por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 21, 2010 | Minimalismo, Vida

Me llama la atención que le hacen mucha publicidad al Día Mundial Sin Auto (22 de septiembre), como si fuera una actividad exclusiva, un sacrificio que hacemos por la Madre Tierra.
El no usar tu auto por un día pretende hacerte sentir bien porque eres uno de los que sí hacen algo por el calentamiento global y toda esa colección de argumentos.
Lo que en realidad necesitamos es promover Una Vida SIN Auto y celebrarla todos los días.
Ya sé lo que estás pensando: Es que lo necesito, es que es por seguridad, es que se ven bonitos, es que soy aficionado a los autos…
Por desgracia en las culturas de Latino América tenemos muy bien identificado el estatus y el clasicismo. Un buen auto te vuelve mejor persona, más poderoso y te permite entrar a mejores círculos sociales. Creo que eso es muy triste.
Te reto a que pienses 5 argumentos honestos y reales por los cuáles tu vida sea más feliz con un auto. Creo que no vas a llegar ni a 3.
Si piensas objetivamente, si eres honesto contigo mismo; a menos que tu trabajo sea repartir bienes, nadie necesita un auto.
Un auto y toda su mercadotecnia te da las siguientes…
Ilusiones de tener auto
- Seguridad. Falso. Si pretenden robarte lo harán en tu auto, sin él o en tu casa. Lo más coherente que puedes hacer en cuestión de seguridad es reducir los riesgos. Ya sea por asaltos o accidentes, el auto aumenta el riesgo. Tener auto te vuelve ostentoso porque primero viene el modelo del año, luego el mega sistema de audio, luego el iPod y el GPS. Poco a poco te conviertes en mejor target para el crimen.
- Estatus. Falso. Lo que te da éxito en la vida son tus acciones, tus palabras de aliento, que la gente a tu lado sea feliz. El que poseas cosas por estatus te vuelve frío.
- Tranquilidad. Falso. El tener auto te da muchas capas extras de estrés. Quizá no te des cuenta al principio, pero con el paso del tiempo se vuelve una carga para la vida. Sólo por mencionar algunas de estas capas de tensión gratuita: impuestos, combustible, reparaciones, permisos, licencias, placas, verificaciones, multas, estacionamiento y pensión.
- Comodidad. Falso. Pasar 3 o más horas en el tráfico, ¿te parece cómodo? No lo creo. Tampoco es muy cómodo estar esquivando otros conductores o cuidarte de la policía.
- Tiempo. ¿Crees que el auto te hace llegar más rápido a donde vayas? No hay nada más erróneo. Tienes que ver este video. LINK
No es que tenga yo algo en contra de la industria automotriz. Al contrario, ha sido determinante para llevar esta civilización hasta donde está, pero creo que es momento de frenarla en beneficio de nosotros mismos.
¿Porqué digo todo esto? Por pura experiencia personal.
Después de 15 años de tener varios autos, un día vendí el último. De pronto mi vida cambió para siempre porque pude ver, con otros ojos, cómo era mi ciudad y su gente. Y a pesar de que viví casi toda mi vida en la Ciudad de México, NUNCA tuve ningún asalto ni fui víctima de algún crimen.
Por el contrario, esa decisión me hizo una persona muy feliz.
Beneficios de vivir sin auto
- Seguridad. Como mencioné, jamás tuve ningún tipo de problema al usar transporte público. También reduces MUCHO los riesgos porque no tener auto evita que salgas de noche, no eres ostentoso y como en la selva, la seguridad se da en manada, no en aislamiento.
- Tranquilidad. Al no tener auto no erradicas cientos de factores qué micro-administrar. También está el hecho de que no tienes que lidiar con otros conductores. La vida se vuelve muy buena.
- Tiempo. Vivir sin auto me regresó a devorar libros, cómics y escuché cientos de podcasts. Me di cuenta que de mi casa al trabajo hacía menos tiempo en transporte público que en auto.
