Reduce, Reutiliza, Reemplaza, Respira: las 4 R’s del minimalismo

Reduce, Reutiliza, Reemplaza, Respira: las 4 R’s del minimalismo

Si pudiera describir el mundo moderno con una sola palabra, esta sería saturación.

Nuestros sentidos, la comunicación humana, nuestras casas, ciudades, productos y hasta lo que no se supone que debería, compite por nuestra atención. Esta es una cultura en la que entre más ruido y distracciones haya, es mejor.

Por desgracia, esta filosofía de llenarlo todo está implantada en nuestra mente de una manera tal, que ya ni siquiera la cuestionamos. Parecería que el coleccionar cosas como libros, discos, teléfonos viejos, platos o revistas es una necesidad humana básica, pero en realidad no lo es.

Entre más cosas tengamos, más crece el apego emocional por ellas. Conozco personas de 40 años que no se atreven a deshacerse de una taza porque su tía Chona se las regaló cuando tenían 5 años. Pero no sólo atesoran una taza sino cajas enteras de cosas que no se necesitan.

Por supuesto, también nuestra economía sufre mucho al atesorar cosas. Cuando te dedicas a comprar de manera desmedida, vas enfocando dinero a artículos que no necesitas en realidad. Recuerda que el dinero que no gastas hoy, te puede sacar de aprietos grandes mañana.

El almacenamiento se convierte en una carga. Poco a poco vamos llenando nuestro entorno. Saturamos nuestros espacios vitales y nuestra vista con cosas llenas de color, sonidos, tamaños y texturas. Nos vemos en la necesidad de cuidar, limpiar y mantener todos esos objetos, lo cual es trabajo innecesario.

Y no nos damos cuenta, pero esto nos lleva a vivir bajo tensión y con una especie de caos que no podemos explicar hasta que nos detenemos a analizar.

Mira tu escritorio, tu habitación, tu casa. Míralos con honestidad y responde a esta pregunta: ¿no se vería mejor si no hubieran tantas cosas? La respuesta es sí.

Ser minimalista me ha funcionado a lo largo de los años. Y es mucho más fácil serlo cuando sigues las cuatro R’s, que no sólo se aplican para los objetos, sino para todo lo que haces en tu vida.

Reduce

Contra todo lo que me puedas decir, estoy seguro que no necesitas tener 75 tazas para café. Tampoco necesitas los libros de la universidad porque la mayoría son obsoletos y no los has revisado en, al menos, 5 años.

Haz una revisión de todo lo que hay en tu casa, escritorio u oficina. Si algún objeto no lo has usado en el último mes, en realidad no lo necesitas. Es hora de dejarlo ir.

Para reducir tus pertenencias puedes organizar una venta de garage o donar todo a personas que lo necesiten.

Como consejo extra, recuerda esto: las superficies planas deben estar limpias, sin cosas.

Reutiliza

Esta cultura está fabricada para que poseer cosas nuevas nos de la ilusión de bienestar. Y esta es una idea muy equivocada.

El comprar artículos nuevos todo el tiempo impacta directamente a tu economía y al planeta Tierra.

Por ejemplo, piensa en un refrigerador. El metal tuvo que salir de algún lado. Lo mismo aplica para el plástico, gomas, cables y gases. La mercadotecnia oculta el hecho de que hay recursos no renovables detrás de todo lo que compramos. Estos recursos se agotan día a día y pronto no alcanzarán para todos.

Si necesitas muebles, un auto, un refrigerador o un escritorio, revisa los anuncios clasificados. Es muy posible que encuentres lo que buscas a una fracción del precio de un artículo nuevo.

Cambia el paradigma de las cosas nuevas. No tiene nada de malo comprar un artículo usado si es que está en buenas condiciones.

Reemplaza

Si ha llegado el momento de comprar una camiseta nueva, revisa lo que tienes actualmente. Selecciona la que necesita irse, la que tenga más hoyos y conviértela en trapos para limpieza. Compra sólo una para reemplazarla.

La idea es que no acumules, sino que reemplaces sólo lo que necesites.

De esta forma vas a mantener la saturación bajo control. Reemplazar aplica para libros, discos, cocina, ropa y casi todo lo que posees.

Respira

La tranquilidad que da de ver tu hogar u oficina sin saturación es maravillosa. Aporta calma y promueve la concentración.

En suma, te permite respirar y descansar de la locura y ruidos externos.

25 ideas minimalistas para mejorar tu día

25 ideas minimalistas para mejorar tu día

La mitad de semana siempre es dura porque estamos 100% enganchados en ser productivos. No es que tenga algo de malo, pero de vez en cuando necesitamos algún acto para recordarnos lo que somos, quiénes somos.

