Este es un cuento tradicional japonés que tiene muchas enseñanzas budistas. Me gusta porque coincide con la enseñanza del Buda de que tiene más méritos un impostor que se arrepiente, que un falso maestro.
Además de que es divertido cantar ¡On Chorochoro!
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Nezumi Kyo, El Sutra de la Rata
Cuento tradicional japonés, anónimo. Traducido y adaptado por Kyonin.
Hace mucho tiempo, en las afueras de un pueblo, una anciana vivía sola porque su esposo había muerto varios años antes.
Todos los días desde la muerte de su marido, encendía una vara de incienso y dedicaba sus plegarias.
—Te veré pronto, mi amor—, decía mientras rezaba frente al altar dedicado a su esposo. —Si tan sólo supiera leer, aprendería un sutra para ti— se lamentaba con frecuencia.
Una noche de primavera, cuando la luna se asomaba entre nubes, un mendigo disfrazado de monje budista llamó a la puerta. No era un monje de verdad, era un malviviente que sólo buscaba comida y dinero fácil.
—¿Hay alguien en casa?— preguntó.
—¿Qué puedo hacer por usted, amable monje?— preguntó la anciana cuando abrió la puerta.
—Estoy en una peregrinación espiritual, pero me he peridido y ya es muy tarde. ¿Me podría quedar a pasar la noche aquí?— preguntó él.
—Qué pena escuchar eso. No tengo mucho, pero bienvenido. Por favor quédese esta noche aquí— respondió la viuda. Lo dejó entrar y le sirvió comida.
¡Pero qué suerte! El monje falso estaba feliz de haber encontrado esta casa y hospitalidad. Devoró su arroz y se sirvió sake también. Se sentía muy contento, pero estaba cansado. Así que se levantó para ir a acostarse a la cama de la anciana.
—Por cierto, Venerable Monje…
—¿Sí, que pasa?— contestó molesto.
—No sé leer. ¿Me podría enseñar un sutra?— rogó ella.
—¿Un sutra?
—Sí. Me encantaría cantar un sutra a mi esposo, para ayudarle en el otro mundo. ¿Me enseñaría uno?
Por supuesto, el «monje» no sabía un sólo sutra. Pensó por un momento antes de responder.
—Has sido buena conmigo, así que si insistes…
—Por favor— insistió la viuda.
—Muy bien— suspiró el monje, rascándose la cabeza. Se arrodilló frente al altar, juntó sus manos en gassho.
—Copiaré lo que diga y haga— anunció ella.
¿Y ahora qué? ¡El mendigo tenía que decir lo que fuera que sonara como un sutra!
Comenzaré por solo hacer ruidos, pensó. Así que hizo ruidos como de vaca pariendo.
—¡On Chorochoro! ¡Sal de ahí! ¡Sowaka!— entonó el monje, deseando que sonara como un sutra.
La mujer imitó al falso monje:
—¡On Chorochoro! ¡Sal de las sombras! ¡Sowaka!
Él no tenía idea que más hacer. Continuó haciendo ruidos de vaca, cuando una rata asomó la cabeza de un agujero en el piso.
—¡On Chorochoro! ¡Sal de las sombras!¡Sowaka!— y la mujer repitió.
Entonces la rata hizo iiik, iiik.
—¡On Chorochoro! ¡Murmura algo! ¡Soro!— improvisó el hombre.
—¡On Chorochoro! ¡Fuera de aquí! ¡Soro!— cantó él y la mujer repitió. —¡On Chorochoro! ¡Fuera de aquí! ¡Soro!—
El falso monje pensó que ya era suficiente y se detuvo.
–¿Es suficiente?— preguntó.
—Sí que lo es. Venerable monje, ¿cómo se llama esta sutra?
—¿Este sutra?— titubeó. —Se llama Sutra de la Rata. Es un sutra muy poderoso sin duda. Cántalo todos los días y tu esposo se sentriá feliz.
—¡Muchas gracias!— agradeció la mujer, haciendo varias reverencias.
Esa noche el hombre durmió tranquilo porque su engaño no había sido descubierto. A la mañana siguiente se despidió y se fue de la casa.
A partir de ese día, todas las mañanas la anciana cantaba el sutra para su esposo.
—¡On Chorochoro!
Pasaron varios años y en una primavera como aquella cuando llegó el monje, un ladrón puso sus ojos en la casa a las afueras del pueblo. El ladrón se acercó en silencio y entonces escuchó la voz de una viejecilla:
—¡On Chorochoro! ¡Sal de las sombras! ¡Sowaka!
El ladrón estaba aterrado, pues pensó que lo habían descubierto.
—¿Me ha visto?— susurró él.
