Charla: Autoestima y otros demonios. Notas y ligas.

Esta es una charla que di hace un par de años, pero sigue tan relevante y vigente que decidí compartirla de nuevo para quienes se la hayan perido. Hablamos sobre autoestima y la contrastamos con auto compasión y hablamos de acciones que reparan nuestra relación con nosotros mismos.

Hubo preguntas muy interesantes y comentarios muy agradables.

Las ligas y artículos que mencioné en el video son éstas:

Reto de 30 días de gratitud.

Post sobre compasión.

Post sobre generosidad.

Mini guía para aprender a meditar.

Todo lo visto en esta charla será expandido y estudiado en Hikari, el taller de autoestima y meditación. ¡Es buen momento para inscribirte!

 

¡Gracias a todos por participar!

Don Bernardo recibió una silla de ruedas nueva. ¡Gracias a todos!

Don Bernardo recibió una silla de ruedas nueva. ¡Gracias a todos!

Avalokiteshvara, también conocida como Kannon, Kanzeon o Guanyin; es una de las imágenes más poderosas en el budismo del mundo. Es una/un bodhisattva que representa la compasión universal. Nos recuerda que el propósito de la práctica del budismo es ver siempre por el beneficio de los demás seres.

Podemos encontrar a Kannon casi siempre como una figura humana color dorado, de la que brotan mil brazos. En cada mano hay un ojo. Cada brazo y cada mano, representan a uno de nosotros; unidos a la madre/padre de la compasión. Es decir, todos los seres sintientes estamos involucrados y somos necesarios para que la vida sea posible.

Si me has leído o me conoces personalmente, sabrás que con frecuencia grito como loco: ¡Compasión es acción!

El día de ayer, Bere (miembro de la sangha Grupo Zen Ryokan), puso en nuestros ojos la oportunidad de ayudar a Don Bernardo, persona mayor con dificultades de movilidad. Él requería una silla de ruedas nueva y no tenía los recursos para comprarla.

Así que tomamos acción y con la colaboración desinteresada de muchas personas, logramos entregar a Don Bernardo una nueva silla de ruedas.

¿Estoy escribiendo estas líneas para presumir lo bueno que somos? No, lejos de ello. Estoy escribiendo estas líneas para recordarnos que es posible ayudar a los demás. Siempre. Todo el tiempo. Es cuestión de dar un pequeño paso, pedir que los demás ayuden y hacerlo.

Este mundo parece tener más noticias malas que buenas. Muchas veces nos enganchamos pensando que la maldad y la violencia son lo único que hay.

Pero la bondad y la compasión son naturales para todos los seres vivos. Si no las encuentras fácilmente, es posible crearlas. Lo único que tienes que hacer es aprender a ver.

Don Bernarndo envía unas palabras para quienes lo ayudaron:

 

¡Compasión es acción! Gracias.

Espero que 2019 sea un mal año para ti y tu familia

Espero que 2019 sea un mal año para ti y tu familia

 

Año nuevo es la época de desear que los caprichos se cumplan, de que la salud esté mejor que nunca y que el trabajo/dinero no falte. Es lindo, claro. Lo hacemos todo el tiempo porque es muy agradable saber que al menos en el mundo de la imaginación, tendremos la vida maravillosa que queremos.

¿Te has puesto a pensar que los deseos de año nuevo son como una especie de hechizos? Queremos que las cosas salgan bien sin esfuerzo y sin obstáculos; y que un amigo imaginario celestial nos ayude tan solo por nuestra bonita cara. ¡Qué increíble que todo fuera como en nuestras fantasías!

Es impresionante lo egocéntrico que es todo lo relacionado a esta festividad auto-impuesta (como todas las demás).

A la naturaleza no le importan nuestros minutos ni nuestros años. «Año nuevo» es solo un concepto más, un día más. Eso por sí mismo es maravilloso y mágico.

Lamentablemente estás en Chocobuda, un blog de budismo zen. Aquí no te deseo cosas lindas. Con todo mi corazón deseo que 2019 sea un año terrible, difícil y lleno de obstáculos.

