Tres haiku de Basho

Tres haiku de Basho

 

Matsuo Basho (Japón,  1644–1694)es uno de los poetas zen más importantes de la historia. Sus textos siguen vigentes y hermosos, no importa a qué idioma sean traducidos.

Atraviesan el tiempo, tejiendo un instante de la realidad con la belleza de la palabra.

Hoy me siento agradecido por tener la oportunidad de leerlo.

Las campanas del templo callan.
Quedan los fragantes capullos.
¡Tarde perfecta!

Un monje bebe su té matutino,
hay silencio,
el crisantemo florece.

Primer día de primavera
Sigo pensando en
el final del otoño.

No te rindas, poema por Edgar A. Guest (1881-1959)

No te rindas, poema por Edgar A. Guest (1881-1959)

Cuando las cosas no salgan como quieres,
cuando el camino sea cuesta arriba,
cuando el dinero es poco y las deudas grandes,
cuando quieras sonreír pero solo salga un suspiro,
cuando las tensiones te pongan triste;
descansa un poco, pero no te rindas.

La vida es maravillosa con sus giros y vueltas.
Es algo que todos aprendemos en algún momento.
Muchos entienden que pudieron salir victoriosos
de haber continuado.

No te rindas aun cuando tu paso sea lento.
Puedes llegar a tu meta si empujas un poco más.
Casi siempre el objetivo está más cerca
de lo que el débil o el derrotista cree;
pudo haber obtenido la recompensa,
pero lo comprendió hasta el final.

El éxito es solo el fracaso visto del otro lado,
es la tinta de plata que cubre las dudas.
Nunca sabes qué tan cerca estás.
Quizá llegues antes de lo que crees.

Sigue luchando aunque te hayan golpeado duro.
Es cuando las cosas se miran peor que no debes rendirte.


Traducido y adaptado por Kyonin.

Viento frío

en el viento frío y el sol que nace
puedo ver que no hay nada por encontrar

me siento en el zafu
para observar el universo en la pared
que se funde con la prisa en círculos
de mil mundos en conflicto
¿hacia dónde vas, si ya estás aquí?

Poema zen sin título, de Ryokan

Poema zen sin título, de Ryokan

El pasado se ha marchado.
El futuro no ha llegado.
El presente no se queda.
Nada es confiable,
pues todo debe cambiar.
En vano te aferras a las letras y a los nombres,
te obligas a creer en ellos.
Deja de buscar el conocimiento.
Deja atrás tus opiniones antiguas.
Estudia lo esencial y mira a través de todo.
Cuando ya no haya que mirar,
conocerás tus opiniones erróneas.

—Taigu Ryokan

 

El mono y la luna. Poema zen, por Hakuin Ekaku

El mono y la luna. Poema zen, por Hakuin Ekaku

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El mono intenta alcanzar
la luna en el agua.
Hasta que la muerte llegue a él, 
nunca se rendirá.
Si se soltara de la rama y
desapareciera en la profundidad del estanque,
el mundo brillaría
con luz purificadora.

Hakuin Ekaku, Zen Master japonés (1686 – 1768)

Traducido por Kyonin.


La voz popular nos dice que el cambio, la verdad de la vida, lo que buscamos, ya está dentro de nosotros. Muchos nos burlamos, hacemos bromas, aunque en la profundidad del ser sabemos que es real. Somos muy pretenciosos como para no soltarnos de la rama del ego y simplemente dejar de buscar.

Como monos que somos, nos encantan las cosas que brillan. Teléfonos nuevos, autos de lujo, relaciones pasionales, la estúpida ilusión de éxito. ¡Todo brilla y lo deseamos!

Pero al igual que la luna en el estanque, nada de lo que perseguimos es real. Son solo distracciones que nos alejan cada vez más de la única verdad: somos parte de una luz única, purificadora y que es tan simple de alcanzar, que escapa a nuestra inteligencia.

La manera de alcanzar la luna, es dejar de alcanzarla.

 

No Mente, por Ryokan Taigu

No Mente, por Ryokan Taigu

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Con No Mente las flores llaman a la mariposa.
Con No Mente la mariposa visita los capullos.
Aún así cuando las flores abren, la mariposa llega.
Cuando la mariposa llega, las flores se abren.

—Ryokan Taigu (1758–1831)


Comentarios:

Este poema de Ryokan me gusta mucho porque tiene varios significados para mi, que pueden no ser los mismos para ti. Decidí traducirlo para poder comentar.

En español el título podría ser Sin Mente, pero en el Zen hablamos de la No-Mente, que es un concepto abstracto clásico del budismo japonés y del shinto.

No-Mente es aceptar que los seres humanos tenemos mente, pero al incluir el No aclaramos que ésta es solo un subproducto de la evolución humana. Es una herramienta para navegar por la vida, pero es tendenciosa y llena de cargas emocionales de cada persona.  Tener mente significa mirarlo todo con apegos y aversiones. Soltar la mente implica dejar ir nuestras opiniones, juicios. Así es como podemos apreciar la magnitud y milagro de una simple mariposa que se acerca a una flor.

No-Mente también significa dejar de poner atención a un solo punto. Es abrirse para absorber Todo Lo Que Hay en un instante.

No-Mente es soltar las preguntas, dejar de lado el intelecto, las búsquedas… es rendirse y aceptar el flujo de la Vida. No existe nada que agregar y nada por quitar.

Las cosas son como tienen que ser siempre: simples, pero al mismo tiempo más grandes y maravillosas de lo que podemos comprender.

Que una flor se abra, que una mariposa vuele y que haya un poeta observando todo, que sus palabras hayan permanecido vigentes por más de 500 años; es un triunfo de la existencia porque convergen vidas, tiempos, biologías, física, óptica, sensibilidad artística, lenguaje, culturas, tiempo… ¡No acabaríamos!

La mariposa vuela y la flor se abre. No son diferentes, son una sola cosa… fundidas con el tiempo y con el poeta. Es el ciclo de la Madre Tierra, del universo. Es la realidad contenida en unas líneas que trascienden culturas y diferencias.

Por eso, para sentir la magnitud de este poema hay que soltar la mente.

No-Mente.