—¡On Chorochoro! ¡Murmura algo! ¡Soro!— cantaba la anciana.
¡Me ha escuchado!, pesó él alarmado.
—¡On Chorochoro! ¡Fuera de aquí! ¡Soro!— continúo ella.
¡Tengo que escapar aunque no me lleve nada!, pensó el ladrón mientras se alejaba.
—¡On Chorochoro! ¡Fuera de aquí! ¡Soro!
Al haber puesto buena distancia entre él y la casa, se detuvo en seco. ¡Es el sutra falso que le enseñé!
Los eventos de esa noche lo golpearon fuerte en el corazón.
—Ya veo. Ella ha estado repitiendo el sutra desde entonces. Eso que hice estuvo muy mal— se dijo. Juntó sus manos e hizo una profunda reverencia hacia la casa de la anciana. Luego se desvaneció en la noche.
Muchos años después, cuando los cerezos florecían, un monje en elegante atuendo, tocó a la puerta de la anciana.
—Disculpe— dijo él.
—¡Oh, pero qué espléndido monje!— dijo la anciana al verlo. —¿Qué lo trae a esta humilde casa?
—Alguna vez usted fue buena conmigo. El Buda me ha enseñado a arrepentirme por lo que hice. He venido a enseñarle un sutra— ofreció el Venerable.
—¡Pero qué amable!— agradeció la mujer.
El elegante monje le enseñó un sutra y se despirió, para desvanecerse con el viento.
Este monje era el impostor original, que luego se había convertido en ladrón. Estaba arrepentido y se había convertido en monje de verdad. La mujer no se había percatado de ello.
Sin embargo todas las mañanas y tardes cantaba el sutra de verdad, pero siempre terminaba con:
—¡On Chorochoro! ¡On Chorochoro!
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Esta es una versión animada de la historia, aunque un poco diferente 🙂
En días pasados el sitio de BBC mundo, que es maravilloso por su contenido de interés general tipo revista, publicó un artículo llamado ¿Por qué meditar puede ser peligroso para tu salud?, por Jolyon Jenkins. Varios amigos, por diferentes vías, me apuntaron al reportaje y me pidieron comentarios.
Primero debo decir que disfruto lo que el el buen Jolyon escribe. Tiene puntos de vista que comparto, como este artículo sobre el juego Minecraft. Sin embargo, de vez en cuando cae en el mal periodismo científico para generar interés en los lectores, y lo entiendo. Todos necesitamos mover el hormiguero de vez en cuando. No creo que sea por mala intención, de ninguna manera. Habiendo sido yo mismo reportero para un par de medios, sé lo que es enfrentarse a un editor que obedece más al mercado que al periodismo en sí. Y cuando se trata de generar miedo para atraer lectores, los medios de difusión no se tocan el corazón.
Éste nuevo post sobre los peligros que la meditación trae a la salud, tiene varios problemas y omisiones que sin duda generan miedo y confusión para el lector.
Trataré de comentar y aclarar de manera breve lo que pienso, aunque es necesario recordar que puedo estar completamente equivocado. Si algo que escribo crea duda, por favor busca a alguien que sí sepa de lo que habla 🙂
La visión limitada del artículo
El artículo narra la mala experiencia de una chica en Francia, que al parecer es una muestra de que a muchas personas la meditación les causa crisis de ansiedad. Luego cita de forma muy general a un maestro de meditación y a un médico.
Creo que también faltó revisar otras fuentes, como maestros budistas que han consagrado su vida a enseñar meditación. Existen tradiciones milenarias que al día de hoy basan sus actividades en samadhi. Que yo sepa no han mandado a nadie al hospital y los alumnos se pueden contar por cientos de miles a través de los años. Y hay una razón poderosa que revisaré en un momento.
Mindfulness NO ES meditación budista o zazen
Este punto el más importante. En los últimos 20 años hemos visto cómo la práctica del mindfulness ha tomado por sorpresa a la sociedad occidental porque ofrece muchos beneficios.
Es un movimiento que nació en Estados Unidos cuando alguien vio que había buen negocio por explotar, pero como la cultura estadounidense es muy delicada aceptando conceptos religiosos extranjeros, decidieron cambiarle de nombre y quitarle toda la esencia budista o hindú.
El mindfulness nació como una versión light de la meditación budista vipassana. Como todo lo light, carece de sentido, no tiene contexto histórico y busca la recompensa inmediata. Encima de todo, eliminaron el conocimiento acumulado a lo largo de miles de años sobre el ego; conceptos eje como Compasión, Gratitud y Generosidad; borraron el dharma y todo rastro de psicología budista o yoga.
Sin estos elementos, la meditación se puede convertir en un monstruo inmanejable que genere más confusión y que amplifique el sufrimiento.