- Economía. El no tener auto es como si te subieran el sueldo. En países desarrollados tener auto implica gastar cerca de US$8,000 al año. En México el gasto por tener auto es de aproximadamente $40,000, que se esfuman en el éter. Los gastas sin darte cuenta, pero si ese dinero mejor lo inviertes, al final del año vas a estar muy feliz.
- Ecología real. ¿Autos con mejores motores? ¿Combustibles inteligentes? ¿Empresas socialmente responsables? Ninguno de estos argumentos mercadológicos puede vencer a una sencilla verdad: caminar o usar la bici son las actividades más ecológicas que existen.
- Ejercicio. Estar sin auto me hizo caminar. Mucho. Y no tengo qué decirte los beneficios que esto trae a tu salud.
- Conciencia. Estar encerrado 4 horas al día en un auto te aisla del mundo. No ves lo que hay en la calle, a la gente, no convives con nadie, no puedes observar las historias que los ojos de los demás cuentan.
Ya sé que me vas a decir que el transporte público apesta, que todos van apretados, que los conductores son como simios, que los hombres ven con lujuria a las mujeres y todo el check list acostumbrado. Sin embargo, son tiempos difíciles para la economía y para la seguridad.
Creo que hay que dejar de lado las pretenciones y pensar en maneras óptimas en las que podamos vivir mejor. El tráfico en las ciudades siempre va a empeorar y no lo contrario. La seguridad igual. El no tener auto aminora riesgos y te devuelve el control de muchos aspectos de tu vida. También te vuelve más puntual porque te obliga a salir con buen tiempo de casa.
Yo pude deshacerme de mi auto hace 3 años y soy muy feliz. Y si yo pude, que soy un tipo normal, sin ninguna especie de cualidad extra a las tuyas, estoy seguro que tú también.
Es cuestión de pensar y actuar.
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Nota choco budista: Aprender a ver la vida como es, aceptarla sin apegarte a lo material es practicar Aceptación. Esta cualidad del budismo nos enseña a tomar la vida como es.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 14, 2010 | Vida

Jigoro Kano, creador del judo.
Mi gran amigo Momo, de El Espejo de Momo, me envió un artículo sobre la filosofía del Judo, que me hizo pensar mucho.
Y es que no importa qué tan budista sea, la vida siempre te pone situaciones difíciles en las que tienes que ser un poco agresivo o no se resolverán.
Esto se une con que hace unas semanas, varios lectores de El Choco Buda se acercaron a mi porque cada uno (por separado) tenía una serie de problemas bastante fuertes y necesitaban ayuda. Con mucho gusto compartí o que sé y lo que me ha funcionado, pero al final ningún problema se resuelve si no tomamos una actitud determinante ante la adversidad.
Si tienes el corazón roto, estar sentado viendo la televisión no va a reparar los daños. Si te sientes pasado de peso, estar sentado jugando video juegos no te va a dar cuerpo de modelo. Si la gente abusa de ti, no es porque dios lo quiso, sino porque tú los dejas.
Entiendo que la vida se pone ruda de vez en cuando y no tiene nada de malo quejarse. Siempre y cuando la queja venga acompañada de al menos 3 propuestas de mejora.
Por ejemplo, si el problema es que estás pasado de peso, no tiene nada de malo decir «Maldición, ya no me quedan los pantalones», pero a esa queja hay que agregarle «Voy a comer mejor».
Proponer soluciones a nuestros propios problemas cambia la vida porque ya no somos víctimas de nosotros mismos.
Mi arte marcial principal es el Aikido, pero otro arte marcial que me encanta es el judo. Uno de sus grandes maestros, Kyuzo Mifune, tenía estas siete reglas para el entrenamiento.
- No subestimes a un oponente.
- No pierdas la confianza en ti mismo.
- Mantén una buena postura.
- Desarrolla rapidez.
- Proyecta fuerza en todas direcciones.
- Desarrolla auto control.
- Nunca pares de entrenar.
Creo que los siete puntos están más que claros y no se necesita ser judoka para comprender que se pueden usar en la vida cotidiana, sin ser maestro de artes marciales.