Estas 25 ideas son pequeñas acciones que podemos tomar para mejorar el día y tener una buena actitud para lo que venga.

Si se les ocurren más, adelante, que para está el área de comentarios.

  1. Mírate al espejo por un momento y sonríe
  2. Toma una taza de café
  3. Saluda a las personas que estén a tu lado
  4. Apaga las distracciones y concéntrate
  5. Ordena tu escritorio
  6. Ordena los archivos de tu computadora
  7. Come una fruta fresca
  8. Escucha con atención a los demás
  9. Habla poco
  10. Mira por la ventana
  11. Sal a caminar
  12. Apaga la televisión
  13. No te enganches en discusiones
  14. Evita los chismes (participar y decirlos)
  15. Revisa tu e-mail sólo 1 ó 2 veces al día
  16. Escucha música que te guste mucho
  17. Lee un buen blog (El Chocobuda es siempre buena idea)
  18. Di gracias con toda sinceridad
  19. Pide todo por favor
  20. Llama a tus padres por teléfono
  21. Lee un libro
  22. Cuando te equivoques, admítelo
  23. Cuando no sepas algo, di no lo sé
  24. No mientas
  25. Manda una sonrisa a alguien que no hayas visto en mucho tiempo
  26. Bonus: Respira

Y para terminar, les comparto esta canción que me gusta mucho. Se llama Breathe y dice que no importa qué tan difícil esté tu día, no olvides respirar.

¿Qué escondes tras tu máscara?

¿Qué escondes tras tu máscara?

Desde hace tiempo he venido pensando en las máscaras que todos usamos a diario. Hay veces que nos ponemos una máscara para hablar por teléfono, otra para trabajar, otra más para estar con la pareja o amigos y una hasta para comer.

Claro que me refiero a las máscaras de forma metafórica. Aunque no dudo que haya gente que va por el mundo con una de luchador o de ladrón.

Hay personas que las usan más que otros. Por ejemplo los políticos y los jerarcas religiosos las usan de una forma tan profesional, que no parece que están ocultando la verdad.

Y es que las máscaras sirven para eso. Ocultan la verdad, son una cara temporal que pone un velo entre nuestra verdadera personalidad y el mundo exterior.

Haciendo un poco de investigación y hablando con personas muy sabias, me di cuenta que usar máscaras es uno de los comportamientos humanos más básicos y no es precisamente malo. Todos las usamos.

Lo que me llama la atención es la manera en que se usan.

¿Ocultamos la verdad con ellas? ¿De qué nos estamos protegiendo? ¿En verdad se necesitan?

El uso de una máscara distinta para cada situación de nuestro día puede ser bueno si se maneja con inteligencia y con ética porque son necesarias.

Pero también es necesario quitarlas y mostrar, de vez en cuando, nuestros colores reales.

Mis preguntas para ustedes son, ¿cuántas máscaras usamos? ¿Mentimos al usarlas o somos más profesionales y éticos? ¿Sería posible ir por el mundo sin usar máscaras?

Cada uno de nosotros sabe las respuestas a esos cuestionamientos, pero lo que debe quedarnos claro es que el uso de máscaras es un acto que siempre debemos tener consciente.

Si somos honestos con nosotros mismos, sabremos cuándo nos la ponemos y cuándo nos la quitamos; haciendo que seamos más sinceros en nuestras intenciones.

Al ser sinceros sería más fácil identificar cuando nuestras acciones podrían dañar a alguien y llevar una vida mucho más tranquila. ¿No creen?

Nota choco budista: Estar atentos de cuándo usamos máscaras y cuándo no, nos hace practicar la Atención Consciente Correcta y Visión Correcta, que forman parte del Camino Óctuple.

Hoy es el último día de tu vida

Mira este video:

¿Qué harías si hoy fuera el último día de tu vida, de la raza humana?

Tus autos, casas, ciudades, empresa, gadgets, cuentas de banco, todo de lo que presumes y todo lo que te da estatus se evaporaría.

Aprenderías que nada es permanente y todo por lo que te obsesionas, todo lo que presumes, todo lo material, va a quedar en cenizas.

No importa si es un asteroide, un accidente  o una enfermedad, entenderías que la vida se puede ir en un parpadeo y nada de lo que posees, nada a lo que te aferras te va a acompañar.

Si me preguntas a mi, yo diría te amo y gracias a las personas que me han acompañado en mi camino.

Pero no necesitamos una catástrofe natural para comprender esto.

Hoy es el último día de tu vida y tienes que vivirlo así.  Ayuda. Escucha. Observa. Deja ir lo que te daña.