¡En Chocobuda te anti-felicitamos por el nuevo año! Es un experimento que comencé en 2014 en el que ha habido buenos resultados, pues las personas que leen y lo entienden, saben que los objetivos personales se cumplen:

  • Cuestionando lo que hay, para buscar una mejor forma de hacer las cosas.
  • Investigando y creando una base de conocimiento.
  • Formulando ideas e hipótesis.
  • Experimentando.
  • Cometiendo errores una y otra vez, para levantarse y continuar.
  • Implementando a la vida cotidiana lo aprendido.
  • Compartiendo resultado para el beneficio de los demás.
  • Pero sobre todo, entendiendo que el camino lento siempre es el mejor.

Así que te deseo con todo mi ser, que 2019 sea un muy mal año:

Que el caos mental y el ruido externo sean insoportables. Para que así te animes a sentarte a meditar y hagas de la meditación parte de tu día.

Que el dinero falte. Para que entiendas que la vida es mejor cuando se vive con lo menos posible, cubriendo las necesidades elementales.

Que te quedes solo. Para que entiendas el valor de la amistad y la importancia de aprender a vivir con uno mismo. El silencio es más importante y agradable de lo que imaginas.

Que te hagan ver lo tonto que eres. Para que entiendas que no eres mejor que nadie y veas el daño que has causado cuando te burlas de los demás. También te servirá para ver todo el camino que aun falta por recorrer.

Que la salud sufra. Porque así entenderás lo importante que es mantener el cuerpo sano y quizá podrías dejar de tratarlo como bote de la basura.

Que sientas mucho frío y no tengas cómo cubrirte. Porque así sabrás lo que sufren otras personas que no tienen las mismas oportunidades que tú. También valorarás el milagro que significa que tengas acceso a ropa y a tener un techo sobre ese bloque que llamas cabeza.

Que caigas en la desesperación. Porque después del drama tendrás que ser creativo, valiente y sabio para poder convertir la dificultad en oportunidad.

Que estés triste. Así sabrás lo valiosa que es la risa y el asombroso poder curativo que nos da.

Que te digan mentiras y que caigas en ellas. Es la manera en que sabrás el sufrimiento que has causado cuando tu habla no es sincera y hay motivos escondidos en tus acciones.

Que te traicionen. Para que entiendas el valor de la lealtad y no traiciones a las personas que te quieren.

Que te manipulen. Así verás que la manipulación es una de las peores formas de violencia y evitarás manipular a los demás.

Que te falte comida. Porque así sentirás compasión por los que no la tienen y, si eres inteligente, ayudarás. También podrás sentir agradecimiento por todas las personas y seres vivos que dan su vida para que tu alimentación sea posible.

Que alguien te pague con ingratitud. Así conocerás lo que se siente cuando no te dignas a ser agradecido con las personas que te rodean.

Que la desorganización y indisciplina te causen muchos problemas. Es la única forma que tenemos para entender lo vital que son los hábitos para el ser humano. Si quieres aprender  de hábitos, ven al taller. CLIC AQUÍ.

Que sufras la muerte de un ser querido. Para que entiendas que todo en el universo es impermanente y des valor a todas las personas que te honran con su presencia.

Que te olviden. Sólo así entenderás lo que la gente siente cuando la ignoras.

Que te discriminen. Así estarás del lado de todas las personas a las que has etiquetado y tratado mal por ser diferentes a ti.

Que no te agradezcan nada y que ignoren tus esfuerzos. Porque vivir en ingratitud hace que la vida se vuelva horrible y difícil de llevar.

Que 2019 sea un mal año, lleno de retos, montañas que escalar y de obstáculos. Si puedes salir adelante de todo esto, la noche del 31 de diciembre de 2019 serás una persona agradecida, compasiva, generosa y con un corazón más noble.

Esta es mi manera de desearte que este año que comienza sea el mejor año de tu vida. Pero claro, eso está en tus manos.

Todo comienza con tu práctica de meditación y de gratitud.

Un viejo payaso que cambió al mundo. RIP Bernie Glassman Roshi

Un viejo payaso que cambió al mundo. RIP Bernie Glassman Roshi

 

Déjame enseñarte una gran práctica Zen. Despierta todas las mañanas, mírate al espejo y ¡ríete de ti mismo!

—Bernie Glassman Roshi

El Budismo Zen occidental se ha beneficiado de muchos maestros maravillosos que, con su dedicación y trabajo, han forjado el Zen como lo conocemos. Son ese tipo de personajes clave para la humanidad que siempre están tras bambalinas, llevando a miles de la mano hacia la liberación.