En la vida, nunca podemos tomar a la ligera a una persona difícil porque podría causarnos daño. Tampoco puedes subestimar tus objetivos.
Si no confiamos en nuestras capacidades, no podremos avanzar a nuestras metas. Con una buena postura, inteligencia y criterio sin apegos, nuestro juicio siempre será certero. Al terminar nuestras tareas con buen tiempo, tendremos más oportunidad de aprovechar el día. Hacer las cosas a medias nos vuelve mediocres; necesitamos hacer todo con fuerza, proyectarla en todo lo que hacemos.
Todos estos puntos no pueden llegar a cristalizar si no sabemos autocontrolarnos. Tenemos que saber a decir NO a lo que nos daña, pero ese NO comienza con nosotros mismos.
Y, finalmente, estos puntos los debemos aplicar diario, a todo lo que hagamos.
Esto es entrenamiento.
LINK al Espejo de Momo.
LINK al artículo original.
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Nota choco budista: Tomar acciones que te vuelven una mejor persona y te llevan a hacer felices a los demás, es tomar Acción Correcta, que es parte del Camino Óctuple.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 9, 2010 | Minimalismo

En ocasiones, al caminar por la calle, te pones de malas y te presionas. Te sientes agobiado por el tráfico, la gente y el calor de la ciudad.
Al llegar a casa sientes alivio, frescura y tranquilidad. La razón es que tu hogar está decorado como te gusta, como siempre te ha hecho sentir bien. Tu casa contiene aromas familiares, pero también tiene los colores familiares que te dan la bienvenida.
Sin embargo, no siempre esto es verdad. ¿Te has fijado que hay hogares en los que no te sientes cómodo? Entre muchas razones, esto se debe a la saturación visual que existe.
Gracias a años de observación y de vivencia con mi propia familia, me he percatado de que en las culturas latino americanas se nos enseña que debemos tener una cantidad tremenda de decoración y entre más caótica, mejor.
Tan sólo mira la vitrina del comedor de cualquier casa que conozcas. Estos muebles son el un muestrario interminable de adornos que parecen competir entre si por ver cuál de ellos es de peor gusto: copas y vasos de fiestas pasadas, figuras de porcelana de mil estilos destinos, tarjetas de navidad, recuerdos de boda y; el peor de todos, el tétrico niño dios gigante que la mamá siempre viste con disfraz diferente cada año.
Las paredes de las casas no son diferentes a la regla de saturación. Hay adornos kistch de interminables tipos: paisajes, cenefas, motivos religiosos, carteles de música, imágenes deportivas, las espantosas caritas de un bebé en distintas poses, mi gran favorito: el tapete de perros jugando poker; y tantos etcéteras que no terminaríamos de describirlos.
Y te estarás preguntando… ¿Qué tiene de malo guardar recuerdos o de decorar las paredes?
Guardar la envoltura de chicle que te dio la Kukis en el kinder y ponerlo en la vitrina del comedor, implica aferrarte al pasado. Cada pieza que guardamos por razones sentimentales, lo que sea, cultiva nuestra obsesión por no soltar lo que ya se fue.
No tiene nada de malo recordar con cariño a las personas, pero el atesorar objetos que con el tiempo pierden el objetivo de mantener viva la memoria, contribuye a que poco a poco tu hogar vaya siendo un museo al mal gusto y a la saturación visual.
Ahora piensa en la decoración de las paredes de tu casa. ¿Puedes nombrar rápidamente todos los adornos que tienes? Te apuesto que no. Esto se debe a que los adornos pierden su calidad decorativa y se funden con el entorno.
Imagina que te encuentras el cartel más hermoso del universo en una tienda y lo compras. Llegas a casa y lo colocas en tu pared. Los primeros 3 días te detienes a mirarlo y piensas «está increíble». Luego de la primera semana ya no lo notas porque se ha fundido con el entorno. De ahí en adelante, sólo contribuye a crear ruido y, aunado a lo demás, crea estrés.