Hoy es el último día de tu vida. ¿Qué harás?

Preguntas de un lector

Preguntas de un lector

Un amigo lector me mandó estas preguntas importantes. Las responderé aquí para que todos podamos compartirlas.

¿Qué es propiamente el dharma? ¿Cómo me puede ayudar a ser una mejor persona? ¿Cómo lo consigo?

Dharma es una palabra en sánscrito cuya traducción aproximada es enseñanza o conocimiento. Pero traducir palabras sánscritas es complejo porque significan muchas cosas a la vez. Para efectos de este blog, lo mantendremos como enseñanza.

Hace un poco más de 2,500 años, un tipo llamado Siddhartha Gautama cosechó los frutos de su estudio y constancia, al comprender la vida como es: sin apegos, sin dolor. Vio la vida por lo que es y descubrió que las Cuatro Nobles Verdades son las constantes por las que viaja nuestra vida.

Cuando se levantó de su meditación se acercó a 5 monjes que conocía y les compartió lo aprendido. Así nació el dharma, enseñanza.

El estudio y práctica del dharma te da una comprensión única sobre la vida. Hace que destruyas tus apegos, te aporta una actitud altruista y generosa para todo lo que te rodea. Como resultado, te conviertes en una mejor persona, pero principalmente te da paz porque te ayuda a comprenderte a ti mismo.

Y de eso se trata el dharma: entender tu propia existencia.

Piensa que el dharma es un juego de Tetris. Te da la sabiduría, serenidad y la calma para poder acomodar todas las piezas que llegan.

La frase «namaste» (I bow to you) ¿se aplica también al budismo o solo es para el yoga?

Namaste es un saludo común en India y Nepal. Es una palabra en sánscrito y se usa para decir hola. No es que pertenezca al yoga o al budismo, es sólo la manera en que se saluda en esas culturas.

En América este saludo es una convención en las clases de yoga. Lo usan mucho los fans del new age, pero en realidad no es exclusivo y no tiene nada de mágico o místico.

Sin embargo, en la práctica budista hay un saludo en específico para antes de practicar en algún zendo o templo. Hay muchas versiones, pero las que usan en mi rama budista es:

Namo Buddhaya (Saludo al Buda)
Namo  Dharmaya (Saludo al Dharma)
Namo Sanghaya (Saludo a la Comunidad)
Namo Nama (Saludo a los presentes)
Om
Ah
Hum

¿El yoga y el budismo son hermanos o sólo tienen similitudes?

Son similares en el sentido en que se originan en Asia y comparten algunas ideas base sobre la meditación, pero el yoga tiene más cosas en común con el hinduísmo.

Por ejemplo, a pesar de que ambas doctrinas creen que meditar para cesar el pensamiento es la base de la vida tranquila, el budismo va mucho más lejos al incluir un proceso mental complejo llamado Atención Consciente.

Es fácil pensar que budismo y yoga son hermanos porque se enseñan en los mismos recintos.

Digamos que son muy compatibles.

¿A qué se refiere el camino octuple o de los ocho caminos al cual haces tanta referencia en los posts?

El Camino Octuple es el conjunto de preceptos que forman la Cuarta Noble Verdad.

Es una guía que nos lleva hacia la vida tranquila, hacia el nirvana. Está conformada de 8 conceptos que se pueden seguir, pero créeme que son muy difíciles porque van en contra de lo que nos ha enseñado esta cultura latinoamericana.

El Camino Octuple está formado de estos conceptos:

  1. Visión Correcta. Ver la vida como es, sin apegos, sin juicios.
  2. Pensamiento Correcto. Pensar sin maldad ni egoísmo. Pensar en trabajar y aportar.
  3. Habla Correcta. Hablar poco, sin levantar la voz, sin chismes, sin mentiras.
  4. Acción Correcta. Haz lo que quieras, sin dañar a nadie. Esto te incluye a ti mismo.
  5. Medio de Vida Correcta. Trabajo ético, que no dañe a nada ni a nadie.
  6. Esfuerzo Correcto. Orientar nuestra vida hacia acciones que no dañen a nadie, ni a nosotros mismos.
  7. Atención Consciente Correcta. Estar en el presente y vivirlo como si fuera el último día. Sin quedar atrapado en el pasado, sin desear nada. Sólo tú en este momento.
  8. Meditación Correcta. Meditar diario para terminar con las cosas que te dañan, con tus acciones que dañan a los demás.

Hasta ahora no he publicado ningún artículo sobre esto porque primero hay que comprender las primeras 3 Nobles Verdades.

Pero creo que ya es tiempo de comenzar.

Muchas gracias por escribirme. Espero haber respondido todas tus dudas.