por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 26, 2018 | Budismo, Zazen, Zen

En el Budismo Soto Zen apreciamos la práctica gradual y la disciplina que nos lleva a comprender la naturaleza de las cosas. Entendemos que no hay nada inmediato o espontáneo en la vida, sino que todo depende de una cadena de factores tan equilibrada y perfecta, que es muy fácil perderla de vista. La Ley de Causa y Efecto gobierna el Todo Lo Que Es.
Nuestra práctica de zazen es posible porque existe un universo. Tus alimentos, tus lágrimas y sonrisas, tu auto, tu casa, todo aquello por lo que te quejas y sufres; todo es parte de lo mismo, de Todo Lo Que Es. Todo es la Vía del Buda. Es lo que es. En el momento en que te obsesionas por logras algo, solo traes sufrimiento para ti y los seres que te rodean.
Al perseguir tus metas y éxitos de manera compulsiva, estás creando una gran barrera que te separa a ti del resto del cosmos.
¿Cómo comprender esto? Muchas personas critican la práctica Zen porque piensan que negamos el progreso y que nos quedamos sentados esperando la muerte. ¡Nada más falso! Trabajar incansablemente para mejorar las condiciones de vida propias y para los demás seres que nos rodean, es la base de la práctica Zen. Es solo que no vamos por el mundo como locos obsesivos.
¿Tener éxito? ¿Acumular títulos? ¿Comprar más cosas? Todo ello es irrelevante.
Despertamos a nuestra naturaleza de Budas y abrazamos la budeidad de todo lo que nos rodea. No llevamos prisa y navegamos hacia donde las aguas del Samsara nos lleven.
Master Dogen nos die en Genjokoan:
Estudiar budismo es estudiarse uno mismo.
Estudiarse a uno mismo es olvidarse de uno mismo.
Olvidarse de uno mismo es la Iluminación de diez mil dharmas.
Cuando en verdad abrazas tu verdadero ser, te has olvidado del ser. ¿Cómo es esto? Porque entendemos que la personalidad, las opiniones, las angustias y los miedos; todo ello es creado por uno mismo. Es en nuestra práctica de Shikantaza que soltamos las opiniones y la personalidad para que el Dharma del Buda salga a la luz desde dentro de nosotros.
Encontramos al Buda pelando patatas. Somos el Buda en la cama de hospital. Somos Dharma cuando guardamos silencio y contemplamos la vida. Somos el Buda cuando convertimos nuestra vida en Compasión.
Dogen Zenji nos recuerda:
Iluminarse por diez mil dharmas
es liberarse del cuerpo y mente propios y de los de otros.
No queda resto alguno de Iliuminación,
pero esta Iluminación silente continúa por siempre.
Cuando encontramos nuestra verdadera naturaleza y ponemos atención, la palabra YO deja de existir. Te unes con el flujo de la vida. El Buddhadharma queda claro de manera contundente para uno, y al mismo tiempo desaparece todo rastro de nuestra obsesión por lograr cosas.
Siendo comunes y ordinarios, cuando hemos olvidado todo, es cuando la paz y ecuanimidad se manifiestan.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 23, 2018 | Budismo, Inspiración, Meditación

A principios de abril de abril de 2018, mi querida amiga y alumna Mariana Cabral, y Adobe Latinoamérica me invitaron a dar la conferencia Meditar para Crear. Esto sucedió durante la convención de tecnología TalentLand, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.
Hablé sobre las implicaciones de tener la mente en paz al momento de ser creativos; de las diferencias entre mindfulness y meditación; cómo meditar libera y nos vuelve más creativos; los tipos de meditación; abrimos y cerramos con ejercicios prácticos para aprender a meditar.
La charla quedó grabada en el siguiente video que comparto para todos. Solo hay que usar audífonos (auriculares, cascos) para escuchar porque el sonido no es el mejor.
Liga a la charla en Facebook Video
La presentación usada en la conferencia puede ser descargada de aquí.
