Para crear hay que ver la belleza en todo lo que te rodea

La búsqueda de la belleza es un tema lleno de aristas y controversias. Lo que para ti es bello quizá no lo es tanto para mi. Lo que para una cultura es digno de admiración, podría ser no tan afortunado para otra.

No importa lo diferente que sea la apreciación estética que practiquemos, todos los seres humanos necesitamos ver cosas bellas cerca, pues es una necesidad clara para la especie humana. Sin embargo preferimos ir en búsqueda de los bienes materiales o de las relaciones personales, en lugar de simplemente sentarnos a contemplar todo lo hermoso que te rodea.  Me parece que hemos pisoteado la belleza en nuestra intensa búsqueda por cumplir metas, mantener el poder y comprar basura que no necesitamos.

Al vivir en el eterno ciclo de la sociedad de consumo en el que solo hay trabajar-comprar-dormir, perdimos la sensibilidad para apreciar la belleza de la vida. En lugar de la sencillez y la elegancia, optamos por tener más de lo que sea para mantener la obsesión por poseer.

Pagamos por tener el nuevo iLo-que-sea de Apple (o de cualquier marca, para el caso), que terminará apilado junto a todos los demás productos inútiles con diseño industrial placentero.

Pero tener demasiado de todo no nos hace más felices, sino que nos deja vacíos y secos para apreciar la realidad por lo que es. Aun más allá, este atasque por comprarlo todo y por controlarlo todo, nos ha vuelto más tontos.

Admirar la belleza no requiere invertir dinero ni poseer nada, sino que es un esfuerzo mental al que ya no estamos acostumbrados y lo rechazamos categóricamente.

Mirar el amanecer, ir al museo, apreciar una pintura, disfrutar del silencio, escuchar música no popular; todas son actividades que requieren callar el pensamiento para poner atención a lo que se tiene en frente.

La realidad misma es mágica.

No necesitas comprar nada para sentir la elegante paz de la meditación zen cuando sólo miras la pared por 20 minutos.

Tampoco hay que tener 15 parejas al mismo tiempo para ver la sincronía con la que se mueve el mundo que nos rodea.

No es requerimiento el ser político destacado para rendirse ante la majestuosidad de Magritte. De hecho, nunca conocí político que disfrutara del arte.

Al contrario. Ahora escuchamos reguetón y destrozamos propiedad privada. Destruímos. Extinguimos especies completas. Violamos culturas enteras para quitarles oro u otros recursos materiales.

Cambiamos nuestro voto por un premio instantáneo, opacando la nobleza y futuro de toda una nación.

Cada vez que optamos por la fealdad, estamos renunciando a la razón y a la creatividad. Nos hemos vuelto criaturas feas en tantos sentidos, que cuesta trabajo entenderlo.

Pero al mismo tiempo… pero al mismo tiempo, aun dentro de todo este ambiente humano que ensucia la naturaleza, hay destellos de que lo hermoso vive dentro de nosotros.

Por cada 100 personas malintencionadas, hay un pintor que es libre y vuela hacia el cosmos con sus pinceles.

Por 1000 grupos norteños o reguetoneros, hay un joven componiendo jazz o cantando ópera.

Por un millón de compradores compulsivos en fiestas navideñas, hay un padre que lleva a su hijo al museo y le explica de dónde vienen sus raíces y por qué debe estar orgulloso de ser humano.

El arte, el silencio y la elegancia viven en la simpleza de cada amanecer.

La creatividad se asoma de entre el lodo, como flor de loto.

Es cuestión de callar la mente y ver la realidad en silencio.

¿Qué estás mirando en este momento?

Celebremos Vesak: nacimiento, iluminación y muerte del Buda

Celebremos Vesak: nacimiento, iluminación y muerte del Buda

 

Cuenta la leyenda que cuando el Buda nació, de inmediato caminó siete pasos y declaró: «Yo soy el Venerado por el Mundo». Apuntó con un dedo hacia el cielo y con la otra mano hacia el suelo para indicar que él uniría el cielo y la Tierra.

Algunos dicen que los siete pasos representan las siete direcciones (norte, sur, este, oeste, arriba, abajo y momento presente). Para algunas corrientes del Budismo Mahayana, las palabras atribuidas al bebé Shakyamuni significan «Yo represento a todos los seres vivos a través del tiempo y el espacio, a todos en todos los mundos».

 

¿Creo que esta leyenda sea verídica? Claro que no. A pesar de que Shakyamuni era una persona inteligente, era un humano normal como cualquiera. Sin embargo es una leyenda linda para recordar y un gran pretexto para celebrar el cumpleaños del Venerado por el Mundo.

En muchas tradiciones budistas del mundo abril y mayo son meses importantes porque celebramos Vesakha, Wesak, Vesak, Buda Purnima o cualquiera de los muchos nombres que el cumpleaños del Buda lleva.