Como diseñador gráfico, he hecho cientos de carteles a lo largo de mi vida y sé que luego de un tiempo, el cartel más perfecto se convierte en un estorbo a la tranquilidad.
Lo que este blog propone es romper con esa saturación. Si tu casa es un lugar para descansar, estar a gusto vivir, al terminar con el exceso de decoración, será aun más el lugar perfecto para la felicidad.
Cómo lograrlo
¿Has visto en la televisión esos programas de re decoración de interiores? Siempre sale una mujer estadounidense quejándose de lo fea que se ve su casa. Llega el decorador experto y en cuestión de minutos, su casa se ve hermosa y limpia.
Si analizas bien estos programas te darás cuenta de algo importante: se deshacen de lo que no es necesario. Una pared saturada que se limpia, de pronto se ve espectacular. Y el único truco es una capa de pintura y tirar el resto de lo que estorba.
Para llegar al punto de entender que el problema de carga visual puede terminar, sólo tenemos que pensar en la regla de oro del Choco Buda: Menos es más, siempre.
Así que toma una caja y guarda todo. Lo que se pueda tirar o regalar, adelante. Estoy seguro que no extrañarás el vaso de los XV años de la prima Nepomucena.
Hablando de las paredes, sólo deja una pieza de decoración por muro. Y si puedes no dejar nada, mejor.
Seguro te encontrarás con que los cuadros dejaron su fantasma de mugre en la pared. ¿No crees que es buen momento para pintar de un color fresco?
Este ejercicio te servirá de mucho porque, sin que te des cuenta, te vas a deshacer de objetos y adornos que cumplieron su objetivo hace años. Dirás adiós al objeto, no a la persona.
Piensa que las personas no son una taza o un cuadro. Las personas son nuestros compañeros de viaje y al llevarlos en el corazón y en la mente, no necesitas un objeto para recordar.
Te aseguro que tu casa será el mejor lugar de la ciudad para estar.
¡No olvides invitarme!
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Nota choco budista: El gatillo más grande que hay para atesorar objetos decorativos, es el apego. El camino a una vida tranquila comienza al comprender que los apegos de todo tipo son siempre una carga para el corazón y la mente. Practicar el desapego es parte primordial del budismo.
Dejar ir el pasado también es parte de la disciplina de la renunciación. Esto es: saber decir adiós a las cosas a su debido tiempo.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 7, 2010 | Budismo, Vida
Pues ya estoy de regreso en la acción y me siento muy bien. Tomé dos días de intenso estudio y meditación.
Leí un libro completo, una intro y fragmentos de Dhammapada (compilación de moral y ética). Investigué el significado de ciertas palabras en sánscrito y medité mucho.
También vi tres documentales importantes que no había tenido oportunidad de analizar. Los reseñaré para ustedes en los próximos días.
Entre muchas cosas aprendidas y reafirmadas:
- Subí mi tiempo de meditación al doble. Ahora estoy en los 40-45 minutos.
- Todos somos uno.
- La vida se entreteje en todo lo que hacemos.
- Reafirmé las Cuatro Nobles Verdades.
- Necesito poseer menos cosas.
- Entendí el papel importantísimo de comunicar más sobre minimalismo.
- Dejé ir un par de asuntos que me molestaban.
- Y tengo una lista interminable de asuntos a tratar en mi y una tonelada de documentos qué analizar y aprender.
Pero sobre todas las cosas, soy un tipo muy suertudo por estar en este momento del tiempo.
En suma, estamos de regreso con muchas ideas para compartir en este pequeño blog.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Sep 2, 2010 | Budismo

En estos días la vida sucede de manera rápida y siempre hay mucho que hacer. Pasamos casi todo el día frente a la computadora y, con el ritmo que llevamos, es posible que así haya sido por los último años. Es curioso, pero hasta cuando descansamos la mente sigue trabajando.