Si quieres meditar para crear, te invito al próximo taller Omoi, que comenzará en mayo de 2018,
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 17, 2018 | Budismo, Meditación, Mindfulness, Productividad, Talleres

Omoi en una mirada
Evento: Omoi, taller de meditación para creativos
Facilitador: Hondou Kyonin
Inicia: Miércoles 16 de mayo de 2018
Disponibilidad: Limitada
Cierre de inscripciones: 14 de mayo de 2018
Donativo: $1,500.00 MN /70 € / US$92.00 (Si ya has tomado talleres de Chocobuda, el donativo es de $1,300.00 / 65 € / US$85.00)
Sedes:
En línea. ¡Tú decides tiempo y espacio! Tutorías y asesorías vía Skype. Perfecto para amigos en otros estados y otros países.
Guadalajara, Jalisco: Lugar por definir. Reuniones los sábados a las 5:00 PM
Más información: elchocobuda ARROBA gmail.com
Omoi: (Jap.) mente, sentimiento, corazón, afecto, emoción, imaginación, expectativa.
Problema
La vida creativa puede ser miserable y poco sana por la falacia de que el creativo debe vivir en angustia perpetua para ser productivo. Es un mito que debemos extinguir para no sacrificar la calidad de vida y salud mental del creativo.
¡Me interesa!
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 16, 2018 | Budismo, Zen

Querida comunidad,
El 8 de abril de 2018, durante la auspiciosa celebración de Vesak, Chigen Jundo Roshi (mi Maestro), hizo público mediante un comunicado a toda la comunidad Soto Zen internacional, que ha otorgado el Shisho (documento de linaje) y la Shiho (Transmisión del Dharma), a mi y a otros dos compañeros (ambos de Canadá); de la misma forma que Shakyamuni Buda hizo con Mahakashyapa.
En realidad esto sucedió en el verano de 2017, mientras entrenaba con él en un monasterio. Para respetar la tradición y misticismo de nuestra escuela budista, él decidió esperar algún tiempo antes del anuncio oficial. Vesak fue la ocasión perfecta porque es el nacimiento de todos los budas 🙂
La Transmisión del Dharma se da cuando el Maestro reconoce la dedicación y sinceridad de la Práctica en el discípulo, y considera que ya no hay nada más que enseñar. Es libre de salir al mundo a cumplir su misión de bodhisattva.
¿Qué significa esto? Que luego de casi 30 años de entrenamiento y estudio, puedo comenzar a construir una tradición Soto Zen adaptada a nuestras culturas hispano parlantes, respetando las enseñanzas del Buda, Master Dogen, Sawaki Roshi, Zuigaku Rempo Roshi y Gudo Wafu Nishijima Roshi. Tengo permiso escrito para enseñar, escribir libros, construir un zendo, administrarlo y con el tiempo (mucho tiempo) podré ordenar más monjas y monjes para seguir girando la Rueda del Dharma.
Pero al mismo tiempo, este aviso no significa nada. Sigo siendo la misma persona de siempre. Aún necesito cuidar de mi familia, trabajar para poner comida en la mesa, tengo que usar el baño, me enfermo, soy fan de Star Trek y juego video juegos. Nada cambia en mi, en realidad. Es solo que ahora el camino es más claro, así como la cantidad de trabajo hasta el fin de mi vida. Esta existencia se vive un momento a la vez.
Gracias a todos por su cariño y por dar sentido a mi práctica.
Los quiero,
Kyonin
Aquí dejo el comunicado de mi maestro, traducido por mi.
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Queridos todos,
Master Dogen escribió en Shobogenzo-Menju (Transmisión del Dharma cara a cara):
…Entonces Shakyamuni Buda, en la orden del Monte Buitre en la Campiña Oeste de India; ante los ojos de millones, recogió una flor y parpadeó. En ese momento la cara del Venerable Mahakashyapa se dibujó una sonrisa. Shakyamuni Buda dijo: “Yo poseo el verdadero tesoro que son el Ojo del Dharma y la delicada mente del nirvana. Se los transmito a Mahakashyapa.”…
…de esta manera los verdaderos y ancestrales maestros, de generaciones sucesivas, han efectuado la Transmisión cara a cara; con el alumno reconociendo al Maestro y el Maestro mirando al alumno… Cuando Maestro y alumno se han mirado de forma definitiva; cuando se han reconocido mutuamente; cuando se ha otorgado la Transmisión cara a cara y han profundizado en el Dharma, que es la realización de la verdad que reside en las Transmisiones cara a cara de los ancestros. Así, Maestro y discípulo se han iluminado con el brillo del rostro del Tathagata. En suma, aún luego de mil años, una miríada de años, cientos de kalpas, o kotis de kalpas, esta Transmisión cara a cara es la apariencia del rostro de, y la realización de la Transmisión directa de, Shakyamuni Buda… Antes de que siquiera una palabra sea entendida y aún antes de entender que la mitad de una palabra ha trascendido, cuando el Maestro ha mirado cómo el alumno hace reverencia; y cuando el alumno ha reconocido al Maestro a través de la coronilla; es la auténtica Transmisión cara a cara.