No sabemos el día exacto del nacimiento de Shakyamuni, pero en el Concilio Mundial de Budistas celebrado en Sri Lanka en 1950, se decidió que se festejaría en la primera luna llena de mayo. Sin embargo la fecha cambia en cada país, dependiendo de sus tradiciones regionales y cultura. En Japón, por ejemplo, la festividad se llama Hanamatsuri y se observa en abril.

Pero independientemente de la fecha precisa, Vesak un día en el que la comunidad budista se regocija y se une para recordar el cumpleaños de nuestro Maestro Shakya-sama.

Los festejos cambian de acuerdo a cada lugar y persona, así que no hay una guía oficial para este auspicioso día. En muchas tradiciones se acostumbra bañar una figura del bebé Shakyamuni. En realidad la única constante es que ponemos atención especial al cuidado de la naturaleza, así como en nuestra práctica de zazen, compasión y generosidad.

Y es que Vesak es una celebración triple del nacimiento, iluminación y muerte del Buda. Todo en este universo nace, florece y trasciende a su propia naturaleza, regresando al flujo de la vida. Justo por eso nos esforzamos en mantener el equilibrio de nuestra Madre Tierra.

Celebramos el nacimiento de todo. Cada idea, cada sentimiento, cada ser vivo, cada momento tienen su punto de origen y se une con millones de otros nacimientos.

Todo lo que conforma el universo llega a un punto máximo de desarrollo. Ya sea una mariposa, la tristeza, la historia humana; absolutamente todo alcanza un apogeo…

Para luego envejecer, enfermar y reunirse con el Universo mismo, del que jamás ha estado separado.

El Buda era un hombre normal que creció, alcanzó la iluminación y trascendió por medio de sus enseñanzas. Más de dos mil quinientos años después siguen haciendo ondas en el tejido de la existencia.

En Vesak es muy válido afirmar que todos somos Buda.

 

Invitación a celebrar juntos este Vesak: sábado 7 de abril de 2018

En el Grupo Zen Ryokan (comunidad de este blog) tomamos el ejemplo del Buda: ayudamos a los demás, vemos por su felicidad. Donamos tiempo o dinero a causas nobles. Salvamos animales, plantas e insectos. Damos alimento y cobijo a los seres que lo necesiten. Apoyamos con donativos y alimento a nuestros maestros y monjes, ejerciendo Dana Paramita.

Limpiamos y decoramos nuestros altares con flores frescas y embellecemos el aire con inciensos de tonos de madera. Encendemos velas que simbolizan la iluminación y el dharma.

Y guardamos silencio en respeto y contemplación. Nos sentamos en zazen con dignidad y respeto a todos los maestros que nos preceden y nos han dejado sus enseñanzas. Entendemos que Buda y todo lo que nos rodea es un solo ser, perfecto e indivisible.

Te invitamos a que te unas a nuestro festejo que transmitiremos vía YouTube.

Día: Sábado 7 de abril de 2018.

Hora:
Ciudad de México / Guadalajara 5:00:00 PM
Madrid 0:00 AM del domingo 8 de abril de 2018
Caracas 6:00:00 PM
Buenos Aires 7:00:00 PM

Ten listo:

  • Tu altar limpio y adornado
  • Si es posible un poco de incienso
  • Zafu o silla para zazen

 

Feliz Vesak 🙂

 

Con creatividad la vida es más sabrosa

Con creatividad la vida es más sabrosa

—Jefe, ¿y si en lugar de hacer el reporte como siempre, cambiamos un poco la forma de presentar las estadísticas? Podría funcionar mejor.

—No. Así siempre lo hemos hecho en este departamento. Además perderíamos mucho tiempo y esto urge.

Seguramente has escuchado este tipo de conversaciones en tu familia, en la escuela y en los empleos. La gente detesta salir de lo que funciona y es difícil hacerles ver que quizá haya una forma más eficiente. No importa que sea una receta de cocina, una nueva manera de aprender o una ruta al trabajo, muchos no tomamos a bien cambiar las cosas.

Pero olvidamos que para llegar a ese procedimiento que tanto atesoramos, alguien tuvo que atreverse a experimentar y aprender. Alguien tuvo que nacer, ir a la escuela, aprender lo necesario y poco a poco experimentó y descifró cómo resolver un problema específico.

La pregunta es, ¿cuántos de nosotros estamos realmente interesados en cambiar los sistemas aprendidos?

La triste realidad es que muy pocos. No estamos dispuestos a salir de la comodidad para modificar lo que ya funciona. ¿Para qué esforzarse?

Uno de los factores que más disfruto de la vida es la asombrosa capacidad que tenemos para cambiar el medio ambiente. De hecho, uno de los motores más grandes para el crecimiento humano es la incomodidad.

Si hay algo que no nos gusta, luchamos por cambiarlo a como de lugar. Así creamos las condiciones adecuadas para que la vida humana siga adelante. Pero cuando las cosas ya están funcionando, regresamos a la comodidad y la búsqueda por mejorar se termina.

Por supuesto, no tiene nada de malo aceptar las cosas como son. La aceptación es un valor budista importantísimo y necesitamos cultivarlo diario. Ésto no significa que debamos rendirnos y esperar la muerte. No. Se trata de reconocer el estado actual de las cosas y usarlo como cimiento para construir una mejorar vida para el beneficio propio y de las personas que nos rodean.