Tal es el caso de Tersugen Bernie Glassman Roshi (1939-2018), un Maestro Zen cuyos actos forjaron el Zen como lo conocemos. Si alguna vez te has preguntado porqué razón el Zen es tan honesto, tan compatible con la ciencia y promueve tanto el trabajo comunitario; es seguro decir que lo debemos a Bernie.

Junto con su organización Peacemakers, Bernie llevó el Dharma, alimento y esperanza a miles de personas que lo necesitaban. Era conocido por portar su arma secreta con la que destrozaba egos: una nariz roja de payaso.

Nunca lo conocí en persona, pero me inspiró a que mi práctica estuviera llena de humor, risa, humildad y honestidad. Son valores por los que vivo y los transmito en cada enseñanza que doy.

Si quieres saber más sobre Bernie, aquí un poco de su historia (en inglés).

En honor y en gratitud a la incansable labor de Bernie, hoy porto mi nariz de payaso; recitando las Cuatro Promesas del Budismo Zen:

Salvar a todos los seres vivos, aunque los seres vivos sean incontables.
Destruir mis autoengaños, aunque mis autoengaños sean innumerables.
Percibir la realidad, aunque la realidad sea infinita.
Caminar hacia la iluminación, aunque a esta nunca llegue.

 

 

 

Sangre en mi zapato

Sangre en mi zapato

Tengo una confesión qué hacer. Solo tengo 1 par de zapatos y hoy tienen manchas de sangre de otra persona. Sí, suena extraño porque no es algo que diga yo comúnmente.

El otro día necesitaba salir al mercado para comprar algo de fruta y nueces. Estaba disfrutando el sol y el aire fresco. De pronto escuché un ruido. Al voltear a mi izquierda, sobre la otra acera, estaba una mujer mayor, de unos 75 años, tirada y sangrando. Se había caído.

El mundo se centró sobre la persona. Solté lo que llevaba en las manos y corrí hacia ella.

Antes de que me diera cuenta de lo que hacía, ya estaba yo junto a ella revisando y hablándole. Pregunté su nombre. Doña Ángela había perdido el equilibrio, su bastón salió volando y ella aterrizo con la nariz sobre el pavimento.Haciendo uso de los conocimientos en primeros auxilios de un curso que tomé hace muchos años, la revisé por todos lados. Revisé su nariz para cerciorarnos que no había fracturas. La ayudé a incorporarse y la hice hablar para ver que también estuviera lúcida y para que soltara el estrés.

Le pedí que no se levantara hasta que estuviera segura de que podía. La sangre no paraba. Siempre cargo con un poco de papel para mi nariz, así que se lo di para que se limpiara. Poco a poco la hemorragia se detuvo.

Llamé a la ambulancia porque sé que sólo paramédicos profesionales pueden ayudar de manera adecuada.

Pronto comenzaron a llegar vecinos, que siguieron prestando ayuda. La sangre había parado y Doña Ángela ahora estaba sentada en un banco que alguien había traído.

Al llegar los paramédicos, la revisaron y vieron que no era nada de gravedad. Luego la llevaron a algún hospital y lo último que supe es que estaba ya descansando en casa.

La reacción de la gente me conmovió. Al ver a una persona en problemas, nadie dudó en detenerse a prestar ayuda. Todos los presentes solo estaban ahí, listos a hacer lo necesario para que Doña Ángela saliera bien.

La humanidad no está mal. A veces la compasión fluye sin preguntarnos.

De todo corazón: que 2018 sea un mal año para ti

De todo corazón: que 2018 sea un mal año para ti

Año nuevo es la época de desear que los caprichos se cumplan, de que la salud esté mejor que nunca y que el trabajo/dinero no falte. Es lindo, claro. Lo hacemos todo el tiempo porque es muy agradable saber que al menos en el mundo de la imaginación, tendremos la vida maravillosa que queremos.

¿Te has puesto a pensar que los deseos de año nuevo son como una especie de hechizos? Queremos que las cosas salgan bien sin esfuerzo y sin obstáculos. ¡Qué increíble que todo fuera como imaginamos!

Es impresionante lo egocéntrico que es todo lo relacionado a esta festividad auto-impuesta (como todas las demás).

A la naturaleza no le importan nuestros minutos ni nuestros años. El 1 de enero es solo un día más. Eso por sí mismo es maravilloso y mágico.

Lamentablemente estás en Chocobuda, un blog de budismo zen. Aquí no te deseo cosas lindas. Con todo mi corazón deseo que 2018 sea un año terrible, difícil y lleno de obstáculos.

¡En Chocobuda te anti-felicitamos por el nuevo año! Es un experimento que comencé en 2014 en el que ha habido buenos resultados, pues las personas que leen y lo entienden, saben que los objetivos se cumplen:

  • Cuestionando lo que hay, para buscar una mejor forma de hacer las cosas
  • Investigando y creando una base de conocimiento
  • Formulando ideas e hipótesis
  • Experimentando
  • Cometiendo errores una y otra vez, para levantarse y continuar
  • Implementando a la vida cotidiana lo aprendido
  • Compartiendo resultado para el beneficio de los demás
  • Pero sobre todo, entendiendo que el camino lento siempre es el mejor

Así que te deseo con todo mi ser, que 2018 sea un muy mal año:

Que el caos mental y el ruido externo sean insoportables. Para que así te animes a sentarte a meditar y hagas de la meditación parte de tu día.

Que el dinero falte. Para que entiendas que la vida es mejor cuando se vive con lo menos posible, cubriendo las necesidades elementales.

Que te quedes solo. Para que entiendas el valor de la amistad y la importancia de aprender a vivir con uno mismo. El silencio es más importante y agradable de lo que imaginas.

Que te hagan ver lo tonto que eres. Para que entiendas que no eres mejor que nadie y veas el daño que has causado cuando te burlas de los demás. También te servirá para ver todo el camino que aun falta por recorrer.

Que la salud sufra. Porque así entenderás lo importante que es mantener el cuerpo sano y quizá podrías dejar de tratarlo como bote de la basura.

Que sientas mucho frío y no tengas cómo cubrirte. Porque así sabrás lo que sufren otras personas que no tienen las mismas oportunidades que tú. También valorarás el milagro que significa que tengas acceso a ropa y a tener un techo sobre ese bloque que llamas cabeza.

Que caigas en la desesperación. Porque después del drama tendrás que ser creativo, valiente y sabio para poder convertir la dificultad en oportunidad.

Que estés triste. Así sabrás lo valiosa que es la risa y el asombroso poder curativo que nos da.

Que te digan mentiras y que caigas en ellas. Es la manera en que sabrás el sufrimiento que has causado cuando tu habla no es sincera y hay motivos escondidos en tus acciones.

Que te traicionen. Para que entiendas el valor de la lealtad y no traiciones a las personas que te quieren.

Que te manipulen. Así verás que la manipulación es una de las peores formas de violencia y evitarás manipular a los demás.

Que te falte comida. Porque así sentirás compasión por los que no la tienen y, si eres inteligente, ayudarás. También podrás sentir agradecimiento por todas las personas y seres vivos que dan su vida para que tu alimentación sea posible.

Que alguien te pague con ingratitud. Así conocerás lo que se siente cuando no te dignas a ser agradecido con las personas que te rodean.

Que la desorganización y indisciplina te causen muchos problemas. Es la única forma que tenemos para entender lo vital que son los hábitos para el ser humano. *

Que sufras la muerte de un ser querido. Para que entiendas que todo en el universo es impermanente y des valor a todas las personas que te honran con su presencia.

Que te olviden. Sólo así entenderás lo que la gente siente cuando la ignoras.

Que te discriminen. Así estarás del lado de todas las personas a las que has etiquetado y tratado mal por ser diferentes a ti.

Que no te agradezcan nada y que ignoren tus esfuerzos. Porque vivir en ingratitud hace que la vida se vuelva horrible y difícil de llevar.

Que 2018 sea un mal año, lleno de retos, montañas que escalar y de obstáculos. Si puedes salir adelante de todo esto, la noche del 31 de diciembre de 2018 serás una persona agradecida, compasiva, generosa y con un corazón más noble.

Esta es mi manera de desearte que este año que comienza sea el mejor año de tu vida. Pero claro, eso está en tus manos.

Todo comienza con tu práctica de meditación y de gratitud.

* Si quieres saber más de hábitos y cómo forjarlos, te invito a Shojiki, taller de hábitos 2018.