Es un gran placer para mi anunciar que en recientes semanas y meses, he otorgado la Transmisión del Dharma a tres maravillosos monjes: Jindo Shokai, Hondou Kyonin y Rindo Shingen. Cada uno de ellos es ahora un Monje Completamente Ordenado y Maestro Independiente de la Tradición Soto Zen.
Por ende, su trabajo en mi sangha ha terminado y son libres de ir a donde el Dharma los lleve para establecer sus propias Sanghas. De igual forma, ellos son mis herederos del Dharma en caso de que algo me sucediera, para continuar con la dirección de mi sangha. Sé que estará en buenas manos.
La Ceremonia de Transmisión del Dharma se lleva a cabo de manera privada y cara a cara, solo entre Maestro y Discípulo. Así fue en los tres casos. Esta Tradición Soto Zen continúa de generación en generación, sin cambios.
Master Dogen escribió…
… En conclusión, la gran verdad de los Ancestros Budistas no es otra cosa que un rostro otorgando y otro recibiendo; y la recepción de un rostro y el otro otorgando; donde nada sobra y nada falta. Debemos regocijarnos, deleitarnos, creer y servir a cualquiera que haya presenciado la Transmisión cara a cara, aún si es en uno mismo.
Nueve reverencias,
Chigen Jundo
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Abr 12, 2018 | Budismo, Creatividad, Vida

Cuando buscas en Google «creatividad» puedes encontrar miles y miles de artículos sobre maneras de incrementar o mejorar nuestra capacidad creativa. Hay cientos de definiciones, consejos y portafolios de artistas magníficos.
Me he encontrado con artículos, libros, podcasts y blogs que hablan de cómo fomentar la creatividad. Y yo me declaro cómplice de ello también. Como creativo siempre estoy buscando cómo mejorar mis textos, poemas, diseños y hasta recetas de cocina. Me gusta compartir lo que aprendo.
Como he mencionado antes, ser creativo es un aspecto más de la experiencia humana y una necesidad que semeja un músculo: hay que ejercitarla para fortalecerla.
Al igual que los músculos cuando no se les cuida, es fácil destruirlos tan sólo con permanecer demasiado tiempo sentado en la oficina. La creatividad necesita ser procurada día a día para mantenerla funcionando bien.
Aunque lo sabemos y está documentado por todos lados, siempre caemos en trampas que comprometen nuestras ideas. Así es como comenzamos a estancarnos y dejamos de fluir con la vida. Nos volvemos apáticos, poco productivos y poco amables para con los demás.
En mi experiencia, estos son algunos puntos importantes que destrozan la creatividad.
1. Cultiva el ego
El asesinato de tu creatividad comienza cuando crees que lo sabes todo. Muchas veces en el medio de las comunicaciones se escucha la frase «Hay que educar al cliente».
Es posible que sean las palabras más ciegas y ególatras entre diseñadores, comunicadores y directores de arte. No señores, no se educa a nadie que no sean ustedes mismos. Se trabaja con humildad y con la mente abierta para escuchar las necesidades de los demás, sea cliente o no.
La creatividad muere al asumir que somos mejores que los demás y que nuestras ideas cambiarán al mundo. Nuestras ideas son tan solo ilusiones que podrían… PODRÍAN… impactar la calidad de vida de alguien más. Pero si no pensamos en el beneficio de otros, las ideas que propongamos afectarán de forma negativa o no serán trascendentes.