Hay cientos de escuelas y personas que enseñan mindfulness como una píldora mágica para el estrés, pero sin dharma y sin estudio de ética y moral, la técnica se convierte en simples ejercicios de respiración para sentir tranquilidad momentánea.
Gente cercana a mi lo practica y siguen siendo los mismos individuos llenos de ego y en busca de la gratificación personal, sin importar causar daño a los demás en el proceso. Eso sí, hacen su mindfulness con velitas e incienso todas las mañanas para estar listos y seguir abusando de lo que se pueda.
No dudo que existan muchos maestros éticos que sí estudien y se preocupen, pero mindulness no es meditación budista, y mucho menos zazen.
Falla de los maestros
La meditación budista y el zazen son ejercicios mentales súper extraños para la cultura occidental. Basamos nuestra civilización en poseer cosas y culpar al universo de nuestro sufrimiento; pero jamás miramos hacia adentro. Guardar silencio para contemplar los pensamientos causará angustia porque no estamos acostumbrados a ver lo que tenemos en la mente. Cualquier monje budista o yogui serio lo sabe.
Las personas que tienen contacto por primera vez con esta disciplina deben comenzar con tiempos tan bajos como 30 segundos o 1 minuto, para construir una práctica sólida a lo largo de varios años. Hablando personalmente, me tomó casi 20 años de práctica poder asistir a retiros (sesshin) de 10 días y disfrutarlos.
Es absolutamente irresponsable admitir a alguien a un retiro de silencio si no lleva muchos años de práctica. En el artículo no sabemos cómo estaba la práctica de Suzanne, solo nos refiere a la desgracia.
Creo que los maestros llevan la responsabilidad de conducir por buen camino la práctica del alumno.
Por otro lado, la psicología budista es un concepto que se le subestima y es poco comprendido en occidente (¿Cómo que el ego es solo una ilusión? ¿Cómo que los pensamientos son moco secretado por la mente de simio? ¿Cómo que mi corazón roto no es realidad, si estoy sufriendo porque Wenceslao me dejó?).
Si un maestro de mindfulness no pasa tiempo estudiando la visión hindú, taoísta o budista de la mente, no estará en capacidad de enseñar meditación de forma exitosa y duradera.
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¿Pero Chocobuda, tienes un taller de mindfulness para creativos?
Sí, eso es correcto. Omoi es un curso de mindfulness y meditación para creativos. Hago la distinción fuerte entre ambos conceptos. El mindfulness es una aspirina para la tensión. La meditación es una práctica para toda la vida.
El artículo de Jolyon Jenkins tiene un gran punto positivo: avisa a la gente que la meditación existe. Entre más personas lo practiquen, será un mundo mejor porque habrá menos estrés y contento por lo sencillo de la vida.
La meditación budista y el zazen son perfectamente seguros si el maestro sabe lo que está haciendo. Y por fortuna son muchos los monjes y maestros de yoga de las varias tradiciones que están bien entrenados y dispuestos a compartir su conocimiento con quien se acerque.
Finalmente, creo que también es responsabilidad del practicante investigar y leer un poco antes de comenzar, pero eso aplica para cualquier actividad nueva.
El miércoles 9 de marzo de 2016 transmitimos un Chocoscopio dedicado a la parte oscura de las relaciones de pareja. De forma muy breve exploramos la razón de los celos, infidelidad, ira y obsesión; y vimos que la Ilusión de Suficiencia es mucho más dañina de lo que pensamos.
Nuestro invitado especial fue mi compañero gatuno y productor ejecutivo, Tamal.
Gracias a todos los trolls que estuvieron especialmente ácidos 🙂
Y también está disponible en YouTube, pero sin comentarios.
Las relaciones de pareja parecen fáciles y de ensueño, pero cuando permitimos que los egos choquen, resulta casi siempre en desastre. Es cuando pasamos por problemas como celos, obsesión, manipulación y todos las consecuencias asociadas.
En este Chocoscopio (Periscope) hablaremos del origen del lado tenebroso del amor y cómo salir de ello. Todo visto, por supuesto, desde el punto de vista del budismo zen. Cerraremos una meditación guiada de 10 minutos.
La liga a la transmisión será publicada en Twitter al comenzar.
Si te gustaría hablar de algo en particular o si tienes una pregunta, manda tu comentario por Twitter con el hashtag #Chocoscopio
Miércoles 9 de marzo de 2016
CDMX 4:00 PM / Buenos Aires 7:00 PM / Caracas 5:30 PM / Madrid 11:00 PM
Si no alcanzas a conectarte para la transmisión en vivo, el video de la charla será publicado al día siguiente.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi