgamos nuestra energía mental, cedemos nuestra libertad. Por eso, aprender a recuperar la soberanía de nuestra atención no es solo un truco de productividad para trabajar mejor; es un acto de resistencia y una necesidad urgente para nuestra salud mental y espiritual.

Si quieres explorar los fundamentos de cómo sentarte en silencio a observar estos impulsos de distracción sin engancharte a ellos, te recomiendo tomar mi taller de meditación Iniciando el Camino (donativo voluntario), donde explico la postura física y mental para empezar desde cero.

Citas del sutra para devolver el centro a tu día

Dentro de las páginas del Sutra del Buen Eón, encontramos joyas de sabiduría que actúan como anclas para una mente que salta de un lado a otro como un mono inquieto. Aquí tienes dos pasajes clave que vale la pena recordar cuando sientas que tu teléfono móvil te está controlando:

«Aquel que cultiva la concentración estable permanece inamovible ante las corrientes del deseo y el ruido del mundo, tal como una montaña no se inmuta ante el viento.»

El ruido exterior (las notificaciones de tu teléfono) solo tiene poder sobre ti si tu mente carece de estabilidad interna. La concentración no es rigidez; es estabilidad amorosa.

«A través de la paciencia y la energía constante, la mente se vuelve clara como un lago sin olas, reflejando la realidad tal como es, sin distorsiones.»

Cuando tu atención está fragmentada, tu percepción de la vida también lo está. Ves el mundo a través del filtro de la prisa y la insatisfacción. Al calmar el oleaje mental, recuperas la claridad.

Tres lecciones del sutra para entrenar tu enfoque hoy mismo

El Soto Zen es eminentemente práctico. De nada sirve admirar la belleza del sutra si no lo bajamos a la tierra, especialmente cuando estamos rodeados de pantallas. Aquí tienes tres propuestas basadas en el texto para aplicar en tu cotidianidad:

1. Aplica la Diligencia (Virya) mediante el ayuno digital

En el budismo Soto Zen, la diligencia no significa trabajar hasta el agotamiento, sino aplicar una energía alegre y constante hacia lo que es sano para tu mente.

  • Tu paso práctico: Define al menos 1 hora al día para estar completamente desconectado. Apaga el teléfono, colócalo en otra habitación y realiza una sola actividad física: limpia tu taza de café, camina por el pasillo observando tus pasos o lee un libro de papel. Experimenta la sutil alegría de no estar disponible para nadie más que para ti en el momento presente.

2. Practica la monotarea como una ofrenda

El sutra describe cómo cada Buda aparece con un propósito claro y un enfoque inquebrantable. Tu atención debería funcionar igual. Hacer cinco cosas a la vez es una ilusión que destruye tu paz.

  • Tu paso práctico: Cuando comas, solo come. Deja el celular lejos de la mesa. Saborea cada bocado, siente la textura de los alimentos y agradece el esfuerzo de quienes los hicieron posibles. Al principio tu mente protestará, pero poco a poco descubrirás que la comida sabe mejor y que tu digestión mejora cuando tu mente está donde está tu cuerpo.

3. Trata a tu distracción con Paciencia (Kshanti)

La paciencia es la tercera perfección del bodhisattva. Cuando intentamos concentrarnos y fallamos, solemos enojarnos con nosotros mismos, lo cual solo genera más tensión y frustración.

  • Tu paso práctico: La próxima vez que te descubras abriendo una red social de forma automática, detente. No te juzgues ni te digas que eres un mal practicante. Simplemente sonríe de forma amable, toma una respiración profunda y regresa con suavidad a lo que estabas haciendo. El verdadero entrenamiento no consiste en no distraerse nunca, sino en la capacidad de regresar a casa con amor cada vez que nos perdemos.

Conclusión: El regreso al zafu y la libertad de elegir

Retomando la anécdota con la que abrí este texto, aquella tarde frente a mi laptop sostuve el teléfono en mi mano derecha. La tentación de ver los reels de gatos y de aikido era inmensa. Sin embargo, al recordar la paciencia que los mil budas del Buen Eón tuvieron para alcanzar el despertar a lo largo de incontables ciclos cósmicos, sentí una profunda vergüenza con un toque de humor. ¿De verdad mi mayor obstáculo espiritual iba a ser un video de quince segundos de un felino maullando?

Dejé el teléfono boca abajo en la mesa, respiré profundamente tres veces y regresé al texto en silencio. El resto de la tarde transcurrió con una calma que hacía mucho tiempo no experimentaba.