2. No te actualices
Una vez que el ego está hinchado, es muy fácil asumir que poseemos el conocimiento último del universo y que la humanidad ha detenido su progreso. Así que no tiene sentido actualizarse, ¿correcto?
Nada mejor para matar la creatividad que pensar que el mundo seguirá igual que cuando estábamos en la escuela. Para una mente cerrada la tecnología no avanza, la música de otros tiempos es lo único que se debe escuchar y los jóvenes apestan.
Dejar de actualizarnos nos lleva a la ignorancia, la cual sale mucho más cara de lo que imaginamos. Como ejemplo puedo mencionar a un empresario que llevó su negocio a la tumba debido a que se negó a usar el email como herramienta y se quedó pegado al fax. ¡Al fax! ¿Qué pasó? Su competencia podía entregar propuestas de negocio de forma mucho más rápida y eficaz, mientras él veía cómo sus clientes lo abandonaban uno a uno.
3. Protege con fanatismo tus creencias y opiniones
Una falacia en la que caemos de forma recurrente es asumir que nuestra opinión equivale a la realidad. Entonces protegemos nuestras opiniones a capa y espada, para detestar a quien no piensa como nosotros. Catalogamos a la gente en función a qué tanto no adopta nuestras ideas.
Esto es peligroso porque genera enemistad, odio e infelicidad para todos; además de que hará el flujo de ideas mucho más difícil.
Al casarnos con nuestras creencias y opiniones, dejamos de cuestionar y de innovar.
4. Jamás investigues
Arriba dije, y lo repito porque es importante, que la ignorancia es muy cara en todos los sentidos.
Dejar de investigar nos cierra la mente al universo de conocimiento que se genera a cada segundo de la Vida (sí, con V mayúscula). No es que debamos saberlo todo, pero sí hay que considerar que alguien más inteligente que nosotros resolvió un problema de una manera más eficiente.
Tener la humildad para reconocer lo ignorantes que somos nos hará seguir investigando y experimentando. Ergo, la creatividad fluirá.
5. Nunca medites
No, la meditación no es una actividad para hippies o fans del yoga. Meditar es una herramienta que nos mantiene los pies en la tierra, controla el ego, ayuda a dejar ir los apegos y (lo más importante) nos hace conscientes del momento presente.
¿Quieres que tu productividad nunca mejore? ¿Quieres seguir siendo poco creativo? ¿Quieres que el estrés de la vida te coma la salud? Entonces ve la televisión o pierde el tiempo en Facebook. Al fin y al cabo la meditación no es para ti.
6. Engánchate en la urgencia de otros
Las situaciones solo son urgentes cuando la vida de otro ser vivo pende de un hilo. Entonces hay que hacer lo posible por salvarlo.
En cualquier otro caso, las urgencias sólo son el resultado del ego de los demás, de su despliegue de poder o de su pobre planificación… o todo junto.
Si te enganchas en las prisas de otros, tu creatividad se congelará y tus ideas tendrán margen de error enorme.
Siempre es mejor conservar la calma y respirar. Se puede trabajar a buena velocidad y entregar sin participar en el viaje de ego de otros. Para saber cómo lograrlo tenemos el mindfulness de nuestro lado.
7. Intoxica la mente con sustancias
En mi más de 20 años trabajando en diseño, mercadotecnia y publicidad encontré muchísimas personas que aseguraban que las drogas y el alcohol son necesarios para ser creativos. No hay nada más falso y peligroso que esa forma de ver la vida. Una persona se vuelve creativa con base en la disciplina y actitud para crear, para inventar soluciones inteligentes a las necesidades que pone el trabajo o la vida cotidiana.
Posiblemente la idea de crear más rápido para responder a las urgencias sea lo que te impulse a considerar drogas, pero en realidad los costos son mucho más altos. Usar drogas colabora con una «industria» que daña a la cultura humana, la seguridad de las poblaciones y solo ha traído sufrimiento. ¿En verdad quieres ser parte de eso?
Y si eres budista, el uso de sustancias viola uno de los Cinco Preceptos de la conducta recta: Evito intoxicar la mente.
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¿Te has topado con otras formas de destruir tu creatividad? ¡Compártelas!
Pronto regresará Omoi, taller de meditación para creativos.