Tenemos tantas situaciones y cosas que piden nuestra atención, que simplemente nos sumergimos en ellas. Estas van desde publicidad, entretenimiento, trabajo, actividades sociales o domésticas y hasta las mascotas demandan nuestra supervisión directa.
De vez en cuando hay que hacer una pausa en el camino para recuperar la cordura, para respirar. Y esa es la razón de ser de este artículo.
He decidido irme de retiro budista este fin de semana y compartir con ustedes mi método y luego mis experiencias.
Ayer cuando anuncié esto en Twitter, muchas personas me preguntaron dónde y cuándo. Con esto me di cuenta de que no soy el único en esta situación y que muchos necesitamos apagarlo todo y dedicarnos a la mente y al corazón.
No es la primera vez que planeo un auto retiro en mi vida y tiene muchas ventajas:
- Es gratis
- Es divertido
- Tú controlas todo
- Descansas de la locura del mundo externo
- Aprendes
- Encuentras calma y te centras
- Regresas tranquilo y con bríos a la vida cotidiana
- ¿Mencioné que es gratis?
Y las actividades no son complejas para nada. En mi caso, el retiro estará enfocado a la meditación y al aprendizaje de mi filosofía favorita; y no saldré de casa más que por comida.
En específico me centraré en el Sutra del Loto Blanco, el Camino Óctuple y practicar meditación por más tiempo del que suelo hacerlo.
Preparativos
- Elige el fin de semana ideal.
- Plantea el objetivo. Elige una razón real para tu retiro, alguna meta a cumplir. Esto le dará sentido a todo.
- Avisa a todos de tu ausencia. Si no quieres mencionar la palabra retiro, no lo hagas, pero es importante que anuncies a tus amigos y familia que no estarás disponible por un fin de semana.
- En casa avisa que necesitarás calma. La familia hispano parlante es muy ruidosa por naturaleza. Si vives con tu familia, pídeles un poco de calma por tan sólo dos días. Si no es posible, ten a la mano tapones de oídos, los venden en cualquier farmacia. También pide que respeten tu privacidad.
- Planea tus actividades. ¿Hay algo que quieres aprender? ¿Quieres enfocarte a cultivar una cualidad en especial? ¿Necesitas enfrentar algo en tu mente? ¿Necesitas sanar tu corazón? En mi caso, quiero practicar meditación con mantra y metta (amor gentil). También quiero aprender del Sutra del Loto Blanco, por Sangharákshita. Saber de antemano qué quieres cultivar te dará la lista de actividades.
- Materiales de estudio. ¿Necesitas libros, archivos de audio, videos?
- Provisiones. Ya sea que salgas durante tu retiro (como yo) o que compres provisiones por adelantado, siempre es bueno planear qué necesitarás. En mi caso: comida, incienso, papel, lápiz, tapete de meditación, zafu o cojín.
- Apaga las distracciones. Si me has leído antes, sabrás el valor que tiene para mi el apagar la televisión, el celular y la computadora. El fin de semana de tu retiro, esto es necesidad básica. Sólo recurre a ellos cuando sea para apoyar tu experiencia.
Actividades
La lista de actividades varía de acuerdo a lo que quieras hacer. Esta es la mía para los dos días.
- Despertar (5:00 AM. No me vean feo. Siempre me despierto a esa hora)
- Estiramientos
- Lectura y estudio
- Meditación de atención consciente
- Caminata matutina
- Desayuno
- Ver video sobre la vida del Buda
- Meditación con mantra de Tara blanca
- Lectura
- Descanso
- Comida (preparar, comer)
- Descansar
- Lectura
- Meditación metta
- Caminata vespertina
- Lectura
Claro que esta lista es sólo un ideal. En la práctica siempre salen imprevistos. Trata de mantenerla al pie de la letra.
Para un auto retiro, la disciplina y la planeación son importantes porque te dará estructura y significado.
Al terminar el retiro estarás con las pilas renovadas, centrado y con más energía para lo que venga.
Por mi parte, aun tengo mucho qué preparar. El lunes escribiré para relatar mi experiencia.