Y aquí es donde entra el impulso creativo humano.

La creatividad es la habilidad de encontrar soluciones eficientes e innovadoras para un problema.

Ya sea un proyecto artístico, matemático, culinario o de placer, la creatividad es una expresión natural para nosotros.

Claro que esto todo mundo lo sabe. Admiramos a las personas creativas y todo el tiempo estamos consumiendo ideas que producen otros.

Si es tan importante y tan humana, ¿entonces porqué evitamos ser creativos?

Por ego.

El ego, siempre gordo y amante de la comodidad, es el que nos impulsa a sentarnos quietos sin cambiar las cosas. Es el que nos hace sentir bien con lo establecido y evita todo tipo de esfuerzo para mejorar. Si no ponemos atención al ego y lo controlamos, nos volvemos apáticos y veremos a los creativos como enemigos.

La apatía es una fuerza negativa devastadora porque mata la creatividad; lo cual nos estanca y corta todo tipo de crecimiento personal.

¿Cómo hacer que fluya la creatividad? Existen muchos métodos, pero comparto sólo algunos que me han funcionado:

  • Practicar meditación
  • Preguntar siempre: ¿por qué estoy haciendo esto así? ¿Hay una mejor manera?
  • Imaginar. Sí, imaginar una historia de cómo un super héroe resolvería el problema es divertido, pero también destapa los jugos creativos del cerebro.
  • ¡Experimentar sin miedo!

El último punto será explicado con más detalle en próximos posts. Gracias a que perdí el miedo a la experimentación he hecho cambios importantes en cosas tan simples como afeitarme mejor. Suena tonto, pero ésto me ha generado ahorro y piel sin cicatrices.

¿Cómo aplicas la creatividad a tu vida cotidiana?

Si quieres saber más, pronto regresará Omoi, taller de meditación y creatividad.

La Canción de los Brazos Cortos, poema por Weongam

La Canción de los Brazos Cortos, poema por Weongam

 

En este mundo la gente tiene brazos muy, muy largos.
Con ellos empujan hacia el este, empujan hacia el oeste; sin descansar.
Los brazos del monje de la montaña son cortos, muy cortos.
En toda su vida jamás aprendió a empujar a los demás.

Los de brazos largos, desde la juventud hasta la edad del cabello blanco,
creen que los de brazos cortos son extraños.

Al más extraño de todos lo he conocido hoy.
Él vive dentro del bosque y es muy pobre.

Debido a que mis brazos son cortos, no empujo a los demás.
Y no hay razón para que otros me empujen.

¡Ah! Mis brazos deberían medir mil o diez mil pies de largo.
Así todos los seres en los cuatro mares podrían ser mis amigos.

—Maestro Seon Weongam, Corea (1205–1248)


Este poema me es muy curioso porque hace una analogía con la que en occidente no estamos familiarizados. Habla sobre brazos. Sí, brazos. En el budismo los brazos y las manos son símbolo de alcance, de acción.

Avalokiteshvara tiene mil brazos, cada brazo representa a uno de nosotros ayudando para aliviar el sufrimiento de los seres vivos.

El Maestro Weongam nos habla de cómo los brazos empujan, están siempre activos, ocupados. Él siendo un monje pobre y viviendo en el bosque, sabe que la felicidad está en tener brazos cortos, con los que puede trabajar y mantener una existencia pacífica.

Las últimas dos líneas son sublimes.

RECORDATORIO: El Curso Introducción al Budismo Zen 2, ¡está por comenzar!

RECORDATORIO: El Curso Introducción al Budismo Zen 2, ¡está por comenzar!

 

¡Hola! Este es un recordatorio de que el Curso Introducción al Budismo Zen 2 está por comenzar. ¡Quedan muy pocos lugares!

Con más de 2,500 años de tradición y millones de seguidores en todo el planeta, el budismo se ha mantenido vigente porque es el manual de usuario para la humanidad.

El Budismo Zen es particularmente útil para la vida contemporánea. Nos enseña lo esencial para no sumirnos en el estrés, dejar las conductas compulsivas, soltar las cosas que nos lastiman y las obsesiones. Aceptamos el estado de las cosas, como son y sin complicaciones.

El estudio del Zen, su historia, arte y filosofía, abre la puerta a una vida espiritual profunda basada en la práctica del Buda-dharma, el Silencio, la Gratitud, la Compasión y la Generosidad.

Grupo Zen Ryokan abre el curso formal de estudio Introducción al Budismo Zen 2.

¿Por qué es un grupo formal? Porque requiere compromiso, dedicación y constancia.

Esta segunda parte revisa los temas vistos en el curso anterior y profundiza en la historia, textos y personajes clave de nuestra práctica. También exploraremos las prácticas corporales para el día a día, así como para ceremonias.

La práctica de Shikantaza será rigurosa y no-negociable.

Inicia el 19 de marzo de 2018.

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