Aprender a recuperar soberanía de nuestra atención no ocurre de la noche a la mañana. Es un camino de constancia, pasos cortos y mucha autocompasión. Cada vez que decides dejar el teléfono de lado para mirar los ojos de tu hijo, escuchar de verdad a tu pareja o simplemente contemplar el cielo sin hacer nada más, estás reclamando tu vida. Estás honrando este Buen Eón en el que te ha tocado existir.

¿Y tú? ¿Sientes que tu atención ha sido secuestrada por las pantallas últimamente? ¿Qué pequeñas estrategias te funcionan para regresar a tu centro cuando te descubres atrapado en el scroll infinito? Me encantaría leer sobre tu experiencia en los comentarios y conversar un poco al respecto.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cómo puede el budismo Zen ayudarme a mejorar mi concentración si no tengo tiempo para meditar horas al día?

No necesitas pasar horas sentado en posición de loto para entrenar tu mente. El Zen nos enseña que cualquier actividad cotidiana (lavar los platos, caminar hacia el coche o cepillarse los dientes) puede convertirse en una práctica de atención plena si decides poner el cien por cien de tu presencia en ella. El secreto está en la consistencia de los pequeños momentos diarios.

¿Por qué se le llama «Buen Eón» a nuestra época actual si el mundo parece estar lleno de crisis y sufrimiento?

Crisis y sufrimiento son solo palabras humanas que definen instancias aisladas, pero no la realidad por completo. Se le llama «Buen Eón» desde una perspectiva espiritual porque es un ciclo cósmico donde las enseñanzas del Dharma están disponibles y donde aparecerán muchos maestros despiertos (budas) para guiarnos. El budismo no niega el sufrimiento del mundo, pero nos recuerda que precisamente en medio de las dificultades es donde nuestra práctica de la compasión y la atención adquiere su mayor valor.

¿Es malo usar las redes sociales según la filosofía Zen?

En el Zen no dividimos las cosas entre «buenas» o «malas» de forma absoluta. El problema no son las redes sociales ni la tecnología en sí, sino nuestra relación de dependencia obsesiva con ellas. Si las utilizas de manera consciente y deliberada como herramientas de comunicación, trabajo o aprendizaje, son maravillosas. Si las usas para evadir el aburrimiento, evitar pasar tiempo contigo, tapar la ansiedad o de forma mecánica, se convierten en una prisión para tu mente.

Zazenkai 24 de mayo de 2026. Budaconomía. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles 4

Zazenkai 24 de mayo de 2026. Budaconomía. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles 4

ATENCIÓN: Este Zazenkai será solo por Zoom.

Esta semana seguimos aprendiendo Budaconomía y tocamos un tema que a todos nos mueve: el crédito.

Casi siempre el crédito parece una ayuda y solución para necesidades, pero en realidad es una forma de traer al presente un dinero que todavía no existe y comprometer nuestra vida futura con una promesa de pago. Desde la Budaconomía, no lo miramos solo como una operación financiera, sino como una práctica mental: nos muestra qué tan fuerte es nuestro deseo, qué tanto entendemos el valor real de las cosas y si estamos comprando por necesidad, por ansiedad o por impulso. Por eso, estudiar el crédito desde el Zen no es aprender a endeudarse, sino aprender a ver con claridad cuándo una deuda puede servir a la vida y cuándo empieza a esclavizarla.

¡Los espero!

Dana

Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.

Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.

Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!

Si te es posible, puedes invitarme un café.

Cuaderno de liturgia de Grupo Zen Ryokan

Durante la ceremonia usamos nuestro cuaderno de liturgia. Lo puedes descargar gratis de aquí:

https://docs.google.com/document/d/1g3AQA-RjAdsj45oy3wn9ub4El6WVIkdbweGHxEK62Pw/edit?usp=sharing

¿Qué es Zazenkai?

Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.

Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.

Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.

El tema del día será: Budaconomía 4. Dinero, Buda y Zen para tiempos difíciles.

Los espero:

Día: Domingo 24 de mayo de 2026.

Hora:
Ciudad de México / Guadalajara 10:00h
Caracas / La Paz 12:00h
Madrid 18:00h

Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.

Duración: 90 minutos.

Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.

Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.

Indicaciones especiales para Zoom:

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  • Preparar cojín, silla o zafu.
  • Tener agua disponible.
  • Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
  • Seguir las instrucciones que daré en el video.
  • Un poco de incienso siempre es buena idea.

Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.